[0:04]Regresamos a like a las 10 y ahora sí, por fin nos vamos directamente a Perú porque Walter Velázquez, profesor de matemática y de química, creó un robot que se llama Kipi que ayuda a los estudiantes, él va recorriendo distintas hogares en la localidad de Colcabamba y ayuda a los estudiantes con todo lo que tiene que ver con el colegio y el aprendizaje. Estamos en comunicación con él, con Walter, bienvenido a la 10. ¿Cómo estás? Qué gusto, Agustina, desde los Andes del Perú, desde Colcabamba, Tayacaja, Huancavelica, pues hacer un enlace con el país hermano de Argentina, es no solamente una alegría, sino también es algo así bien emocionante. Exactamente, es muy lindo tener esta conexión desde aquí, desde Mendoza Argentina hacia Perú. Bueno, hablemos un poco de esta creación, porque hiciste construiste un robot que te ayuda con el nombre de Kipi, que te ayuda también un poco con los niños y llevarle conocimientos hogar por hogar en esta situación de pandemia. Así es, ante toda esta coyuntura pues que los estudiantes no están yendo a las escuelas, eh ya se en Perú, pues se ha paralizado, como así en muchos países ya la asistencia a las escuelas de los niños, de las niñas, de los estudiantes en sí. Y pues se me ocurrió que mejor manera de motivar a los chicos a que sigan aprendiendo, a que sigan educándose, pero con una herramienta tecnológica eh llamada Kipi, ¿no? En el cual busco un poquito que se emocionen y que ingresen a través de este puente a aprender muchas cosas y sobre todo a ir reflexionando cada día sobre toda esta pandemia, ¿no? Sí, estamos viendo imágenes de Kipi, del robot, bueno, cómo cómo fue construirlo. Bueno, básicamente este yo trabajo en una zona maravillosa de los Andes peruanos de una zona que se llama el Braille en Huancaveli, que hay zonas y regiones también de selva y de y de sierra. Y básicamente este no hay pues este, digamos tiendas de electrónica, no hay unas librerías especializadas para tener los materiales adecuados, así es que solamente utilicé los materiales reciclados que tenía en mi taller, en el laboratorio del colegio Santiago Antunes de Mayolo. Y pues fue un momento así un momento de pensar y decir cómo llevamos un material, pero a la vez que sea emocionante, que sea agradable y a la vez que sea útil en estos momentos, ante toda esta coyuntura de miedo, pues este que que todos tenemos, pero también tenemos el lado de la solidaridad de, digamos, de la esperanza. Y y la labor pedagógica del profesor es pues ayudar al estudiante, que es la esencia de ser de una institución educativa. Así un poco nació Kipi con esta proyección, ¿no? Eh, ahí vemos que también tiene lo bueno es que tiene un panel solar, se va cargando a medida que van pasando por los distintos hogares. Así es, Kipi tiene tres componentes básicos, ¿no? La parte mecánica, la parte electrónica y la parte informática. La parte mecánica es con material reciclado como Kipi explica, este que fue construido con una galonera, un pedazo de radio, algunos componentes reciclados y sus llantitas de carretilla y todos esos componentes reciclados. Y la parte electrónica justamente eso, he empezado a armar un circuito, bueno para que se pueda encender, por ejemplo, cuando a Kipi le puedes decir, Kipi, este, puedes mostrarme alegría y Kipi automáticamente sus ojos se encienden de color verde y muestra una sonrisa, entre comillas, y cuando Kipi está triste sus ojos están de rojo. Y cuando Kipi quiere pensar, quiere crear, sus ojos se iluminan de blanco, además Kipi también se se mueve izquierda, derecha, adelante, atrás y hace giros en 360 grados. Ah, qué increíble. Kipi tiene en su espalda justo un panel solar para que se autorecargue sus funciones, ¿no? Y tiene también un componente pedagógico. Qué increíble, estamos viendo imágenes, ¿cuánto tiempo te llevó más o menos construirla? Mira, este, casi casi cuatro semanas, tres semanas y media, casi cuatro semanas, así terminar de construir toda la programación, todo, cada movimiento, cada detalle, este, en mi zona no, exclusivamente el internet no es muy bueno, inclusive este hay mucha mucha deficiencias. Pero este aprovechar, aprovechar al menos que el que la señal ingresa, descargar algunos programas de software libre y bueno, ir programándolo cada movimiento, cada reacción que tiene Kipi, además he hecho una pequeña aplicación donde me ayuda también a controlar a Kipi a través de un celular sin necesidad de internet. Y eh, sobre todo tiene un paquete pedagógico muy interesante porque tiene un paquete pedagógico casi de 10 módulos y donde cada módulo es un desafío para el niño para que pueda iniciar su lectura, para que pueda emocionarse por lo fascinante que es leer. Y además el niño puede leer y si no desea leer, pues le dice, Kipi, ¿puedes leerme la lectura a tu planeta o los ríos o los animalitos? y Kipi está programado para que justamente escuche el mensaje del título de la lectura y Kipi lo lee. Además en Perú tenemos pues el idioma quechua ancestral desde nuestros incas y pues este, básicamente lo hace bilingüe porque en mi zona hay estudiantes español hablantes y también quechohablantes. Entonces se les hace un poquito más fluido, más fácil, está pensado justamente para para estos niños y sobre todo para nuestras localidades que no cuentan con internet, radio ni televisión, porque en los Andes hay muchas muchas localidades, caseríos, comunidades que no tienen estos recursos tecnológicos. Y y pues el en realidad eh tratar de llevarles este mensaje y a la vez una herramienta pedagógica es muy útil en estos tiempos de pandemia. Sí, realmente eh felicitaciones porque el robot Kipi y todo lo que has pensado es realmente muy útil y bueno, quería también hablar un poco cómo es la rutina, ¿cómo es el el toda la situación, eh subís a Kipi y vas a casa por casa para eh brindarle educación a los chicos? Sí, este, bueno, no puedo llegar exactamente a diario y eso es comprensible. Entonces yo tengo un horario, en en Perú eh muchas escuelas se se reparten alimentos a los niños, algún desayuno, algún almuercito en en escuelas seleccionadas y básicamente ahora como no regresan, eh este a la escuela, entonces los alimentos están ahí. Y hay que repartirlos a las familias, entonces este a mí me da mucha pena que a veces muchos papás por las distancias no recogen sus alimentos y y en vez que se puedan perecer o vencer, pues este nada, tengo que agarrar una un burromóvil, así es que con con ese mi compañero y tal vez con algún amigo más, no sé, no nos vamos de campaña. Llevamos los alimentos, pero de paso llevamos a Kipi, llevamos este también algunos textos y llegamos de comunidad en comunidad, digamos, un circuito puede ser de cada 15 días se regresa a la misma vivienda donde donde se le entrega los alimentos, se se, de todas maneras se cumple con mucha, digamos, con estas pautas sanitarias, además que se manda ese mensaje también de cuidado de la salud y lo importante es que Kipi llega y este brinda, brinda justamente eso, esperanza, un poquito de educación, brinda enseñanza con sus módulos. Con sus kipilibros que tiene, en su en su Kipi, en su panel solar tiene sus kipilibros, así es que tiene son 10 retos, 10 módulos que tiene que asumir el niño, el estudiante desde lecturas sencillas hasta lecturas ya de nivel un poquito más complicado, crítico, pero ahí vamos. Entonces cada 15 días regreso a la comunidad, va a depender mucho de la cantidad de familias, en un salón, por lo general, yo tenía me acuerdo hace 10 años, tenía 35, 38 alumnos. Al pasar los años, ya hemos reducido a 25, 20 en esta situación rural y ahora pues he regresado a tener un promedio de 60 a 100 alumnos que tengo que atender el cual los que están cerca, los puedo atender de manera un poquito, de repente, con algún otro recurso, pero los que están lejos y sin señal y sin recursos educativos, pues hay que llevarles a Kipi. Y básicamente ese es el tratamiento pedagógico, se llega, se se llega a la familia, eh inclusive ya no solamente el trabajo es con el estudiante, sino que porque llama la atención Kipi, pues se sienta toda la familia y y a escuchar, a cantar, a leer, a compartir aprendizajes y sobre todo reflexionar. Claro. En estos momentos es el circuito. Claro, Walter, eso también te quería preguntar, yo estoy fascinada viendo las imágenes de Kipi y a los niños eh, y me imagino que, o sea, si yo estoy fascinada, eh, cuál es la reacción de los niños que la ven eh y que obviamente se sientan al lado de ella y les leen y los tienen que la tienen que escuchar. En realidad es eso, mira, yo he estado haciendo igual, esto tampoco no lo he aprendido, en el camino estoy mejorando, a veces toco una puerta y la pongo a Kipi adelante y se enciende Kipi y el niño, hola niño, vamos a leer el día de hoy. Imagínate que un niño de 10 años, 9 años, mira a Kipi con los ojos blancos y y y se da una vuelta y le habla un robot en su idioma, en su lengua natal, pues este y luego este entran un poquito en confianza porque para mí es muy importante que exista mucho movimiento al momento de aprender, no sea tan estático y estar sentado todo el día. Entonces Kipi le invita, mira, ¿qué tal si cantamos una canción en quechua o en o en castellano? Y después la leemos, luego la significamos y la bailamos. Entonces, y el niño como que se siente un poquito más atraído y y por ahí empieza, digamos la la emoción, el anclaje a a a esto que queremos aprender o, por ejemplo, pueden recitar un poema o también hacer una lectura. Entonces, se sientan y y y eso es un poquito, yo solamente básicamente soy el acompañante de Kipi en realidad y bueno, lo lo controlo con mi teléfono celular, pero cada vez está haciendo un poquito más autónomo, estoy desarrollando un poquito más en autonomía, este a Kipi, eh, inclusive al principio yo le he estado manipulando las respuestas con mi celular, pero ahora la codificación se está haciendo un poquito más autónoma y ya puede responder cinco palabras autónomamente Kipi eh porque busca en su base de datos. Eh hace más o menos un mes, eh para este mes ya un ya estoy insertando algo de 30 palabras que pueda reaccionar directamente y pueda este emitir esa input output este de acción reacción de con los sensores de sonido que que le estoy poniendo a Kipi para que sea un poquito más autónomo en ese sentido. Pero a raíz de todo eso, es más importante, yo veo esta actividad pedagógica, emocionar al estudiante, que juegue con el niño, que aprendan con el niño, que intercambien lenguajes y que se pueda comunicar y además dejarle un reto, porque Kipi después de la visita, deja un reto y le dice, por ejemplo, hemos leído esta lectura, ¿tú puedes escribir el final de este cuento? Entonces, le invita al niño para que pueda entrar a la a escribir algo más y crear a su manera, digamos, algún texto, algún cuento, algo que pueda finalizar, o le podría decir, ¿puedes crear una canción para mi siguiente visita? Entonces, le reta al alumno de una manera sana y el alumno va construyendo, o le dejo algunas cartillas de análisis de lectura o de razonamiento matemático para que el niño después de haber escuchado a Kipi este continúe mientras no es Kipi y cuando regresamos a la siguiente visita, encontramos que no solamente han construido algo, sino han hecho más, han hecho dibujos, han graficado algo más, le han hecho un poema más a Kipi, le han escrito alguna carta más. Y eso me motiva también a seguir, de repente, impulsando y a mí también me, casi Kipi me obliga a estar escribiendo poemas, canciones también para poner en su base de datos, ¿no? para que ella pueda manejarlo y expresarlo. Entonces, es algo muy bonito, se ha generado una fiebre Kipi en nuestra comunidad, así es que este, bueno, es una estrategia en este momento, pensada para este momento, nació en este momento y ojalá que siga ayudando a muchos niños. Sí, Walter, realmente felicitaciones porque acá estamos todos emocionados, nos encantó lo que has logrado y lo que estás logrando y ojalá obviamente que haya muchas más Kipi en el próximo tiempo que sigan ayudando a los niños y vos como profesor, realmente felicitaciones por haber llevado a cabo esta tarea.
[13:19]Nos despedimos desde aquí, desde Mendoza, Argentina, eh obviamente te volvemos a agradecer por esta comunicación y estaremos en contacto siguiendo todas las novedades de Kipi. Un fuerte abrazo al programa Like a las 10, hasta nuestro país hermano a Argentina, así es que hasta Mendoza y un abrazo y en cualquier momento volvemos a conversar. Saludos a ustedes y agradecerles también. Por supuesto que sí. Ahí estaba entonces Walter Velázquez, docente de el país vecino de Perú, que creó un robot que ayuda a la comunidad donde vive a llevar conocimientos en este contexto de pandemia, donde los colegios están cerrados, donde hay falta de educación por este contexto. Ahora nos vamos a un corte y ya venimos con mucho más de Laica y las 10.



