[0:00]Una mirada de fe, una mirada de fe, es la que puede salvar al pecador. Y si tú miras a Cristo Jesús, El te perdonará. Porque una mirada de fe es la que puede salvar al pecador. Solo Dios hace al hombre feliz. Solo Dios hace al hombre feliz. La vida pasa, todo se acaba, Solo Dios hace al hombre feliz. Solo Dios hace al hombre feliz. Solo Dios hace al hombre feliz. La vida pasa, todo se acaba, Solo Dios hace al hombre feliz. No es con espada ni con ejército, más con su Santo Espíritu. Y esta iglesia se moverá, más con su Santo Espíritu. Libre, Tú me hiciste libre, Tú me hiciste libre, libre, Señor. Rotas fueron las cadenas que estaban atando a mi corazón. Libre, Tú me hiciste libre, Tú me hiciste libre, libre, Señor. Rotas fueron las cadenas que estaban atando a mi corazón. Alguien está aquí y yo sé que es Cristo, alguien está aquí y yo sé que es el Señor. Puede bautizar y yo sé que es Cristo, Puede bautizar y yo sé que es el Señor. Yo siento en mi ser a un Cristo de Poder, Yo siento en mi ser al Espíritu Santo. Yo siento en mi ser que ángeles del cielo acampan a mi lado y me ayudan a vencer. Alguien está aquí y yo sé que es Cristo, alguien está aquí y yo sé que es el Señor. Puede bautizar y yo sé que es Cristo, Puede bautizar y yo sé que es el Señor. Yo siento en mi ser a un Cristo de Poder, Yo siento en mi ser al Espíritu Santo. Yo siento en mi ser que ángeles del cielo acampan a mi lado y me ayudan a vencer. Viva la fe, viva la esperanza, viva el amor. Que viva Cristo, que viva Cristo, que viva El Rey. Que viva Cristo, que viva El Rey. Viva la fe, viva la esperanza, viva el amor. Que viva Cristo, que viva Cristo, que viva El Rey.
[4:05]No hay Dios tan grande como Tú, no lo hay, no lo hay. No hay Dios que pueda hacer las obras como las que haces Tú. No hay Dios tan grande como Tú, no lo hay, no lo hay. No hay Dios que pueda hacer las obras como las que haces Tú. Este es el Cristo que yo predico y no me canso de predicar. Sana a los enfermos, reprende a los demonios y calma la tempestad. Este es el Cristo que yo predico y no me canso de predicar. Sana a los enfermos, reprende a los demonios y calma la tempestad. Y yo le alabaré, diciendo: ¡Gloria a Dios!



