[0:03]Conectar igualdad.
[0:31]Los docentes tienen una gran responsabilidad frente a la sociedad. Maestros y profesores son los encargados de educar y brindar a sus alumnos las herramientas para desarrollarse en la vida.
[0:45]La docencia es una carrera muy exigente y es necesaria una continua preparación. Es un trabajo en el cual es necesario tener gran cantidad de conocimientos y capacidades. Los maestros y profesores son fundamentales en el proceso educativo. Es por eso que la formación docente es una pieza clave en la estructura escolar. Pero cómo se forma un docente?
[1:30]Pública y gratuita. Formación docente.
[1:56]Sandra Severo es maestra de primer grado desde hace 7 años. Egresó del nivel terciario de la Escuela Normal Superior número uno que se ocupa de la formación docente.
[2:10]Raquel Birman, la maestra de primer grado de Sandra, también se recibió en una escuela normal. Sin embargo, en los inicios de la formación docente las cosas eran distintas.
[2:24]Durante los siglos que duró el Virreinato y en las primeras décadas, luego del primer gobierno patrio en 1810, los educadores eran en su mayoría maestros empíricos, con una pedagogía espontánea. El conocimiento que impartían lo habían aprendido de modo práctico en la vida diaria. El cambio de paradigma en la formación docente llegó por intermedio de Domingo Faustino Sarmiento hacia 1860. Sarmiento, junto con Juana Manso, montaron un complejo sistema de formación de docentes llamado normalismo. Este esquema se sostenía a través de una red de escuelas de nivel medio, denominadas escuelas normales. Donde los egresados obtenían el título de maestro. El normalismo fue una de las bases del sistema educativo argentino.
[3:29]La primera escuela normal comenzó a funcionar en 1871 en Entre Ríos. El Estado nacional formaba a los docentes. De esta forma, aunque las escuelas primarias dependían de las provincias, lograba centralizar las formas de enseñanza. La idea de escuela normal se remonta a la tradición francesa. La palabra normal hace referencia a que se debía implantar una norma, un método único que debía regir el sistema. Esta metodología establecía una práctica común para todos los maestros a diferencia del antiguo sistema de los llamados docentes espontáneos. En el mismo edificio de la escuela se completaba la totalidad de la formación. Los futuros docentes debían también observar y practicar. El método consistía en que en un aula tomaban clases mientras que en otra practicaban frente a grupos de niños. Aquellos eran departamentos de aplicación que funcionaban como escuelas oficiales. Sarmiento fue presidente de la Argentina entre 1868 y 1874. Siguiendo el esquema francés, fundó escuelas normales a lo largo de todo el país. Para cumplir su objetivo, contrató maestras estadounidenses para que dirigieran estos nuevos institutos. La mayoría de los alumnos recibía becas de los estados nacional y provincial para poder estudiar. Durante su gobierno, la formación de docentes fue una prioridad.
[5:31]Hoy es más habitual la presencia de hombres frente a cursos de este nivel de enseñanza, pero tiempo atrás se propiciaba la enseñanza primaria como una actividad femenina.
[5:44]Esto se debe en gran parte a que Sarmiento promovía la educación de las mujeres y la creación de escuelas mixtas para niños y niñas. A mediados del siglo XIX, la gran mayoría de mujeres que estudiaban se formaba como maestras en las escuelas normales. La creciente integración de las mujeres al sistema educativo terminó de concretarse en 1884, durante la presidencia de Julio Argentino Roca. Ese año se sancionó la Ley 1420 que sentó las bases del sistema educativo nacional y estableció que la educación debía ser pública, gratuita y obligatoria. Además, fomentaba entre otras cosas, la educación primaria mixta.
[7:20]Herminio Migliore es nieto de inmigrantes calabreses y vive en el barrio de La Paternal. Herminio y su padre nacieron y se criaron en suelo argentino. Guido, el abuelo, era oriundo de Calabria, pero cuando tenía 3 años su familia emigró a la Argentina. Durante la primera infancia hablaban dialecto italiano y balbuceaban español hasta que entró a la escuela primaria. Hacia 1880, la inmigración en Argentina creció de modo exponencial. Guido Migliore era uno de los miles de alumnos que asistían a la escuela primaria hablando apenas el español. Las aulas porteñas se llenaban de extranjeros e hijos de extranjeros.
[8:10]Los normalistas concebían la escuela como la maquinaria ideal de inclusión de las poblaciones nativas e inmigrantes para así lograr el progreso del país. Asociaban el progreso a la civilización en oposición a la barbarie. Los normalistas se sentían apóstoles del saber. Propulsaban la cultura escrita y el higienismo. El decoro y el buen gusto eran los símbolos culturales más distinguidos. Intentaban acabar con la ignorancia, la sensualidad y la brusquedad de los sectores populares. Pero también se oponían al lujo y al derroche aristocrático. Uno de los máximos símbolos del normalismo es el guardapolvo blanco que se viene usando desde las primeras décadas del siglo XX.
[9:02]50 años enseñando. Este es el título más preciado para doña Enriqueta Paul de Elías. Justamente orgullosa de su vida ejemplar de maestra. Medio siglo dedicada con fervor de apostolado a la formación de la juventud argentina. El Senado de la Nación, en emotiva ceremonia, ha querido honrar con el recuerdo material de una medalla a esta abnegada educadora, orgullo de nuestra docencia. Hacia 1910, José María Ramos Mejía, por ese entonces presidente del Consejo Nacional de Educación, dentro de lo que fue el proyecto de patriotización escolar, impuso la nacionalización de los docentes. Los nuevos planes de estudio, los actos y rituales de corte nacionalista y la obligación de que los docentes fueran de nacionalidad argentina, fueron algunas de las herramientas que tenía la escuela para patriotizar. Comenzaba a cerrarse el ciclo de los educadores extranjeros, iniciado por Sarmiento y su ejército de maestras norteamericanas.
[12:26]La educación es pura pasión y que la docencia es uno de los, una de las tareas más loable que puede tener la persona.
[13:50]Pública y gratuita.
[14:06]A partir de la década de 1870 comenzó la expansión de las escuelas normales.
[14:14]Estos tipos de colegios se duplicó en todo el país, en especial en el litoral. La expansión temprana y amplia de estas escuelas de formación docente fue un rasgo que diferenció a la Argentina de la mayoría de los países de la región.
[14:44]En nuestro país la formación de maestros y maestras y la formación de profesores y profesoras tienen caminos diferentes. Mientras la formación de maestros tiene que ver con el sistema de escuelas normales, está extendido por todo nuestro territorio desde las últimas décadas del siglo XIX. El caso de la formación de profesores es muy distinta. En primer lugar, porque las escuelas secundarias eran mucho más reducidas y tenían como función la formación, básicamente de las élites políticas locales. Quienes en ellas enseñaban eran en general profesionales, egresados de universidades. Muchos de ellos, además, sin ningún título, pero reconocidos como intelectuales. En 1904 se crea aquí un seminario pedagógico complementario de la formación que tenían profesionales o ingresados universitarios para poder dar clases en las escuelas secundarias. Muy rápidamente eso se transforma en el Instituto Nacional de Profesorado, hoy, el Joaquín B. González. Y a la par, la Universidad de Buenos Aires, la Universidad de La Plata, tiene profesorados en Filosofía y Letras. De ese origen, podemos decir, nace un sistema de formación de profesores que tiene dos vías que se mantienen hasta hoy. Por un lado, la formación en las instituciones del profesorado, los Institutos Nacionales provinciales de profesorado. Y por el otro, quienes egresan de las universidades con título de profesor. En 1969, dentro del contexto de la dictadura llamada Revolución Argentina, se produjo un cambio sustancial en el esquema de formación normal. Un decreto firmado por el general y presidente de facto Juan Carlos Onganía, pasó la formación de maestros y maestras al nivel superior. Ya no bastaba asistir a una escuela secundaria normal para ser docente en la escuela primaria. A partir de entonces, se necesitaba completar los estudios medios y recién ahí, a través de estudios superiores terciarios, se obtenía el título habilitante. Se impuso una tendencia tecnicista en la educación. Buscando planificación, conducción y evaluación de los aprendizajes. En este contexto, también se introdujo la división técnica del trabajo.
[17:29]Con la recuperación de la democracia en nuestro país se inicia una serie de desafíos en la construcción política, por supuesto, en lo que tiene que ver con las políticas educativas y el sistema educativo y muy particularmente con la formación docente. Es así que en 1987 se inicia un proyecto que se llamó MEB, Maestros de Enseñanza Básica, dedicado, como su nombre lo dice, al magisterio. Que tenía como uno de los objetivos centrales reparar la fisura, la distancia que se había establecido entre la formación secundaria y la formación superior.
[18:10]Con el pasaje que se había hecho de la formación del magisterio en el nivel superior en la dictadura militar anterior, en el 69. Para eso el MEB apela a una concepción diferente de relación entre teoría y práctica, hay abundantes trabajos en las escuelas, una otra propuesta curricular y, por supuesto, con el conjunto del sistema educativo, una forma de concebir la cuestión institucional, la organización, la gestión institucional que le da espacio a la voz de los estudiantes. Podríamos decir entonces que esta manera en que se piensa el MEB y el periodo de reconstrucción de la democracia en nuestro país va juntos. Durante la década de los 90, en el gobierno de Carlos Saúl Menem, se sancionaron diversas leyes de educación. La nueva legislación generó cambios en el sistema de formación docente. En 1992, con la Ley 24049 de transferencia, el Poder Ejecutivo traspasó los institutos de formación docente que pertenecían a la Nación a las provincias y a la Ciudad de Buenos Aires. También se creó la llamada Red Federal de Formación Docente Continua. El Estado nacional desligaba responsabilidades por sobre las instituciones. Se establecieron políticas basadas en las nociones de acreditación, formación continua, calidad, flexibilidad y evaluación. Al mismo tiempo, se propició la implementación de un sistema por medio del cual el docente tenía que sumar créditos para conseguir un mejor puesto. En el año 2006, la Ley de Educación Nacional creó el Instituto Nacional de Formación Docente. Y se instauró un plan de políticas públicas como resultado del trabajo colectivo de todos los actores del sector.
[20:13]La ceremonia de apertura es presidida por la titular del Consejo Nacional de Educación, señora Clotilde Sabattini de Barón Visa en la Escuela Hipólito Yrigoyen. Desde el año 1890, las escuelas estuvieron obligadas a tener un mástil con una bandera. Pero fue recién en 1909 que se estableció en el reglamento que a la bandera había que izarla diaria y colectivamente. Esta ceremonia formaba parte de la serie de medidas que buscaba fomentar la identidad y la homogeneización nacional.
[24:06]La historia de la formación docente ha sufrido las idas y vueltas del devenir político del país. Pero la profesionalización que comenzó hacia 1860 significó uno de los puntos fuertes de la docencia argentina. La formación docente es uno de los elementos que ayuda a poner en marcha la escuela. Una de las tantas formas a través de las cuales se hace una mejor educación, pública y gratuita.



