[0:00]Ciudad de México, año de 1933. Un niño emprendedor de 17 años se encuentra trabajando como ayudante de panadero en una pequeña pastelería. Sin saber que años más tarde se convertiría en uno de los empresarios más importantes de México. Y fundador de la panificadora más grande del mundo. Su nombre: Lorenzo Servitje. Esta es la historia de cómo un niño logró crear la panadería más grande del mundo. Desde los 17 años el joven Lorenzo Servitje comenzó a trabajar arduamente como panadero en la pastelería familiar por los años 30. Sus padres eran de España, pero emigraron a la Ciudad de México donde nació Lorenzo. En la década de los años 20, el pan de mayor calidad era traído de los Estados Unidos y el padre de Lorenzo, Juan Servitje Torra Lardona, quiso cambiar esto. Y fue así que fundó su propia pastelería el Molino, en donde Lorenzo comenzó a trabajar. Mientras trabajaba, Lorenzo también estudiaba la carrera de Contaduría en la UNAM para aprender a administrar el negocio. Sin embargo, dos años después, una tragedia ocurrió. Lamentablemente falleció su padre y el joven tuvo que abandonar sus estudios para dedicarse de lleno a la panadería. Lorenzo se hizo cargo del Molino desde 1937 hasta 1945. Durante esos años, la panadería tuvo una muy buena aceptación y comenzó a ser popular entre los vecinos y se extendió por todo el país. Gracias a lo generado, Lorenzo pudo invertir para comprar el primer horno industrial y así poder producir más cantidad de pan. Servitje, junto a un grupo de empresarios, comenzaron a producir pan de caja como lo conocemos actualmente, pan blanco. Aunque en aquella época se vendía sin rebanar. Fue cuando se enfrentaron al mayor reto, pues en Estados Unidos este tipo de pan era muy famoso.
[1:59]Pero este grupo de empresarios no lograba igualar el sabor del que se vendía en el país vecino. Ellos sabían que si lograban igualar o mejorar el sabor y textura, serían los pioneros en la industria del pan en México. Y serían ellos quienes surtirían el pan por todo el país. Después de algunos meses hicieron pruebas y decidieron experimentar con nuevos ingredientes y cambiaron el empaque de cartón a una bolsa plástica sellada para que el pan mantuviera su frescura durante más tiempo y finalmente lo lograron. No pasó mucho tiempo para que se dieran cuenta que necesitaban dar el siguiente paso y fue así como en 1945 nació la compañía Bimbo. Se dice que el nombre Bimbo surgió del diminutivo de niño, bambino en italiano. Fue gracias a que el suegro de Lorenzo les dieron terreno, pudieron empezar a construir la primer planta panificadora. Cuando comenzó la distribución del pan, creyeron que faltaba algo para que la gente los comenzara a distinguir. Fue cuando adoptaron y crearon al peculiar osito, que se convertiría en el emblema de la compañía. Y aunque ya no lo vemos tan seguido, todos sabemos que este tierno osito representa a este gigante del pan. Iniciaron con nada más 34 trabajadores, 10 camiones y con el tiempo, claro que con el esfuerzo y dedicación, Bimbo se convirtió en la panificadora mundialmente reconocida que actualmente cuenta con miles de trabajadores. Según la revista Forbes, la familia Servitje Montull es una de las más ricas de México. Con una fortuna que asciende a los 3.590 millones de dólares, cifra que los posiciona en el octavo puesto del ranking millonarios mexicanos del 2021. Y tú, qué opinas de esta fascinante historia de emprendimiento? ¿Cuál es tu pan favorito de Bimbo? Deja tu respuesta en los comentarios y no te olvides de compartir este video con todos tus amigos. Mi nombre es Felipe Rangel y nos vemos en el siguiente video.



