[0:12]La entrevista de trabajo. La entrevista es un momento clave y decisivo en el proceso de selección. Es en el momento en el que tenemos que demostrar que sabemos, podemos y queremos desarrollar el puesto al que optamos. Pensemos la situación desde la perspectiva del entrevistador o entrevistadora. Tratará de averiguar si tú eres la persona adecuada para ocupar el puesto vacante que se ha solicitado. Quiere saber por qué te interesa el puesto de trabajo y sobre todo qué es lo que puedes aportar. Desarrollo de la entrevista personal. Es habitual que el entrevistador o entrevistadora empiece realizando un recorrido sobre nuestro currículum vitae, formación, experiencia. Y es posible que nos haga preguntas abiertas generales del tipo, ¿qué opina de, hábleme de usted? Tienes respuestas. Entonces, ¿qué debemos tener en cuenta en una entrevista? Es complejo y arriesgado ofrecer desde aquí afirmaciones categóricas, pero desde la experiencia de la Vide podemos recomendar una serie de pautas básicas. Atención a tu imagen, analiza y piensa cuál es la imagen que se espera en la empresa a la que te presentas. Prepara tus respuestas a las posibles preguntas. No las tendrás todas, pero sin duda, te ayudará a estar más relajado. Trabaja tus puntos fuertes en relación con el puesto al que aspiras. Recoge información sobre la empresa. Google ofrece una ventana abierta a cualquier empresa u organización. Tus puntos fuertes, no basta solo con saberlos, tendrás que argumentarlos. Escribe y repite estos argumentos en relación con el puesto de trabajo al que aspiras. No respondas con monosílabos, sí o no. Siempre debes incluir alguna explicación o argumentación posterior. El entrevistador quiere conocerte, no hacerte un test. De ahí la importancia de preparar tu argumentación. Siempre en la medida de lo posible, cierra las respuestas incidiendo en los aspectos positivos. No tiene por qué haber preguntas sobre tu vida privada, pero si nos las hacen, hay que contestarlas. Si no, parecerá que queremos ocultar algo negativo. Antes de la entrevista, relájate todo lo que puedas. Pasea, llega con tiempo. Estas pequeñas rutinas hacen más sencillo el proceso y sobre todo, sé positivo, cree en ti. Eres la persona adecuada.
[2:34]Variables del éxito en una entrevista. En la preparación de una entrevista, realiza un análisis que determine cuáles eran, en tu opinión, las variables o competencias más importantes para el puesto. Una vez determinadas estas variables, trabaja tus argumentos, puntos fuertes y débiles en relación con dichas variables. Se trata de presentarte a un puesto específico. Tendremos entonces la conversación en los temas que son importantes para el puesto. Se trata, en definitiva, de que seas un experto en entrevistas de trabajo. En este momento no se trata de tus conocimientos, sino de tus habilidades para gestionar esta situación. Atención a nuestro lenguaje no verbal, emocional. El miedo escénico es natural y necesario para hacer una buena entrevista. Permite tener un punto de tensión necesario. No obstante, puedes controlar esa sensación. ¿Cómo? Trata de no moverte mucho. Un bolígrafo te puede permitir agarrar tus nervios. Mira a tu entrevistador o entrevistadora, solo él valora esta entrevista. Sonríe al saludar. No interrumpas. Puedes pensar un poco antes de responder. Ante cualquier duda, pregunta, te dará tiempo para preparar una mejor respuesta. Presencia, imagen y lenguaje no verbal. Trata de preparar tu imagen y ciertos gestos naturales que pueden transmitir confianza y seguridad a la persona que te entrevista. Siempre teniendo en cuenta que no hay rasgos o formas de ser buenas o malas, sino adecuadas o inadecuadas a determinadas situaciones. Trabajar la reformulación positiva. Es una técnica muy interesante para las entrevistas, se trata de transformar lo negativo en positivo, tratando de potenciar lo positivo de la situación.
[4:24]Por ejemplo, si no tenemos experiencia en el puesto, deberíamos afirmar que eso nos permite ofrecer mayor capacidad para asimilar conceptos nuevos. Si nos comentan si estamos nerviosos, podemos comentar que cuando un asunto nos importa mucho, no podemos evitar sentir cierta ansiedad para lograrlo. Y esta entrevista nos importa de verdad. En caso de que hagan referencia a nuestro fracaso en los estudios, podemos hablar de un momento de inmadurez, pero que gracias al nuevo rumbo que tomaste tu vida profesional mejoró. ¿Qué te van a preguntar en una entrevista? Hagamos un breve recorrido por alguna de las posibles preguntas que pueden hacernos en una entrevista. Háblame de ti. Preséntate. Es tu mensaje de presentación. Habla de ti desde una perspectiva profesional, no nos está preguntando por cuestiones personales. ¿En qué áreas crees que necesitarías reciclarte? Puntos débiles. Aquí es donde debemos demostrar que hemos realizado un autoanálisis propio y del puesto en concreto. Si has trabajado las variables del éxito en esta entrevista, tratarás de argumentar tus debilidades de forma positiva. Estamos poniendo los medios para mejorar. ¿Qué experiencia tienes con relación a este trabajo? Experiencia. En este punto conviene recordar los proyectos realizados que pueden ser percibidos como interesantes para el puesto que nos presentamos. Analiza no tanto el proyecto en sí, sino más bien las tareas realizadas. Ten en cuenta tanto proyectos o trabajos laborales como otros, como por ejemplo, dirección del grupo Scout, Sindicato de Alumnos. ¿Qué sabes de nosotros? ¿Por qué esta empresa? Es el momento de hablar de la cultura corporativa de la empresa, misión, visión y valores sobre su historia y trayectoria, sobre sus productos o servicios. Que se note que has preparado la entrevista, que la empresa te interesa por sus valores, posibilidades de desarrollo, etcétera. ¿Cuáles son tus pretensiones económicas? Salario. Hablar de los aspectos económicos o de las condiciones de trabajo del puesto suele ser uno de los últimos pasos del proceso de selección. Si nos formulan la pregunta, hay que responderla. Lo más correcto es indicar una horquilla, por ejemplo, entre 12.000 y 18.000, nunca un número concreto y siempre en términos brutos anuales. Y siempre se puede hacer la referencia al convenio de la empresa como elemento indicativo de que nuestras pretensiones económicas van en consonancia con el resto del personal de la empresa. ¿Por qué crees que tenemos que contratarte? Esta pregunta tiene respuesta cuando hemos preparado nuestras variables de éxito en relación al puesto de trabajo y nuestro autoanálisis de puntos fuertes y débiles formulados positivamente. Una idea interesante es tratar de plasmar nuestros argumentos con situaciones reales vividas que muestren nuestras capacidades. Háblame de tu vida privada, tienes hijos, pareja, política. Ante este tipo de preguntas, lo adecuado es mantenerse de forma educada en el ámbito de los negocios. Pero si te la realizan de forma directa, se debe responder de la forma más objetiva y diplomática posible. Por ejemplo, explicar que la vida personal y profesional son paralelas, diferentes e independientes y que por tanto en tu trabajo no va a haber interferencias de una en otra. ¿Tienes previsto tener familia? Contestar con naturalidad simplemente, sin más explicaciones. Por ejemplo, que a corto plazo, un año no entra en tus planes. ¿Qué harías si estuvieras en desacuerdo con tu jefe o con tu jefe? Esta pregunta es delicada, busca conocer el grado de conflictividad que puedes generar en la empresa, ver cómo reaccionas ante las críticas. Una buena respuesta es dar a entender que sabes gestionar y aceptas las diferencias desde el diálogo. ¿Qué nivel tienes de inglés? En muchos empleos, los idiomas son actualmente una cuestión ineludible. Nunca mientas sobre tu nivel de idiomas porque es fácilmente comprobable. Si nuestro nivel no es el deseado, reconócelo primero y mostrar que estamos trabajando la mejora y que es uno de nuestros objetivos personales. ¿Tienes alguna pregunta que hacerme? Es el momento de que demuestres el interés por la oferta y por la organización de la empresa. Debes tener preparadas preguntas de este tipo. Pide información sobre el área donde trabajarías, qué tipo de formación realizan en la empresa, en qué proyectos están trabajando. Es un buen momento para interesarte por cómo continuará el proceso de selección. ¿Serán necesarias más pruebas? ¿Cuándo darán una respuesta a la oferta? Hay preguntas para las que no tengas una respuesta. Date tiempo primero, pero recuerda que no lo sabes todo, quieres aprender. No temas decir que algo no lo sabes. La honestidad es un valor que tienen muy en cuenta los entrevistadores. Hablar claro, dicción, prepara tu discurso, argumentos, repítelos para ganar en seguridad. Despedida y cierre. Cordialidad sobre todo, la entrevista analiza la persona, la afinidad con la empresa. No solo es el momento de demostrar tus conocimientos, sino sobre todo de tu lado humano. Agradece el interés demostrado por la empresa. Seguimiento. En una semana llama telefónicamente o envía un email. Consigue esos datos en la despedida para preguntar por la situación, tu candidatura, demostrar interés puede ser determinante. Hay más cuestiones. Como puedes observar, hay muchas preguntas posibles, lo importante es ser uno mismo, mostrar tranquilidad y cordialidad. Pero recuerda, cuando para un examen te has preparado todas las preguntas, la posibilidad de éxito es mayor. Tu motivación aumenta y tu imagen es más positiva. En la documentación adjunta, encontrarás cientos de posibles preguntas y orientaciones de respuestas. Prepararse, entrenar las respuestas hará sin duda más fácil acceder al puesto de trabajo que buscas.



