[0:00]Las crónicas narran que durante la caída de Tenochtitlán, un guerrero mexica quedó solo en una azotea mientras los españoles avanzaban por los canales.
[0:11]Herido y agotado, aún levantó su chimalli para proteger a los suyos que huían por las terrazas.
[0:18]Un testigo escribió que, aún cercado, atrapó una lanza enemiga con la mano desnuda, la torció con un grito feroz y lanzó un último ataque antes de caer.
[0:29]Los ancianos decían que aquel guerrero no murió rendido, dio su último paso como un águila que se niega a descender.



