[0:24]Yo anduve en tinieblas y en sombras de muerte. Perdida por el desierto y la soledad, sin caminos, sedienta y hambrienta mi alma. A punto estuvo de fallecer, pero allí estabas tú. Tocando a mi puerta y mi corazón endurecido no te escuchaba y seguiste tú. Y tocaste mi alma y al fin te abrí mi corazón, y entraste tú. Y cambiaste mi vida, gracias por saciar a mi alma que estaba perdida. Y agradezco Jesús por estar conmigo. Y brindarme de tu luz, y brindarme de tu luz. El enemigo no se duerme y ahora quiere atacarme más. Pues sabe que mi vida tuya es, y aunque vengan muchas pruebas no me preocupa. Pues sé que con tu ayuda venceré, y aunque la gente piense que estoy loca. O si dicen que he perdido la razón, aunque me abandone el mundo no me importa. Pues sé que tú no me abandonarás. Porque entraste tú, y cambiaste mi vida, gracias por saciar a mi alma que estaba perdida. Y agradezco Jesús por estar conmigo. Y brindarme de tu luz, y brindarme de tu luz.
[3:13]Yo canto con confianza, pues espero tu regreso. Y sé que a tu iglesia escogida te llevarás. Y canto con la esperanza de poder irme contigo y así. Vivir por la eternidad. Vivir por la eternidad. Vivir, porque entraste tú, y cambiaste mi vida, gracias por saciar a mi alma que estaba perdida. Y agradezco Jesús por estar conmigo. Y brindarme de tu luz, y brindarme de tu luz. Pero llevar a todo el mundo, tu eterna luz.



