[0:00]Las personas más ocupadas del mundo son, en promedio, las que menos progresan. Puedes decir, pero no, las menos disciplinadas son las que menos progresan. No, no, son las más ocupadas. Yo fui exactamente esa persona. Hubo una época de mi vida donde terminaba cada día con la agenda repleta, donde no tenía tiempo para hacer absolutamente nada que no sea trabajar y aún así iba atravesando cada día con la sensación de que la aguja no se movía. Esto no era un problema de esfuerzo, trabajar estaba trabajando. Esto era un problema de métrica, porque lo que estaba haciendo era medir el día con el termómetro equivocado. Y eso tiene un nombre, tiene un mecanismo y tiene una solución que no tiene absolutamente nada que ver con hacer más. Soy Sofía Contreras y a lo largo de los años he ayudado a miles de personas a estructurar su tiempo, sus esfuerzos, pasar a la acción para lograr lo que se proponen con lo que tienen que hacer para lograrlo. En 2024 publiqué el libro Pasa a la acción, un best seller al día de hoy, donde miles de personas están implementando su metodología para lograr alcanzar los resultados que esperan para su vida. En este video te voy a dar tres sistemas, ordenados desde el nivel más inmediato hasta el nivel más profundo. Y el tercero va a cambiar cómo interpretas el trabajo para siempre. La mayoría de las personas cree que esto es un problema de falta de foco, que con el método correcto de gestión del tiempo van a lograr todo lo que se propongan. Que todo va a encajar, pero en un estudio publicado en 2021, en el Diario de Psicología Experimental, los investigadores encontraron que las personas que se sentían más productivas eran en un porcentaje completamente significativo, quienes menos avanzaban hacia lo que se estaban proponiendo. El problema no tenía nada que ver con concentración, tenía que ver con que estaban siendo muy eficientes haciendo lo incorrecto. Los investigadores llamaron a esto el sesgo de la actividad. Es una preferencia por elegir la opción más visible por sobre la más valiosa. Porque la visible es la que nos reproduce retroalimentación inmediata, y la más valiosa es la que no produce nada durante semanas o meses. Con esto implementado en el día a día, tu agenda se llena, tu negocio no avanza, y vos no entendés por qué. Los seres humanos no perdemos el tiempo por falta de disciplina, lo perdemos porque confundimos movimiento con progreso. Un estudio de la Universidad de Toronto sobre toma de decisiones ejecutivas, identificó que nuestro cerebro prefiere automáticamente las tareas que generan sensación de cierre. Responder un mensaje, actualizar una planilla, coordinar algo. Y las tareas que realmente mueven un negocio o un proyecto son abiertas, son incómodas, no tienen una recompensa inmediata. Excepto que las podamos desglosar a su mínima expresión. Si no logramos hacer esto, nuestro cerebro las evita sistemáticamente, y las evita disfrazándolas del famoso no tuve tiempo. En física existe una distinción que se enseña en primer año y que casi nadie traslada al mundo de los negocios. Tiene que ver con la diferencia entre velocidad y desplazamiento. Puedes moverte 80 km/h durante 4 horas y terminar donde empezaste si estuviste moviéndote en círculos. La velocidad fue real, pero el desplazamiento fue cero. Esto es lo que describe exactamente cómo funciona un día de alta actividad, pero con progreso cero. Gloria Mark, investigadora de la UCI Irvin, encontró que los trabajadores del conocimiento interrumpen su trabajo cada 3 minutos en promedio. Y que recuperar nuestro foco profundo después de una de estas interrupciones nos toma entre 20 y 25 minutos. En un día de 8 horas con interrupciones frecuentes, el tiempo de trabajo real de alta calidad puede llegar a ser de menos de dos horas. Aunque tu experiencia subjetiva haya sido de actividad intensa. En un negocio las decisiones que realmente mueven la aguja requieren pensamiento profundo y sostenido. Cuando el día se llena de pequeñas tareas de bajo impacto que realmente no mueven la aguja, esas decisiones que demandan mayor tiempo de análisis y de trabajo, se posponen de semana a semana. El primer sistema de pensamiento que vamos a ver el día de hoy tiene que ver con la auditoría de desplazamiento. Lo que vas a hacer es, antes de empezar cada semana, responde a esta pregunta. ¿Qué tiene que ser cierto el viernes, que hoy todavía no lo es? Por ejemplo, el viernes tengo cerrada la estructura de mi nueva oferta, el viernes tengo implementado este nuevo sistema de agendamiento de citas, el viernes tengo desarrollados cinco nuevos contenidos para redes sociales de forma orgánica en Instagram. Eso es desplazamiento, te estás moviendo hacia algo a medida que lo vas a hacer. Todo lo demás es velocidad. En la biología evolutiva existe el concepto de actividad de desplazamiento. Cuando un animal está bajo estrés o conflicto interno, en lugar de resolver esa tensión, ejecuta una conducta que parece irrelevante. Por ejemplo, una ave en vez de enfrentarse a su rival, empieza a picotear el suelo. Los emprendedores hacemos exactamente lo mismo. Cuando hay una decisión difícil pendiente, subir precios, cortar con un cliente, desvincular una persona, tener una conversación difícil, qué hacemos? Respondemos mails, ordenamos Notion, coordinamos algo por WhatsApp, hacemos actividades visibles que alivien esta tensión, y que nos hace sentir que estamos haciendo algo, pero sin resolver nuestro conflicto real. Cuando nosotros no dejamos lugar en nuestra agenda y nuestro tiempo real del día a día para lo que demanda el tiempo que dedica a tomar decisiones estratégicas y profundidad de pensamiento. Las decisiones importantes del día a día se toman con ruido en la mente. Cómo se ve esto? Invertimos en anuncios sin tener definido bien el tipo de cliente que tenemos del otro día, lado que queremos atraer. Empezamos a armar una landing page o una página de oferta específica sin tener desarrollado previamente lo que vamos a vender. Contratamos a una persona sin haber pensado lo que tiene que hacer esa persona una vez que empiece a trabajar con nosotros, tener amado su unboarding o su plan de 100 días. Cada una de estas decisiones tomadas desde el ruido tienen un precio concreto. El sistema que podemos implementar para evitar esto se llama separación de frecuencias. Tu negocio tiene dos frecuencias que no pueden convivir en un mismo bloque, la operativa, ejecución, respuesta y coordinación, la estratégica, diseño, decisiones y construcción. Cuando se mezclan, la operativa siempre gana porque tiene urgencia visible. La única solución es que tu momento de pensamiento y bajada estratégico vaya por delante en tu día, antes de que avances con cualquier otra cosa del negocio, antes de que veas mails, antes de que veas WhatsApp, antes de que dediques tiempo mental a abrirlo al mundo. Porque tu cerebro no puede estar en dos frecuencias al mismo tiempo. Entonces, la pregunta es, cuánto tiempo estás dedicando hoy, cuánto tiempo estás dejando libre para todo lo que significa el pensamiento estratégico y resolución estratégica que tu negocio requiere? Desde chicos aprendemos que nosotros somos los que hacemos con las cosas pasen, especialmente los que lideramos empresas, por algo llegamos también a este lugar donde somos los que resolvemos, los que no necesitamos que nos digan las cosas dos veces. Y también es lo que nos mantiene estancados, porque cuando ejecutar, resolver, accionar es parte de lo que nos hace avanzar y ser quienes somos, parar para pensar se siente como perder el tiempo. Esa incomodidad que sentís no es señal de que estás haciendo algo mal, es señal de que estás haciendo exactamente lo correcto. Esto es algo tan importante que en mi empresa lo tenemos como una de las bajadas culturales. Frená para pensar. El negocio que estás teniendo el día de hoy está pensado de una forma que se optimiza para que se ejecute. Está lleno de tareas que te necesitan a vos, de pequeñas tareas que hay que resolver, de cosas que van haciendo que en el día a día se sienta que estás avanzando, pero que en realidad te seguís moviendo en círculos. Para poder hacer crecer ese negocio significa desarmarlo, significa atravesar un periodo donde vas a sentir que estás haciendo menos. Mientras en realidad estás construyendo algo mucho más sólido. El último sistema de pensamiento que vamos a implementar en el video de hoy tiene que ver con el rediseño de tu rol. Lo que te voy a invitar a hacer es que durante una semana mapees y te preguntes cuántas horas estás en el trabajo real que solo vos podés hacer. El trabajo que solo vos puedes hacer no es el trabajo operativo, es el trabajo estratégico. Tiene que ver con juicio, con decisiones, con armados de sistemas para que tu equipo opere sin vos. Si la respuesta a esto es menos de 10 horas semanales o menos de un día completo para dedicar a pensar, ahí está la explicación de por qué tu negocio en este momento no estaba avanzando. Si tu agenda en este momento, tu operación del día a día no está permitiendo que vos tengas estos espacios de pensamiento que tu negocio demanda, el crecimiento nunca va a ser posible. Esto no es por falta de capacidad, es porque tu rol está mal asignado, y cambiarlo empieza por nombrarlo, no por contratar a otra persona. La cultura del emprendimiento actual premia el sacrificio visible. Esa cultura no premia el progreso, el progreso es algo que sucede puertas adentro, es algo que no es para nada visible, y que cuando lo es, es cuando las personas te empiezan a identificar y empiezan a decir, wow, no puedo creer todo lo que lograste en tan corto tiempo, sin ver que realmente ese corto tiempo no fue corto. La cultura en la que vivimos actualmente premia la apariencia del esfuerzo. Lo que te estoy proponiendo en este video no es hacer menos, es medir diferente. Porque el día no se mide por cuánto te moviste, sino por cuánto te desplazaste. Y el desplazamiento real casi nunca tiene la imagen de actividad frenética. Cuando entendemos esto, no solo cambia cuánto producimos, cambia cómo nos relacionamos con el trabajo. Deja de ser algo que tenemos que demostrar y empieza a ser algo que elegimos diseñar para volver a tener el control de nuestra vida. Si este video te fue útil, te invito a que se lo mandes a esa persona que ves que tiene la agenda llena y no avanza, que todo el tiempo está diciendo que no le alcanza el tiempo y que necesita sistemas para poder desbloquear su nuevo nivel de crecimiento. Y si quieres ir más a fondo para entender cómo puedes construir tus propios sistemas, formas de pensamiento y de operar en el día a día para lograr la vida que mereces. Mi libro Pasa a la acción tiene el paso a paso para que puedas lograrlo con una metodología aplicable desde el primer capítulo. Encontrás el link en la descripción del video. Nos vemos la próxima semana.

El error de productividad que está frenando tu negocio
Sofia Contreras
10m 31s1,855 words~10 min read
YouTube auto captions
Transcript source
YouTube auto captions
This transcript was extracted from YouTube's auto-generated caption track. The transcript below is server-rendered so it can be read, searched, cited, and shared without opening the original YouTube player.
Pull quotes
[0:00]Esto era un problema de métrica, porque lo que estaba haciendo era medir el día con el termómetro equivocado.
[0:00]Y eso tiene un nombre, tiene un mecanismo y tiene una solución que no tiene absolutamente nada que ver con hacer más.
[0:00]Soy Sofía Contreras y a lo largo de los años he ayudado a miles de personas a estructurar su tiempo, sus esfuerzos, pasar a la acción para lograr lo que se proponen con lo que tienen que hacer para lograrlo.
[0:00]En 2024 publiqué el libro Pasa a la acción, un best seller al día de hoy, donde miles de personas están implementando su metodología para lograr alcanzar los resultados que esperan para su vida.
Use this transcript
Related transcript hubs
Watch on YouTube
Share
MORE TRANSCRIPTS


