[0:00]Desde el 2024 el precio del oro ha aumentado constantemente, tanto que en el 2025 ha alcanzado máximos históricos. Varias veces, para que te des una idea, a inicios del 2024 una onza de oro valía alrededor de 2,000. Hoy esa misma onza supera los 4,000. Un salto impresionante, pero también una señal. Es algo impresionante de ver, pero en verdad debería sorprendernos? En pocas palabras la respuesta es no, y en este video te voy a explicar por qué. Porque cuando el oro sube, no solo es una noticia para los inversionistas. Es una señal de alarma que revela lo que está pasando en el mundo, incertidumbre, inflación, guerras, tensiones geopolíticas, bancos centrales acumulando reservas y economías buscando refugio ante lo que podría venir. Y es que a lo largo de la historia, el oro siempre ha tenido un mismo papel, ser el refugio cuando todo lo demás se tambalea. Desde las crisis financieras hasta las guerras mundiales, cuando la gente pierde la confianza en el sistema, el oro siempre vuelve a brillar. Entonces, ¿qué está pasando hoy? Que los bancos y las grandes potencias están comprando tanto oro y qué nos dice este aumento de precio sobre el futuro de la economía global? Vamos a desmenuzarlo, porque entender el valor del oro no solo es entender un metal precioso, es entender el termómetro de la economía mundial. Vamos a llamarle al oro como un activo refugio. Pero Moriz, ¿qué carajos es esto? Exactamente, ¿de qué te refugia? Pues es sencillo, de la inestabilidad económica. Cuando el mundo se enfrenta a guerras comerciales, amenazas de recesión, conflictos geopolíticos o cualquier situación que desestabilice los mercados, lo más probable es que ocurra una caída generalizada. Y esto se traduce en grandes pérdidas para los inversionistas. Algunos ejemplos podría ser la crisis financiera del 2008, la pandemia del COVID-19, o más recientemente la guerra entre Rusia y Ucrania. Pero hay algunas inversiones que se espera que se conserven o hasta aumenten su valor, incluso en tiempos difíciles. A estos se les llaman activos refugio. En pocas palabras, son un seguro que tienen los inversionistas para protegerse de la volatilidad de la economía. Y se puede decir que el oro es el activo refugio por excelencia. Las personas que tienen oro como parte de su portafolio de inversión, no tienen que pensar mucho en él. Es muy constante, no es común que baje su valor drásticamente. Al mismo tiempo, los inversionistas tampoco esperan que su valor suba demasiado. Hasta se puede decir que prefieren que no suba, así como lo escuchas, pues si sube, usualmente es una mala señal. Significa que se viven momentos de inestabilidad económica. Las personas buscan refugio en el oro, aumentando su demanda y por consecuencia su valor, mientras que el resto de las inversiones en su portafolio corren riesgo de perder valor. Si lo ponemos en términos simples, el aumento en el precio del oro se debe a una razón: protección. Pero en realidad va más allá de eso. Un detalle muy importante es quién está detrás de la alta demanda del oro. Y en este caso, no solo son los inversionistas comunes, sino los mismos bancos centrales, es decir, las instituciones públicas detrás del manejo del dinero de los países. Alrededor del mundo, diversos bancos centrales, sobre todo el Banco Central chino, han reducido sus reservas en dólares y han aumentado sus reservas de oro. Este proceso se conoce como desdolarización. Y de dónde viene esto? Pues verás, se sabe que el dólar estadounidense es la principal moneda de reserva para los países y la más usada en el comercio internacional. Pero eso está cambiando. Los países quieren diversificar sus reservas y darle más valor a sus propias monedas. Y más que por gusto, lo hacen por necesidad. Existen varias razones que alejan a los bancos centrales del dólar y los acercan al oro. Por un lado, está la inestabilidad interna de Estados Unidos. Desde la llegada de Donald Trump al poder, la percepción que se tenía del país como un lugar seguro y estable se ha deteriorado. La incertidumbre del futuro del país hace que el dólar pierda su atractivo como activo refugio. Y más cuando Trump ha intentado remover de su puesto a Lisa Cook, la gobernadora de la Reserva Federal. También el hecho de haber reemplazado a la Junta Directiva por personas afines a su visión política puso en duda la independencia del Banco Central más poderoso del mundo. No se lo están poniendo fácil, pero Trump ha hostigado incansablemente a los miembros del Banco Central para poder tomar control, poniendo la independencia de la Reserva Federal sobre la cuerda floja. Otra razón para la desdolarización es que Estados Unidos ha impuesto aranceles y sanciones a varios países a diestra y siniestra. Está usando el dólar como herramienta de presión. Así que los bancos centrales de todo el mundo, pero sobre todo, de esos países que están en la mira de Trump, quieren dejar de depender del dólar. Tienen miedo a que sus economías sufran si Estados Unidos las agarra contra ellos, y no es hipotético, ya ha pasado antes. Estados Unidos tiene un documento de más de 3,000 hojas que se remontan a los años 60, en el que se encuentran todas las personas, empresas, instituciones y países sancionados. El estar sancionado no solo prohíbe que hagan negocios con Estados Unidos, tampoco les permite utilizar dólares estadounidenses, una mentada de madre, porque como ya lo dije antes, el dólar es la divisa más usada en el comercio internacional. Básicamente, el sancionado se encuentra aislado del sistema financiero mundial. Y las sanciones no solo son usadas como un castigo, también son un miedo de intentar obligar a los países a que hagan todo lo que Estados Unidos dicte. En el 2022, tras la invasión rusa en Ucrania, Estados Unidos congeló más de 300 millones de dólares en activos rusos. Es por esto que algunos países han aumentado sus reservas de oro. Y cuando se trata de hacerse de este metal precioso, Rusia y China van en la delantera, siendo los países que más han comprado oro en las últimas décadas. Y los grandes bancos no son los únicos que se han estado haciendo de oro. Desde el 2023, Costco, sí, la que en supermercados tiene en su catálogo un nuevo producto para ofrecer a sus clientes: lingotes de oro. Los lingotes de oro de 1 onza y 24 quilates que manejan son de marcas como PAMP Swiss y Rand Refinery y cuentan con certificado y número de serie. Solo están disponibles a través de la tienda en línea y se necesita tener membresía de Costco. La demanda fue tan alta que Costco tuvo que poner un límite de un lingote por transacción. Pero la pregunta real es, ¿por qué Costco decidió vender oro? No se trata solo de atraer clientes premium o curiosos, detrás hay una estrategia de negocio clara, aprovechar la fiebre del oro y ofrecer a los consumidores un activo refugio que antes estaba reservado para inversionistas institucionales. Además, genera cobertura mediática, atrae tráfico a las tiendas y mejora la percepción de la marca, mostrando que Costco no solo vende productos, sino confianza y oportunidad. Cada lingote vendido representa un margen seguro, ya que el oro mantiene su valor incluso en los tiempos de crisis. Así, lo que parece un producto de lujo se convierte en una jugada que posiciona la marca, diversifica ingresos y conecta al consumidor con la estabilidad financiera. Ahora, si te interesa tener oro físico, hay que ser muy cuidadosos. No todos los lingotes que se venden son confiables y los fraudes existen. Algunos vendedores ofrecen lingotes falsos, chapados en oro o con pureza menor a la indicada. Otros simplemente cobran por adelantado y nunca entregan el producto. Incluso hay casos en los que se inflan los precios o se omiten comisiones, lo que puede hacer que pierdas dinero aún cuando el precio del oro suba. Para proteger tu inversión, asegúrate de que la empresa sea miembro de la London Bullion Market Association y que cada lingote cumpla con los estándares de good delivery. Tamaño y peso estándar, pureza mínima de 99.5% y la información esencial estampada. Solo así puedes estar tranquilo de que tu oro es real y legítimo. Otra manera de invertir en oro es a través de fondos de inversión, o también comprando acciones en empresas mineras. Aunque de esta manera tienes que tener en cuenta que no solo te afectarían las fluctuaciones en el precio del oro, sino también la administración de la empresa. Toma malas decisiones corporativas, no importa que el oro le esté yendo muy bien, las acciones pueden caer. Pero ojo, desde mucho antes de convertirse en un activo financiero, el oro ya era altamente valorado. Desde joyas, estatuas y figuras hasta su forma de moneda de cambio, incluso, llegando a ser el respaldo de la economía. Desde tiempos remotos, las personas tuvieron que buscar la manera de conseguir productos que no tenían. Para eso, obviamente, tenían que dar algo a cambio. Se puede decir que esos fueron los inicios del trueque, intercambiando productos diferentes, pero que se consideraban que tenían el mismo valor. O al menos uno similar. Como era de esperarse, hubo varios obstáculos. Uno de ellos era encontrar alguien que tuviera lo que tú querías y que a su vez quisiera lo que tú ofrecías. Además, era difícil llegar a un acuerdo sobre el valor de cada cosa y mucho más al intentar intercambiar cosas del mismo valor. Para solucionarlo, se buscó una unidad común que facilitara el intercambio. Pieles, ganado, sal, conchas de mar, cacao, todas estas cosas fueron algunas de las primeras monedas usadas en distintas épocas y civilizaciones. Pero para conocer en dónde aparecieron las primeras monedas verdaderas, nos tenemos que remontar al año 600 antes de Cristo, en el lejano reino de Lidia, que ahora viene siendo parte de Turquía. Las monedas estaban hechas de electro, una aleación de oro y plata. Pero lo más importante era que estaban respaldadas por el reino Lidio. Tan solo por ser hechas de metales preciosos, ya eran valiosas y aceptadas por la sociedad. Pues los trozos de metal ya se utilizaban para los intercambios. Claro que el hecho de ser respaldadas, es decir, tener el sello oficial del reino y ser precisas en cuanto al peso, les dio una mayor estandarización. Pero fue hasta mucho tiempo después, cuando lo empezaron a usar como base de nuestra economía. En 1800 se instauró el patrón oro, un sistema monetario en el que la moneda de cada país estaba respaldada por las reservas de oro que tenían. Se puede decir que los billetes no eran solo papel y ya, sino que tenían un valor real, porque detrás de cada uno había cierta cantidad de oro. El oro es un elemento escaso, así que la cantidad de él era muy limitada y por consecuencia la cantidad de dinero en circulación. Además, no podían usar las reservas de oro en su totalidad. Una persona trabajaba y ganaba dinero en forma de monedas y billetes. Pero si un día decidía ir al banco a cambiarlo por el oro que valía, técnicamente se lo tenían que dar. Así que los países tenían miedo que si ocurría alguna crisis, todas las personas que cambiaban su dinero por oro, corrían el riesgo de quedarse sin reservas de este metal precioso. Todo esto hizo que los gobiernos se sintieran limitados. Claramente no podían imprimir más billetes y ya. El patrón oro tenía varios puntos a favor. Hizo que los países tuvieran niveles de inflación muy bajos y además, que el comercio internacional se estabilizara, pues la tasa de cambio entre las monedas no variaba mucho. Pero no fue todo color de rosa. Con la Primera y Segunda Guerra Mundial, los países tuvieron que imprimir mucho dinero para financiar sus participaciones en los conflictos. Y era tanta la cantidad que no había oro suficiente para respaldarlo, por lo que se les hizo más fácil suspender el patrón oro. Y ahora que no había nada que los detuviera de imprimir el dinero que querían y necesitaban, la inflación se fue por los cielos. Cuando la Segunda Guerra Mundial estaba por terminar, los países volvieron al patrón oro, pero con algunos cambios. Ahora era el patrón oro de Bretton Woods. El nuevo sistema mostraba la nueva posición que Estados Unidos había tomado en el mundo, ya que solamente el dólar estadounidense estaba respaldado por el oro, mientras que las monedas de los otros países no lo estaban. Como los países no podían respaldar sus monedas directamente por oro, tenían que hacerlo a través del dólar. En otras palabras, los países ya no podían utilizar sus propias monedas para transacciones internacionales. Primero tenían que convertir sus monedas en dólares y luego ya las podían utilizar para hacer negocios. De esta manera, el dólar se volvió la moneda de cambio más usada del mundo. Estados Unidos aumentó drásticamente sus reservas de oro, mientras que los demás países dejaron de lado el oro y lo cambiaron por reservas de dólares. Pero los países no se imaginaban que poco después, Estados Unidos sería parte de otro gran conflicto mundial, la guerra fría. Esto llevó al país a imprimir más billetes y aumentar la inflación. Por consecuencia, los dólares en reserva de los países estaban perdiendo valor, orillando a algunos a exigirle a Estados Unidos que les cambiara sus dólares por oro. Esto no le gustó para nada a Richard Nixon, presidente de los Estados Unidos en ese momento, por lo que en 1971 tomó la decisión de eliminar el patrón oro. Esto dio inicio al sistema que tenemos hoy en día: las monedas fiduciarias. En este tipo de sistema, el dinero no está respaldado por nada, más que por la palabra del gobierno o del Banco Central, que aseguran que lo aceptarán como forma de pago. Y si después de todo esto te preguntas, ¿por qué el protagonista de todo esto es el oro? ¿Por qué de todos los elementos materiales y minerales se eligió específicamente el oro como moneda de cambio y base de la economía? Tienes que entender esto. Primero hay algunas características específicas que se buscan en una moneda de cambio. Una buena moneda debe ser inalterable, divisible, fácil de transportar y de reconocer, que existan cantidades apropiadas, es decir, ni muy abundantes ni muy escasas y que se pueda fundir. Es por eso que muchas alternativas de elementos quedaron descartadas. Quedaron entonces los metales nobles, como el oro y la plata. Ambos escasos, no reaccionan químicamente y son duraderos. Pero la plata se oscurece, mientras que el oro tiene un color único y llamativo, que llama nuestra atención y nos atrae hacia él desde el inicio de los tiempos. En pocas palabras, el oro cumple todas las características que la humanidad ha buscado durante siglos en una moneda de cambio. Por eso, desde hace milenios hasta hoy, sigue siendo el rey de los activos y el refugio más confiable en la economía mundial.
[15:15]El oro, ese metal que ha sido testigo de imperios, guerras y revoluciones, se encuentra nuevamente en el centro del escenario financiero mundial. En octubre del 2025, alcanzó un hito histórico al superar los 4,000 por onza, marcando un aumento del 52% en lo que va del año. ¿Pero qué nos depara el futuro? Si queremos ver un escenario optimista, el oro continuaría su ascenso. Esto estaría impulsado por factores como la inflación, la inestabilidad geopolítica y la creciente desconfianza en las monedas fiduciarias. Bank of America ha elevado su pronóstico para el precio del oro a 5,000 la onza para el 2026, con un precio promedio de 4,400. Esta perspectiva se basa en un aumento del 14% en la demanda de inversión, similar al crecimiento observado en el 2025. Además, la compra de oro por parte de bancos centrales sigue en aumento. Países como China y Rusia están diversificando sus reservas, alejándose del dólar estadounidense y fortaleciendo sus posiciones en metales preciosos. En un escenario pesimista, aunque menos probable, se podría contemplar una corrección en el precio del oro. Esto debido a factores como una recuperación económica más rápida de lo esperado, aumento de tasas de interés o una estabilización de las tensiones geopolíticas. En este caso, el precio del oro podría descender temporalmente a niveles cercanos a los 3,000 por onza antes de encontrar un nuevo equilibrio. El oro no es solo un metal brillante que sube de precio cuando todo se va al carajo, es un testigo silencioso de la historia económica del mundo. Ha sido moneda de cambio, respaldo de las monedas más poderosas del planeta. Y hoy sigue siendo uno de los activos más buscados por inversionistas y bancos centrales. Cada vez que hay incertidumbre, conflictos geopolíticos o miedo en los mercados, el oro vuelve a brillar. Pero lo fascinante no es solo su valor, sino lo que nos revela sobre el mundo en el que vivimos. La desconfianza en los gobiernos, en las monedas, en la economía global y sobre todo en el futuro. Cuando escuchamos que el precio del oro aumenta drásticamente, no es necesariamente una señal de que todo se va a derrumbar. Más bien es un recordatorio de que debemos prestar atención, que debemos ser conscientes de las decisiones financieras que tomamos y de cómo protegernos frente a la volatilidad económica. Y aquí está lo más interesante, mientras algunos ven el oro solo como una inversión, otros lo ven como un reflejo de nuestra historia y nuestra psicología colectiva. Cada lingote, cada onza cuenta una historia de confianza, miedo y estrategia a lo largo de los siglos. Así que la próxima vez que mires el precio del oro, no solo pienses en dinero. Pregúntate qué está pasando en el mundo, qué nos quiere decir y cómo puedes prepararte para lo que viene. Pero ahora quiero saber tu opinión. ¿Cuál crees que será el futuro del oro? Seguirá siendo el refugio seguro que todos conocemos, o su papel en la economía cambiará a lo largo de los próximos años? Escríbelo en los comentarios. Te voy a estar leyendo. No te olvides de darle like al video y suscribirte al canal. Activa la campanita para que no te pierdas más videos como este.



