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NO JUEGUES CON EL ENEMIGO

Joel Flores

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[0:00]Buenas noches. Qué lindo es poder vernos aquí hoy. Hemos estado orando y esperando esta semana especial. Vamos a disfrutar del rico alimento espiritual durante estos días. Así que, felicitaciones por estar hoy en este primer encuentro. Gracias por estar hoy. Vamos a hacer una oración. Oramos. Gracias, Señor, porque nos das el privilegio y la bendición enorme de poder estar aquí en esta casa, que es casa de oración. Nuestro corazón está abierto para poder oír tu voz. Que tu palabra pueda ser aquella semilla que cae en ese corazón sediento de ti. Y esa semilla pueda crecer, pueda dar fruto, pueda traer salvación. Que durante estos días al abrir tu palabra, podamos descubrir de manera más cercana aquella gracia que nos sorprende. Gracia asombrosa. Gracia que transborda, gracia que no tiene límite y gracia que no se puede explicar ni siquiera entender. Mas todo lo que necesitamos es apenas aceptarle en nuestro corazón. Gracias porque hoy, al abrir tu palabra, tenemos la certeza, la seguridad de que tu Santo Espíritu está aquí con nosotros. Y por ello, pedimos que nuevamente, al abrir tu palabra, tu voz puede escucharse de manera nítida en nuestro corazón. En el nombre de Jesús te pedimos. Amén. El texto de hoy ya fue leído al comienzo, mas me gustaría que todos volvamos a abrir la Biblia en Primera de Pedro, capítulo 5. Durante estos días vamos a tocar algunos temas que probablemente son la base de nuestra fe. De nuestra creencia, al hablar acerca de un Dios extraordinario, de un Dios que cuando da, da en sobreabundancia y él nunca se limita para poder brindar su gracia. Primera de Pedro capítulo 5, versículo 8. Dice así la Biblia, si ustedes tienen el texto bíblico, vamos a leer todos juntos, me encanta escuchar las voces, comienza el texto así:

[2:27]Sed sobrios y velad, porque vuestro adversario el diablo como león rugiente anda buscando alrededor o buscando a quien devorar. A la verdad me gustaría desarrollar una serie con todo el capítulo 5. Porque hay tantas cosas interesantes en este capítulo. Hoy he decidido tocar apenas el versículo 8, y los otros días vamos a tocar algunos mensajes relacionados justamente a este texto. Por hoy no vamos a el texto de sed sobrios y velad, eso veremos en nuestro próximo encuentro. Hoy vamos a el adversario que anda como león rugiente buscando a quien devorar. Entonces aquí surgen dos preguntas para mí: ¿Quién busca al ser humano? Dios. ¿Quién más busca al ser humano? El diablo. Quiere decir que si hay alguien que está buscado, eres tú. Se busca por todo lado. Se busca. Dios te busca y el diablo te busca. El plan de salvación comenzó con la iniciativa divina, Dios buscando al ser humano. El ser humano escondiéndose de Dios, Dios buscando. Pero también el pecado y la desgracia en este mundo comenzó con una búsqueda. Satanás sabía dónde encontrar y dónde podía hacer caer a la primera pareja. Y hoy quiero comenzar dando una base para todos nuestros encuentros durante estos días. Y diciendo lo siguiente: Satanás para poder devorar, primero tiene que separar, separarte de Dios. Nadie puede ser devorado mientras está en la presencia de Dios. Solo que aquí hay un asunto: te tiene que separar de Dios, no de la iglesia. Hay algunos que entienden así. La persona cuando se separa de la iglesia está perdido. No, no, no. Hay tantos perdidos dentro de la iglesia que están en la iglesia, pero separados de Dios. Y esa es una de las mayores tragedias de nuestra realidad y necesitamos reflexionar mucho a qué estamos más conectados. Y claro que la iglesia del Señor es el lugar donde nosotros tenemos que cumplir una misión, luchar, avanzar, mas nuestro mayor desafío no es estar unido a la iglesia, porque hay tanta gente que está unida a la iglesia sin estar unida a Cristo. Ahora, el diablo para separarnos de Dios tiene que seducirnos. Y esa es una de las palabras que él es experto en poder aplicarla para poder devorar al ser humano.

[5:43]Así que en esta noche queremos hablar un poquito acerca de esa estrategia para no ser devorados, porque inclusive hay tantos que son devorados estando dentro de la iglesia, aunque ahí es la evidencia que están apartados de Cristo.

[6:00]Muy bien. ¿Cuál es la estrategia del diablo para poder seducir y para poder devorar? Yo aquí he colocado tres cosas que a Satanás no le fallan para poder devorar al ser humano. Y si en esta noche tú te vas a casa entendiendo que hay tres cosas que debes cuidar, ya por lo menos comenzamos bien hoy. Está bien. ¿Qué cosa es lo primero? Satanás usa un medio, una semilla y una propuesta. Así que me gustaría que todos ustedes puedan hoy ir de aquí sabiendo esta estrategia diabólica y cuando sabemos la estrategia, no caer en ella para no ser devorados. Voy a tomar aquí un pequeño examen. ¿Cuáles son las tres cosas que usa Satanás? Puede repetir. Número uno, un medio. Número dos, una semilla. Y número tres, una propuesta.

[7:01]Propuesta es propuesta. Si lo tomas o lo dejas, es tu decisión. Pero la propuesta está. Semilla es semilla.

[7:16]La semilla cae en el terreno. Si la semilla crece o no, va a depender de las circunstancias y del cuidado. La semilla puede morir o la semilla puede crecer. Está bien. Y el medio es un medio. O sea, lo que te estoy diciendo es que Satanás cuando devora, no es que él dice, "Ah, fui devorado y no sé cómo". No, no, no, tú eres consciente que estás siendo devorado. Eres consciente que hay un medio, que hay una semilla y hay una propuesta. Y la pregunta es, ¿cuál es? Para poder entender mejor cómo Satanás no ha cambiado de estrategia en el tiempo, tenemos que volver a los orígenes. Génesis capítulo 3 es considerado el capítulo más triste de nuestra historia, porque allí acabó la felicidad, acabó toda la dicha y la armonía que había en el universo.

[8:08]Génesis capítulo 3 habla acerca de la caída del ser humano. Bueno, ¿qué medio usó Satanás para poder seducir y para poder devorar, acabar, destruir, no solamente con la primera pareja, sino también con toda la humanidad?

[8:30]Un medio. Y claro que nosotros podemos decir que el medio que usó Satanás fue la serpiente, porque él es cobarde, nunca da la cara. Pero Satanás usó un medio extra. Y eso es interesante. El medio extra que usó Satanás no fue solo la serpiente. El medio que usó Satanás fueron los sentidos. Y yo quiero hacer un énfasis especial aquí. Proverbios 4:23 dice así: Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón, porque de él mana la vida. Y para guardar, para proteger, hay que a veces echar candado, hay que colocar seguro y hay que cerrar la puerta. El corazón tiene cinco entradas, y las cinco entradas se llaman cinco sentidos. Satanás podrá siempre, siempre colocar una tentación en base a uno de los cinco sentidos. La pregunta es, ¿cuál de los cinco sentidos tú lo tienes más débil? Y eso el diablo lo sabe.

[9:49]¿Cuál? ¿Cuáles son nuestros cinco sentidos? Vista, tacto, oído, gusto, olfato. Muy bien. Acompáñeme a la entrada del pecado. Ustedes pueden encontrar los cinco sentidos en la entrada del pecado, ¿sí o no? Número uno. Eva vio. Muy bien. Eva tomó, oh, después Eva oyó la voz de la serpiente, vio, oyó. Número tres, Eva tomó. Eva comió. ¿Qué cosa es eso? Sentidos. Y Satanás sabe perfectamente que si hay una puerta abierta, una sola puerta abierta en nuestros sentidos, es suficiente. Es suficiente. Si nosotros no colocamos una puerta para cada sentido, no colocamos límites y nosotros no cerramos la puerta al diablo, él siempre va a usar un medio, uno, y cada uno sabe cuál es el débil que tiene. Para algunos es la lengua, ¿no? Lengua, el apetito, el hablar, el hablar mal del otro, el el de poder probar, el de aquello que no es debido. Para otros, pues es el oído, escuchan y escuchan música que debilita su fe, escuchan cosas que no son debidas. Para otros es la vista. La vista, y claro, estamos viviendo en un mundo de imágenes, todo es imagen, todo vemos, todo queremos conocer, la vista, otros el tacto. Cada uno tiene una debilidad en cualquiera de los sentidos. Eso es lo que en su estrategia para Adán o para Eva, específicamente, usó todos los cinco. Número dos, él usa una semilla. Qué es una semilla? Es algo pequeño. Una semilla para que crezca necesita de condiciones. Está bien. A excepción de la mala hierba o de aquellos que crecen sin que nadie los cuide, toda semilla para que pueda crecer y que dé buen fruto, necesita primero ser el terreno estar preparado, necesita ser colocada la semilla, necesita ser protegida, y cuando nace la semilla, necesita ser cuidada, porque hay tantas eh tanto tanto tantos insectos y cosas que pueden deteriorar la la la la planta, hasta que crezca y pueda dar fruto. Escúchame acá. ¿Cuál es la semilla que Satanás sembró en el corazón de Eva y nunca se cansó de colocar esta semilla? Se llama duda. La duda es la semilla más venenosa y peligrosa en nuestra relación con Dios. ¿Qué fue lo primero que dijo Satanás a Jesús allá en el desierto cuando tentó a Jesús? ¿Qué cosa le dijo? Si eres el hijo de Dios. Qué cosa estaba colocando en duda, su identidad y su relación con el Padre. Duda. Ahora, presta atención aquí. Satanás se acerca a Eva y usa la palabra de Dios, manipula, porque él es experto manipulando la palabra de Dios, para poder colocar duda. ¿Cómo coloca duda? ¿Con qué Dios os ha dicho? Qué interesante. Usa a Dios, usa parte de lo que Dios dijo para poder sembrar una duda en el corazón. ¿Con qué Dios os ha dicho? Y la duda es apenas el comienzo, es apenas la semilla. Va a depender de uno si lo deja crecer o no. ¿Con qué Dios ha dicho? Pero lo que tú no sabes es que lo que Dios ha dicho, no es así. Él es mentiroso. Él está reservando solamente para él un privilegio y no quiere que ustedes puedan disfrutar de algo más, porque el día que ustedes coman de este fruto, que es delicioso, ustedes serán igual que él.

[14:17]Ustedes serán como Dios. Duda. ¿Qué cosa le hizo dudar? Dios no les ama lo suficiente como para andar prohibiendo esto que es tan agradable. ¿No es eso lo mismo que Satanás hoy siembra en la mente de las personas? Dios no te ama. No eres lo suficiente amado por Dios. ¿No salta la duda? Lo primero a nuestra mente cuando vienen las crisis a nuestra vida. Cuando viene la enfermedad, cuando viene el problema, cuando viene el desempleo, cuando viene las cosas que no entendemos, lo primero que aparece en nuestra cabeza es, ¿y dónde está Dios? ¿Y por qué a mí? ¿Y por qué Dios no responde? ¿Y por qué Dios no actúa? Y comenzamos a cuestionar, a cuestionar. Ahora, yo quiero decir una cosa interesante. Nosotros necesitamos cuestionar muchas cosas para poder estar seguros de la base que tenemos. Pero cuando comenzamos a cuestionar el amor de Dios, es la semilla directa de Satanás. Totalmente. Satanás quiere que tú cuestiones, que tú dudes del infinito amor de Dios. Y finalmente él usa una propuesta. ¿Cuál es la propuesta? Ustedes serán como dioses. ¿Cuál es el mandamiento que rompió Eva en el Edén? Luego voy a hablar de Adán, pero primero voy a hablar de la tentación. ¿Cuál es el mandamiento? En sí, los 10. Pero claro, uno puede decir, ¿cómo no honra, honra a tu padre y tu madre, no adulteras, todo? Bueno, los 10 mandamientos fueron rotos en el Jardín del Edén. Pero específicamente el ataque fue para el primer mandamiento. ¿Cuál es el primer mandamiento? No tendrás otros dioses delante de mí. ¿Qué cosa le dijo el diablo a Eva? Tú puedes ser Dios.

[16:30]Ustedes saben cuál es el pecado más condenado en la Biblia? Idolatría. Ustedes saben cuál es el pecado más acariciado por el hombre? Idolatría. Ustedes saben cómo comenzó toda nuestra negra historia y triste historia? Idolatría. Colocando nuestros sentimientos por encima de Dios. Y hoy les quiero mostrar la idolatría en la entrada del pecado. Cuando Eva escuchó la voz de la serpiente y creyó a la serpiente, Eva colocó por encima de Dios sus sentimientos.

[17:15]Qué agradable, qué fascinante. Qué se llama eso? Idolatría.

[18:03]Eva es mejor que lo que Dios me puede ofrecer. Adán decidió unir su suerte con Eva. Adán no fue tentado. Ahora les voy a mostrar que el diablo, después de usar estas tres estrategias para poder hacer caer, quiero mostrarles cómo Dios trabaja para que el ser humano no sea devorado por este león rugiente. Por eso Dios, dio tres instrucciones claras para Adán y Eva. Si nosotros escuchamos las instrucciones claras de Dios, no seremos devorados. Primera instrucción: no juegues con el peligro. Repitan después de mí. Dos y tres. No juegues con el peligro. Pero el ser humano le encanta aproximarse cuando dice no cruces, y viene. ¿Y por qué no? No hagas esto, ¿y por qué? Y nos encanta jugar. Y como Sansón, ¿verdad? Creyendo que como las otras veces vamos a salir libres, nos acercamos y nos acercamos y nos acercamos al peligro. La primera instrucción de Dios es, de todo árbol podrás comer, menos de este. En otras palabras, a este que te digo no, no es no, no es no. Y para el no, no hay argumento. Él no es no. Pero el ser humano le cuesta entender, no te acerques, no, unaise en yugo desigual, no hagas esto, no vivas así, no. Los no para nosotros es restricción, pero para el creyente, para el que cree en Dios, los no de Dios se tornan en bendición, en protección. Por eso es que la ley de Dios

[20:23]es protección para la verdadera libertad.

[20:30]Quién es verdaderamente ser libre? No.

[22:38]Qué cosa sabía Eva? Número dos. Ella sabía que nunca debía separarse de su marido.

[22:48]Primero, que no debía acercarse donde Dios dijo que no. Segundo, no debía separarse. Pero lo hizo. Y tercero, ella no debía confiar en sus propia fortaleza para resistir la tentación. Lo mismo hacemos hoy los seres humanos. Creemos que podemos cruzar la línea donde Dios dijo no, porque creemos en nuestra capacidad, creemos que podemos resistir, creemos nosotros. Y así como ellos sabían de lo que no debían hacer, Satanás sabía qué hacer. Qué cosa es lo que hace Satanás? Tres acciones. Primera acción: él sabe cómo llamar la atención.

[23:40]Satanás no fabrica tentaciones a montones. Satanás fabrica tentaciones individuales.

[23:53]A la medida exacta de cada uno. Satanás no pierde tiempo tentándote en algo que sabe que tú no vas a ceder. Satanás llama tu atención donde sabe que por allí va tu inclinación. Eso es lo que llama la atención. Satanás sabe cómo llamar la atención. Número dos, Satanás sabe que él no puede dar la cara. Él no puede mostrar la realidad. Satanás sabe que él para que pueda ser aceptado, tiene que prometer cosas elevadísimas y jamás cumplirlas. El pecado siempre te ofrece elevarte, pero luego lo que hace es rebajarte. Y una tercera cosa que hace Satanás es muy interesante. Toda persona que Satanás convence, le convierte inmediatamente en un agente de él. Presta atención. Dios busca misioneros. El diablo busca agentes. Tú sabes quién tiene más éxito? El diablo.

[25:10]Porque cuando Dios nos llama dice, yo quiero que tú seas un misionero, quiero que hables a tu familia, hables a tus amigos, lo que yo he hecho por ti. Viene Satanás y dice, mira, yo te voy a hacer caer sin que te diga nada, tú te vas a ir y le vas a convencer a tu marido que coma. Pregunto, ¿Satanás le dijo a Eva que vaya a ofrecerle el fruto a Adán? No.

[25:41]Ella se fue sola. Y yo tengo una noticia triste para decirles. En la vida o somos misioneros de Dios o somos agentes del diablo.

[25:59]Solo hay dos caminos.

[26:03]O te conviertes en alguien que proclama lo que Dios hizo en tu vida y lo que Dios es capaz de hacer por ti, o te conviertes en alguien que seduce siempre para el mal. Agente o misionero.

[26:22]Finalmente Satanás lo que quiere hacernos creer es que independientes de Dios nosotros podemos ser felices.

[26:34]Pero él se equivocó con Jesús. Para Jesús colocó la misma tentación: apetito. Transforma estas piedras en pan, y Jesús dijo no.

[26:50]Para Jesús colocó la misma duda, si eres el hijo de Dios, y Jesús dijo no. Y le dio la misma propuesta: yo te daré todo si tú me adoras. Y Jesús le dijo no.

[27:06]Qué hizo que Jesús pueda resistir a ese león rugiente buscando a quien devorar? La palabra de Dios. La única manera de estar salvaguardados y no ser devorados es la palabra.

[27:32]Ustedes saben cuál es la medida de nuestra entrega a Dios? Es la medida del tiempo que dedicas para estar en su presencia. Hay tanta gente que tiene años en la iglesia. Pero ni siquiera un día en la presencia de Dios. Hay tanta gente que conoce tanta doctrina, pero no conoce a Jesús. Hay tanta gente que conoce todo, menos a Jesús.

[28:11]Finalmente cuando ellos cayeron, comenzó la culpa, comenzó el miedo y comenzó todo lo que hoy nosotros vivimos. Mas hoy quiero llamar su atención en un asunto que a mí me pareció tan importante comprenderlo. Ustedes saben cuál es la semejanza de Génesis 3 con Apocalipsis 3? Un día yo estuve revisando estos dos textos y quedé impactado por algunas cosas que son muy parecidas. Porque hasta aquí yo solamente les he contado la historia del pasado, lo que pasó allí en el Jardín del Edén, cómo Satanás continúa con esa estrategia y todo. Pero la pregunta es, pastor, ¿y a mí? ¿Cómo este mensaje puede a mi vida ahora tocar mi realidad y decir que yo necesito ser cambios? Entonces para eso necesitamos trasladar la historia del pasado para nuestra historia presente. Y esta es la aplicación interesante. En Apocalipsis 3 aparece el mensaje a la iglesia de la Odisea. Entonces les hago la pregunta, ¿quién es la iglesia la Odisea? Nosotros. Somos la última iglesia que vive en el último periodo y es la iglesia que espera a Jesús. Ahora, ¿cuál es la similitud entre Génesis 3 y Apocalipsis 3? Dos cosas importantes. En Génesis 3, Adán y Eva después de pecar, ¿cómo quedaron ellos? Desnudos. Y en Apocalipsis 3, ¿cómo está la iglesia? Desnuda.

[30:12]Primera similitud.

[30:17]Segunda similitud: la solución para la desnudez en Génesis 3, ¿quién es? El cordero. La solución para la iglesia en Apocalipsis 3, ¿quién es? Cristo en el corazón. Y ahora lo interesante: Adán y Eva allá en la entrada del pecado, ellos se cubrieron con hojas de higuera para intentar descubrir o descubrir su desnudez. Cómo se cubre la iglesia la Odisea? Ustedes saben que nosotros hemos inventado nuestras propias hojas de higuera. Cuáles son nuestras hojas de higuera? Tú dices, yo me he enriquecido. Yo tengo conocimiento, yo tengo títulos, yo tengo lo que nadie tiene, yo tengo experiencia, yo tengo esto, yo tengo lo otro. Piensas que estás bien, piensas que estás cómodo. Piensas. ¿Qué tienes? Hojas de higuera, porque en el fondo la hoja de higuera no podrá cubrir tu desnudez. ¿Y por qué razón? Porque sin Cristo tú eres un pobre, miserable, pobre, ciego y desnudo. O sea, en la misma condición del capítulo 3, está la iglesia de Apocalipsis 3. Pero cuál es la solución? Cristo. Cristo sería la solución para cubrir la desnudez de Adán y Eva en el Edén. Y la solución para la iglesia de la Odisea, o sea, para mi realidad, para nuestra realidad, es dejar que Cristo entre en el corazón. Ustedes saben cuál es nuestra triste realidad hoy, hermanos? Nuestra triste realidad es que tenemos todo, pero estamos vacíos. Nosotros tenemos lo que ninguna generación ha tenido. Ninguna. Nosotros tenemos comodidades que generaciones atrás no tuvieron.

[32:32]Pero ustedes saben cuál es el peligro? El peligro de tener tanto privilegio y de tener tanta comodidad es contentarnos como estamos. Y es por eso que estamos felices solamente participando de un culto sin entrega. O sea, felices por todo lo que hacemos para Dios, pero Jesús no está en el corazón. Jesús está en los labios, no en la vida. Apocalipsis 3:20 dice, aquí estoy a la puerta y llamo. Y si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él. Ese mensaje nosotros lo usamos para quiénes? Para la gente que está perdida, porque nosotros creemos que estamos salvos. Pero el mensaje de Apocalipsis 3:20 no es dado para el que está perdido. El mensaje de Apocalipsis 3:20 es dado para la iglesia. La iglesia que cree que está salva, pero no tiene a Cristo. Está tan confiada en todas sus capacidades, en su comodidad, en sus privilegios. Está tan cómoda. Que Cristo está fuera. Fuera de los planes, fuera de la vida, fuera de todo. Y la solución para nuestro problema siempre será Jesús.

[34:00]Y ahora, yo quiero en esta noche que podamos reflexionar en dos eventos interesantes. Primero, Apocalipsis capítulo 15.

[34:22]Oh, Apocalipsis capítulo 21, capítulo 21, versículo 8. Dice así: Pero los cobardes, incrédulos, abominables, homicidas, fornicarios, hechiceros, idólatras y mentirosos, ¿dónde tendrán su parte? En el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.

[34:57]Ustedes saben cuál es el problema de leer este texto? El problema de leer este texto es decir, gloria a Dios que yo no formo parte de este grupo.

[35:13]Verdad? Porque nuestro concepto está, quienes se van a perder, son aquellos abominables, homicidas, hechiceros, idólatras, mentirosos. Ellos van a arder. Aquí es un malo, los criminales. Ellos ya están seguros, pero no, yo estoy en la iglesia, yo estoy años, yo estoy. Muy bien. Dice que ellos estarán en el lago que arde con fuego y azufre. Vamos a Mateo capítulo 7.

[35:45]Mateo capítulo 7. Versículo 21, hasta el versículo 23. Dice así: No todo el que me dice, Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que esté en los cielos.

[36:10]Muchos me dirán en aquel día, Señor, Señor, no profetizamos en tu nombre, en tu nombre no echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros. Entonces les declararé, nunca os conocí. Ustedes saben que eso no me, no me asusta a mí. Lo que me asusta es la última frase. Apartaos de mí, hacedores de qué? Dice. A ver otra vez. Apartaos de mí, hacedores de maldad. Ahora les hago la pregunta, ¿cuál es su maldad?

[36:50]¿Cuál es su maldad?

[36:54]Porque una cosa es que leamos Apocalipsis 20, decir, pues, maldad hacen los asesinos, hechiceros. Esos hacen maldad. Pero, ¿cuál es la maldad de Mateo 7:21?

[37:34]Queridos, y este es el mensaje que hoy tienes que llevar a casa. Nadie se salvará por lo que hace.

[37:46]Solo nos salvaremos por la gracia asombrosa de Jesús. Los peores arrepentidos estará en el cielo. Y los mejores sin la gracia de Cristo, estarán en el lago de fuego.

[38:09]Porque no se trata de lo que yo hago. Se trata de lo que Dios hace en mi vida.

[38:18]Y yo en esta noche no he venido para desanimarles, porque hay tanta gente que hace tantas cosas, tantas cosas buenas. Pero te voy a decir algo importante. Todo lo que tú hagas de bien sin Dios, es vacío. Todo. Y a veces dedicamos tanto tiempo para hacer obras buenas. Pero todos los días rechazamos la gracia de Cristo. Y sabes qué es rechazar la gracia de Cristo? Cuando todos los días, de manera independiente, buscamos hacer nuestras mejores obras sin Cristo en el corazón. Lo que hace diferencia en la vida no es lo que yo haga, sino lo que Dios hace en mí. Hay tanta gente que trabaja para Dios, pero no deja Dios trabajar en su vida. Hay tanta gente que habla de Dios, pero no tiene tiempo para hablar con Dios. Hay tanta gente que hace el bien, pero lejos de Dios. Y sabes qué es lo que más sorprende? Es que el lago de fuego ni siquiera estará lleno de gente mala. El lago de fuego estará lleno de gente buena. Gente honesta. Gente que hizo el bien. Gente que no hizo daño. Gente que perfectamente podría estar en el cielo solo por una cosa: gracia.

[40:19]Gracia.

[41:28]Y esa gracia no es algo que yo probé o lo que hago. Es algo que Dios hizo provisión por mí. Y todo lo que tengo que hacer es abrir la puerta del corazón todos los días a Cristo. Y el día que yo me olvide que Jesús debiera estar en mi vida, ese día habré vivido en vano. Ese día será un día perdido. Ese día será un día que yo habré sido devorado por el maligno. No importa lo que hayamos hecho. Mientras aceptemos la gracia de Cristo y la gracia de Cristo me salva y me transforma. Porque cuando yo voy a Dios, puedo ir como estoy, pero él nunca me deja como llego, él me cambia. Y esa transformación no nace de mis obras. Nace del trabajo de Dios en mi vida. Recuerda dos cosas. Todos los días, desde el momento que abre los ojos, Dios te busca para salvarte. Pero también todos los días, desde el momento que abre los ojos, el diablo busca para devorarte. Cuida tus sentidos, cuida las semillas que Satanás coloca en tu mente, sobre la duda de la existencia y de la compañía de Dios. Cuida de tu relación con Dios. Cuida de no aceptar las propuestas que el diablo te coloca. Pero sobre todo cuida que la puerta de tu corazón siempre esté abierta para que Jesús pueda estar allí. Vamos a orar.

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