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OOCL Atlanta - Documental

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[0:13]Es uno de los barcos más grandes que surcan nuestros océanos. Es tan alto como un edificio de 10 plantas.

[0:23]Y en un año recorre tres cuartas partes de la distancia hasta la Luna. No debe entorpecer mi trayectoria, pero no se mueve. En 12 meses transporta casi 200.000 contenedores. Una carga con un valor de 4.500 millones de dólares. Una carga que debe entregarse intacta y a tiempo.

[0:45]Y sin embargo, este enorme buque posee una tripulación de solo 22 personas que deben estar preparadas para todas las condiciones y emergencias. Todo el personal a sus posiciones en los botes. ¿Ven alguna luz? Y deben estar dispuestos a defender su barco contra intrusos desesperados, piratas de los tiempos modernos. La misión del Atlanta, transportar y proteger una montaña de carga muy valiosa. Experimenten con nosotros la vida a bordo de una megaestructura marítima. Sean testigos de la mecánica y las intrigas de la vida en el mar. Adelante, gracias. Estribor 10. Y visiten los puertos que alimentan el mundo del comercio en constante crecimiento.

[1:38]Bienvenidos a bordo del OOCL Atlanta.

[1:54]Megaestructuras, el megabarco.

[2:00]El Atlanta forma parte de una nueva generación de buques de contenedores más grandes. Conocidos como Post Panamax, son demasiado anchos para navegar a través del canal de Panamá. Si fuera un buque de la marina, sería el equivalente a un portaaviones con una tripulación de varios miles de hombres. El Atlanta tiene una tripulación de solo 22 miembros que trabajan para mantener el buque en perfectas condiciones en todo momento. Cinco ingenieros que mantienen las máquinas del barco, las plantas generadoras y los sistemas operativos. Y un equipo de cuatro oficiales que trabajan por turnos las 24 horas. Los suboficiales que montan guardias y controlan la meteorología. El segundo oficial Low es el responsable de navegación y comunicaciones. El primer oficial Jonathan supervisa la tripulación, la seguridad y el funcionamiento de la nave y todo el cargamento. Y a la cabeza del equipo está el capitán, que ha pasado toda su vida laboral en el mar. Estribor 10, estribor 10. Al capitán Roger Luelin le corre el agua salada por las venas. Con los años ha desarrollado unos interesantes hábitos de sueño. Un ojo abierto. Dormimos siempre con un ojo abierto, porque a 25 nudos tienes que levantarte de un salto y estar arriba. Arriba significa en el puente de mando, y ahí es donde el marinero que nunca duerme ha pasado la mayoría de sus últimos 30 años. Ha navegado por todos los océanos del planeta y ha visitado todas las naciones que bordean el mar. En estos momentos el Atlanta se encuentra en el estrecho de Malaca en su trayecto de Port Kelang en Malasia a Singapur, y después rumbo norte a Hong Kong.

[3:59]Es una agenda frenética en una ruta muy transitada. 050, 050. Hay mucho tráfico que no hace lo que tiene que hacer, mucho tráfico que no informa. Así que te hace falta tener ojos en la nuca. Hay que estar pendiente de todo lo que se mueve, sobre todo el pequeño tráfico costero. ¿Tenemos uno aquí, lo ven? Intenta cruzar por delante de la proa.

[4:25]Cuando el Atlanta hace sonar la sirena, lo más sensato es apartarse de su camino. Sus estadísticas son asombrosas. De proa a popa el Atlanta tiene una longitud de 323 metros, el equivalente a más de 1.000 pies. De hecho, si se pudiera colocar al Atlanta en vertical sobre la proa, superaría a la Torre Eiffel. El área de su cubierta superior es más grande que dos campos de fútbol. Con la carga completa el Atlanta pesa más de 300 aviones Jumbo.

[5:00]En su ruta normal transporta carga del sudeste asiático a la costa occidental de América y regresa otra vez cada 42 días. Estos gigantes del océano hacen que la tierra parezca muy pequeña. Un pueblo. Ahora estamos en Oriente. Y cuando nos damos cuenta, estamos en Occidente. Pasa muy poco tiempo entre los dos. Nos pasamos la vida navegando por el mundo con mercancías fabricadas.

[5:31]Los megabarcos como el Atlanta contribuyen a mantener en movimiento las ruedas del comercio global. Más de la mitad de la carga mundial es transportada en contenedores. En un año casi 20 millones de contenedores se desplazan un total de 300 millones de veces, lo que equivale a una carga útil de 5 trillones de dólares. Aunque el Atlanta vaya muy cargado, debe llegar puntual. Navega sobre el horario previsto durante miles y miles de millas, llegará a tiempo.

[6:06]A Singapur llegan contenedores de toda la región. Algunos tienen una cita con el Atlanta. Esos transbordos se deben planear con precisión militar. Es una cadena en la que un eslabón débil supone que la carga se retrase. O aún peor, se pierda. El objetivo, que la carga esté en el puerto cuando el Atlanta atraque.

[6:34]Dos tipos de carga en particular para el Atlanta. Iniciaron su viaje a varios miles de kilómetros de distancia desde Australia. Una es valiosa y frágil. Un embarque de 999 cajas de vino de los exuberantes viñedos del sur de Australia. La otra es también una delicia para los gourmets, pero altamente perecedera. Un contenedor entero de hermosas y suculentas gambas. Tanto el vino como el marisco tienen como destino tiendas y restaurantes de Hong Kong. Y los dos requerirán extremo cuidado y constante supervisión. Atlanta, al habla Singapur. ¿Puede decirme su último puerto? El Atlanta tiene prevista su llegada a Singapur en menos de 24 horas, pero existe un problema. 249, 249. Sí, al habla el capitán. Lo envié ayer y esta mañana cuando zarpé de Port Kelang. Aún no lo hemos recibido.

[7:37]Los procedimientos portuarios son muy estrictos. A la orden. Doy instrucciones.

[7:47]Sin el debido papeleo los barcos no pueden entrar en las aguas de un país. Tercer oficial, no cuelgue.

[7:54]Dígale, en lugar de los últimos 10 puertos que ya tiene, le mandaré solo Port Kelang. De acuerdo, está bien, no hay problema. Recibido. El capitán debe ceñirse a la agenda.

[8:05]En Singapur tiene 2.200 contenedores que mover.

[8:11]Y debe llegar allí puntualmente.

[8:18]El Atlanta se dirige a toda máquina hacia Singapur y hacia los 2.200 contenedores que hay que trasladar. Este megabuque fue construido con un solo propósito, transportar carga. Una montaña de carga.

[8:37]En total puede transportar 8.063 contenedores de 6 metros. Estos son las barras para trincar y los tensores de tornillo. Estos son de 6 metros. Puedes cargar de 6 metros y puedes cargar de 12. Pero igualmente necesitas barras para trincarlos de punta a punta. Aunque todavía no ha llegado a su capacidad total de carga, al capitán le gusta igualmente revisar los contenedores de arriba a abajo. Donde estamos ahora nos encontramos a 13,6 metros bajo el agua. Abajo los contenedores están colocados en pilas de 9. O sea, que tenemos una altura de 9. Y en cubierta hay una altura de entre 6 y 8. Así que apilamos unos 17. Desde el fondo mismo de la pila, más de 13 metros por debajo del agua, los contenedores se elevan más de 44 metros. En tierra parece una manzana de viviendas de 10 pisos de alto. Si dichos contenedores se colocaran uno detrás de otro, cubrirían una distancia superior a la de un maratón, casi 50 kilómetros. Hace algo más de 40 años la historia era bien distinta. Productos como el vino se habrían transportado en toda una variedad de cajas sencillas, y trasladar alimentos congelados a largas distancias quedaba descartado. Hasta que a finales de los años 50, un americano, Malcolm McLean, tuvo una idea que revolucionaría el comercio mundial. Al introducir todas las mercancías en contenedores modulares, similares en diseño y dimensiones, podrían transportarse fácilmente a cualquier parte del mundo por carretera, ferrocarril o mar.

[10:51]Cuando lo contrataron, era el barco más grande jamás construido y se le instaló el motor principal más grande que existía en aquel momento. Por la potencia que se le dio al motor y la velocidad que alcanza, en mi opinión se ha hecho un gran trabajo.

[11:14]Cuando se botó, el SX ostentaba el récord mundial como el buque de contenedores más grande jamás construido. Empleamos acero de alta tensión para obtener el mínimo peso en una gran nave, de modo que se pudiera maximizar la capacidad de carga. Es esa combinación de acero de alta tensión y el diseño del casco lo que confiere al Atlanta su enorme capacidad de carga. Esto que discurre en toda la longitud del barco, es un elemento estructural muy importante en cuanto a las tensiones.

[11:48]Porque hay que recordar que con tantas aberturas grandes el barco se comba constantemente.

[11:58]En esta zona, cuando hay 95.000 caballos de potencia empujando este barco, la presión es enorme. Como se ve, la estructura principal es muy pesada. Por tanto, esta es un área de alta tensión, sobre todo cuando hay temporal.

[12:19]En el mástil de proa tenemos un radar frontal, porque debemos recordar que tenemos 324 metros desde la popa hasta aquí. O sea, que tenemos un radar frontal pequeño para captar de cerca, y tenemos encima una cámara de televisión de circuito cerrado. Para ayudar a la tripulación a controlar la carga y la maquinaria, hay un buen número de cámaras por todo el buque. Son muy importantes para los ingenieros, que vigilan constantemente el motor del barco. El ingeniero jefe tiene que registrar el consumo de carburante, la temperatura, la potencia y la velocidad. ¿Cuál es la potencia de salida ahora? 58.500. 58.500 caballos de potencia. Todo está diseñado para ceñirse con exactitud a la agenda, manteniendo los gastos generales al mínimo.

[13:18]El verdadero orgullo del Atlanta es la planta generadora. Este es uno de los motores diésel más grandes del mundo. Un monstruo turbo diésel de 12 cilindros. Su impresionante tamaño deja sin aliento. El motor ocupa un espacio de 6 pisos de alto, 6 pisos de una increíble potencia.

[13:40]El máximo de revoluciones del motor es de 104 por minuto, pero genera una extraordinaria potencia al freno de 93.120. Lo que equivale a 700 veces más potencia que la de un coche familiar medio.

[14:04]Y toda esa potencia es igual a una cosa, velocidad sobre el agua.

[14:16]Lo bastante rápido para hacer esquí acuático detrás. Siempre que se pueda lidiar con la estela de popa. En alta mar, el Atlanta puede recorrer más de 570 millas náuticas al día. Pero una velocidad como esa tiene un precio. Este barco quema mucho carburante. Al máximo puede consumir 240 toneladas al día. O la imponente cifra de 10 toneladas de diésel cada hora que el barco navega. Además de beber mucho, es un motor limpio, o sea que parte de un carburante limpio. Una serie de filtros eliminan las impurezas antes de bombear el diésel hasta un depósito de almacenamiento y calentarlo hasta 129 grados. Carburante caliente y gas es una mezcla explosiva.

[15:19]Ningún otro sonido despierta el miedo en el corazón del capitán como la alarma de incendios. Cubierta del lado de estribor uno, avísenme cuando reúnan a todos sus hombres. Un incendio en el mar puede ser un desastre. Una pequeña chispa puede convertirse pronto en una bola de fuego.

[15:40]La tripulación tiene que estar lista para actuar al instante. En el océano estás solo, no tienes a nadie. No tienes instalaciones en tierra ni servicios de emergencia. Solo nos fiamos de nuestro adiestramiento y de nuestros propios servicios de emergencia, pero un incendio es lo peor. En una emergencia como esta, Jonathan reúne a la tripulación, el capitán da las órdenes. Vamos a proceder a la investigación. Recibido. En cubierta, hacerlo bien puede suponer la diferencia entre la supervivencia y el desastre.

[16:18]Las dos tripulaciones están listas, voy a iniciar el bombeo de emergencia para incendios. Recibido. La tripulación tiene que trabajar muy coordinada cuando se ponen en marcha las bombas y lo hacen con fuerza. El agua de mar se bombea sobre un incendio a un ritmo superior a los 4.000 litros por minuto por medio de mangueras de alta presión.

[16:40]Hacemos 2 horas de adiestramiento todos los sábados por la tarde. Tenemos cinco ejercicios. Proa, cocina, camarotes, en el espacio de 3 meses hemos realizado simulacros de incendios en todas las zonas del barco. El 95% de los incendios son en la sala de máquinas. Reúnanse conmigo en la sala CO2. Me reciben, cambio.

[17:04]Cada semana la tripulación del Atlanta realiza un intenso simulacro de incendio.

[17:12]Un incendio en máquinas es lo más peligroso y no se puede combatir con agua.

[17:19]Luchar contra un incendio en esta sala requiere una estrategia distinta. Está llena de bombonas de dióxido de carbono, que se pueden dirigir automáticamente a la sala de máquinas por medio de una red de aspersores para privar al fuego de oxígeno. A todo el personal del barco, abandonen la nave ya. Tenemos que abandonar la nave, todo el personal del barco, por favor, vayan... Cuando el capitán da la orden de abandonar el barco, la tripulación tiene que estar preparada para reaccionar en un instante. A bordo del buque hay dos botes salvavidas, el de babor y el otro a estribor. Lo primero que se le dice a un miembro de la tripulación cuando sube a bordo es a qué bote salvavidas debe dirigirse en una emergencia.

[18:20]Jonathan, el segundo de a bordo, asume el mando del primer bote salvavidas. Estos botes salvavidas eran el sistema de mantenerse con vida hasta que sean rescatados.

[19:12]Lo importante es que el bote llegue al agua y que se aleje lo antes posible del Atlanta. Si un barco del tamaño del Atlanta se hunde, puede llevarse consigo todo bote que esté cerca. Puedo irme a la cama con el convencimiento de que esos chicos saben perfectamente lo que tienen que hacer en cualquier situación a la que se enfrenten hoy en el mar. Mientras tenía lugar el simulacro de incendio, el Atlanta continuaba a toda máquina su travesía hacia Singapur.

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