[0:02]¿Te gustaría aprender a ser más maduro emocionalmente? Cuando Fernando era un niño no podía expresar sus emociones, su papá siempre le decía: "No tenés que llorar, eso es de tontos". Deja de enojarte por todo. Ya sos grande para tener miedo, no seas débil. Fernando creció ocultando lo que sentía por vergüenza y miedo. Pensaba que esconder sus sentimientos era la forma de mostrarse fuerte y exitoso. Hoy, de adulto, no puede conectar con sus emociones y le cuesta mucho entender a los demás. Ve todo como blanco o negro, correcto o incorrecto. No siente empatía por sus amigos y siempre cree tener la razón. En este video vamos a entender por qué observar y sentir nuestras emociones es muy importante para una vida plena. La madurez emocional nos ayuda a navegar en mares tormentosos, entendiéndonos mejor a nosotros mismos y a las otras personas. Es una herramienta súper poderosa. Te comparto hoy ocho pasos para practicar la madurez emocional. Antes de ir al video, te invito a que te suscribas a este canal para enterarte de más videos como este. Da click en la campanita y compartí este video con quien te parezca que pueda resultarle interesante. Paso 1: Entender que las creencias de los demás tienen que ver con su historia personal. ¿Alguna vez te enojaste con un amigo por pensar diferente a vos? ¿Te cuesta entender las decisiones que otras personas toman? ¿Te suelen decir que no te pones en el lugar de los demás? El primer escalón hacia la madurez emocional es comprender que las creencias de los otros están influenciadas por su historia y su cultura y eso también te pasa a vos. Cada persona tiene experiencias únicas que van moldeando su forma de ser y de pensar. Entender otros puntos de vista nos ayuda a empatizar con quienes nos rodean, a pesar de que no piensen como nosotros. Estas son algunas herramientas para practicar la empatía: Escuchar activamente y sin prejuicios, cuestionar tus suposiciones, buscar puntos en común con los demás, practicar la tolerancia y el respeto.
[2:31]Paso 2: Aprender a poner pausas o cerrar puertas cuando hay un conflicto. Si te cuesta soltar vínculos no saludables, si mantienes amistades que no te ayudan a crecer, si tus discusiones son muy largas por no saber cómo terminarlas, este paso puede ayudarte. En un conflicto, las personas emocionalmente maduras saben dónde hacer una pausa, dónde tomar espacios o dónde alejarse por completo. Puedes empezar identificando tus relaciones un poco saludables y poniendo límites para priorizar tu bienestar emocional. Por ejemplo, si notas que tu pareja te critica constantemente y eso te hace sentir mal, puedes comunicarle lo que está pasando, marcar qué cosas no estás dispuesto o dispuesta a tolerar en la relación. Paso número 3: Observarse a sí mismo con conciencia. ¿Te cuesta aceptar consejos de otros? ¿Creés que siempre es mejor seguir tu intuición? ¿No te gusta reflexionar sobre tus pensamientos? Una persona madura emocionalmente puede observarse a sí misma con conciencia. Entiende sus pensamientos y sus emociones. Aprende a darse cuenta cuándo son acordes a la realidad y cuándo no lo son. Sabe tomar decisiones fundamentadas y no se deja llevar por sus impulsos. Algunos consejos para practicar la autoconciencia son: Dedicar momentos para conectar con nosotros mismos. Reflexionar al final del día sobre lo que hicimos y cómo nos sentimos con eso. Ser honestos con nosotros mismos, transparentes. Este paso nos trae una gran enseñanza. No siempre tenemos la razón. Paso número 4: Observar los comportamientos que lastiman a otras personas. Si no reflexionas sobre qué tipo de amigo sos, si no revisás tus actitudes como padre o madre, si no pensás en tu rol como hijo, este paso puede ayudarte. Las personas emocionalmente maduras no solo reflexionan sobre sí mismas, sino que también piensan en la calidad de sus vínculos. Las personas que lastiman a otras, se lastiman a sí mismas. Si notas que tu comportamiento está dañando a otra persona, puedes buscar nuevos modos que sean más saludables, siempre podemos transformar nuestras actitudes. Cambia tus acciones dolorosas por otras más empáticas: la escucha activa, la sensibilidad, responsabilidad, comunicación, el respeto. Paso número 5: Aprender y evolucionar con cada situación. Ella es Belén. Belén culpa a los demás siempre que algo sale como no lo esperaba. Cuando no es elegida en un trabajo, culpa a la entrevistadora por no hacerle mejores preguntas. Cuando le va mal en un examen se enoja con la profesora por no explicar los temas con mayor profundidad. Belén no conoce un dato muy importante: Todas las situaciones que nos suceden nos ayudan a crecer y aprender.
[5:51]Sí, hasta las más desagradables. Ser maduros emocionalmente es ver cada experiencia como una oportunidad para ser mejores. Belén puede mejorar su desempeño en entrevistas laborales o buscar nuevas técnicas de estudio para aprender lo que no aprendió en clase. Cuando algo inesperado ocurre en tu vida, pregúntate: ¿Qué enseñanza me deja esta situación? Paso número 6: Observar las emociones antes de reaccionar. Este paso puede servirte si alguna vez te enojaste por demás en alguna situación o si reaccionaste de manera impulsiva y esto te trajo consecuencias no tan agradables. Todas nuestras emociones son necesarias y útiles, pero en algunos momentos pueden alejarnos de conseguir lo que queremos. Para alcanzar la madurez emocional, tenemos que dejar de responder de manera automática. Necesitamos hacer una pausa para encontrar otras opciones. Una forma de lograr esto es observar cómo nos sentimos y entender por qué y para qué están ahí. Imaginarlas como nubes sobre nuestra cabeza puede ayudarnos a tomar distancia de ellas para no reaccionar inmediatamente. Paso número 7: Comunicar lo que sientes y piensas. "Mi pareja no se da cuenta cuando estoy triste", "Mis amigos nunca me entienden", "Mi mamá piensa que me hacen bien sus críticas". ¿Sabes cómo hacer para que las personas te entiendan mejor? Contándoles lo que te pasa. Ser maduro emocionalmente implica saber comunicar lo que sentimos y lo que pensamos. Poder poner en palabras nuestro mundo interno para ayudar a la otra persona a entendernos. Pero tranquilo, tranquila, esto se aprende. Tómate tu tiempo para identificar lo que sentís y pensar la forma de compartirlo. Esto aumenta la confianza y la conexión con los demás. Saber cómo comunicar lo que sentimos puede ser difícil. Eso nos lleva al último y más importante escalón hacia la madurez emocional. Paso número 8: Aceptar nuestros errores.
[8:17]Ser humano significa cometer errores. ¿Y qué hacemos cuando nos equivocamos? Podemos tomarlo con humor, aceptando los errores como parte de la vida. Aprender de ellos y verlos como una oportunidad para llegar a la mejor versión de nosotros mismos. No solo tenemos que notar nuestras propias fallas, sino que también tenemos que poder aceptar los errores de los demás, sin juzgarlos y sin criticarlos. El camino hacia la madurez emocional es un proceso largo que requiere mucha práctica. Podemos toparnos con obstáculos que nos hagan caer y también equivocarnos. Las caídas y los errores son parte del proceso, no les tengas miedo. ¿Cuál de estos 8 pasos necesitas practicar en tu día a día? ¿O cuál de ellos te sale de manera natural? Contame en los comentarios aquí abajo.
[9:21]¿Te gustaría conocer las 15 red flags de un terapeuta? Si es así, suscribite a este canal para enterarte ni bien salga este próximo video.



