[0:00]Cada 52 años los mexicas apagaban todas las hogueras y miraban en silencio el cerro de la estrella.
[0:08]Si los sacerdotes encendían el fuego nuevo, el mundo seguía su ciclo.
[0:13]Mensajeros llevaban la llama por las calzadas hasta cada barrio. Una noche de silencio y renacer Tenochtitlán volvía a brillar.



