[0:00]El pueblo de Venezuela ha vuelto a levantarse en contra de Nicolás Maduro y esta vez la cosa va muy en serio. La líder de la oposición venezolana, María Corina Machado, fue detenida tras acudir a una manifestación para ser posteriormente liberada y la tensión en el país es máxima. Los militares y paramilitares que aún son fieles al régimen, tratan por todos los medios de reprimir con mano de hierro las protestas. Al mismo tiempo, la comunidad internacional observa con cautela desde la distancia los problemas que azolan a Venezuela, ya que la situación podría desembocar en una guerra civil. No obstante, es probable que ahora mismo te estés haciendo varias preguntas: ¿Cómo se ha llegado a esta situación? ¿Qué está pasando en Venezuela? Pues venga, pónganse cómodos que ahora mismo os lo cuento todo. Este tío que veis aquí es Hugo Chávez. Si no le conocéis, es posible que os suene por aquella vez que dijo eso de: "Aquí huele a azufre", cuando habló desde la misma tribuna que el presidente de los Estados Unidos, George Bush. O por ese mítico vídeo en el que sale dando una vuelta por Caracas dando órdenes al ritmo de: "¡Expropiése!". Ahora sí, ¿no? Bueno, por si sigues sin conocerlo, es muy importante que sepas algunas cosas sobre él, porque de aquellos polvos, estos lodos. Chávez era un militar que incluso llevó a intentar dar un golpe de Estado en 1992. Por aquel entonces, Huguito era un teniente coronel, es decir, no era uno de los grandes militares del país, sino más bien un mando intermedio. No obstante, aquel lío sirvió para que el pueblo le conociera y para ganar popularidad entre las clases más bajas. Y es que en los años 90, Venezuela lo pasó realmente mal, especialmente la gente que menos tenía. Por aquel entonces, la pobreza era una auténtica pandemia en Venezuela, bueno, igual que ahora, y también, igual que ahora, había una clase política y empresarial que tenía mucho dinero y que era terriblemente corrupta. Así que Chávez, convertido en la espada de los pobres, se acabó presentando a las elecciones de 1998 y las ganó con el 56% de los votos. La premisa era clara: Chávez prometía una auténtica revolución bolivariana para combatir la pobreza, la desigualdad y la corrupción. Nada más aterrizar en el Palacio de Miraflores, Chávez sacó la pluma y redactó una nueva Constitución que convirtió a Venezuela en la República Bolivariana de Venezuela. Durante este periodo, Chávez inició la nacionalización de sectores claves de la economía y tuvo mucha suerte, porque por aquel entonces el precio del petróleo empezó a subir como la espuma. Y claro, si hay algo que a Venezuela le sobra, eso es petróleo. Así que con la hucha llena, Chávez cumplió y utilizó el dinero que venía del petróleo para financiar programas sociales conocidos como misiones. Estos programas abordaron áreas como la educación, la salud o la alimentación. La reducción inicial de la pobreza y el acceso a servicios básicos consolidaron el apoyo a Chávez entre las clases populares. Esto de las nacionalizaciones no gustó un pelo a los empresarios de la época, ni a los militares de alto rango. Qué hacía un teniente coronel de medio pelo dándoles órdenes, así que en 2002 Chávez sufrió un intento de golpe de Estado que, si bien empezó con buen pie, acabó siendo derrotado. Desde entonces, el país se polarizó muchísimo y la sociedad venezolana se dividió entre chavistas y opositores. Ah, y claro, Hugo Chávez también purgó el ejército. Chávez fue reelegido en el año 2006 con el 60% de los votos y comenzó a nacionalizar a Mansalva. Telecomunicaciones, banca, acero, petróleo, nada se le resistía a Expropietor. Por aquel entonces el petróleo seguía alto y PDVSA funcionaba razonablemente bien, así que había dinero para eso y para seguir con los ambiciosos programas de ayudas a las clases más bajas, pero sabéis eso de que no hay que poner todos los huevos en la misma cesta. Pues Chávez no lo sabía o si lo sabía, se le olvidó en plena borrachera de billetes y oro negro. Y es que Venezuela descuidó todos sus sectores productivos y se centró única y exclusivamente en la extracción de petróleo. Pero amigos, como muchos sabréis, después de toda buena borrachera llega la resaca. O la cruda, el guayabo, el ratón, el chuchaki, o como lo llaméis en vuestro país. El caso es que la crisis de 2008 pegó muy duro en casi todo el mundo y la actividad económica bajó en picado. Eso quiere decir que muchas economías pasaron de ir a toda mecha y consumir petróleo por un tubo, a ir en tercera y consumirlo justito. Así que el petróleo bajó de precio y la economía venezolana se vino abajo. Y cuando las cosas van mal, pues ya os podéis imaginar. El régimen empezó a comprar voluntades para no perder apoyos, que si un puesto en PDVSA para un militar, que si un yacimiento para otro, que si quito a buenos gestores para poner a gente fiel al movimiento bolivariano. En fin, que pronto todas las empresas públicas que Venezuela controlaba en los sectores estratégicos de la economía, se llenaron de enchufados que no sabían hacerla o con un canuto. Y además, como en todo buen régimen, la corrupción también era un problema tremendo. Pues con todo este lío, Chávez enferma de cáncer en 2011 y muere en 2013, designando a Nicolás Maduro como sucesor. Maduro era un chico de barrio, un sindicalista mitad Somán, mitad vendedor de crece pelo que no había acabado ni la secundaria. Maduro había sido conductor de autobús, militante y amigo de Hugo Chávez, al que conoció durante el fallido golpe de Estado de 1992. Maduro se comió lo peor de la crisis, incluida una sequía que pegó durísimo al sistema energético del país. Los tiempos de las vacas gordas en Venezuela habían pasado y el Estado no se podía permitir el tremendo gasto público que estaba haciendo. La cada vez más improductiva industria pública venezolana no daba basto y la corrupción se comía el poco dinero que salía del petróleo. ¿Y qué creéis que hizo el antiguo conductor de autobús, apretarse el cinturón, dejar de gastar? Nada de eso, Maduro siguió gastando y gastando, ya que al fin y al cabo, tenía que seguir comprando voluntades. De hecho, con Maduro los colectivos alcanzan una nueva dimensión. ¿Y qué son los colectivos? Hablamos de grupos organizados que en un principio tenían un componente social muy alto, pero que han acabado siendo los matones del régimen. Los colectivos en Venezuela son a día de hoy grupos paramilitares cuyo objetivo es hacer lo que sea para defender la revolución bolivariana en caso de nuevos intentos de golpe de Estado. Los colectivos reciben dinero, armas y entrenamiento por parte del propio gobierno. Además, con ellos se hace la vista gorda a la hora de dedicarse a actividades delictivas como el tráfico de sustancias prohibidas. Bueno, el caso es que Maduro ganó las elecciones en el año 2013. Pero en 2015, Maduro se enfrentó a su primera derrota cuando la oposición ganó por una mayoría abrumadora la Asamblea Nacional, controlando por primera vez el poder legislativo desde la llegada del chavismo. Esto representó un golpe durísimo para Maduro y es aquí donde el propio Maduro comienza un giro sin retorno hacia la dictadura. Maduro respondió debilitando el poder de la Asamblea Nacional a través del Tribunal Supremo de Justicia, que a pesar de que debería ser independiente, actúa desde entonces siguiendo las órdenes del gobierno. Mientras la situación del país era límite, hiperinflación, supermercados vacíos, depresión económica, todo esto era el pan de cada día de los venezolanos. Estamos en 2017 y por aquel entonces Maduro controlaba el poder ejecutivo y el judicial. El legislativo estaba en manos de la oposición, así que a Maduro se le ocurrió un plan infalible. Si el poder legislativo estaba en manos de la oposición, ¿por qué no creamos otro poder legislativo paralelo? Así fue como nació la Asamblea Nacional Constituyente, que estaba integrada exclusivamente por chavistas. En 2018 se celebraron elecciones presidenciales, las cuales fueron boicoteadas por la oposición que no se presentó, ya que, según ellos, las elecciones no tenían las suficientes garantías democráticas. En enero de 2019, Juan Guaidó, líder de la Asamblea Nacional, es decir, del poder legislativo, se declaró presidente interino, alegando que Maduro había usurpado el poder. Este acto fue respaldado por más de 50 países, incluidos Estados Unidos, la Unión Europea y varias naciones de Latinoamérica. A ver, esto muy democrático tampoco era, realmente Guaidó no tenía ningún derecho a ser presidente. Durante 2019, Guaidó lideró múltiples esfuerzos para movilizar a la oposición e incluso las fuerzas armadas, pero todos ellos fracasaron y su aventura como presidente terminó antes de empezar, ya que Maduro controló en todo momento la situación. Las elecciones parlamentarias de 2020 fueron de nuevo boicoteadas por la oposición, lo que permitió que el Partido Socialista Unido de Venezuela, es decir, el partido de Maduro, recuperara el control de la Asamblea Nacional, en lo que fue, en mi opinión, una pésima estrategia de la oposición que acabó muy debilitada. Tras una gestión desastrosa del Covid y con una crisis económica como una catedral de grande, Maduro comenzó a implementar ciertas medidas económicas de apertura, como la dolarización de facto o la relajación de los controles estatales en algunos sectores económicos. Esto permitió una leve recuperación en algunos sectores, aunque la desigualdad siguió aumentando, y es que en Venezuela solo vivías bien si tenías un buen puesto en las fuerzas de seguridad o en el ejército, o si eras lo suficientemente amigo del gobierno. De hecho, a raíz de la guerra de Ucrania y ante la necesidad por parte de Occidente de tener alternativas al petróleo y al gas ruso, Estados Unidos llegó a relajar sus sanciones económicas contra Venezuela. Por un momento parecía que la luz estaba al final del túnel y que por fin el régimen estaba cambiando de actitud, listo para llevar a cabo unas elecciones libres en el país. Sin embargo, y nunca mejor dicho, lo peor estaba por llegar. Y es que en 2024 había elecciones presidenciales. La oposición por fin se había organizado y había decidido presentarse unida bajo la figura de María Corina Machado, una líder fuerte y carismática que, por fin, plantaría cara a Nicolás Maduro. Sin embargo, aplicando una serie de jugarretas legales, el régimen de Maduro impidió a María Corina Machado presentarse a las elecciones e hizo lo mismo con Corina Yoris, la sustituta de María Corina Machado. Finalmente, sobre la bocina, la oposición consiguió inscribir a Edmundo González como candidato. Un Edmundo González al que casi nadie conocía, pero ya daba igual. Lo importante es que era el candidato que tenía el Beneplácito de María Corina Machado. Hacer campaña fue una auténtica pesadilla para la oposición. A menudo se encontraban con controles policiales infinitos, carreteras bloqueadas e incluso se multaba a los comercios en los que compraban o los restaurantes donde dormían María Corina Machado y Edmundo González. Por todo ello, las elecciones ya no eran justas desde el principio. No obstante, el día de las elecciones llegó y en ellas los colectivos hicieron acto de presencia, amenazando a los ciudadanos que acudían libremente a votar. Todos los estudios demoscópicos serios daban a la oposición como ganadora de los comicios. Sin embargo, el Consejo Nacional Electoral proclamó a Nicolás Maduro como ganador sin aportar ninguna prueba. La excusa que dieron las autoridades electorales es que Venezuela estaba sufriendo un ciberataque a gran escala y que pronto publicarían las actas. De hecho, muchos interventores y presidentes de mesa fueron detenidos y obligados algunos bajo tortura a firmar actas nuevas, pero ni siquiera con esos métodos el régimen ha sido capaz de mostrar ninguna prueba de su victoria. Con lo que el régimen no contaba era con el hecho de que la oposición se organizó y consiguió copias de las actas. Unas actas que fueron publicadas en internet y que no dejaban lugar a dudas: Edmundo González era el ganador con el 67% de los votos, seguido de Nicolás Maduro, que solo pudo hacerse con el 30% de los votos. Durante la semana siguientes, el régimen de Maduro intensificó su represión con nuevas olas de detenciones y secuestros. De hecho, se reportaron entre 23 y 27 fallecidos en el contexto de las protestas poselectorales. Más allá de alguna manifestación puntual organizada por la oposición, las cosas en Venezuela se tranquilizaron. De hecho, parecía que el régimen había ganado y más cuando Edmundo González se exilió a España con el beneplácito del gobierno. Sin embargo, aún quedaba un asalto más, concretamente el 10 de enero, momento en el que el presidente electo debería tomar posesión de su cargo. Maduro lo tenía todo dispuesto, pero la oposición anunció que Edmundo González también viajaría a Caracas para asumir el cargo. María Corina Machado hizo un llamado a toda la población para salir a las calles y manifestarse el 9 de enero. Y así fue, miles de venezolanos en todo el país acudieron a la llamada y se manifestaron pacíficamente a pesar de las amenazas del régimen, a largas condenas de cárcel e incluso a sus publicaciones en las que se veía a civiles y a miembros de los colectivos recibir fusiles de asalto. La jornada comenzó tranquila, pero todo se torció cuando María Corina Machado apareció en la manifestación de Caracas. Después de causar el delirio entre los presentes, María Corina Machado abandonó la concentración en moto. Fue entonces cuando elementos leales al gobierno dispararon contra su comitiva y se la llevaron. Según la oposición, María Corina Machado fue obligada a grabar unos vídeos y posteriormente liberada. Sucesos aparte, la tensión en Venezuela es máxima. La oposición sabe que sus oportunidades para echar a Maduro se agotan. El país está completamente dividido, las fuerzas armadas no parecen tener la cohesión demostrada antaño y el gobierno ha optado por infundir miedo. Lo que en el fondo puede estar mostrando su extrema debilidad. Pase lo que pase, desde Memorias de Pez, seguiremos informando. Si te ha gustado el vídeo, ya sabes que puedes darle like y suscribirte, y si te gusta la geopolítica, tenemos en la Cumbre un buen curso para ti. Te dejo toda la información en la descripción. Por lo demás, un saludo y hasta la próxima.

✅ El CONFLICTO de VENEZUELA resumido en 10 minutos | ¿Qué está pasando en Venzuela?
Memorias de Pez
12m 45s2,406 words~13 min read
YouTube auto captions
Transcript source
YouTube auto captions
This transcript was extracted from YouTube's auto-generated caption track. The transcript below is server-rendered so it can be read, searched, cited, and shared without opening the original YouTube player.
Pull quotes
[0:00]El pueblo de Venezuela ha vuelto a levantarse en contra de Nicolás Maduro y esta vez la cosa va muy en serio.
[0:00]La líder de la oposición venezolana, María Corina Machado, fue detenida tras acudir a una manifestación para ser posteriormente liberada y la tensión en el país es máxima.
[0:00]Los militares y paramilitares que aún son fieles al régimen, tratan por todos los medios de reprimir con mano de hierro las protestas.
[0:00]Al mismo tiempo, la comunidad internacional observa con cautela desde la distancia los problemas que azolan a Venezuela, ya que la situación podría desembocar en una guerra civil.
Use this transcript
Related transcript hubs
Watch on YouTube
Share
MORE TRANSCRIPTS


