[0:06]Cuando nos recordamos lo que nos pasa, nos puede suceder la misma cosa, son esas mismas cosas
[0:46]Qué tal, Ema? Qué tal, Felipe? Bueno, hoy nos vamos a ocupar de de personalidades muy interesantes en nuestra historia, ¿no? Los intelectuales De la talla de Echeverría, ¿no es cierto? José Marmol, Miguel Cané, Vicente Fidel López. También podríamos incluir los los los jóvenes Mitre y Sarmiento, ¿no es cierto? Alberdi, claro, por supuesto, gracias. Los románticos, que tuvieron una activa participación en la vida pública, ¿no es cierto?, de esos primeros años de nuestra patria. Que se los recuerda como la generación del 37, ¿no es cierto? La generación de 1837. Bueno, de eso nos vamos a ocupar hoy y vamos ahora al habitual informe de Felipe.
[1:36]El romanticismo constituyó una expresión cultural, pero también un modo de vida que reaccionó contra el mundo industrial y urbano emergente. Este mundo nuevo, decían los románticos, privaba al hombre de una relación más auténtica con los hombres y la naturaleza. Movimiento irracionalista, el romanticismo se opuso a una visión de la sociedad y el mundo calculada y elaborada en términos racionales. Por ello combatieron la opresión política nacional y social. Deseaban abolir el sufrimiento, se opusieron a la esclavitud, la pena de muerte e incluso a la ley, considerada según ellos, una agente de opresión. Hacia 1830, la Europa de la restauración comenzó a desmoronarse. Este cambio se manifestó políticamente entre 1830 y 1870 a través de las revoluciones impulsadas por la burguesía, que pudo desplazar a la nobleza del poder político y organizar el Estado según sus concepciones e intereses, imponiendo sus ideas liberales. En 1830 las revoluciones liberales son derrotadas en el centro de Europa, aunque en Francia la gran burguesía logró reemplazar a los Borbones absolutistas por los Orleans. Sin embargo, la pequeña burguesía, las clases obrera y campesina, habían quedado completamente excluidas del poder. Bueno, habíamos el informe este movimiento que surge un poco también como reacción a la expansión napoleónica, es decir, hay una especie de de fuerte resurgimiento de los nacionalismos en Europa. En Polonia, en distintos países, ahí tenemos, por ejemplo, a Chopán con sus polonesas y esta cuestión de cierta búsqueda de lo pasado, lo que tenía que ver con la raíz nacional, que será bastante distinto en nuestro país, nos vamos a ocupar a partir del próximo bloque de cómo fue esta trasposición del romanticismo europeo hacia la Argentina con esta famosa y tan brillante generación del 37. Vamos a un corte. Cuando comienza a difundir el romanticismo en los años 30, aparece el concepto actual de nacionalidad. Nuestros hombres del 37, la generación del 37, lo echa a andar, lo echa a circular y comienza a hablar de una nacionalidad argentina en términos como todavía se sigue hablando.
[4:11]Sí, en general se voca a los hombres en la generación romántica argentina y se habla mucho menos de las mujeres, pero hubo, hubo y muchas importantes e interesante, ¿verdad? Sí, ciertamente, este, bueno, la, sobre todo la figura de las lectoras románticas, de la lectora romántica ocupa como lugar central en el imaginario de la generación del 37, ¿no? Ya sea en la prensa, las crónicas de la época, los artículos ensayísticos, los folletines, este, los escritores de la época alimentan y fantasean un poco con con esta figura de una lectora ilustrada y romántica, ¿no? Esta lectora romántica no sería, digamos, una una lectora que se alimenta de novelas rosas o que espera un príncipe azul o, este, digamos, sino que es la lectora, según ellos, la imaginan, por lo menos, y también según la encontramos, a veces, en algunas crónicas de época, de hecho, este, son mujeres que, o o figuras así imaginadas como lectoras de los libros que también consumen los los los intelectuales, los hombres y los intelectuales de la época. Víctor Hugo, Walter Scott, Byron, Lamartín, por ejemplo, eh son algunas de las obras o de los autores, mejor dicho, Hubo escritoras románticas también.
[5:32]Escritoras románticas, sí, eh, bueno, por ahí la la más conocida y probablemente de las más interesantes, sin dudas, es Juana Manuela Gorriti, ¿no? Este, que, digamos, sus eh, como autora de libros, surge un poco posteriormente a la generación del 37, su primer libro que se titula Sueños y realidades, sale en el 65, pero ella ya venía publicando desde bastante tiempo antes, ¿no?
[6:39]O sea, en el exilio es como muy consustancial, ¿no? Con la generación del 37. Sí, absolutamente, digamos, tiene que ver con esto de la época que les toca vivir, es decir, ellos, en principio, le ofrecen un plan a Rosas, ¿no? Intentan que Rosas se ponga al frente de este plan de que ellos se diferencian unitarios y federales en este primer manifiesto. Por supuesto que Rosas no no tiene nada que ver con los ideales.
[7:11]Lo que vos decías recién del del del intento de los románticos de acercarse a Rosas, hay un texto de Alberdi en 1837, ¿no? Justamente el señor Rosas, considerado filosóficamente, no es un déspota que duerme sobre bayonetas mercenarias. Es un representante que descansa sobre la buena fe, sobre el corazón del pueblo. Y por pueblo se entiende aquí la clase, no no se entiende aquí la clase propietaria, únicamente, sino también la universalidad, la mayoría, la multitud, la plebe. Recordemos que Alberdi después será un gran intelectual. También vendrá la mazorca, ¿no? Después, digamos, también es una cuestión. Y en el exilio y demás, ¿no? Yo le quería preguntar a Jorge cómo se da la trasposición del romanticismo europeo al Plata, ¿no? ¿Qué cosas quedan, qué se adopta, qué tiene de original nuestro romanticismo, ¿no? Sí, yo creo que en primer término hay que prestarle atención al hecho de que los románticos argentinos vivían en un país que había hecho una revolución.
[8:11]Este era un país que había roto con su pasado, que repudiaba la tradición española, es decir, la elite revolucionaria repudiaba esa tradición. Y entonces, cuando ellos reciben el romanticismo europeo como insumo ideológico, no encuentran ningún tipo de raíz nacional. eh sobre la cual apoyar eh su proyecto político, eh su proyecto político e intelectual. Y más aún, ellos entonces eh siguen una línea política ya establecida eh antes, que era aquella que consideraba que eh La nación Argentina era una nación a crear en el futuro. Eh y esto uno lo encuentra en la mayor parte de los autores de la generación del 37, hay excepciones. Bartolomé Mitre, el más destacada, él creía en la preexistencia de la nación Argentina antes de 1810, pero hay otras figuras como Juan María Gutiérrez, quienes argumentarían que la nación Argentina solo se formaría como consecuencia de una fusión de pueblos, de lenguas, de razas, eh en eh como consecuencia de la inmigración masiva y la adopción de un sistema político basado en eh en la libertad y en eh cierta tolerancia o pluralismo ideológico. Además, hay una revolución que acá no se da, que sí se da en Europa, que es la industrial, ¿no? Que también, de alguna manera, condiciona el romanticismo europeo, ¿no? Sí, de hecho, el romanticismo argentino es un romanticismo ilustrado, es un romanticismo que no ha roto con la Ilustración, eh del siglo XVIII, es un romanticismo que celebra la ciencia, eh y si uno lee a Sarmiento, pero no solo a Sarmiento, a Vicente Fidel López, a Juan María Gutiérrez, quien escribió sobre la educación científica en los Estados Unidos, como modelo para la Argentina, educación en la escuela secundaria, uno ve que los miembros de esta generación consideraban que era posible mantener una parte del ideario ilustrado vivo, al mismo tiempo que adoptaban una parte del ideario romántico. La tensión entre esos dos eh polos de su ideología nunca fue enteramente resuelta, yo creo. Claro, yo creo que ahí eh hay un tema para plantear un tema ya de polémica, ¿no? El romanticismo se se instituye, digamos, con regreso de Esteban Echeverría de de Francia, donde ha pasado 5 años imbuyéndose de de todas las modas y de las corrientes europeas, él estaba en París cuando caen los Borbones, o sea, ha vivido situaciones históricas fundamentales. Echeverría, digamos, un escritor de mérito, ¿no es cierto? Este y que, o sea, un gran carisma, digamos, que nuclea a estos nombres importantes, ¿no es cierto? Ahora, digamos, lo que se puede quizás reflexionar sobre esta generación del 37, que estaba de alguna manera lo que decía Jorge la idea de que el país había que hacerlo con aportes de afuera, es si no hay en ellos una excesiva eh amor o inclinación hacia lo ajeno, hacia lo europeo. Digamos, Echeverría alguna manera un afrancesado, ¿no? vuelve vestido, ¿no? vuelve con toda la moda de vestimenta francesa. Recordemos que Alberdi en algún momento propone que el idioma nacional sea el francés. Recordemos que Sarmiento escribe las ideas no se matan, lo escribe en francés. O sea, esto es una generación también que abjura de alguna manera eh de lo plebeyo, de lo criollo y pone su su su vista, su óptica en en lo en lo europeo. Yo creo que eso este quizás es porque recién Felipe hablaba, bueno, de la Mazorca, de Rosas. Yo creo que habría que plantear dicho que es una relación bastante difícil, ¿no es cierto? entre un gobernante que tiene que soportar dos invasiones de Francia, con un grupo de gente que era, digamos, absolutamente afrancesados en su pensamiento y en general en sus gustos y en sus estilos, ¿no? En fin, esto planteemos acá la polémica. Claro, la, a ver, digamos, quiero digamos, habría que ver si el romanticismo no inaugura ese pecado de la intelectualidad Argentina de ser mucho más europea, hasta hoy, digamos, mucho más pensada y conceptualizada mucho más desde esquemas no propios que desde la propia característica. Ahí parece una clave lo que dijo Jorge de que directamente no hay nada preexistente. Claro. El país comienza en el 10, digamos, ni siquiera no es que el no existe lo anterior, lo hispánico. Cómo que no existe, el país está lleno de hispanos. No, no, no existe para ellos, no no existe para ellos. Pero no solamente en ese sentido, digo, en el sentido de la oferta de ideas. A ver, ¿cuál era la oferta de ideas de la que bucear, de la que sacar provecho de estos jóvenes que vamos a llamar, digamos, que ya son intelectuales. Digamos de paso, que lo cierto es que son jóvenes de sectores modestos, ¿no es cierto? Pero no todos son ricos, no todos son ricos. No, pero no no son, dice, plebeyos, son. Plebe, pero tampoco son, no son hombres ricos, eh, ni Gutiérrez es un hombre rico, ni Sarmiento es un hombre rico. Ni Alberdi, ¿no? Alberdi el mejor de la élite. Era era el mejor del, claro, era, digamos, lo que se ubicaba mejor. Vicente Fidel López, Isidorita, ¿no? Este, pero se mezclan, digo, es un sector social que es como que está apareciendo, digo, ¿cuál es la oferta de ideas que ellos tienen a mano en el mundo en ese momento? Sí, bueno, la oferta de ideas que ellos tenían en el mundo no venía de España. Y como no venía de España, ellos no podían hacerse cargo de la tradición colonial Argentina. Entonces, eso es aquello que por razones ideológicas ellos repudiaban. Eh la oferta de ideas venía principalmente de Francia, también de Inglaterra, eh se suele olvidar que eh Alberdi, Sarmiento, eran grandes lectores de los teóricos políticos ingleses y norteamericanos, y aún cuando leían autores franceses como Tocqueville, estaban leyendo a alguien que tenía su mirada puesta en un país eh de tradición inglesa, que eran los Estados Unidos. Eh ellos además, como tenían un proyecto modernizador, un proyecto que se proponía transformar las costumbres argentinas, transformar eh el modo de vida de eh de la mayor parte de los argentinos en función de un ideario político eh que era consustancial al liberalismo que ellos habían eh recibido de Francia, de Inglaterra, de Estados Unidos, eh un liberalismo eh que en su origen estaba muy pegado a ideas eh socialistas, por ello que de hecho eh uno haya gran parte de estos autores llamándose a sí mismo socialistas en su juventud. Claro, escribió el dogma socialista. El dogma socialista que escribe en Montevideo durante el exilio. Ahora, a partir de esa temprana recepción de del pensamiento francés, como se ha dicho en el programa, de de la Revolución de Julio de 1830, ellos fueron decantando su pensamiento eh a partir de esa primera posición eh socialista en el sentido del del socialismo utópico o romántico del. San Simón De aquella época, hacia un liberalismo cada vez más formal, más estructurado, que es el liberalismo que aparece en el Alberdi de la década del 52 al 60. El Alberdi de la Constitución. Ahora, vamos a ir, perdón, tenemos que ir a un corte, pero después.
[16:39]Sí, yo pensaba, entonces, a propósito de lo que decía Jorge, cómo además del universo de ideas que está influenciando, ¿no? a a los jóvenes de la generación del 37, también por ahí resulta interesante ver en las ficciones o en lo que leemos hoy también como literatura de la época. Por ejemplo, el Facundo o el Matadero de de Esteban Echeverría, cómo en estos textos aparecen, por ahí, este, de manera más clara la intención de los escritores de encontrar tipos nacionales, ¿no? Estoy pensando, por ejemplo, en la tipología que hace Sarmiento de los del gaucho dentro del Facundo, o bien, por ejemplo, en el en el, un poco el fervor, ¿no?, del del narrador ahí en el Matadero, que es un texto publicado póstumamente, ¿no? tras la muerte de Esteban Echeverría, por Juan María Gutiérrez. La Cautiva también, ¿no? la fascinación por el desierto. Claro, exactamente, pero pensaba en el Matadero en función, digamos, de cómo aparecen las el registro de las voces locales, ¿no? Las voces de los Matarífes, el coloquialismo, digamos, esa jerga, este, bárbara, entre comillas, ¿no? Para para la mirada del del narrador, con la que hablan estos personajes del del mundo propio, ¿no?, de de este mundo. Y también, al mismo tiempo, pensaba en la fascinación que traducen estos textos frente a ciertas figuras, eh, que marcan como una cierta contradicción. Por ejemplo, pienso, más concretamente, en la figura de Rosas, ¿no? Que, si bien, es el enemigo político y está, si se quiere, demonizado o es el gran monstruo, la máquina infernal, como dicen algunos de los textos, también despierta, por ahí, las las zonas más interesantes, más dramáticas, más fascinantes de esa narrativa, ¿no? Y que, eh, bueno, digamos, por ahí también se puede pensar que una literatura nacional también surge en este ámbito, Aunque sea en oposición a Rosas, pero surge así, ¿no? Y más allá de de las influencias, o junto con las esas influencias. Cómo se justifica, entonces, que estos que estas personas que buscan lo nacional estén subidos en los barcos franceses, mirando cómo sus compatriotas defienden su su nación, defienden la Argentina contra la agresión de la escuadra francesa, ¿no es cierto? Y estamos hablando de Cheverría y cuando La Valle finalmente se da cuenta que que es el ejército el jefe del ejército que actúa en combinación con la escuadra francesa, cuando ve que finalmente no puede tomar Buenos Aires y empieza a retirarse, cuando ya está a la vista de las torres de Buenos Aires, y entonces Echeverría le le escribe aquel poema donde le llama espada sin cabeza, ¿no? Cómo cómo es posible que estos señores que buscan los sean subidos a los barcos franceses. Bueno, lo que pasa es que supongo que este, eh, Rosas representa para ellos el atraso, ¿no? Eh, representa, digamos, la la imposibilidad de del progreso de la civilización, que es lo que busca esta generación y, eh, es como una especie de, eh, figura que retrotrae a ese pasado, o sea, que va más allá de ese origen que comienza en 1810, ¿no? con la emancipación. Está asimilado con con la barbarie, ¿no? O sea, tal como ellos lo lo miran, por lo tanto, cuando buscan apoyo, este, del mundo, ¿no? Y y del mundo europeo están pensando en salvar a la patria, es así como lo piensan, ¿no? Y, eh civilizarla, de algún modo, ¿no? Yo quería preguntarle a Jorge por un personaje olvidado dentro de esta generación, que es Gutiérrez, ¿no? Es decir, se nombra mucho a Echeverría, Alberdi, Sarmiento, pero ¿qué pasa con Gutiérrez? ¿Quién es Gutiérrez, ¿no? Sí, bueno, Juan María Gutiérrez fue uno de los miembros fundadores de la generación del 37. Fue una figura eh que se destacó sobre todo por su obra como crítico literario, como historiador de la literatura eh no solo argentina, sino hispanoamericana en su conjunto.
[20:49]Eh más aún, él fue una figura eh eh central para la educación argentina. Él fue rector de la Universidad de Buenos Aires entre 1861 y 1874. Durante ese rectorado, el creó el Departamento de Ciencias Exactas, el el Departamento de Ciencias que que luego es el origen de las distintas facultades científicas de la UBA. Eh y yo creo que él es además muy importante por su polémica eh, reunida eh, años después, eh en el siglo XX, eh por su la polémica que sostuvo con la Real Academia Española. Una una polémica que se convirtió en el libro Cartas de un porteño. En esa polémica él eh insistía sobre la importancia de emancipar a la lengua que hablaban los porteños. darse el derecho a tener su propia, que no sea vivido como deformación del castellano, sino que el derecho a tener su propia Academia, digamos. Eso eso sostenía que el castellano que se hablaba en América debía evolucionar, siguiendo sus propias reglas, que esas reglas debían nacer del uso espontáneo de la lengua y no de la imposición de reglas gramaticales, usos, un léxico. No existía el hablar bien o el hablar mal. No, no existía el hablar bien en castellano.
[22:15]No, él él consideraba, él era un eximio escritor, tenía un estilo muy eh muy pulido. Él jamás hubiera defendido que estaba bien, que estuviera bien hablar mal el castellano. No, no, yo me refiero que, por ejemplo, el voseo no es un hablar mal, sino que el característico, ¿no? Que puede ser defendido como una característica idiomática, ¿no? Sí, de hecho. Porque más aún, eh su su su visión de la lengua se articulaba en torno a cierta concepción que yo llamaría un nacionalismo cosmopolita. Él sostenía que la Argentina era un país que iba a diferenciarse progresivamente de España y de los demás países del mundo, precisamente por ser un país en el cual los inmigrantes llegaban de todos los rincones del mundo y modificaban con su presencia todos los hábitos heredados del pasado argentino y sobre todo la lengua, que la lengua iba a nacer de la mezcla y él dice, del catalán, del vasco, de los dialectos italianos que se que se escuchaban en las calles de Buenos Aires. Él entonces soñaba con eh una lengua Argentina, una lengua nacional, pero nacional precisamente porque su origen tenía que ver con la apertura de la Argentina a los inmigrantes de todo el mundo.
[23:44]A mí me parece que es interesante en estos momentos de de escepticismo, de todo estos materialismos, de que solamente están estas sin, o instituciones destinadas a pensar para hacer plata, fundaciones vinculadas a bancos y tal, que hubo en Argentina, generaciones como la del 37, como la del 70, por ejemplo, que pensaron y se comprometieron con ideas hasta se jugaron la vida por las ideas, ¿no? Por las ideas, por las ideas, no por un interés económico, no era para ganar plata que lo hacían, sino que era por una cuestión de pensamiento. Creo que que es bueno recordarlas en ese sentido, ¿no? y además con agenda propia, porque creo que lo que lo que acá se ha dicho es que había intereses y motivos en temas que en realidad ellos estaban casi como inventando. Sí, pero en parte, es decir, Alberdi como como pensador, eh que es uno de los pensadores más importantes del siglo XIX, sin embargo, es una figura sumamente ambigua, ambivalente, con idas y vueltas, eh en algunos momentos él podía adoptar posiciones más liberales que aquellas de Sarmiento, de Mitre o de otros miembros de la generación, y en otros momentos él defendía la la creación de un régimen no no, que uno podría decir arbitra, autoritario. O sea, en el exilio, o sea, vamos a eh, hay un momento en que su la después de lo que leímos al principio del deseo de los románticos de tener en Rosas su héroe romántico, o sea, porque lo veían a Rosas un gaucho rubio de ojos celestes, eh, además que que que domaba potros, que era era como distinto.
[25:26]Sí, lo tiene, sí, sí, sí. Efectivamente. Bueno, eh, interesante, ¿no? El tema de hablar de intelectual, política, compromiso. Lo nacional, lo lo afrancesado, ¿no? Generación de ideas, ajuste con la realidad, ajuste con la realidad, porque muchas veces. Intelectuales comprometidos, ¿no es cierto? Muy interesante esto del 80 y el 37, ¿no? Cómo el 80 produce un ajuste a la a la realidad, a la coyuntura de lo que se había planteado en el 37 y se ve cuánto era posible en esa coyuntura, claro, tan cambiante, ¿no? Entre el 37 y el 80. Bueno, como siempre el tiempo es corto. No dice el tiempo estirado, ¿no? No, no, no, menos mal. Alguien lo dijo antes que eso.
[26:07]Sí. Bueno, Ema, Felipe, muchas gracias, hasta la próxima. Nos vemos.
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