[0:02]¿Puedo dejar (el premio) aquí?
[0:09]Perdón. En serio.
[0:16]Se está mejor así. Siempre me siento mejor cuando tengo algo duro entre las piernas.
[0:27]Gracias por reconocer mi habilidad para continuar con mi carrera durante 34 años. Frente a la descarada misoginia, sexismo, acoso constante y abuso implacable. Cuando empecé no había Internet. Y la gente tenía que decirme las cosas a la cara. Hubo muchas personas a las que tuve que callar. Porque la vida era sencilla por aquel entonces. Cuando fui por primera vez a Nueva York, era una adolescente. Era 1979. Y Nueva York era un sitio espeluznante. Durante el primer año fui amenazada con un arma. Violada en una azotea con un cuchillo en mi garganta. Y asaltaron y robaron mi casa varias veces, hasta que, simplemente, dejé de cerrar la puerta. En los años siguientes perdí a casi todos mis amigos por el SIDA, las drogas, o las armas de fuego. Como podéis imaginar, todos estos sucesos inesperados no solo me ayudaron a ser la mujer atrevida que está frente a vosotros, sino que también me recordaron que soy vulnerable, y que en la vida no existe la seguridad, salvo creer en ti mismo. Estoy recibiendo el Premio de Mujer del año, y me pregunto ¿qué puedo decir sobre ser una mujer en la industria musical? ¿Qué puedo decir sobre ser una mujer? Cuando empecé a escribir canciones no pensaba en cuestiones de género. No pensaba en feminismo. Yo solo quería ser una artista. Pero mi musa fue David Bowie. Él encarnó el espíritu masculino y femenino, y eso encajaba conmigo perfectamente. Él me hizo pensar que no había reglas. Pero no era cierto. No hay reglas, si eres un chico. Si eres chica, tienes que seguir el juego. ¿Cuál es el juego? Tienes permitido ser guapa y sexy. Pero no seas demasiado inteligente. No tengas una opinión. No tengas una opinión que se salga de las reglas. Tienes permitido ser tratada como un objeto por los hombres, vestirte como una puta, pero no eres dueña de tu "puterío". Tú no puedes compartir tus fantasías sexuales con el mundo. Sé lo que los hombres quieran que seas. Y lo más importante, sé lo que a las mujeres les haga sentir cómodas cuando estás con hombres. Y por último: no envejezcas. Porque envejecer es un pecado. Serás criticada, serás atacada, y estarás fuera del mercado.
[3:45]Cuando empecé a ser famosa aparecieron fotos mías en Playboy y Penthouse. Fotos que me hicieron en escuelas de arte en las que posé para ganar dinero para pasar el día. De hecho, eran sexys. Aunque se me ve aburrida, porque lo estaba. Pero esperaban que me avergonzara por las fotos que salían a la luz. Y no lo hice. Y eso molestó a la gente. Después me dejaron tranquila porque me casé con Sean Penn. Y no fue solo porque él les pudiera patear el culo, sino porque me sacaron del negocio. Así que, por un tiempo, no fui considerada una amenaza. Años después, divorciada y soltera... Perdona Sean. Hice mi álbum "Erótica". Y lancé mi libro "Sex". Recuerdo haber estado en la portada de todos los medios. Y todo lo que leía sobre mí era hiriente. Fui llamada "puta" y "bruja". Un titular me comparaba con Satán. Y pensé, espera un momento... ¿Acaso no lo hace Prince con tacones, pintalabios y enseñando el culo? Sí. Lo hace. Pero él es un hombre.
[5:16]Entendí que una mujer no tiene la misma libertad que un hombre. Me sentí paralizada.
[5:29]Me tomó un tiempo recomponerme. Y seguir con mi vida creativa. Seguir con mi vida... Camille Paglia, la famosa escritora feminista, dijo que yo hice retroceder a la mujer, cosificándome sexualmente. "Oh", pensé. Si eres feminista, no tienes sexualidad. La niegas. Así que dije: j*d*t* Soy otro tipo de feminista. Soy una feminista mala.
[6:17]La gente dijo que yo era muy polémica. Pero yo creo que lo más polémico que hice es seguir en activo.
[6:34]Lo que me gustaría decirle a todas las mujeres presentes, es esto: Las mujeres han sido oprimidas por tanto tiempo, al creer que los hombres tienen la última palabra sobre ellas. Y creyendo que necesitan un hombre para que las cosas salgan adelante. Y hay muchos buenos hombres apoyándonos, pero no porque sean hombres, sino porque se lo merecen. Como mujeres, tenemos que valorar nuestro propio valor, y el trabajo de los demás. Buscad como amigas a mujeres fuertes. Aliaros con ellas. Aprended de ellas. Inspiraos en ellas. Colaborad con ellas. Pero para quienes dudaron de mí, los negativos, a todo el mundo que me mandó al infierno, y que me dijo que yo no podía, que yo no lo haría, que yo no debía. Vuestra resistencia me hizo más fuerte. Me hizo pegar más duro. Me convirtió en la luchadora que soy hoy. Me hizo la mujer que soy hoy. Así que, gracias.



