[0:01]¿Cuál es el origen de la bicicleta?
[0:06]A finales del siglo XIX, se creó el primer artilugio al que se puede llamar bicicleta. La máquina de andar o velocípedo, una especie de caballito con dos ruedas. La persona se sentaba en una pequeña montura y avanzaba empujándose con los pies. Posteriormente, a esta máquina de andar se le colocaron pedales en la rueda delantera, rueda que aumentó considerablemente su tamaño para conseguir mayor velocidad. Este modelo llamado biciclo, requería del conductor habilidades de acróbata. Para evitar las caídas, el tamaño de las ruedas volvieron a ser iguales. Además, se colocaron los pedales en el centro y se añadió una cadena para transmitir la fuerza generada por las piernas del ciclista a la rueda trasera. Para que la bicicleta tomara el aspecto que tiene en la actualidad, solo faltaban resolver el problema de las ruedas, que eran de madera o de hierro y resultaban muy duras. Este problema quedó solucionado cuando el escocés John Dunlop construyó una nueva rueda para que su hijo pudiese ganar una carrera. El niño se quejaba de los golpes que recibía al montar en su bicicleta y Dunlop usó dos trozos de manguera de su jardín. Los unió en forma de anillo, bombeó aire en su interior y luego los acopló a las ruedas. Con esta genial idea, Dunlop logró dos cosas, que su hijo ganara la carrera e inventara la primera rueda provista de cámara. Fue a partir de entonces, cuando la bicicleta se convirtió en un medio de transporte sano, ecológico y muy económico, tanto para trasladarse por la ciudad como por el campo. Su uso se generalizó en todo el mundo y actualmente en países como China o la India es el principal medio de transporte.



