[0:01]Un niño. Un hombre diferente. Un evangelio. 12 discípulos. Un sacrificio, una muerte y una resurrección. Un grupo enviado con una comisión. Id por todo el mundo y predicad el Evangelio. Una misión más allá de sus fuerzas. Persecución y un mundo hundido en pecado. Dios les bendiga, amadas y amados. Es de sumo gozo poderles saludar a esta hora. Acabamos de ver y escuchar un resumen de lo que ya hemos visto en estudios de periodos anteriores. Y en esta ocasión, daremos inicio nada más y nada menos que al tercer periodo de la historia de la Iglesia Cristiana, conocido como la Iglesia Imperial. Para el beneficio de su interés, permítame adelantarle que en esta lección estaremos viendo algunos de los buenos resultados que trajo la victoria del cristianismo dentro del Imperio Romano. Tanto como para la Iglesia, también para el Estado. Seguidamente también estaremos hablando de lo opuesto, es decir, los malos resultados para la Iglesia, a los cuales esta victoria conllevó. Bueno, qué les parece si empezamos hablando de los buenos resultados para la Iglesia en los años posteriores al famoso tratado de tolerancia de Constantino. No sin antes mencionar que en este periodo al cual nos adentraremos, el hecho más sobresaliente, para bien o para mal, depende del punto de vista que usted lo vea. Fue la victoria del Cristianismo. Y es que alrededor del año 305 después de Cristo, cuando Dioclesiano abdicó al trono imperial, la religión cristiana estaba terminantemente prohibida, así es. La profesión de la misma se castigaba con duras torturas y temibles muertes. Básicamente, todo el poder del Estado se ejercía en contra de la Iglesia de Cristo. Pero menos de 20 años después, en el 24 después de Cristo, se reconoció el Cristianismo como religión oficial del Imperio Romano. Y un emperador cristiano ejercía autoridad completa, rodeado a su vez de una corte de profesantes cristianos. ¿Qué le parece? Así que los cristianos pasaron de ser espectáculo de entretenimiento en el anfiteatro mientras eran devorados por los leones, a tener un puesto de honor en el trono del Imperio que lideraba el mundo de aquel entonces. De allí el nombre de Iglesia Imperial. Breve y rápidamente, hablemos de Constantino y su llegada al trono de Roma, ¿qué le parece? Resulta ser que al abdicar al trono Dioclesiano, hablamos del 305 después de Cristo, había cuatro aspirantes a la corona imperial. Entre ellos, los dos rivales más poderosos eran Majencio y Constantino. Los ejércitos de estos se enfrentaron en el Puente Milvio, hablamos ya de alrededor del 312 después de Cristo, la famosa batalla del Puente Milvio, en la cual Majencio, quien básicamente representaba el elemento pagano y perseguidor, murió ahogado en el Tíber. Y Constantino, quien era amistoso con los cristianos, aunque en este tiempo no profesaba ser cristiano, afirmaba haber visto en el cielo una cruz luminosa con la escritura Inhoc signo vinces, que quiere decir, con este signo vencerás. Y así, el triunfante Constantino adoptó el símbolo de la cruz como insignia de su ejército. Poco después, en el año 313 después de Cristo, fue promulgado su famoso edicto de tolerancia con el cual oficialmente se puso fin a las persecuciones. Pero fue hasta alrededor del año 323 que Constantino llegó a ser el supremo emperador total. Y en los siguientes años, el Cristianismo llegó a ser la religión oficial del Imperio. De esta relación entre Iglesia e Imperio, hubieron cambios gigantescos, algunos buenos y otros malos, tanto como para la Iglesia como para el Estado. Primeramente, como mencionamos, hablaremos de los buenos resultados. Número uno, cesaron para siempre las persecuciones imperiales contra el Cristianismo. Como lo hemos estudiado en el periodo anterior, por más de 200 años los cristianos eran acusados, perseguidos y llevados a la muerte por su fe. En estos años, siempre estuvieron expuestos a las muertes más violentas, pero todo eso cambió desde el Edicto de Milán. Número dos, por todas partes se restauraban y se reabrían los edificios de las Iglesias. Como usted sabe, en el periodo apostólico, los cristianos se reunían en casas particulares, pero luego, durante tiempo de calma entre las persecuciones, se levantaron edificios para las reuniones de cristianos. De estos, muchos fueron destruidos y otros confiscados durante el reinado de Dioclesiano. Pero ahora, estos edificios eran recuperados y los que estaban en ruinas, restaurados y vueltos a poner a la disposición de las reuniones cristianas. Este era un beneficio más a favor del Cristianismo. Número tres, los cristianos tenían libertad para adorar a Dios y construir más templos por doquier. Número cuatro, cesaron los sacrificios paganos oficialmente. La matanza de animales y se podría decir de niños o bebés clandestinamente a dioses paganos cesó. Como usted sabrá, en las culturas de aquellos tiempos, la población al adorar o pedir favores de los dioses ofrecían diversidades de sacrificios. Pero todo esto terminó con la proclamación del Cristianismo como religión oficial del Imperio. Número cinco, muchos templos fueron consagrados como Iglesias. Grandes templos dedicados a los dioses grecorromanos con la capacidad de reunir muchísima gente en lugares importantes, con la propagación del Cristianismo y cese del Paganismo fueron consagrados como Iglesias cristianas. Número seis, se comenzaron las donaciones a las Iglesias. Anteriormente, por todo el Imperio Romano, los templos de los dioses se sostenían principalmente del Tesoro Público. Ahora, con el cambio, esas donaciones se concedieron a las Iglesias y al Clero. Al principio de forma gradual, digámoslo, pero rápidamente de una forma general y liberar los fondos públicos, fueron enriqueciendo a la Iglesia. Los obispos, ministros y otros que se dedicaban a las labores de la Iglesia, recibían su sustento del Estado. También al Clero se le empezó a dar muchos privilegios que muy pronto vinieron a ser ley. Ya no se les exigía cumplimiento de deberes públicos, impuestos, ah, todas las acusaciones contra ellos se juzgaban en Cortes Eclesiásticas. Los ministros de la Iglesia llegaron a ser una clase privilegiada en cuanto a las leyes del país. Y bueno, ya sabrá usted que esto, aunque fue un beneficio, también conllevó a otras cosas como usted muy bien se lo imagina. Número siete, el primer día de la semana, es decir, domingo, se proclamó como día de descanso y de adoración. La observancia de este día pronto se generalizó en todo el Imperio. Alrededor del año 321 después de Cristo, Constantino prohibió que las Cortes se abrieran los domingos, a menos que fuera para dar libertad a esclavos. También al ejército se le ordenó no hacer ejercicios militares en este día. Pero bueno, con todo y esto, los juegos públicos continuaron el domingo. Así que para muchos, ese día era más de fiesta que un día santo, digamos. Podríamos mencionar también que, de acuerdo a la Ley Mosaica dada por Dios, el día de descanso corresponde el sábado. Pero si leemos detenidamente en las Escrituras, los discípulos de Cristo, luego de su resurrección, también se reunían el primer día de la semana, es decir, el domingo, conocido también como el día del Señor. Ahora, ¿cuál es el conflicto de muchos? Bueno, que en la antigua Roma se adoraba al Dios Sol y este día se le consagraba. Muchos mencionan que en algunos idiomas, las pruebas están muy claras, aún en el día de hoy. Como por ejemplo, en inglés, que como muchos sabrán, Sol se dice sun, día, day, y domingo la combinación de ambas palabras, Sunday. Pero para hablar en concreto de esto, deberíamos de hacer un estudio aparte. Bueno, hemos visto algunos de los beneficios que trajo a la Iglesia, el cristianismo oficial en Roma como religión. ¿Qué les parece si ahora hablamos sobre lo bueno que esto trajo al Estado? Número uno, ya que Constantino adoptó la cruz como insignia de su ejército, las crucifixiones se abolieron. No más muertes por crucifixión. Como usted muy bien sabe, la muerte en la cruz era para hacer sufrir y avergonzar a las víctimas, pues los colgaban para que el pueblo los viera y tuvieran temor de hacer algo en contra de los Romanos. Pero eso que había sido practicado por muchos años, con el cristianismo como religión oficial del Imperio, este tipo de torturas y muertes quedaron prohibidas. Número dos, se le puso un alto al infanticidio y se reprimió. Y es que en Roma, en los años anteriores, cualquier niño que su padre no deseaba, se asfixiaba o se le abandonaba con el fin de que muriera. Es más, algunas personas se lucraban y hacían negocio de esto. Recogían los niños abandonados, los criaban y luego los vendían como esclavos, ganando así mucho dinero. Pero con la influencia del Cristianismo, las personas fueron tomando un carácter más humano, más moral, empezaron a ver la vida humana con un carácter más sagrado, digámoslo. Entendiendo que somos hechos a imagen y semejanza de Dios, por lo cual, ah, esto pues llegó a su fin el infanticidio. Número tres, las leyes para con los esclavos fueron modificadas. En el Imperio Romano, gran cantidad de personas eran esclavas y sin derechos legales que los protegieran. Un amo podía maltratar, incluso matar a su esclavo en cualquier momento y sin enfrentar ningún tipo de problema legal. Pero, conforme el Cristianismo crecía, se crearon leyes para los esclavos. Incluso ellos podían acusar a sus amos de maltrato o crueldad frente a las autoridades. Se aprobó y se fomentó el poder dar libertad a los esclavos si su amo así lo deseaba, por supuesto, en cualquier momento. Así que las condiciones de los esclavos mejoraron muchísimo hasta que con el tiempo se prohibió la esclavitud. Número cuatro, eh, otra de las cosas positivas para la población es que se prohibieron los juegos y masacres entre gladiadores. Imagínese, estos hombres tenían que luchar, mutilarse y matarse entre ellos, tan solo para el placer de los espectadores. ¿Se puede imaginar eso? Y bueno, la Roma que muchos conocieron empezó a ser transformada por el Cristianismo. Por último, aunque sí el resultado del triunfo del Cristianismo fue muy bueno y positivo, la alianza entre el Estado y la Iglesia también trajo con el tiempo muchos males. El cese de la persecución fue una gran bendición, por supuesto, eso no lo negamos, claro que sí, pero el declarar y hacer el Cristianismo la religión oficial del Estado atrajo varias cosas negativas también. ¿Pero por qué? Tal vez dirá alguien. Bueno, escúcheme atentamente, por favor. Número uno, todos procuraban ser miembros de la Iglesia y casi todos eran muy bien recibidos. Como recordará, los que pertenecían al Clero gozaban de muchos privilegios, prestigio, donaciones, etcétera. Entonces, muchos buscaban esto y las cosas espirituales no les importaban en lo más mínimo, solo querían reconocimiento y ganancia personal. Así que muchos hombres mundanos, digámoslo así, y ambiciosos buscaban puestos en la Iglesia para ganar influencia social y política.
[11:47]Los servicios de adoración aumentaron en esplendor, sí, pero en realidad eran ya muy poco espirituales y sinceros. Número dos, con esta aceptación de mundanos disfrazados en la Iglesia, poco a poco las costumbres y ceremonias paganas empezaron a infiltrarse en la adoración. Alrededor del año 405 después de Cristo, empezaron a aparecer, reverenciarse, adorarse y rendirse culto a las imágenes de santos y mártires. Increíble, no le parece? A lo que muchos cristianos se negaron, llevándoles esto a la muerte, ahora estaba dentro de los templos cristianos. Y como muchos también saben, algunas de las imágenes que ya existían y adoraciones a los dioses paganos, simplemente se les cambió nombre, no desaparecieron, sino que se les cambió nombre. Y bueno, se camuflajeó y se le dio un toque cristiano, supuestamente. Número tres, a la humildad y santidad de la época primitiva, la reemplazó la ambición, orgullo y arrogancia entre los miembros de la Iglesia. Lastimosamente, la Iglesia y el Estado llegaron a ser una sola cosa en el Imperio, cuando el Cristianismo se le nombró como la religión oficial. Número cuatro, el gran mal que surgió de esta unión Estado Iglesia, cuando ya el Imperio Romano se había dividido en Oriente y Occidente, en Oriente el Estado empezó a influir y dominar sobre la Iglesia, la cual fue perdiendo su energía y vida. Mientras que en Occidente fue la Iglesia la que usurpó poco a poco el poder del Estado. Esto dio como resultado que en Occidente no hubiera en verdad Cristianismo, sino más bien una jerarquía un tanto corrupta que dominó las naciones europeas. Así que, básicamente, en Occidente convirtieron de la Iglesia una maquinaria política. Y bien, amados hermanos y hermanas, amigos y amigas, hemos llegado al final de este primer estudio de el periodo de la Iglesia Imperial, el cual tuvo su inicio desde el Tratado de Tolerancia de Constantino hasta la caída del Imperio en Roma. Bueno, me gustaría agradecerle por haberse quedado hasta el final de este estudio y mencionarle que, pese a todo esto que sucedía, hubieron verdaderos hombres y mujeres de Dios que no estaban de acuerdo con los principales que estaban liderando la Iglesia. Y, pese a todo, mantuvieron su fe firme. Justo como hoy en día, pese que gran cantidad de líderes están llevando a las congregaciones al error, aún hay verdaderos siervos y siervas de Dios que escudriñan las Escrituras, la atesoran y se esfuerzan en vivirla y agradar a Dios. A usted que desea ir al cielo y en verdad ama a Dios le digo, no se deje confundir por las doctrinas de error, ni se deje desanimar por los errores de los demás, ya sea en la Iglesia, a su alrededor, dondequiera que vaya. Recuerde lo que nuestro Dios le dijo al gran siervo Josué, Esfuérzate y sé valiente. Nos despedimos con una breve oración, ¿qué le parece? Ahí donde usted está, disponga su corazón y vamos a orar. Padre Nuestro que estás en los Cielos, santificado sea su nombre, alabado, exaltado y glorificado en todo tiempo y en todo lugar, bendito Dios Eterno. Le damos la gloria, le damos la honra y la alabanza porque verdaderamente usted es merecedor. Gracias, Padre Bendito, por cuidar siempre de sus hijos e hijas en toda la historia, dondequiera que han ido, Padre Celestial. Gracias porque siempre usted ha sido quien les ha sostenido, nos sostiene y nos sostendrá. Bendito Dios, una vez más pido en el nombre precioso de Jesús, su hijo amado, nuestro Rey, Señor, que vea usted a aquellos que están pasando una enfermedad. Muévase a misericordia, Dios Bendito, y toque esos cuerpos para darles sanidad, para darles de su bien, de su medicina, de su paz. Bendito Dios, pido por aquellos que en sus familias, Señor, están habiendo demasiados problemas, sea usted trayendo, Señor, esa armonía, esa unidad al hogar, tocando los corazones, cambiando actitudes, cambiando pensamientos y todo aquello, Señor, que es contrario a su voluntad. Bendiga a mis hermanos nombre por nombre, cada uno, usted conoce sus necesidades, conoce lo que ellos anhelan en su corazón y sabe qué es aquello que les conviene y que le será de bien en sus vidas para ellos y para sus familias. Padre Bendito, denos siempre de su paz y nunca nos niegue su misericordia, porque todo se lo suplicamos en el precioso y dulce nombre de Jesús, su hijo amado, nuestro Rey, Señor y Salvador. Amén y amén. Si usted desea seguir aprendiendo y le gustan estos estudios, le invito cordialmente a que se suscriba al canal y active la campanita de las notificaciones para saber el momento en que subimos un nuevo estudio. Que tenga un excelente mañana, tarde o noche, dependiendo la hora a la que usted, escuche y vea este estudio, la paz de Dios sea con usted y con toda su familia. Bendiciones.



