Thumbnail for Economía Circular: descubre lo que es antes de que reviente el Planeta. #EconomíaCircular by COTEC

Economía Circular: descubre lo que es antes de que reviente el Planeta. #EconomíaCircular

COTEC

15m 13s2,478 words~13 min read
Auto-Generated

[0:02]¿Puedo hacer un experimento contigo? Primero voy a darte una serie de datos. El dióxido de carbono, el famoso gas que retiene el calor en nuestra atmósfera, ha aumentado en un 30% desde la Revolución Industrial. A causa de ello, la temperatura global ha subido más de un grado. Estamos liberando el calor equivalente a cuatro bombas atómicas, cada segundo. Por eso los polos se están derritiendo. Antes de mitad de siglo, en verano no habrá hielo en el Ártico. Y con el deshielo, cada año el nivel del mar sube 1 milímetro más. Ya llevamos 17 centímetros en 100 años. Esto, más o menos, puede que en 25 años, subamos un grado más. Una parte importante de Nueva York quedaría bajo las aguas. Esto es lo que pasaría en Valencia. Esto, en Barcelona. Y esto en sitios como la Bahía de Cádiz. El impacto va a ser tan fuerte que ya hay quien habla de refugiados climáticos. Predicciones de Naciones Unidas hablan de entre 50 y 200 millones de personas desplazadas a causa del cambio climático para el año 2050. 13 millones de personas han huido de la guerra de Siria. La perspectiva da miedo. Y hay una parte del proceso de la que ya no podemos escapar. 7 millones de muertes cada año son por culpa de la contaminación atmosférica. Y eso es el 12% de todos los fallecimientos. Incluso cumpliendo los objetivos de las últimas conferencias sobre cambio climático, en 25 años el 5% de los animales se habrá extinguido a causa de esto. Y escenarios más duros hablan de una especie de cada tres. Puede no parecer mucho, pero nuestros nietos mirarán con cara rara las pegatinas de salvar al oso polar si ya no queda ninguno. Ya vale, gracias. ¿Cómo te sientes? Joder, olvidé que no puedes contestarme aquí. Dímelo en los comentarios, ¿vale? Te diré lo que creo. Puede que todo lo que te he mostrado te haya hecho sentir horriblemente mal, o quizá ya lo sabías y no te ha impresionado demasiado. De cualquier manera, creo que no afectará mucho a tu día a día. Y la razón se llama infoxicación. Una intoxicación de información. Llevas toda la vida bombardeado con noticias catastróficas, para que no te explote la cabeza y puedas seguir con tu vida. Tu cerebro acaba activando una especie de ad-blocker. Ahora ya es solo ruido de fondo. De hecho, incluso si te sentías mal hace un momento, hay grandes posibilidades de que ya se te haya pasado. Entonces, ¿estamos perdidos? ¿El planeta se va a la mierda y nosotros simplemente pasamos? No, claro que no. Si lo creyera, no estaría haciendo este vídeo, ¿verdad? ¿Sabes lo que necesitamos para interesarnos por una historia? Un buen villano. Busquemos un villano. Elijamos al capitalismo. No voy muy desencaminado, ¿verdad? Son empresas las que contaminan, las que arrasan los bosques, las que extraen las materias primas y combustibles de forma cada vez más agresiva. Pero esperad, si nos vamos a su rival más famoso, el comunismo. El mayor intento de implantarlo ha sido la Unión Soviética. Donde se desencadenaron dos de los mayores desastres ecológicos de la historia: convertir el cuarto mayor lago del mundo en un desierto de sal tóxico y el accidente de Chernóbil, que liberó 400 veces más radioactividad que la bomba de Hiroshima. Lo hicieron tan mal que hay estudiosos que dicen que la contaminación fue una de las causas del fin de la URSS. En este caso, ninguno es peor que otro, porque capitalismo y comunismo comparten algo: la manera en que fabricamos y usamos las cosas. Extraen recursos, los refinan, convirtiéndolos en materiales listos para usar, con los que fabrican piezas que ensamblan para darte un producto final que tú usas hasta que se acaba su vida útil y se convierte en un residuo que contamina. Pero no solo al final. Todas las fases han producido residuos. Todas contaminan y emiten gases como el dióxido de carbono que nos calienta tanto y todas consumen energía que sacamos de fuentes que también contaminan. Además, algunos productos también emiten residuos. Una vez acaba la vida útil del producto, el proceso se activa otra vez.

[4:21]El villano detrás del capitalismo y del comunismo se llama economía lineal. Extraer para tirar. De 60.000 millones de toneladas de materia prima que extraemos al año, la mitad no se regenerará. La hemos perdido para siempre. Se ha convertido en 2.000 millones de toneladas de residuos al año. Si has pensado que reciclar es la solución, ayuda, pero no basta. Después de tantos años dando la chapa, solo menos de la mitad de nuestros residuos se consiguen reciclar, con lo que sí podemos producir una parte. Pero seguimos teniendo que extraer muchísimos materiales para completar el trabajo. Espera, ya estamos llegando a algún sitio. Si todo esto ha sido para fabricar productos, basta con que cambiemos de hábitos. Renuncia a un móvil más moderno, así no habrá que fabricar ni refinar ni extraer. Vive de forma un poco más austera, todavía extraeremos aún menos. Tengamos menos hijos. Si somos menos, menor residuos. Seguro que has oído propuestas parecidas. Podríamos resumirlas como decrecer. Veamos qué tal se nos da decrecer. Móviles. En el año 2000 había 700 millones. En 2015 pasamos a 7.000 millones. Los teléfonos móviles son ya tan comunes en Sudáfrica o Nigeria, como en Estados Unidos. El 90% de los adultos tiene uno. Vehículos. Seguimos teniendo cada vez más. Estados Unidos, por cada 1.000 habitantes, tiene 800 vehículos. Eso es casi un vehículo por persona. China podía llegar a la mitad en 15 años. La mitad no parece mucho, pero su población es el triple. Ahora imagina que casi la mitad de ellos tuviera vehículo. Como ya sabes de dónde vienen las cosas, te puedes imaginar que para superar los 400 millones de vehículos, hemos emitido mucho, mucho, mucho CO2. El gas que nos calienta y pone tristes a los osos. Un momento, ¿qué estoy haciendo? Había dicho que creía que podíamos salvar el planeta y todo eso. Llevamos ya la mitad del vídeo y qué te he contado. Uno, el planeta se va a la mierda. Dos, la culpa la tiene cómo fabricamos las cosas: la economía lineal. Tres, en realidad yo no debería hablarte de esto porque estos mensajes los he oído un millón de veces. Cuatro, a la vista de las cifras lo que sí nos interesan son los coches y los móviles. Vale. Yo te dije que te iba a contar una historia que te interesaba. Este vídeo ya no va de salvar a los osos. Va de móviles. Te voy a decir cómo conseguir tu siguiente móvil más barato y el siguiente y el de después. Y de alguna manera eso va a solucionar el problema de los osos. Y para eso tenemos que volver a cómo se fabrican las cosas. Recuerdas: extraer, refinar el material, fabricar componentes y ensamblarlos en un producto que usamos y tiramos. En el proceso llenamos el mundo de mierda. Ojo a esto. Aquí estás tú, cuanto más nos alejamos de ti, del usuario, más caro va siendo todo. Estas primeras fases cuestan un huevo y cuanto más extraen, cuanto más refinan, cuantas más piezas fabrican, cuantos más productos ensamblan, más dinero se gastan las empresas. ¿De dónde crees que recuperarán ese dinero? Del precio de tu móvil, claro. Y este móvil, ya sabes en lo que acabará convirtiéndose: en un residuo. Ahora, imagina que hacemos que nuestro móvil se pueda reparar fácilmente. Algo que ahora es raro de ver. Mucha gente se compraría otro solo porque se le ha roto la pantalla. Pero móvil que se repara, móvil que vuelve a ti. Eso es un móvil menos que se fabrica. Ahorro para la compañía, que puede extraer menos, refinar menos, fabricar menos, ya sabes, todo esto. Todos los teléfonos podrían costar menos si fueran fácilmente reparables, porque habría que crear menos terminales. Bueno, te había prometido un móvil más barato y aquí lo tienes. Ah, espera, la empresa, la empresa quiere ganar dinero, no solo ahorrárselo. ¿Cómo consiguen que compremos un teléfono cuando todavía funciona bien el que tenemos? Innovan, inventan una cámara mejor, una batería más larga. Si hemos hecho que el móvil se pueda reparar fácilmente, ¿por qué no innovar y hacerlo actualizable? Lo llevamos a la fábrica, lo abrimos, le metemos este chip de nueva generación y listo. Así regresa a nosotros, actualizado. Y ojo, que como no hemos producido un teléfono nuevo, la compañía se sigue ahorrando una cantidad loca de pasta. Podrías tener siempre el último modelo y como solo hay que fabricar algunas piezas, tú les comprarías encantado una actualización que cuesta menos que un teléfono fabricado de cero. De nuevo, mucho menos extraer, refinar, fabricar. ¿Ves el truco en lo que estoy haciendo? Todo ese horrible CO2 que emitimos en cada fase nos lo estamos ahorrando cada vez que no las ponemos en marcha. Ah, pero aún podemos tunear esto mucho más. Como te dije, de los residuos no conseguimos reciclar ni la mitad. Esto tiene una razón: no están pensados para ser reutilizados, son residuos. ¿Pero y si diseñásemos la tecnología para que fuese mejor basura? En ese caso, cuando ya no podamos reparar o actualizar nuestro móvil, sus piezas están pensadas para volver a transformarse en materiales.

[9:25]Con los que crearemos nuevas piezas que se transformarán en nuevos teléfonos. Los materiales han regresado y otra vez que no hemos extraído. ¿Recuerdas cómo se llama la forma actual de fabricar cosas, no? Se llama economía lineal. Exacto. ¿Sabes cuánto CO2 dejaríamos de emitir si fabricásemos como te he dicho, productos reparables, actualizables y con materiales que puedan tener varias vidas? Hay estudios que apuntan que hasta un 70% menos. Y la energía, también deberíamos fabricarla así. Podríamos hacer algo parecido. Esto que hemos hecho tiene un nombre: economía circular. La Unión Europea está flipando con esta idea y está empezando a apoyar con muchísimo dinero las iniciativas de economía circular. Creen que si la adoptásemos, reduciríamos los residuos urbanos en un 65% para el 2030. La economía circular busca eliminar la palabra residuo. Por ejemplo, los residuos que aún se emiten, como el gas que sale caliente de esta fábrica, se podrían emplear para otras cosas, como calentar una ciudad cercana. O las piezas que están anticuadas, ¿por qué no vemos si le sirven a alguien? Este chip da de sobra para una lavadora inteligente. Otra industria que se ha ahorrado pasos y otra vez que todos ganamos. Bueno, nuestros teléfonos serían mejores y más baratos. Las compañías se ahorrarían miles de millones de euros y estaríamos salvando el planeta. Entonces, ¿cuál es el problema? Ya está todo resuelto. Si queremos salvar el planeta, lo que tenemos que hacer es dejar de bombardear con datos, osos y demás que la gente ya ni siquiera percibe y empezar a fabricar así los móviles: reparables, actualizables y diseñados para ser auténticamente reciclables.

[11:03]Y el móvil es solo un ejemplo. Esto aplica a cualquier cosa que se fabrique. Cuando este coche se queda viejo, el fabricante te lo compra porque sus piezas están preparadas para ser reutilizadas. Estos vaqueros se hacen con vaqueros viejos. Ahorran el gasto de cultivar y hilar nuevo algodón. Hasta las verduras. Los envases podrían ser de materiales fáciles de compostar, de convertir en abono para cultivar más plantas. Te invito a que googlees un poco sobre economía circular. Bueno, pero nos preguntábamos por los problemas. Pues un problema podríamos ser nosotros, los consumidores. Para que las compañías te bajen el precio, deberían estar seguras de que los materiales van a volver. Una manera fácil es que el móvil fuera de su propiedad. Si fuera así, a ti solo te lo alquilarían. De esta manera, podrían recuperar sus piezas cuando las necesitaran, ahorrándose y ahorrándonos estas partes del proceso. Entonces sí lo diseñarían para que fuera desmontable y reutilizable. Estaríamos dispuestos a tener un móvil de puta madre, pero no poseerlo. La respuesta podría ser, ¿y por qué no? Hay cosas que no poseemos. No te planteas comprarte un tren, te compras un billete. A ti te sale más barato. Y fíjate en las webs de compartir coche o las tarifas planas de series online. Hay cada vez más modelos que se basan en no poseer. Aún así, no estoy siendo un optimista. Al fin y al cabo, quienes tendrán que hacer toda esta innovación serán las empresas. ¿Lo harán? Buena pregunta. Verás, este es un vídeo hecho por encargo. La Fundación Cotec para la Innovación nos ha contratado a nosotros para hacerlo. En Cotec están precisamente las administraciones como ayuntamientos y cosas así y las grandes empresas. O sea, los que tendrían que realizar e impulsar este cambio. Así que es buena señal que nos hayan encargado el vídeo. Aún así, no todos los días tiene uno la oportunidad de tirarle de las orejas a esta gente, así que vamos a aprovechar. A mí estos señores me recuerdan a mis padres, que me decían siempre que jugar a videojuegos es perder el tiempo. Lo que ellos no sabían era que muchos videojuegos son pura economía. Te pasas el rato construyendo cosas, buscas oro, piedra y madera y las puedes usar para fabricar castillos y movidas así. Y la partida empieza a ir mal si tienes dos de oro, uno de piedra y tres de madera. Yo el mundo real lo veo igual. Tenemos siete de carbón, 10 de petróleo y cinco de hierro. Pero seguimos usándolo sin preocuparnos y cuando estemos a cero. Lo que sí hay en la vida real es 500 de residuos. Somos pobres en recursos pero ricos en basura. ¿Qué ocurriría si todo eso que estamos tirando se hubiera diseñado para poder reaprovecharse? Tendríamos de nuevo 20 de carbón, 20 de petróleo y 20 de hierro. Remontaríamos la partida. Ahora tengo que terminar. Sé que tienes dudas y que los señores de Cotec querrían que te lo contásemos todo. Pero no podemos resumir todos estos estudios de economía circular en un vídeo de 15 minutos, así que tendremos que terminar de otra manera. Cuando la sonda Voyager llegó al límite del sistema solar, apuntó hacia atrás su cámara buscando la Tierra y nos envió la foto. Nos costó, pero nos encontramos ese puntito. Somos nosotros. Millones de personas flotando en el vacío. A veces fantaseamos con que venga alguien de otro rincón del universo a darnos un toque de atención. Os vais a cargar ese lugar tan hermoso. Pero aún no ha venido nadie. Para salvar el planeta, solo nos tenemos a nosotros mismos. Por una vez, parece que ecologistas, consumidores, empresas y estados tenemos una herramienta para entendernos en este tema: la economía circular. Es una de las pocas veces que ocurre.

[14:44]Desaprovecharemos la oportunidad.

[15:07]تحياتنا للاصدقاء في النجوم. يا ليت يجمعنا الزمان.

Need another transcript?

Paste any YouTube URL to get a clean transcript in seconds.

Get a Transcript