Thumbnail for ¿CÓMO son los CUENTOS de ELENA GARRO? 🌈 La semana de colores | 1ra reseña by Masomenoz Literatura

¿CÓMO son los CUENTOS de ELENA GARRO? 🌈 La semana de colores | 1ra reseña

Masomenoz Literatura

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[0:00]¿Cómo son los cuentos de Elena Garro? Hola, ¿qué tal? Estás viendo más o menos literatura. Este es el primero de una serie de video reseñas, de video comentarios, sobre cada uno de los cuentos que Elena Garro nos dejó. Elena Garro, escritora mexicana, que empieza desde muy joven su trabajo, pero no es hasta que alcanza los 50 años de edad, más o menos, que compila sus primeros cuentos y los publica como La semana de colores. En 1964 a través de la editorial de la Universidad Veracruzana y son 13 cuentos, 13 cuentos donde las temáticas importantes que se van entrecruzando algunas veces más, algunas veces menos, son la traición, una pareja de hermanas, la fraternidad de ellas, por otro lado, en tercer lugar la magia alrededor del amor en cualquier presentación del amor y por último, pero no menos importante, la cuestión de los tiempos duplicados. Pero vayamos por partes y quiero ir ejemplificando, más o menos, según mi lectura, cómo algunos cuentos representan más una temática que otra, sin embargo, se van conectando. Para el tema de la traición, según mi lectura, el tema más representativo y que quizás por eso se ha vuelto el más famoso de los cuentos de Elena Garro, es el que lleva por título La culpa es de los tlaxcaltecas. En este cuento se cuenta la historia de una señora, pues, no con excesivo dinero, pero sí pues bastante holgada económicamente, que por otro lado tiene la desgracia de vivir en el siglo XX. Y no solo en el siglo XX, sino a mediados, aproximadamente, donde vive en una cárcel doméstica, prácticamente, donde su esposo, pues, ni la atiende ni la deja vivir, lamentable y muy lastimosamente. Y donde la aventura que ella va a vivir, la va a vivir, pero no en el siglo XX, no en los 50, 40 del siglo XX, que es donde está ambientado. Sino lo va a vivir en un México que ni siquiera era México, sino Mesoamérica, en un México de tiempos de la Conquista. El cuento se llama La culpa es de los tlaxcaltecas y es porque algún mexicano o mexicana que me escuche quizás lo habrá escuchado esa frase. Es como un sesgo histórico echarle la culpa a un pueblo que estaba sometido por los mexicas por apoyar a los españoles y por lo tanto por eso se destruyó de Tenochtitlan, todo lo de aquí cayó, etcétera. Sin embargo, pues es como todo un sesgo histórico, una exageración. Pero Elena Garro lo toma para hacer del tema de la traición un aspecto de libertad posible. Porque cuando se traiciona a aquel que te aprisiona domésticamente, aquel que incluso también no solo como esposo, sino también como hijo de su madre, es decir, que tu suegra también te está vapuleando, eh no es vida. Esa vida a pesar de estar holgada de dinero. Y en este sentido es que la protagonista traiciona, traiciona pues esa cárcel. Y que por otro lado, ya interpretándolo un poco más profundamente esa traición, pues es comprensible, al igual que la traición históricamente que se puede desglosar y ser un poquito menos eh juzgones con el pasado con la lógica del presente. O con la cosmogonía del presente. Cuando entendemos que los tlaxcaltecas no es que traicionaran por gusto y porque fueran maldosos, malvados, el diablo absoluto cuando ese concepto no existía por acá como tal. Sino porque era una relación de poder. Al igual que le pasa a la protagonista que vive esta aventura, ya digo, no en tiempos del siglo XX, a mediados, en esa cárcel doméstica. Sino que la vive a través de un tiempo duplicado, ya que se pierde en otra realidad que es la realidad de tiempos de la conquista, donde precisamente los mexicas están siendo atacados por los españoles y los tlaxcaltecas. Y en medio de esa batalla es que se le presenta su esposo de esos tiempos, su pareja de esos tiempos que le extiende la mano y quiere que si van a perecer que perezcan juntos. Es decir, que se unan a la batalla que está teniendo, al al enfrentamiento que está teniendo y que y que se vaya con él. Se vaya con él a pesar de todo y que por supuesto con ese lance remedie o al menos viva una aventura que le está totalmente clausurada y prohibida y prejuzgada en el siglo XX. Ese para mí, y no solo para mí, sino he escuchado muchas veces que es la opinión que concentra, ¿no? El tema de la traición en varios niveles, y el tema de la traición también como una cuestión liberadora, ¿no? La lealtad no siempre es bien pagada y pues asuntos de mafia se manejan con eso.

[5:15]Asuntos también políticos y este no es el caso diferente. Sino que también es llevado a las profundidades domésticas del siglo XX y a lo desconocido de la aventura de unirse a un lugar como la conquista de Tenochtitlan. eh con la persona que amas o con la que estabas en esos tiempos. Así empieza La semana de colores y con esa temática de la traición. Pero bueno, pasando al tema de la pareja de hermanas que se repite en varios cuentos de este libro, quiero tomar el último libro, perdón, el último cuento del libro que se titula Nuestras vidas son los ríos. Que es una recuperación de un verso de Manrique, de Jorge Manrique. Donde todo empieza porque este par de hermanitas Evita y Lelinca se quedan viendo una foto en un periódico. Una foto de un general revolucionario. Es una foto actual. Es decir, es del periódico, no es de archivo, no es otra cosa, sino que acaba de salir a la prensa esa fotografía periodística del asunto de que ejecutaron a este general.

[6:36]¿Por qué? Por supuesta traición, vuelve a salir ese otro tema. Y ellas lo ven, lo ven y lo ven al general ahí con sus veintitantos años que ni siquiera era tan grande.

[6:54]Pero así pasa en la guerra, así pasa en las revoluciones, que los jóvenes se van rápido, independientemente de que las guerras tengan algún sentido. Y ese es el caso de este general. Que lo miran y lo miran y lo miran Evita y Lelinca, una y otra vez, otro y otro rato. Y empiezan a descubrir que en esa foto periódica de este general muerto hay otro tiempo. Hay un tiempo que fue capturado para nunca más volver a ser visitado, que es esta fotografía. Esta fotografía donde él va cayendo y se ve cómo tiene el agujero, se ve cómo se despide. Se ve cómo está a punto de irse a la nada, a la muerte. Y las niñas empiezan como sin querer queriendo a tener una conversación, no digo platónica, pero sí un diálogo muy tierno, muy inocente, pero también muy, que te invita a pensar y que te deja, sí, tocado. Como muchas veces pasa con los niños, con esa curiosidad que tienen. Y una le pregunta a la otra, ¿Cuál es ese otro tiempo? ¿Dónde está el general? ¿Por qué se queda, digamos, para siempre? Ahí se hace mención de que el gobierno mata, una clara, pues, crítica de muchísimas veces la realidad de que el gobierno sirve para eso. Y ahí es cuando la la conversación entre hermanas se ve interrumpida porque a una de ellas la llama el sirviente, el ayudante de su tío, que por otro lado es un tío que apenas hace no demasiado tiempo, hace unos meses, perdió a su esposa. Porque, digamos, que se fue secando poco a poco, se fue secando poco a poco, más o menos así lo maneja Elena Garro o bueno, el el narrador, la narradora de esta historia.

[8:47]Y y este tío jala a una de esas niñas porque es la única que lo entiende, que lo escucha a pesar de ser una niña o con mayor razón siendo una niña. Y y este tío es quien le ha leído y de ahí viene la vida de sueño, y el aspecto de que la vida de sueño se mete también en esta historia que ha hecho la referencia del tiempo muerto, que es otro tiempo del general en la fotografía periódica. Que nunca volverá a ser alcanzado, o quizás sí, quizás sí, porque nuestras vidas son los ríos, dice, recordando el verso de Manrique que también su tío alguna vez le ha leído cuando le invita a que vaya a su casa a comer. A esta única sobrina que lo escucha y le llama. Y la otra se queda en espera en casa. Y ahí reconoce que ella, si tiene suerte, porque ella quiere ser también una generala. Se identifica con ese tiempo duplicado de un general joven, muerto, despidiéndose como a la usanza de cowboy con estilo, pero mexicano, de ir cayendo hacia la muerte. Y ella quiere también eso con una inocencia de niña, pero muy reflexiva, de curiosidad infantil y y y te empiezas a sentir también tú como en esa realidad que es, como dicen los versos de Manrique, que que nuestras vidas son los ríos que van a la mar, que es el morir. Y que también tú lo sientes cuando esta niña empieza a empatar todo, a llevar todos los causes al morir que ella también quiere, no ir a sufrir, sino gozar. Porque empieza a ver y esos casi casi el final del cuento, empieza a ver a lo lejos cómo el general que compartirá su tiempo en cuanto ella muera, compartirá su destino, la saluda como en la foto del periódico. Y es gracias a esa curiosidad de hermanitas, al diálogo entre ellas, de Evita y de Lelinca, y luego la reflexión sobre la muerte de su tía y cómo este tío que en toda la tristeza que le queda del mundo se dedica a compartir sus sentires con su sobrina y leerle la vida de sueño, hablar de Manrique. Citar los versos más bien. Que tú te encuentras al final de este cuento, que es el último de los cuentos de este libro, no sé cómo decirlo. Eh, con una sensación de que algo está en camino, como lo siente la niña, como ya lo sufrió el general. ¿Y qué es eso? Nuestras vidas son los ríos que van a la mar, que es morir. Te lo transmite con esta historia, Elena Garro. En cuanto a la tercera temática, la temática de la magia alrededor del amor, el cuento que para mí representa más este juego, es el cuento que se llama ¿Qué hora es? Este cuento es la historia de, permítanme revisar, sí. Es la historia de la señora Lucía, de la joven Lucía, que un día llega a un hotel en París y alquila una habitación de lujo porque espera que llegue alguien y pregunta desde un principio qué hora es, Señor Brunier.

[12:14]Señor Brunier, después lo veremos, que es como pues un trabajador del lugar, el el que cuida el portón, digamos, prácticamente. Y pues se volverá quien nos cuente la historia o que sufra la historia o que se encariñe con la señora Lucía. Y él siempre a la pregunta de qué hora es, responderá puntualmente, específicamente qué hora es. Y ella dirá, las 9:47. Las 9:47, es la hora que espero porque esa hora deberá llegar el hombre que yo espero. Toda esta historia empieza de golpe con ella hundiéndose, con ella desapareciendo, con ella agotándose. Después el narrador nos llevará para atrás cuando ella llegó por primera vez preguntando qué hora es, alquilando esa habitación, que primero será la de lujo y luego se irá yendo una habitación más arriba porque ya no le alcanza. Pero aún así seguirá pagando, despojándose ya no solo del dinero en efectivo, sino también de las perlas de sus joyas. Perla a perla irá aguantando el tiempo, preguntando qué hora es, qué hora es porque espera a alguien. Se deducirá que espera a un amante, pero ese amante nunca llega. Ella lo único que deja ver al gerente y también al Señor Brunier es que lo espera, espera a ese amante. Y cuando quiere mostrarles una carta, se lo muestra al gerente, esa carta pues también se terminará consumiendo y ahí será más o menos donde se explique por qué está ahí y es que ella está, digamos, cumpliendo lo que le corresponde de disfrutar su vida porque su esposo la ha engañado con otra. Y ella ha recurrido al viaje, ha recurrido a la diversión y allí espera a su amante. Esta carta también se evapora, se consume, digamos. Y ella finalmente espera, espera, espera a las 9:47 que va a llegar su amante. Y no llega, no llega a tal punto o tal vez tan tarde que ella, como una salamandra, se va haciendo cada vez más transparente, más brillante. Y así lo va viendo el señor Brunier y también el gerente y cada vez obviamente se va haciendo más vieja hasta que se termina de consumir como una mariposa en llamas y se queda reclinada en la habitación última que pudo rentar dentro de ese hotel. Y justo ahí cuando pues entre el gerente y el señor Brunier tienen que dar pues el aviso a las autoridades, el peritaje que se venga encima.

[15:48]Buscan y rebuscan y rebuscan en la habitación y solo está el cuerpo totalmente apagado de la señora Lucía. Que está consumido y parece ser que igual ella estaba enloqueciendo, el señor Brunier y el gerente del lugar. Pero cuando vamos acabando el cuento, nos dice que a veces esas cosas pasan, que uno se queda pensando tanto en una idea, como la señora Lucía y que se los contagió a ustedes, les dice a los trabajadores del hotel que quizás ya lo alucinaron, alucinaron al amante porque ustedes terminaron, se da a entender, no lo dice el policía como tal, pero el narrador sí. Que tanto el señor Brunier como el gerente terminaron amando también en esa magia alrededor del amor que tiene o que tuvo la señora Lucía. Que que pues igual y solo fue una ensoñación más que se les contagió a ellos. Ya en un colmo de ironía británica, porque el que lo dice es un policía de origen británico.

[17:02]Y se presentan frente al cuerpo de la señora en su habitación. Y Brunier, aquel cuidador del hotel, que fue quien le dijo una y otra vez la hora cada vez que le preguntaba, señala y dice, "Ahí está." Y es que ven la raqueta blanca depositada con descuido a los pies de la cama de Lucía Mitre. Esa raqueta que tiene que tuvo cuando llegó su amante que pensaban que era una alucinación. Y así termina el cuento en esa indeterminación mágica de la magia alrededor del amor y todas estas disposiciones que llama mariposa de fuego. Salamandra que se consume esperando al amante que nunca llega y que cuando llega quizás es demasiado tarde, pero sí llega cuando la mujer ya está agotada y ustedes saquen las interpretaciones que quieran porque tiene para eso Elena Garro en este cuento. Que es para mí el que mejor representa la magia del amor, la magia alrededor del amor, de amantes, de espera, de personas que conviven en un hotel con esta Lucía Mitre, salamandra, mariposa flamígera que se agota esperando a su amante. Me parece exquisito. Y por último, quiero cerrar la temática cuarta que es los tiempos duplicados. Los tiempos duplicados, ah. Por un lado ya lo vimos indirectamente con La culpa es de los tlaxcaltecas, también con Nuestras vidas son los ríos. Como pueden ver y más o menos como probablemente si ustedes se acercan a los cuentos directamente, los tiempos duplicados en este primer libro de cuentos aparecen en varios de los relatos como un medio para poder expresar las diferencias entre sensibilidades de los personajes. Para mí el cuento que mejor representa los cuentos, perdón, los tiempos duplicados, sería El día que fuimos perros, porque es el más ilustrativamente claro. Vuelven a aparecer las hermanas Evita y Lelinca y un día despiertan cuando todos los adultos de su familia se fueron a la Ciudad de México porque la situación política está difícil y tienen que ir a arreglar cosas. Justo en ese día, ellas despiertan y lo deciden, pasa, sucede, despiertan y son el, es el día que fuimos perros ellas dos, que fueron perros ellas dos. Y gracias a este recurso nos presenta este cuento que los tiempos de los perros, los tiempos de los animales, son otros, muy distintos a los que vive el hombre. Y esta distinción se verá muy bien clara cuando pues no solo se acerquen al animal que también es un perro de la familia, sino que ellos se pongan ellas se pongan nombres de perro y escogen el nombre de Buda y Jesucristo. Porque tienen esas imágenes en su casa de un Buda, de un Cristo y dicen, "Ah, Buda es un buen nombre de perro, Ah, Jesucristo es un buen nombre de perro también." Con esa inocencia de las niñas, de los niños, de todos los infantes y esos pensamientos así, y van recorriendo ese día, se echan con el perro, comen también el piso como lo que son ese día, el día que fueron perros. Y el quiebre viene cuando escuchan a lo lejos un griterío entre personas que se quedaron que son del pueblo, indígenas, y hay un combate entre un hombre y otro hombre y termina uno con un agujero por un balazo que le da el otro. Y los perros ven, es decir, las dos niñas ven este asesinato como lo verían los perros, con una total, pues, pérdida de entendimiento o un entendimiento muy profundo de no juzgar, sino solo describir la situación. Y ella se vuelven testigos siendo perros de este crimen que solo los humanos pueden cometerlo como tal. El tiempo de los perros, durante todo ese día lo viven ellas así. Pero conforme va cayendo la tarde, la tarde doble, la tarde de los humanos y la tarde de los perros, ellas no se pueden quedar en la tarde de los perros. Solo es un día que lo viven así porque han descubierto la realidad de que el crimen no lo cometen los perros, el crimen solo probablemente lo atestiguan los perros y lo sufran los perros. Pero ellos no lo desarrollan, no lo promueven, no se recrean en ello, lamentable o afortunadamente, como quiera verse. Y la conclusión, y por eso las referencias religiosas o de cosmovisiones como las que tenía alrededor de Buda y las que se se tienen alrededor de la figura de Jesucristo. Que es, esa es la conclusión del del cuento, que por otro lado me parece no sé, es una manera de ver la simultaneidad de la sensibilidad es lo que trato de decir. De las niñas, de los perros, de ver, atestiguar y y no entender, pero al mismo tiempo tener que sumergirse a la esfera del crimen. Y por eso al final ellas dejan de ser perros al descubrir la verdad de que los perros no viven el crimen, no lo perpetuan y por lo tanto los perros no pueden ir al cielo tampoco. No lo dicen así, pero porque en cierto sentido ellos ya lo viven. Digo, hay casos donde no, millones de casos con los perros en la calle, pero mi punto es, los perros no son criminales, los perros son callejeros, son de casa. Son animales, viven en otro tiempo, otra sensibilidad que a nosotros nos está vedada, tanto así como para ellos está vedado el cielo, esa sensación de realización absoluta donde el crimen no es. Porque ellos viven aquí, plano, planito, con lo que se puede disfrutar de tirarse y disfrutar el sol, beber, comer. No sé. Llevo largo tiempo pensando en este cuento de el día que fuimos perros, les dejo aquí arriba mi lectura que hice para más, menos lecturas, el canal de hermano de este. Y para que lo disfruten directamente. Por último, quiero hacer un par de menciones honoríficas que tienen un poco más de, además de las temáticas que ya dije que van tocando de la traición. En este caso no aparecen las hermanitas, pero sí tienen la magia alrededor del amor y también un poco de tiempos duplicados o juego con el tiempo, que es el primero era Mercurio, que es la historia, pues de un hombre que está a punto de casarse, pero no sabe ni siquiera cómo ha llegado a esa situación y que horas antes y semanas antes de concretar, organizar y finalmente su boda, él goza un avistamiento de una mujer que nunca entiende de dónde viene ni hacia dónde va, si es algo real o si sí fue o no fue. Y que cuando por fin se puede ir con ella, descuidando o dejando de atender las planes, la petición y finalmente un día antes de su boda, cuando se va con esta mujer que se le aparece y no entiende bien a bien por qué, ni qué es, ni cómo es, tienen un encuentro y le jura amor. Y le jura que va a volver a regresar con ella, pero ella está como precisamente en otro tiempo, en otra realidad, ella es como si fuera fluido, es como, como si fuera intocable y al mismo tiempo es tan carnal, tan sensual, tan vívida, tan enervante, tan como una fragancia, que cuando consuma irse con ella, la habitación que ella vive debajo de la tierra, en un lugar subterráneo, como una especie de sótano. Cuando ella está por fin y se tocan, se besan, se aman y demás. Al día siguiente él se casa, incluso hacen la broma de qué tal estuvo la despedida de soltero. E incluso la ve el día de su boda, que desfila por atrás y se despide de él a su oído. Y el cuento nos cierra diciendo algo que no termino de entender porque tiene muchas significaciones posibles, que nos dice que ella finalmente le queda claro, aunque no lo entiende, era Mercurio. Y que diga que era Mercurio puede relacionarse a que era literalmente la sustancia del mercurio como formalizada en una en un ente humano femenino que canalizaba su falta de metimiento o sometimiento en su matrimonio común y corriente y que no le interesaba del todo, no entendía y tampoco los asuntos con el suegro, la suegra, su madre, etcétera. O también puede ser que sea una referencia, incluso yo volándome un poco más, al Mercurio, al dios, ¿no? Al dios Mercurio, aquel de los mensajes, aquel de las rápidas botas con alas, que no sé qué era el precisamente el el mensajero de los dioses. Y que se, y que se formaliza humanamente como una mujer así que se escapa el tacto, que es como un río, hecho cuerpo. Este cuento es realmente raro, para mí es el que es más raro y por eso lo quiero poner como mención honorífica por ese aspecto tan, vaya, tan indefinible. Para mí y que ahí reside muchísima de su gracia. También tiene el aspecto de la traición porque pues no está siendo claro con su relación, digamos, común y corriente. Y esos tiempos duplicados de espacios duplicados y como ser personaje de plasma, algo así por el estilo. La última mención honorífica antes de ya ir cerrando este video que espero no dure demasíadísimo, es el cuento de Perfecto Luna, donde nos cuentan la historia de un hombre que va huyendo a través de los campos, con unas altas eh pues cultivaciones, cultivos.

[28:09]Y que va huyendo de un pueblo donde la travesura que él hizo fue al trabajar, al levantar una casa, se encontraron un cadáver. Y a él se le hizo fácil, dijo, pues, yo soy quien soy, me gusta divertirme. Este cuento es bastante gracioso, es probablemente el que divierte más a propósito de de ser un personaje pillo, travieso y que le termina yendo mal por su travesura principal, que es agarrar los huesitos de este cadáver y irlo metiendo en la mezcla en los ladrillos y así armar lo que le encarga su jefe, su su contratista. Y empieza a sufrir el haberse propasado, profanado los huesos de de un muertito. Y este muertito poco a poco va haciendo que sus días duren menos, ahí los tenemos los tiempos duplicados de nuevo, duren menos. Y al durar menos, la noche es más grande para el protagonista, que ahora se empezará a llamar Perfecto Luna o quizás otro nombre, porque está huyendo de ese destino, que es consecuencia de su travesura, de su graciosada que le dio muchísima risa y después le agrandó la noche tanto que tuvo que huir de ese lugar. Pero como pueden ver ustedes, después, pues, no es fácil y esa es una de pues las intenciones que sea gracioso y al mismo tiempo medio perturbador. No es fácil escapar de una travesura que se le hace a un muertito, ¿no? Y ese es Perfecto Luna, ¿no? Ese es para mí la otra mención honorífica porque es el cuento con una ironía muy bien presentada con este juego de ser travieso con el cadáver, pues ya todo ahí abandonado, que por huesito por huesito se va colocando ladrillos para levantar una casa del jefe que le contrata.

[30:05]Y después esa travesura le cuesta muchísimo a Perfecto Luna, tanto que se va huyendo porque sabe que si un día más o más bien si una noche más pasa en ese pueblo donde realizó su travesura, el muertito ya no le va a dar más tiempo de día, sino que todo va a ser noche para él. Y cuando ustedes lo lean verán cómo, cómo termina de manera perfecta, en un cierre perfecto Luna, este cuento. Vaya el chiste malo por otro lado, pero es el más divertido de los cuentos a mi parecer. Bueno y pues eso sería mi video reseña, la primera de una serie donde voy comentando cada uno de los libros de cuentos de Elena Garro. En este fue pues La semana de colores. No mencioné el cuento de La semana de colores, por cierto, hay uno que sí se llama también como se titula el libro. Ese es un cuento, rápido les digo antes de irme, donde la pareja de hermanitas tienen igual una aventura. Que por otro lado se pone bien intensa, muy muy muy intensa ya con cuestiones de tortura y con cuestiones simbólicas así que es semana de colores no porque sea precisamente algo color de rosa, sino porque recordemos también que los moretones pueden ponerse verdes, morados y ahí se las dejo, yo quiero que se sorprendan con ese, con La semana de colores quiero que se sorprendan con eso que al final se vuelve una especie de maldición también. No tan divertida como la de Perfecto Luna, sino más perturbadora y también tiene la gracia de Elena Garro de lograr eso. Y pues ahora el momento es para ustedes. Eh ustedes ya han leído algo de Elena Garro, algo de su teatro, algo de sus novelas. Eh ustedes ya también han leído, conocían La semana de colores, su primer libro de cuentos, o eh por otro lado pues van a empezar a acercarse, ¿no? Después de esta invitación que estas, que es esta video reseña. Y pues, sin más me despido, esto es Más o menos literatura y nos vemos en un muy próximo video. Bye.

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