[0:05]Hola, buenas noches. La muerte es la otra cara de la vida, el final del camino a donde todos llegaremos. Los restos humanos hablan mucho de la muerte, dicen mucha información, por ejemplo, las circunstancias, los motivos, también nos cuentan cómo vivía esa persona. Analizar esos datos, eh, interpretar ese lenguaje de los huesos es una tarea científica que desarrollan los antropólogos físicos y forenses. Su labor es muy variada, entre otras cosas, ayudan a resolver crímenes muy difíciles, pero también nos informa mucho sobre cómo fue nuestro pasado. Son datos espectaculares, muchas veces sorprendentes y de todo ello vamos a hablar esta noche con un granadino de prestigio internacional. Bienvenidos a Encuentros TV, hoy con el antropólogo físico y forense Miguel Botella. A los 13 años cayó un hueso en sus manos y desde entonces no ha perdido la fascinación por los esqueletos. Una de sus frases más repetidas es que los huesos hablan y hay que saber interpretar lo que dicen. Miguel Botella es catedrático de antropología física, evolución humana, paleopatología y antropología forense. También es doctor en medicina y cirugía. Dirige el laboratorio de antropología de la Universidad de Granada, donde realiza actividades muy diversas desde el estudio de las momias de Egipto, en colaboración con la Universidad de Jaén. Hasta resolver casos difíciles de identificación de cuerpos que le llegan de todas las partes del mundo. Entre otras cosas, ha colaborado con las autoridades de México y Colombia en la identificación de desaparecidos. También ha analizado los restos de Cristóbal Colón, San Juan de Dios y del príncipe de Viana. Una tarea muy compleja en el caso del navegante genovés, de quien apenas quedan unos 150 gramos. Su equipo investigador ha desarrollado técnicas de identificación, reconstrucción y análisis más sencillas y baratas en 2D y 3D, que están dando muy buenos resultados. El éxito de sus métodos ha hecho que se exporten a otros países y que aparezcan en conocidas series de televisión policiacas. Este investigador granadino, tan reconocido a nivel internacional, no se cansa de estudiar los huesos porque, según afirma, trabajar con la muerte nos ayuda a conocer mejor a los vivos. Miguel Botella, muy buenas noches. Buenas noches. Ese hueso que llegó a tus manos cuando tenías 13 años era un hueso humano?
[2:32]Sí, sí, era un hueso muy antiguo, de 70.000 años. Pero bueno, era una publicación, no era el hueso en realidad, pero como aquello lo tiró el profesor a la basura, lo cogí yo, no tenía tal vez otra cosa que leer, me puse a leerlo, no entendía nada. Y y después pues bueno, creo que me apasionó desde ese momento. y y luego pues tuve esa suerte de encontrar ese trabajo en una basura. Y de y de tener un maestro que me ayudara para encontrar este camino que finalmente es muy gratificante. O sea que era una publicación sobre el estudio de los huesos. Sí, era una publicación antigua que le llegó a mi maestro del colegio de la escuela pues como, yo que sé, alguien le mandaría aquello, no le interesaría demasiado y lo tiró a la basura. Yo lo encontré y desde luego como no entendía nada, pues me pareció apasionante. Y todavía casi no entiendo nada, pero bueno, me sigue pareciendo apasionante. Cuando tuviste por primera vez un hueso humano en las manos qué sentiste? Pues bueno, en realidad pues la verdad es que sentía alegría, mucha alegría de poder tener por fin huesos humanos. Pero lo tuve desde muy desde el principio, vamos, desde hace hacía ya mucho tiempo, porque bueno, te mueves en unos ambientes en los que en el colegio mismo teníamos allí un esqueleto de verdad y y tocábamos aquello con cierta reverencia, no? Pero bueno, cuando tuve los primeros huesos en la mano, pues fíjate, tuve la suerte de que yo le encontré cosas raras. Yo vi cosas raras, no sabía lo que era, pero estudiando segundo de medicina ya, pues presenté un trabajo de esos huesos a a un premio y me lo dieron y ahí fue el gran problema, claro. Me dieron el premio, ya me me me dio el veneno hasta el día de hoy. Bueno, eran unos huesos, la primera evidencia de canibalismo en Europa de hacía 6.000 años. Y entonces, bueno, pues a partir de ese momento, pues yo seguí trabajando en huesos con marcas, con huellas de canibalismo, etcétera y bueno, y hoy pues pues sigo trabajando en eso. O sea que ha habido canibalismo en Europa? Sí, claro, claro, ha habido canibalismo en prácticamente todo el mundo. En prácticamente, sí, en todos los continentes, lo que pasa es que en en Europa con la llegada del cristianismo, pues claro, estaba mal, eso estaba muy mal visto y eso estaba pues se rechazó social y y religiosamente, ¿no? Pero canibalismo ha existido, parece que existe todavía en algún lugar del mundo, pero de una manera sistemática y bien bien recogida por los conquistadores españoles en América. En en el México prehispánico a la llegada de los españoles, bueno, era la la el consumo de carne humana después de los rituales de sacrificio era algo rutinario. Incluso tenemos recetas de cocina de de cómo se comían a la gente, ¿no? O sea que que sí, que que es algo muy cotidiano en la humanidad. Y muy arraigado en la en la cultura. Sí, claro, naturalmente. Los huesos son, digamos, el eslabón entre nuestros antepasados y nosotros. Cómo se hace que hablen los huesos? Yo te diría que, bueno, pues no se hace que hablen, es que los huesos hablan per se por sí mismos. Lo que pasa es que tenemos que saber interpretarlo, es como, vamos a ver, un chino no habla y no sabemos lo que nos está hablando, pero está hablando. Pues eso le pasa, los huesos eh muestran eh tal vez episodios de la vida de las personas y y no muestran todo. Ojalá, ojalá pudieran ser como un registro de toda la vida de la persona, pero lo que muestran, lo muestran de verdad y se muestra muy claramente, es decir, que lo que hay que saber interpretar esas marcas, esas señales que tienen los huesos, que al fin y al cabo son lo único real que tenemos. Lo único objetivo, la única evidencia, diríamos, en términos forenses, la única evidencia, ¿por qué? Pues porque la historia siempre miente, la historia es objetiva, pues no, la historia es subjetiva, depende de quien la escriba o depende tal vez de la cultura del que la escribe. Los puntos de vista siempre son diferentes, sin embargo, lo que marca el hueso, lo marca de verdad. Por eso es por lo que los estudios arqueológicos es ya necesario y cada vez más, el el concurso de un antropólogo. Precisamente porque lo que nos va a decir es la realidad, tenemos civilizaciones como por ejemplo, la Egipcia, que sabemos, era, bueno, esplendorosa, que qué vamos a decir. Todo el mundo conoce lo lo increíble que es sus manifestaciones culturales y sus tumbas y Tutankamón, etcétera, etcétera, ¿no? Pero eso nos lleva a la falsa idea de que vivían en un paraíso, que aquello era paradisíaco y vivían extraordinariamente bien, no es verdad, no es verdad. Vivían extraordinariamente mal, mal y eso sí lo marcan los huesos, por eso por encima de lo que nos diga la historia, lo de que nos digan las fuentes o las manifestaciones culturales. Lo que vemos es la verdadera miseria, o o la verdadera gloria de las personas. Con su alimentación, podemos saber eso, podemos saber pues qué episodios violentos tuvo en su vida. Podemos ver qué enfermedades padeció, incluso podemos saber de qué se murió, porque claro, la mayoría se han muerto de enfermedades infecciosas, no cabe duda. Hablaremos de todos esos descubrimientos que habéis tenido en en Egipto en colaboración especialmente con un profesor de la Universidad de Jaén, con el equipo de la Universidad de Jaén. Te quería preguntar, te gusta escuchar la música cuando trabajas? Claro, claro, mi vida sin música parece que no es vida, ¿no? Y puedes trabajar escuchando música entonces. Sí, sí, sí. En el laboratorio. En el laboratorio de la casa, claro. Estamos escuchando una de tus músicas favoritas. Evidentemente, la estoy oyendo. El concierto para el violín de Beethoven, un fragmento, ¿qué te lleva a esta música? ¿A dónde te lleva? A mí me lleva, fíjate, yo te diría, al esfuerzo intelectual que supone llegar a componer algo tan maravilloso. Y encima interpretado por un instrumento tan complicado y tan difícil, porque bueno, eh, yo hubiera querido de esas ilusiones que que, bueno, que se han perdido ya, ¿no? Pero que es que es tocar el violín, es que es tan complicado. Tan tan difícil y al fin y al cabo, es tan maravilloso, se sacan notas tan maravillosas que que que bueno, que es que realmente este concepto de violín, por supuesto, es mi favorito y bueno, y a lo mejor cuando yo me muera, pues me gustaría que lo pusieran, ¿no? y esas cosas, aunque no lo voy a oír, pero pero en fin. Eso además es uno de los instrumentos más difíciles del violín. Realmente, sí, sí es cierto. Hablas y y se te ve la la pasión y el interés que tienes por la historia. ¿Por qué un estudiante de medicina decide inclinarse hacia la antropología? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Con con esos matices de la historia, históricos? Yo empecé trabajando en el departamento de prehistoria de Granada y empecé excavando y haciendo excavaciones y siendo arqueólogo. Y y me siento muy arqueólogo, pero pero aquello y todavía lo sigo pensando, a la arqueología le faltaba ver lo humano, ver la faceta humana, ver la persona.
[10:01]Y y claro, yo estudié medicina precisamente para conocer cuál era el ámbito humano, ¿no? Eh y bueno, creo que traté de unir las dos cosas y seguimos trabajando en eso y realmente no se puede concebir una cultura sin conocer el humano, ni el humano sin conocer su cultura, así que creo que es el camino correcto y está bien. Y esos trabajos que que estás citando de arqueología en Egipto, concretamente, fueron en Asuán en un sitio Cubel El Hawak, que significa creo la la cúpula del viento.
[11:11]La colina del viento, sí, la colina del viento, ¿Qué tiene de especial ese sitio, Miguel? Bueno, desde el punto de vista científico mucho, porque es es está enfrente de Asuán, exactamente enfrente de la ciudad de Asuán y es en el desierto, una colina en el desierto, justo en la orilla del Nilo. Eh era el lugar donde se enterraban los gobernadores de la isla cercana de Elefantina. Elefantina es una ciudad, bueno, es un un una isla donde, por ejemplo, eh sorprende y desde luego conmueve el saber que Heratostener allí, allí midió el diámetro de la Tierra, el radio de la Tierra, exactamente donde estamos, bueno, donde estamos al lado, donde estamos trabajando, ¿no? Eh, bueno, pero ahí los gobernadores eran muy ricos, porque esa gente controlaba la frontera con los países de los negros. Y entonces hacían incursiones y traían esclavos, traían marfil, traían, en fin, todos aquellos elementos de lujo, el oro, el oro venía de ahí, por tanto el faraón, digamos que los mimaba mucho porque era era el interés, ¿no? Y y esos gobernadores es lo que estamos excavando esas tumbas y hemos encontrado dos gobernadores ya, dos gobernadores, porque a pesar de que esas tumbas obviamente están saqueadas desde hace mucho tiempo, que va, todavía encontramos cantidad de material y una cantidad de material antropológico y arqueológico excepcional.
[12:36]Contabas que lleváis ahora que estáis en marcha con la novena campaña, pero ya habéis hecho muchas más. En una de ellas, el año pasado descubristeis, datais, el caso más antiguo de cáncer de mama hasta la fecha. Sí, sí, sí, es cierto. Es cierto, es cierto, dentro del abanico de enfermedades que observamos en los huesos, pues claro, piensa que tenemos pues más de 150 individuos estudiados, o sea, en fragmentos o en momias o en esqueleto. Eh más de 150 personas y ahí podemos podido ver pues las enfermedades que tuvieron, la mortalidad tremenda que había en las primeras etapas de la vida, eh, una una mortalidad en que muchos niños, la mitad no llegaba ni a los 5 años de edad, se morían. Y es por la enfermedades infecciosas, imagínate el calor que hace en la zona, el nilo contaminado, el agua de descomposición, bueno, con una cantidad de microorganismos terrible, bueno, pues ahí está la la mortalidad.
[13:42]Pero también hemos encontrado entrando a ver una unos unos restos, pues encontré con unos con una vértebra que tenía unas marcas especiales. Y bueno, y lo identificamos como cáncer de mama y estaba todo el esqueleto completo. Y y eso es una suerte y estaba con metástasis desde arriba hasta abajo. Bien, es importante el cáncer de mama, claro, es importante decir que existía ese cáncer de mama que es la primera evidencia en el mundo. Pero ya podíamos suponer que existía, porque debe ser consustancial a la humanidad. Lo importante tal vez del caso es que está tan deteriorado el esqueleto, esa mujer estuvo tan deteriorada que necesitó durante mucho tiempo, años, el cuidado de una sociedad que le dio de comer, que la mantuvo, que estuvo en la cama, no tenía otro remedio. En fin, una complejidad social que precisamente merece la pena analizar por encima tal vez del propio cáncer de mama. Esta semana precisamente se ha celebrado el Día contra el Cáncer de Mama, fue el miércoles pasado. De alguna manera el descubrimiento de ese caso del año 2200 antes de Cristo en esta mujer de Egipto, ayuda hoy por hoy para combatir esa enfermedad, Miguel? Bueno, ayuda para señalar que es un proceso muy antiguo, que es un proceso que va probablemente con la con la propia humanidad. Va unido indisolublemente porque son son problemas de un origen genético que tienen y bueno, y y esos errores, digamos, eh en nuestro material genético existen desde muy antiguo. Sí, claro, sirve para eso, pero en esa época, por los documentos un poco más tardíos que tenemos o centenares de años más tardío, sabemos que la conclusión describen bien el cáncer de mama, lo describen claramente, la conclusión es no tiene solución. Hoy, afortunadamente el panorama es muy distinto y mucho más mucho más positivo, ¿no? Evidentemente, esto ha cambiado. Tus trabajos despiertan mucho interés y hay muchos alumnos que quieren acercarse a a tu figura y a y a lo que haces. Hemos estado con estudiantes universitarios de antropología, no de medicina, pero sí de antropología y tienen algunas preguntas para ti, vamos a escuchar la primera. Buenas Miguel, me gustaría saber qué te interesó en un principio de la Antropología Forense, ¿qué te llamó la atención? La antropología forense no me interesó en un principio, a mí me interesó primero la antropología, cómo era la gente, cómo éramos y y poco a poco, poco a poco fui derivando hacia la antropología forense. La antropología forense es lo mismo, es la misma antropología física, solo que aplicada a temas judiciales, temas de interés judicial y claro, la antropología forense tiene un plus, un plus sobre la antropología física y es que hace falta solucionar los casos rápidamente y hace falta solucionar los casos con precisión.
[16:37]Eh, porque si no, podemos equivocar una investigación. Claro, ese esa presión de la de la rapidez de la identificación y de la precisión, pues claro, le añade una un reto más a este tema tan interesante que es la antropología. Pues otra pregunta más de los alumnos.
[16:56]Miguel, ¿puedes decirnos cuánta imaginación es necesaria en el desarrollo de tu trabajo? Cuánta imaginación es necesaria en el desarrollo de tu trabajo, Miguel? No es necesario, no es precisa imaginación y yo creo que no tenemos que tener ninguna imaginación. Nosotros trabajamos solamente con la evidencia, lo que sí hace falta y es verdad, es tener una una mentalidad muy abierta, abierta a cualquier, a cualquier cosa para poder plantear eso. Nosotros en la antropología no trabajamos con imaginación, sino con evidencia, es decir, con algo que le pueda servir y en el tema forense, que le pueda servir a los jueces para decidir una cosa u otra y realmente las cosas que deciden suelen ser muy importantes. Así que imaginación no, amplitud de miras y conocimientos sí. Cuando llegan a tu laboratorio casos para resolver de anatomía forense, suelen ser ya casos difíciles o complejos, ¿no? Claro, hombre, normalmente, porque bueno, hay una parte importante, la más importante, que los médicos forenses son los que lo solucionan y la identificación humana, pero hay otros casos, cuando los sujetos están esqueletizados, momificados o en muy mal estado de conservación, donde es necesario, pues, echar mano del antropólogo.
[18:17]Nosotros trabajamos en equipo siempre con los médicos forenses y con arqueólogos, con todo el mundo trabajamos en equipo sin ningún problema y nos va muy bien, nos va muy bien por eso porque, entre otras cosas, es cuatro ojos más que dos. Y y la sensatez no es privativa de nadie. ¿Nos puedes contar algún caso en los que estéis trabajando concretamente ahora? Bueno, pues en España o, bueno, estamos trabajando en casos en América, por ejemplo, de de homicidios de la zona de de Chihuahua. Es decir, la frontera de Ciudad Juárez, etcétera, donde parece ser que ha disminuido la violencia, los los actos violentos han disminuido. Claro, aquí son absolutamente asombrosas las cifras. El año pasado fueron 1350 y tantos homicidios en una sola ciudad. Bueno, tenemos que considerar que en España no puede llegar a 50, ¿no? En toda España, ¿no? Es tremendo. Mmm, antes hubo 2800, se dan los feminicidios esos. Total, eh, estamos viendo que los cárteles ahora lo que han hecho ha sido cambiar de de estructura y ahora se han distribuido por todo el país, por toda por todo el estado o los estados mexicanos y y ha disminuido precisamente por eso y ahora pues estamos viendo, yo estoy viendo casos pues de de decapitados o casos de descuartizados en América. Eh una realidad muy cruel y muy dura a la que te enfrentas a diario. Y que contrasta con esta música tan bonita, que es otra de tus canciones favoritas, la que estamos escuchando ya de Joan Baez, We Shall Overcome, venceremos. En qué batallas se ve Miguel en las que dice venceremos? Continuamente, mira, esta esta canción, es obvio, esta canción fue de las que conformó mi juventud, claro, porque porque era la las pues el inicio, la eclosión de aquello de que queríamos libertades y que queríamos cambiar el mundo. Eh todos los jóvenes lo quieren, pero aquella etapa fue un poco especial, ¿no? Ya sabes, por fin de la dictadura, etcétera, ¿no? Y y claro, esta canción imprime optimismo, imprime algo que dice si tú quieres es posible y tenemos que ganar y tenemos que ganar porque no tenemos más remedio y y efectivamente en eso estamos y y tal vez hice de eso parte de mi bandera en mi vida y y sigo igual, porque creo que todos tenemos que hacerlo bien. Y tiene vigencia todavía ese deseo, Miguel? Por supuesto, por supuesto, si no, pues ya me hubiera retirado, ¿no? ¿Crees que vamos avanzando o quedamos dos pasitos para adelante y uno para atrás? Siempre iremos avanzando, habrá obstáculos, habrá problemas, pero está claro que la humanidad tiene que seguir y va, va hacia adelante. Ahora, fíjate, en este caso, por ejemplo, se nos habla de la extraordinaria violencia que hay en el mundo, es verdad, hay unos niveles de violencia muy grandes. Pero es porque se nos olvida que cualquier época pasada fue mucho más violenta que la de ahora. Ahora lo que tenemos es una inmediatez, pues los medios de comunicación hoy, hoy están transmitiendo en directo el ataque a Mosul, hoy está ahí, lo tenemos en la televisión y y lo vemos en directo, vemos los asesinatos en directo. Nos tomamos la comida, almorzamos viendo muertos en y claro, y nuestra impresión es que la violencia es mayor que ningún momento. No es cierto, no es cierto, creo que ahora es uno de los momentos menos violentos de la historia de la humanidad, a pesar de todo. Pues vamos a seguir viendo más preguntas de los alumnos, a ver qué qué quieren saber de ti, de tu trabajo.
[22:18]De todas aquellas muertes que has investigado, ¿cuál ha sido la que más te ha sorprendido, la que más ha llamado tu atención? Uf, eso es complicado. Pues son muchas las muertes que llevas en tu historial investigadas. Muchas muertes que llevo encima, ¿no? Parece que, eh, que me han llamado la atención. Pues mira, bueno, por decir alguna, creo que todas tienen porque todas tienen un una faceta de satisfacción. Pero yo te puedo decir una vez que que estudiamos unos restos de personas descuartizadas en Colombia y, mmm, al final aquello era horrible porque aquello eran 12 personas, estaban cortadas en todo, era una cosa muy muy muy mala, ¿no? Era una cosa muy muy mala, ¿no? Y se consiguió identificar a personas y y se me pidieron me pidió la madre de uno hablar conmigo. Entonces, bueno, yo estaba un poco preocupado, qué le digo yo a esta mujer, cómo abordo yo este problema ante este drama, ¿no? Entonces la mujer que era muy chiquitita, me acuerdo, pues se acercó, me cogió de la mano y me dijo sencillamente es mi hijo. Pues a mí se me saltaron las lágrimas, la verdad, y yo le dije, sí, señora, lo siento, y me dijo, no, gracias, no, no lo sienta, ya puedo dormir tranquila. Y se me echó así encima. Bueno, para mí esa es la gratificación no de ese momento, sino prácticamente de toda mi vida, de toda mi vida, eso vale más que cualquier cosa y eso es, por eso, casos importantes. Bah, casos importantes cuáles son? Que ha solucionado, pero ninguno tenemos una varita mágica, no tenemos nada para poder ser más listos que nadie, no, no, no se trata de eso. Pero claro, como satisfacción, tal vez, un caso de este tipo, por el consuelo, ¿verdad?, que a esa madre, por lo que puede aportar, porque sirve para algo lo que estás haciendo. Estás contando esta esta experiencia tuya que has tenido con tu trabajo y me viene a la memoria los padres de Marta del Castillo. Ellos no han podido tener esa satisfacción y es una pena, es un dolor muy fuerte, ¿verdad? Justamente precisamente también esta semana se ha cumplido 5 años del inicio de de ese juicio. En cualquier sitio donde vayas del mundo, donde ha habido una desaparición forzada y donde le falta esa le falta los restos materiales de esa persona, o sea, esa cosa física para poder hacer ahí los rituales de la muerte, para poder hacer todo el duelo y eso realmente provoca una angustia que durará toda la vida en la gente.
[25:21]Y y bueno, y tal vez su recuerdo está ahí. No sé, tal vez no quiere que se encuentre, ¿no? Pero pero si apareciera, sí, lo haríamos, claro.
[25:39]Y sería un trabajo bonito, ¿verdad? Bonito emocionalmente hablando, por lo que representa. Pues fíjate, yo creo que no. Yo te diría que cualquier trabajo de una exhumación o de una identificación humana es igual de bonito. Para mí, a lo mejor soy muy poco romántico en este sentido, pero yo creo que si encontrara a Lorca y viniera a verlo, tenía una, unos huesos más, serían unos huesos más, porque mi obligación no es el sentimentalismo de hacia Lorca, o hacia que sea, cualquier muerto, cualquier muerto de ese momento terrible es exactamente igual que Lorca, cualquier muerto es lo mismo y mi obligación sería identificarlo y después obviamente, después pues me daría, si tú quieres, el subidón, es Lorca, es Lorca, pero pero, sería unos huesos más.
[26:28]La aproximación al trabajo sería como cualquier otro.



