[0:00]Este es el Lamborghini más barato que te podías comprar, el Gallardo, y eso hizo que fuese el más vendido, conocido popularmente como Baby Lambo, por ser el modelo de entrada. A mí me sigue pareciendo precioso incluso después de 20 años, pero a día de hoy merece la pena tener uno de estos, pues os voy a contar cómo es vivir con él.
[0:20]Cuando piensas en un Lamborghini, lo primero que se te viene a la cabeza es un cochazo y quizás es un gran coche, pero de tamaños muy pequeño. O sea, mide lo mismo que un Seat León, un Toyota Auris o un Ford Focus, o sea, es de tamaño compacto, pero encima es super bajito, así que da la sensación de ser un juguetito. Aun así no es un coche ligero porque pesa cerca de 1.700 kg, y es que la versión Spider, el descapotable, pesa 100 kg más que la versión con techo. Esto no es solo por los mecanismos de la capota, sino que cuando un coche no tiene techo, tiende a doblarse, entonces lo tienen que hacer más resistente y este que tiene todo el chasis de aluminio, pues parece que le han metido bastante más aluminio. Así que en resumen, aunque este coche le falte la parte de arriba, se siente supersólido. No flexa nada, no tiene desajustes y la mayoría de piezas son una obra de arte con materiales de lo mejorcito. En ese aspecto le da 1.000 vueltas a un Testarossa, por ejemplo, que parece que está fabricado con tubos del Leroy soldados por un chaval en prácticas, y aún así, me quedaría con el Ferrari. Luego os cuento por qué. Eso sí, las piezas que no molan tanto y que no son ninguna obra de arte, son las que ve solo el que conduce, que son las del interior y es que la mayoría de todo esto, el climatizador, la radio, el navegador, incluso el cuadro son piezas de un Audi, probablemente una A8 que puedes comprar por 3.000 euros de segunda mano. La parte buena es que al menos estas cosas que encima son las que más tocas, si las rompes los repuestos no te van a costar muy caros. Y a qué viene esta cutrada? Bueno, pues porque antes de este coche, Lamborghini era tan italiana como Ferrari, pero se ve que vender coches absurdos no tiene un gran mercado. Entonces, se arruinaron, tuvieron que vender la compañía y la compró Audi, el grupo VAG. Así que aunque por fuera tenga esta pinta de coche exótico, estrambótico italiano, por dentro las tripas son las de un alemán cabeza cuadrada que ha fabricado esto para que no se rompa. O sea, ahora tiene bastante menos gracia, por ejemplo, las puertas ya no suben para arriba, sino que son puertas normales, pero todo funciona bien, el aire enfría, los asientos funcionan. Es bastante más fiable que si lo hubiesen hecho solo italianos. Aunque eso no significa que esté exento de problemas, por ejemplo, el calor de los escapes suele derretir un poquito el paragolpes o dejar esa marca de quemado. Si tiene en vez de estas rejillas, el típico cristalito para ver el motor, pues normalmente el calor que sube más el del sol, hace que se craquele, que se empiece a rajar. Y aunque hay un defecto de fabricación que puede hacer que el coche salga ardiendo, mandaron cartas a todos los dueños de los coches y lo corrigieron. Tenía que ver con los latiguillos de la dirección. Ahora, cosas que no es que se rompan, sino que están un poco mal pensadas, bueno, hay unas pocas, por ejemplo, el radio de giro es muy pequeño, como el de un autobús, para maniobrar en una calle de doble sentido, olvídate, te sale mejor buscar una rotonda. Y la cosa es que no puedes corregir esto, porque el coche tiene tracción a las cuatro ruedas, o sea, el movimiento se manda tanto a las de atrás, donde está el motor, como a las de adelante. Entonces, no pueden girar mucho más, porque si no el palier sufriría mucho o se acabaría rompiendo. Decir que aunque la dirección es muy directa, es durita, no transmite gran cosa y si notas que al girar hace crujidos, es que se va a romper, que también pasa. Otra cosa que no me gusta mucho es que aunque la suspensión va perfecta, o sea, hace que el coche vaya sobre raíles, puedes subirla con un botón, pero si pasas de 50 por hora o así, se vuelve a bajar. Esto hace que para ir por ciudad tengas todo el rato que estar dando un botoncito si no quieres rozar los bajos, pero con la suspensión subida no roza nada y es que parece una cuña de queso, el frontal, pero no se come los badenes. Ahora bien, lo último que haría con este coche es ir por ciudad, no solo por lo que llama la atención, que todo el mundo va a querer hacerse la foto, subirse, hablarte, es como, yo no quiero eso, pues lo malo parte de eso es que no vas a tener mucha visibilidad. Joder, es más guito de cojones, eh? No veo una mierda. Pero tampoco va a ser nada agradable. Y la mecánica va a sufrir un montón, te explico. Este coche tiene una caja de cambios automática robotizada. Esto, para que te hagas una idea, es, el coche es automático, pero funciona como si fuese manual. O sea, cuando tú llegas a un stop o a un semáforo o tienes que parar el coche, tienes que pulsar las dos levas a la vez para ponerlo en neutro y que no sufra el embrague, porque si no te lo cargas muy rápido. Vale, es asumible, poner el neutro, cuando paras, vale, pero luego para salir, puedes llegar a calar el coche, aunque sea automático. Es decir, tú pones la primera, dando a la leva derecha y si no aceleras lo suficiente y lo haces demasiado rápido, se cala, o sea, y sobre todo cuando lo haces cuesta arriba, tienes que darle gas. Que es en plan, ¿qué? Que se puede calar un automático, primera vez que oigo esto. Pero si como es lógico, piensas, oye, que yo no me voy a comprar un Lamborghini para ir por ciudad, lo voy a usar para carreteras y tal, conducción de disfrute, no el parking del centro comercial, bueno, pues el cambio, aunque es instantáneo, es tosco, da tirones y no es muy disfrutable para un superdeportivo. Dale, dale.
[4:38]El problema es que si lo fuerzas mucho, cambia un poco, por eso yo creo que Pero si haces así, perfecto. Sueltas un poquito. Perfecto. Así mejor, ¿no? De maravilla. O sea, mola bastante al reducir marchas porque es como, pero cuando las subes, es como, y sobre todo si vas suave. Si vas suave, además, como el acelerador es muy sensible, ese cabeceo que te da al cambiar de marcha, hace que el pedal se mueva un poquito y des más cabeceo, o sea, como que haga uh uh uh. Y lo peor es que cuanto más suave usas el coche, antes se rompe, o sea, no está pensado para tratarlo con delicadeza, no, no. Para que te hagas una idea, si tú usas el coche para ir rápido, cambiar al tope de vueltas, no se va a calentar, no va a sufrir el embrague, pero como lo uses para darte un paseíto, aparcar en una terracita, o sea, para postureo, el embrague te va a durar nada, 5.000 km como mucho. Primero porque cuando está el coche en movimiento va bien, pero cuando tiene que ir despacito o salir desde parado, el embrague se calienta muchísimo. Y huy cómo tengas que sacarlo marcha atrás en una cuesta, probablemente te lo fundas, o sea, no es un coche para usar a diario, punto. O sea, que hazlo si quieres, pero consume entre 15 y 20 litros a los 100 de media, y si por usarlo a lo moñas el embrague te va a durar 5.000 km y cuestan unos 5.000 euros, pues creo que no renta. Así que vivir con este coche quizás no es lo mejor, o sea, a mí me agobia solo pensarlo, pero la mayoría de estos defectos están relacionados con el cambio automático. Si fuese manual, pues sería maravilloso, pero creo que menos del 1% de estos coches se vendieron con palanca de cambios y embrague. Así que los poquísimos que hay, pues cuestan como el doble, no renta. Ahora bien, imagínate que este es el coche que decoraba las paredes de tu habitación en un póster, lo consigues y lo usas los fines de semana. En ese caso el coche es perfecto, porque te preparas una rutita, le bajas la capota y con el día soleado y un V10 detrás, lo llevas a altas de vueltas con un sonido glorioso y las levas responden instantáneas. Así no te tienes que tragar ninguna de las pegas de este coche, sino que solo disfrutas de sus ventajas, de su parte buena, como conocer a una persona y solo querer salir con ella de fiesta, porque no te imaginas con ella yendo a trabajar, ni dormir en la misma casa. No, solo vamos a pasarlo bien, venga, vale, pues eso es el Gallardo. La típica persona con la que te lo pasas brutal un día de fiesta, pero no querrías en tu vida diaria porque es insoportable. Y sabes que como empieces a salir con él a menudo, te va a fundir la tarjeta hasta límites insospechados, es para ocasiones puntuales. La parte buena es que al contrario que otros superdeportivos, este coche es muy fiable, y cuanto más moderno, más. O sea, un Lambo de los nuevos, en comparación con esto, es aún más fiable, muchísimo más, ni siquiera tiene esos problemas con la transmisión, que en este caso, como se te rompa es una pesadilla arreglarla. Pero por el resto, todo funciona perfecto, nada se rompe, y eso que en este modelo Spider la capota tiene más mecanismos que un reloj automático. Mismamente el compresor del aire acondicionado o la bomba de dirección no se mueven por correas o cadenas como el 99,9% de coches, sino que van por cardán. Eso es espectacular porque no se va a desgastar o no se va a romper y si acaso tras muchísimo tiempo y kilómetros, quizás coja algo de holgura y haga ruiditos raros, pero seguirá funcionando. Lo cual se agradece muchísimo porque con lo metido dentro que va del motor y todo el carenado de los bajos, sería un rollo tener que hacer mantenimiento a esto. Pero se nota que está todo hecho para durar, aunque los asientos, probablemente el cuero sea lo que peor ha envejecido y ya no solo por el desgaste, sino porque estos colores tan flasheros me parece que quedan un poco horteras. O sea, en mi opinión personal, creo que si un coche es llamativo por fuera, tiene que ser sobrio por dentro y viceversa. No puede ser todo llamativo porque si no parece una carroza de feria y solo le faltan las lucecitas, es como ir con camiseta de estampados y pantalones de estampados. Aunque realmente criticar esto es una tontería, porque puedes comprarlo en el color que quieras, tanto por dentro como por fuera, y especialmente el color de fuera, me parece espectacular. Este naranjita que se llama Arancio Borealis, como si fuese un meme, tiene así como unos brillitos metalizados que le dan una profundidad al color y un resalté a las formas del coche que es que hacen que sea un Lambo. Y es que aunque solo fuese para verlo, para quedarme mirándolo embobado así en el garaje, me parece un espectáculo. Y aunque le saque algunas pegas importantes al coche, cuando lo veo se me cae la baba. Es como tu cabeza diciéndote, no te vayas con esa que te va a arruinar, que no sé qué, pero tú por dentro estás, Dios, cómo está, chaval. Pues eso es el Lamborghini Gallardo. Ahora bien, intentando ser un poco racional y pensando con la cabeza fría, vamos a ser claros, tiene 500 caballos que hacen que el coche coja 300 por hora, pero el 0 a 100 lo hace en poco más de 4 segundos y ya cualquier coche chino eléctrico de 40.000 pavos te va a fundir en recta, en salida, en ciudad y en casi todos los aspectos, salvo en circuito y en disfrute. O sea, no tiene cifras espectaculares de aceleración, también porque es un coche de hace 20 años, pero ya te digo que incluso con sus defectos y su potencia no muy impresionante, sigue molando más que muchos coches, casi todos los modernos, o sea, todos los SUV que salen no los preferiría a este coche. Incluso los superdeportivos actuales te dan menos sensaciones que este. Ahora bien, la pregunta importante que me haría es si es el coche de mis sueños, si es por lo que me gustaría ahorrar para tener algún día, pues no. Hay otros Lamborghinis que me gustan más, mismamente por estética, me parece que el Lamborghini Murciélago está muy por encima y en cuanto a todos los demás aspectos, el Lamborghini Huracán le da bastantes vueltas a este. Entonces, para qué te vas a comprar este si no es por precio, y no te vas a comprar un superdeportivo porque sea barato, ya que te lo compras con el corazón, no porque tenga sentido. Así que mi conclusión es para qué te vas a comprar este coche si existe el Huracán que es mejor en todo, y si es por sensaciones el Ferrari Testarossa, aunque sea más viejo, aunque sea más lento y más feo, es el que te da esa experiencia analógica que no te va a dar ni un coche moderno ni tampoco este. Así que yo creo que se queda en terreno de nadie y por eso son baratos. Bueno, 80.000 pavos no es barato, pero para un Lamborghini sí. Y si quieres algo más pulido, más moderno, con mejor interior y todo eso, pero encima más barato, existe el Audi R8, que es prácticamente lo mismo con una skin de pobre y te ahorras casi la mitad del precio. La cosa es que cuantos más coches de este tipo pruebo, más me doy cuenta de que no compensan, o sea, la diferencia en prestaciones y en disfrute con un coche más normal, como puede ser un Camaro, un Challenger, un Mustang o incluso un BMW, no es tan espectacular, o sea, corre un pelín más, va un pelín mejor y lo disfrutas un poco más. Pero el precio es tan absurdo que cuesta como cinco veces más y los mantenimientos también, además de ser mucho más frecuentes. Entonces es como, jo, por ese poquito más de disfrute, voy a sufrir mucho más. No le veo sentido, así que seguiré buscando cuál es el coche de mis sueños, pero lo ideal es que no te arruine y se vuelva una pesadilla, así que seguiré buscando. Vaya pintas para llevar un Lambo, eh.



