Thumbnail for ¿Tienes un plan de vida? by López-Dóriga

¿Tienes un plan de vida?

López-Dóriga

16m 19s2,798 words~14 min read
YouTube auto captions
Transcript source

YouTube auto captions

This transcript was extracted from YouTube's auto-generated caption track. The transcript below is server-rendered so it can be read, searched, cited, and shared without opening the original YouTube player.

Pull quotes
[0:00]Usted sabe que el presidente de la Junta de Gobierno de la Universidad Panamericana y del IPADE.
[0:00]Ah, bueno, no, pues qué más puedes pedir, como me has dicho una vez que uno tiene salud, lo demás.
[0:00]Voy eh he visto a lo largo de todo este tiempo que las personas en su gran mayoría no suelen hacerse un plan de qué va a ser de su vida.
[0:00]Las personas van viviendo la vida, pero claramente nunca han hecho un ejercicio de decir, oye, a mí me veo dentro de 5 años, dentro de 10 años de esta forma o de esta otra forma.
Use this transcript
Related transcript hubs

[0:00]Usted sabe que el presidente de la Junta de Gobierno de la Universidad Panamericana y del IPADE. Querido doctor, ¿cómo estás? Buenas tardes. Que Joaquín, muy bien, muchas gracias. Ya no me dijiste qué te trajeron los Reyes. Bueno, me trajeron felicidad y promesas para el próximo año. Muy bien, muchísima. Mucha unidad familiar y y esperanza, Joaquín, sobre todo. A mí me trajeron, yo les pedí salud y me trajeron una carretada de salud. Ah, bueno, no, pues qué más puedes pedir, como me has dicho una vez que uno tiene salud, lo demás. Sí, yo me ocupo. Ya por añadidura, exactamente. No, con salud, yo solo pido salud, ya con salud yo me ocupo de todo lo demás. De todo lo demás. Pero bien, ¿qué traías hablando de? Joaquín, ahora que estamos todavía en este primer mes del año, fíjate que para mí que me ha tocado muchos años eh la vida académica, ver alumnos y tratar y hablar con muchas personas jóvenes y no tan jóvenes, ya gente más de posgrados. Voy eh he visto a lo largo de todo este tiempo que las personas en su gran mayoría no suelen hacerse un plan de qué va a ser de su vida. Las personas van viviendo la vida, pero claramente nunca han hecho un ejercicio de decir, oye, a mí me veo dentro de 5 años, dentro de 10 años de esta forma o de esta otra forma. Y cuando ese ejercicio no se hace, muchas veces llegamos a ciertas edades de la vida y volteamos para atrás y decimos, esto es realmente lo que yo habría querido vivir. Y la respuesta en muchos casos, me ha tocado también verlo a gente ya más de más edad, pues no. Esto no es lo que yo hubiera esperado en la vida, porque nunca me planteé de manera real qué era lo que yo quería. Y esto hace que o seamos artífices y agentes de nuestra propia vida o que nos convirtamos en espectadores de nuestra propia vida, Joaquín. Ahora, perdona que te interrumpa, doctor. Ahora, si uno mira para atrás, yo creo que hay cosas que sí, ¿no? Y otras que no. Sí. Porque pues tampoco se puede lograr todo lo que uno se proponga en la vida, todo, todo, todo, ¿no? Por supuesto, Joaquín, todos los planes de vida regularmente lo que suele suceder es que van cambiando, porque además nosotros no somos los mismos hoy que lo que éramos hace 10 años. Ni seremos dentro de 10 años lo que somos el día de hoy. Entonces, el plan de vida se va ajustando. Ciertamente no es exacto y perfecto, pero el tenerlo nos da un norte. Nos da la posibilidad de ir tomando los pasos de a dónde queremos ir, que no nos vaya la vida llevando por donde quiere, Joaquín. Ese es quizás el tema, el tema importante del plan de vida y carrera. El plan de vida, Joaquín, eh normalmente hay que ponérselo con metas altas. En la vida hay que ponerse metas que nos hagan, hablábamos la semana pasada de la ilusión, que realmente nos llamen, nos apasionen, pero al mismo tiempo esas metas grandes tienen que ir dándose con pasos pequeños todos los días. No podemos pretender comernos un elefante de un solo bocado, necesitamos irlo diseccionando. Y lo que sucede, Joaquín, es que en muchas ocasiones eh no alcanzamos a reflexionar sobre nosotros mismos. Mira, el ser humano tiene cuatro grandes características que nos deben de llevar a la importancia de tener un plan de vida y carrera. La primera característica de toda persona es que somos únicos e irrepetibles. Nuestra vida, nuestra personalidad, nuestras circunstancias, solamente en toda la historia de la humanidad, para todos los seres humanos que vivieron en el pasado, que viven en el presente, que vivirán en el futuro, solamente nosotros la tenemos.

[3:50]En ese sentido, somos de una dignidad y de un valor inmensos y no podemos pretender imitar la vida de otro ni que imiten nuestra vida. Nuestra vida es única y concreta, por eso necesita un plan. Porque no puede copiar otras cosas, porque no se puede dejar ir por la corriente, porque necesita plantearse a dónde quiere ir, decidir, que ese es el acto mayor de la libertad, hacia dónde quiero ir. Una segunda característica de las personas que también nos hace ver la importancia de tener un plan de vida y carrera, Joaquín, es que somos seres inacabados e inacabables. ¿Qué quiere decir esto? Que todas las personas tenemos cosas muy positivas, pero también tenemos defectos, tenemos áreas de oportunidad, todos las tenemos. Y hay que contar con eso, porque somos inacabables, por más que nosotros trabajemos en ser mejores, siempre nos va a quedar un halo de cosas que no vamos a conseguir en la vida. Eso es propio de la naturaleza humana, y eso es lo que nos hace distintos de otros seres de la naturaleza, de un un animal, una mascota, siendo lo que es es todo lo que puede ser. Una planta siendo lo que es es todo lo que puede ser. En cambio nosotros, los seres humanos, tenemos esa posibilidad de crecer, pero esa posibilidad de crecer nunca va a llegar a ser perfecta y tenemos que entenderlo y aceptarnos con esos defectos. La tercera característica, Joaquín, y esta quizás es la que tendríamos a veces en la vida que reflexionar, no de una manera angustiosa, pero sí de una manera más profunda y que nos debe llevar a decir, oye, necesito un plan de vida, es recordar que somos finitos, que nuestra vida tuvo un inicio y que tendrá un fin. No sabemos si ese fin será en X número de años o de meses o del tiempo que a cada uno le corresponda. Pero al ser finitos no nos podemos dar el lujo de esperar a ser un plan de vida, como si la vida fuera a estar allí siempre. Tenemos que plantearnos, oye, ¿cuál es mi plan de vida? Que no nos pase como aquella novelista Collette, francesa, que decía esta frase, qué maravillosa vida he tenido, solo quisiera haberme dado cuenta más pronto. Que no se nos vaya la vida sin que nos demos cuenta y nosotros nos convirtamos en esos actores de nuestra propia existencia. Y también, Joaquín, a veces conviene la cuarta característica de las personas, recordarla, somos seres contingentes. ¿Qué significa contingente? es el antónimo de necesarios. El día que no estemos aquí, no se va a caer el mundo. No va a cambiar la historia del México, simplemente no vamos a estar, y eso hace que tengamos una enorme responsabilidad con nuestra propia existencia. Somos nosotros, nada más, los que nos haremos cargo de nosotros, no el mundo, no los demás. Ese plan de vida, eh Joaquín, se vuelve tan relevante que es el que nos diferencia de tener una vida verdaderamente libre de no tenerla. ¿Y por qué digo esto? Porque todas las personas tenemos factores que nos influyen. Nacimos en una sociedad y en un país con una cultura. Nacimos en una familia con unas características determinadas, son factores que nos han influido en quienes somos, son parte de nuestra identidad. Pero, ¿quiénes somos al final del camino? Es lo que nosotros decidamos ser. Uno puede haber tenido una circunstancia muy difícil desde el punto de vista social o familiar y, sin embargo, tener una vida plena. O al contrario, hay personas que lo han tenido todo, que han tenido familias unidas, que han tenido un ambiente social y económico que todo ha sido favorable, y, sin embargo, son vidas, Joaquín, fallidas, son vidas que no alcanzan a ser plenas desde ese punto de vista. Entonces, con esto el ser el que somos responsables de nosotros mismos, es una reflexión, me parece, fundamental. Decía Víctor Frankl, ese famoso psiquiatra judío, el padre de la logoterapia, que el hombre se autorrealiza en la misma medida en que se compromete al cumplimiento del sentido de su vida. Solamente podemos plantearnos el sentido de la vida cuando tenemos un plan, o más bien, solamente podemos hacer un plan cuando vamos viendo el sentido de la vida, y si hay una crisis en el momento actual en la sociedad, en muchas personas, es que les falta propósito de vida. Falta un sentido de vida que hay que recuperar, que hay que construir. ¿Qué es el propósito de vida? ¿Qué es el sentido de vida? Es aquello, Joaquín, que le da color a lo que hacemos. El sentido de mi vida es el que responde a por qué vivo, por qué estoy aquí, o aún más, ¿para qué estoy aquí? ¿Para qué yo el día de hoy estoy aquí? Yo cómo podría valorar mi vida dentro de 10 o 15 años si mi vida tuvo logros o no, con base a qué? Ese es el sentido de la vida. El sentido de la vida para algunas personas puede ser un tema familiar. Para otras personas puede ser un tema de carácter profesional, para las personas que tienen fe, para las personas creyentes, ese sentido se convierte en la trascendencia hacia un ser supremo. Pero el sentido de la vida es fundamental tenerlo, porque una vida que no tiene un sentido es muy difícil construir un plan, es más, no se puede. Decía Víctor Frankl, citando a Nietzsche, eh quién tiene un porqué para vivir siempre, dice, casi siempre, pero yo le quito el casi, encontrará el cómo. El sentido de la vida es el que te permite decir, por qué tengo una motivación para levantarme todos los días. Por qué ahora voy hacia adelante. ¿Cuál es ese propósito, ese sentido de vida? Si no se tiene, el plan de vida es un pretexto que detona la importancia de buscarlo. Y si en un momento determinado no sabemos cuál es y nos cuesta mucho encontrarlo, pues un propósito de este año puede ser, ¿cuál es el propósito de mi vida? Encontrar el propósito puede ser el más grande propósito, valga la redundancia del término. Creo que por ahí es importante, y solamente así, Joaquín, con un plan de vida, también hay otra reflexión que me parece muy importante para las personas. Hoy aquí en el programa, que es cómo vamos madurando en la vida. Ese proceso que nos lleva a ser seres plenos, la madurez es la que nos lleva a la plenitud como seres humanos. Y la madurez es un proceso que se va siguiendo en la vida y hay que decirlo. Ahorita voy a explicar cómo se da, pero la madurez nunca se alcanza plenamente tampoco como seres humanos. Es más, la madurez muchas veces requiere ser reinventada en la vida de muchas maneras. Pero el proceso típico de madurez de una persona son tres pasos, tres etapas fundamentales. La primera etapa, y en esto el plan de vida tiene un papel muy relevante, es conocerse a uno mismo. ¿Quién es uno mismo? ¿Quién eres tú? Verte al espejo. Hay cosas que cuando te veas al espejo muchas veces no te van a gustar de ti, hay cosas que hubieras querido ser de otra manera, cosas en las que te sientes mal con tal cosa, etcétera. Pero es importante conocerlas, porque muchas personas, y te lo digo sobre todo ahora pasa mucho en la generación millennial y centennial, eh le dan la vuelta a eso. Las personas que no terminan de entender quiénes son o no quieren verse como son, prefieren inventarse personalidades e identidades que no son. Por eso otra crisis muy grande que tenemos en el tiempo actual es la crisis de identidad. Una vez que sé quién soy, viene el paso, que es el segundo más importante de la madurez, que es aceptarme. Aceptarse quizás es el paso más complejo de la voluntad, pero es el paso más relevante de la madurez. Cómo muchos aquí quizás que nos estén escuchando se dan cuenta que personas de determinadas edades se siguen comportando como jóvenes. O inclusive quieren aparentar serlo. Hoy en México se ha puesto de moda el término chavorruco, por ejemplo. Que son personas que no entienden o no aceptan lo que son, con dignidad, también envejecer es parte de una dignidad de la persona, hay que saber envejecer con dignidad. Y esa parte de la aceptación con mis defectos, de ser yo quien soy y con eso quererme como soy es fundamental para poder ser maduros. Y el tercer paso, Joaquín, sin duda es, bueno, ya me conocí, ya me acepté, pero yo no puedo decir, oye, porque ya me acepté con estos defectos, con estas circunstancias, con estas debilidades, ah, pues así, así soy y así me quedo, y así los demás véanme. No, ese sería un enorme paso de inmadurez. Con eso que soy, ¿cuál es la mejor versión de mí que puedo dar? ¿Hasta dónde yo puedo ser mejor en este o en este otro aspecto? Aquí, por ejemplo, a mí me me llama mucho la atención este australiano, Joaquín, Nik Vujicic, una persona que nació sin extremidades, nació sin brazos, nació sin piernas. De niño quiso suicidarse, se quiso ahogar en una tina, y eh al paso de la vida, hoy es un hombre casado, con una vida normal, y se dedica a ser conferencista motivacional para jóvenes. Y cuando él se levanta y habla con los jóvenes, yo por eso insisto mucho en el ejemplo de él, porque es bastante claro, es yo no tengo extremidades, pero fíjense todo lo que puedo ser. Porque podría yo haberme puesto en una cama y simplemente quedarme ahí a quien me atendieran. Y no, tengo una vida normal dentro de lo que cabe. Entonces, no solamente se trata de que aceptemos quiénes son, sino que luchemos por ser mejores, por tener la mejor versión de nosotros. Esos tres pasos, que es el conocimiento, la aceptación y la lucha de mejoras, solamente se pueden dar cuando tenemos un plan de vida y carrera. Que seamos, Joaquín, y ese es el el mensaje de del programa de hoy, no aquello que la vida nos ha ido llevando. Que no seamos como boyas en el mar que van hacia donde las olas van, que realmente nos planteemos y decidamos quiénes queremos ser y qué queremos hacer de nuestra vida. Ese es el plan de vida, Joaquín. Bueno, pues muchas gracias, Dr. Lozano. Yo nada más te iba a preguntar. Bueno, siempre tendremos que hacer muchos programas, que un día los haremos. Por ejemplo, cuando dices que es importante hacia dónde voy, qué es más importante, hacia dónde voy o a dónde quiero llegar. A dónde quiero llegar, pero para para yo poder plantear a dónde quiero llegar de manera realista, tengo que saber hacia dónde estoy yendo en este momento. El hacia dónde voy es un diagnóstico, el hacia dónde quiero ir es una decisión. Bien, dos. Cuando hablo de que somos finitos, ¿cómo sabiendo eso, que somos finitos, podemos vivir sin esa angustia de la muerte? Bueno, porque se mueren al nacer, ¿no? Se empieza a morir al nacer. Se empieza a morir, cada minuto que pasa estamos más cerca de la muerte, pero mira, la muerte la podemos ver de dos maneras distintas, Joaquín. Una es la de la angustia, que el tiempo se nos acaba, y otra es gozando el presente y dando gracias de todo eso que hemos podido vivir. Y diciendo, pues este minuto en este momento, en este espacio que tengo, y en este presente pleno, voy a ser absolutamente feliz y pleno. Yo no sé si mañana llegue, pero hoy sí sé que voy a hacer todo lo que pueda hacer. Y además doy gracias porque hoy estoy aquí respirando, porque de alguna manera la vida es un tesoro, Joaquín, es un regalo. Y son las dos maneras de ver un fenómeno que de todas maneras va a llegar. Si yo me angustio y permanentemente estoy lleno de angustia porque va a llegar el momento de la muerte, qué va a pasar con mi psique. Voy a estar en pleno estado de ansiedad todo el tiempo, y entonces mi vida, el tiempo que me toque vivir, cómo lo voy a vivir, si lo voy a vivir con esa ansiedad. Mejor es vivir el hoy con las características que tiene. Gracias, que así lo vamos. Gracias, doctor. Sí, mírenlo hoy, porque el pasado no existe y el futuro tampoco, ¿no? Así es, Joaquín. El pasado ya pasó, no puede regresar, y el futuro no sabemos si llegara. Gracias, querido José Antonio. Gracias, Joaquín. A todo dar que era el Dr. José Antonio Lozano Díaz, que es Presidente de la Junta de Gobierno de la Universidad Panamericana y del IPADE.

Need another transcript?

Paste any YouTube URL to get a clean transcript in seconds.

Get a Transcript