Thumbnail for Obra comentada: Las hilanderas, de Velázquez by Museo Nacional del Prado

Obra comentada: Las hilanderas, de Velázquez

Museo Nacional del Prado

8m 57s1,106 words~6 min read
YouTube auto captions
Transcript source

YouTube auto captions

This transcript was extracted from YouTube's auto-generated caption track. The transcript below is server-rendered so it can be read, searched, cited, and shared without opening the original YouTube player.

Pull quotes
[0:10]Durante siglos, las hilanderas han sido eso, las hilanderas, una escena cotidiana en un taller de tapicería.
[0:10]Sin embargo, desde 1948 sabemos que no es un cuadro costumbrista, sino que es una obra mitológica.
[0:10]Y Aracne era una simple mortal, pero que tenía una capacidad extraordinaria para tejer.
[0:10]Una competición que, dependiendo de las fuentes antiguas, en algunos casos dan como ganadora a Aracne y en otros casos la resuelven como un empate entre esta diosa y esta, y esta mortal.
Use this transcript
Related transcript hubs

[0:10]Durante siglos, las hilanderas han sido eso, las hilanderas, una escena cotidiana en un taller de tapicería. Sin embargo, desde 1948 sabemos que no es un cuadro costumbrista, sino que es una obra mitológica. En concreto, que representa la historia de Palas y Aracne. Palas, como es bien sabido, era la diosa de las artes, entre otras cosas. Y Aracne era una simple mortal, pero que tenía una capacidad extraordinaria para tejer. Palas se entera de esa capacidad y entra en competición con Aracne. Una competición que, dependiendo de las fuentes antiguas, en algunos casos dan como ganadora a Aracne y en otros casos la resuelven como un empate entre esta diosa y esta, y esta mortal. Palas, con el orgullo herido, convierte a Aracne en araña. Una de las tapicerías en las que Aracne se había empleado describía los amores de Júpiter, los amores de Padre de Palas. Y uno de esos amores, precisamente el llamado rapto de Europa, es el que se representa en la tapicería delante de la cual las dos discuten. Para llegar a esa última escena, el espectador tiene que recorrer un camino bastante amplio. Un camino cuya primera etapa le lleva a un grupo de mujeres que están hilando, que están convirtiendo la materia prima, es decir, los ovillos de lana que andan por el suelo en hilo. Todo eso crea una estructura muy compleja desde un punto de vista espacial, pero también desde un punto de vista de el contenido. Esta obra se cita 4 años después de la muerte de Velázquez, en 1664, en la colección de Pedro de Arce, era aposentador Palacio. De los Arce, la obra pasa a los Medinaceli y de los Medinaceli acaba en las colecciones reales, donde pronto se convierte en una de las pinturas más prestigiosas. Pronto se van a una fama que la va a acompañar hasta nuestros días. Esa disputa de un dios con un mortal, en la que siempre el mortal acaba siendo castigado, justa o injustamente, se leía como una advertencia hacia el súbdito de no tratar de competir y no tratar de de atentar contra la autoridad, contra el poder establecido. Pero había otro tipo de lectura en relación con algunas de estas historias en las que los dioses están peleando, disputando, contendiendo, contendiendo con los mortales. Varias de esas contiendas tienen que ver con el campo artístico. Si Palas hubiera sido perfecta tejiendo, no habría ninguna posibilidad, ningún margen para que un mortal pudiera competir con ellos. Eso qué significaba a ojos del siglo XVII? Lo que significaba eso era que tanto la música como la tapicería o como la pintura eran artes que nunca llegaban a la perfección, es decir, eran artes con capacidad para progresar de manera indefinida. Una obra que es un prodigio desde el punto de vista cromático. El color es el que crea las formas, el que define los volúmenes, el que va articulando los espacios y es a través del color como emerge la luz en este en este cuadro. El dibujo o la línea prácticamente no existe. En ese sentido es una de las cimas de la historia de la pintura occidental, entendiendo la pintura como un arte basado esencialmente en el color. Y las hilanderas tiene dos características, al menos, que la diferencian de la mayor parte de las pinturas que se hicieron en en su tiempo. Por un lado, es una obra en la que Velázquez exprime al máximo su gusto por la narración paradójica. En este caso, el motivo principal, que es la disputa entre Palas y Aracne, no ocupa el lugar esperable, que sería el primer término, sino que ha sido desplazado, ha sido arrojado al fondo. El espectador se pregunta, es la primera pregunta que uno se hace, por qué demonios, siendo el tema de Palas y Aracne, el fundamental de la obra, no lo vemos en primer término. Esa pregunta desencadena muchas otras preguntas más que van sumergiendo al espectador de la obra en una especie de laberinto de laberinto interpretativo. Otra de las cosas que singularizan las hilanderas es que es un cuadro que incluye una cita expresa de carácter histórico-artístico. Es un cuadro en el que se cita a otro cuadro. En el caso de las hilanderas, esa cita es una cita hermética, es una cita que está medio escondida. Porque lo que vemos al fondo del cuadro es solo un fragmento de la composición de Tiziano. Esa cita aparece al fondo del cuadro, en el tapiz delante del cual están discutiendo Palas y Aracne, que es un tapiz que copia una pintura de Tiziano que había hecho Tiziano para el rey de España. No es en absoluto habitual encontrar citas tan explícitas a otras pinturas dentro de un, dentro de un cuadro. Era aquello que convertía la pintura en un arte liberal, en un arte intelectual, porque siempre había capacidad de progreso. Se puede aplicar en el caso de las hilanderas de una manera más concreta, si tenemos en cuenta que Palas y Aracne están contendiendo no ante un tapiz en estricto, sino ante una obra concreta. Una obra de Tiziano que había sido copiada por Rubens cuando viajó a Madrid.

[7:05]La copia de Rubens fue comprada por el rey Felipe IV, que la adquirió a un precio mucho mayor que el que pagó por originales de Tiziano. Estaba reconociendo hasta qué punto en ese acto de Rubens copiando a Tiziano también se estaba midiendo dos colosos como eran el veneciano y flamenco y en toda esa historia se incluye el propio Velázquez, que actúa en este cuadro a través de esa alusión a Palas y Aracne y a través de esa alusión a ese cuadro del que las colecciones reales estaba la copia y el original, se estaba incluyendo como un eslabón más de esa cadena que concibe la pintura y todas las artes plásticas como una materia sujeta siempre a la posibilidad de progreso. Velázquez muere en 1660 con 61 años y en los últimos años de su vida, nos deja dos obras maestras que son auténticos testamentos vitales. Las Meninas y las Hilanderas, las Meninas es una obra de 1656 en la que Velázquez nos lega la posición que él ocupaba dentro de la corte. Probablemente, al año siguiente, pinta las hilanderas que constituye su auténtico testamento artístico. Es el lugar donde él se sitúa dentro de la tradición a la que él consideraba que pertenecía, que era la tradición de los artistas que trabajaban en términos exclusivamente de color, la misma tradición a la que había pertenecido un veneciano como Tiziano y un flamenco como Rubens.

Need another transcript?

Paste any YouTube URL to get a clean transcript in seconds.

Get a Transcript