[0:10]La educación en México ha sufrido muchos cambios, esto no quiere decir que no se necesite seguir buscando la mejora de los modelos y procesos educativos en pro de la sociedad. Durante la época prehispánica, la educación estaba dividida por clases sociales y por género. En el caso de la cultura azteca, la familia formaba parte importante de los procesos educativos, ya que esta se encargaba de enseñar los distintos oficios a sus integrantes, como por ejemplo la albañilería. Los aztecas tenían distintas instituciones educativas como el Techo Calli que se dedicaba a la enseñanza militar de los varones. El Calmecac que se encargaba de la instrucción militar estratégica, sacerdocio y enseñanza para los puestos judiciales de los jóvenes nobles. Además, se encargaba de la educación académica para formar historiadores y astrónomos, así como de instruir la retórica, la moral y el civismo a través de personajes que se denominaban Huehuecatolis. Por otro lado, también existía una escuela para mujeres llamada Ipopochcali, aunque la mayor parte de la educación era heredada principalmente por las madres, las cuales enseñaban prácticas domésticas o curandería. Por último, también existía una escuela lúdica para los plebellos de ambos géneros, en donde se enseñaba la danza y el canto, que se llamaba Cuicacalli. La conquista conservó conocimientos del período prehispánico, pues era más sencillo apoyarse en ella para apoyar la conquista ideológica de evangelización radical, la cual fue aceptada de una manera más cómoda, pues ya no se ponía el hecho de realizar sacrificios. En este sentido, la principal finalidad era la de la salvación de las almas de los nativos a través del catecismo que se impartía en los atrios de las iglesias. El catecismo era un punto importante para la educación, ya que en él los evangelistas se daban cuenta del potencial de los alumnos y seleccionaban a los mejores para enseñarles a leer y escribir en castellano y latín. Por otro lado, la educación de la nueva religión cristiana siguió fomentando la división entre género, clase y en este punto también la raza. Sin embargo, los evangelistas franciscanos comenzaron a crear escuelas improvisadas a un lado de las iglesias impartiendo latín, teología y retórica para formar nativos cristianos que ayudaran en los procesos de evangelización. Además, se comenzaron a impartir clases de artesanías con el objetivo de crear piezas religiosas icónicas del cristianismo. A mediados del siglo XVI, tras aumentar el mestizaje, empieza a tomar forma la escuela tradicional, aún con carga religiosa, lo que hace que la educación se tenga que segmentar en términos étnicos. Sin embargo, el propósito era el de adoctrinar a los estudiantes y la legitimación del dominio español a través de la enseñanza del idioma castellano e instruyéndolos en los nuevos oficios europeos, como cultivar y criar plantas y animales que no eran propios de la región. Por otro lado, los jesuitas se dedicaron a crear escuelas para indígenas, criollos y mestizos, en donde se enseñaba la lectura, escritura, danza, música, teatro y muchos oficios y por supuesto la doctrina cristiana. Es aquí cuando se funda la Real y Pontificia Universidad de México, en donde se imparten las áreas de medicina, las artes, leyes, teología y filosofía, aunque seguía siendo únicamente para varones. La ilustración llegó de manera tardía a México y de manera católica, menos científica y menos laica. Sin embargo, la educación se vuelve más experimental con la característica de que se enseñaban los autores modernos de la época, por lo que los jesuitas son expulsados de los quehaceres educativos y las escuelas que habían creado fueron tomadas por el gobierno, creando así un conflicto entre iglesia y estado. En este sentido, es durante el período borbónico que se propone una mayor participación del gobierno en la educación y al mismo tiempo la reducción de la influencia de la iglesia en el proceso educativo. En este tiempo se crean las academias vinculadas a criollos, los cuales se caracterizaban por la colaboración de hombres con intereses disciplinarios, como la cirugía y la botánica, con el objetivo de pasar de oficios a profesiones. Es aquí cuando se crea la Academia de San Carlos, en donde se enseña el arte y la arquitectura, geometría y aritmética y el Colegio de Minería, enseñando minería y química. Durante la ilustración, se fomenta la creación de nuevas academias a cargo de los ayuntamientos, obligados por la Constitución de Cádiz. Durante el periodo de Independencia, la educación sufre un retroceso debido a la guerra, la cual trae un grave deterioro de las instituciones prácticas y educativas, dando lugar a que se remuevan los modelos educativos vigentes y se adopten nuevos modelos educativos. Sin embargo, la inestabilidad del país, el ambiente antiespañol y la pobreza no dieron oportunidad para que se llevaran a cabo estos nuevos modelos. A pesar del ambiente bélico, se crea la compañía lancasteriana, la cual enseñaba oficios. Además, se implementa el Colegio Militar, el cual produce médicos e ingenieros en masa. Por otro lado, se suprimen las universidades pontificias y se impone la universidad profesional con el fin de dar una nueva vida a la educación. En este sentido, el gobierno de Maximiliano intentó traer la modernización al ámbito educativo, dándole preeminencia social al docente y tratando de hacer obligatoria la escuela primaria. Por otro lado, la influencia francesa llega a través del positivismo, el cual propone erradicar las creencias religiosas en la educación e imponer la ciencia. En este sentido, el positivismo no busca un conflicto con la iglesia, sino que busca despolitizar el conflicto entre liberales y católicos de la época. En este periodo positivista, se fomenta la creación de escuelas profesionales independientes y se propone que la educación sea responsabilidad del Estado, dándole mayor atención y peso a la escuela preparatoria e impulsando la educación primaria. El periodo porfirista trajo la modernización social y educativa a México, fomentando el aumento de las nuevas normales para la formación profesional docente. Además, durante este período se busca la homogenización de la escuela primaria, de manera laica, sin conflicto con la iglesia y se promueve la creación de escuelas públicas, aceptando la participación de escuelas privadas. En este mismo sentido, se busca mejorar la infraestructura y los materiales para la educación, por lo que se crea la primera Secretaría de Instrucción Pública con Justo Sierra al frente, fomentando la educación moral, estética, física, de oficio y el nacionalismo. Las propuestas educativas del Porfiriato fueron en primer lugar, darle prioridad a la escuela primaria en lugar de la superior, ya que se necesitaba atacar el problema de analfabetización de raíz. Y en segundo lugar, se buscaba mejorar las condiciones para la sociedad a través de la educación, por lo tanto, se crean escuelas técnicas modernas y agrícolas, además de fundar la Universidad Nacional de México, con el objetivo de avanzar a la par del mundo teniendo una universidad moderna. Durante el período revolucionario, los revolucionarios de la época, como Pancho Villa, Madero y los zapatistas, tenían el deseo de universalizar la oferta educativa. Sin embargo, la educación se vio interrumpida y tuvo que ser modificada y reducida por la situación bélica que el país atravesaba, derivada de los ideales de libertad y lucha contra la desigualdad social. En este sentido, la nación demandaba tres reclamos fundamentales. Número uno, la democracia, derivada del tiempo que estuvo Porfirio Díaz en el poder. En segundo lugar, el reparto de tierras, ya que aunque México era un país muy amplio, la tierra pertenecía a unos cuantos. Y por último, se demandaban derechos laborales para los trabajadores, pues la industrialización había llegado al país y se necesitaba proteger al trabajador durante sus labores para evitar la explotación. En este tercer reclamo se incluía la labor docente, de lo cual se derivaba la demanda de educación con el artículo tercero de la Constitución de 1917. Evidencia de la prioridad bélica que se tenía en aquellos tiempos, el gobierno de Victoriano Huerta destinó casi todo el presupuesto a la parte militar, por lo que las zonas en guerra se vieron afectadas en la educación, causando que muchos profesores se afiliarán a la lucha como ideólogos y periodistas revolucionarios. Aunque Victoriano Huerta tenía un gabinete muy bien preparado, no se hicieron muchos cambios en la educación, pero sí se terminó con el positivismo aboliendo los programas de estudio y textos positivistas con la ayuda del Ateneo de la Juventud y sobre todo por la participación del entonces secretario de educación Nemesio García Naranjo. Por último, los aspectos más relevantes del periodo revolucionario fueron, número uno, que se militarizara la escuela preparatoria con el objetivo de preparar a los jóvenes para la guerra contra Estados Unidos. Y número dos, que al final de la revolución, el Congreso Constituyente le diera prioridad al artículo tercero, dando como resultado que la educación fuera laica, obligatoria y gratuita, concediendo al Estado el papel de rector de la educación en lugar de la iglesia. Durante los años 1920 y 1921, se da un parte aguas en la educación con la llegada de los sonoreses al poder, como Adolfo Huerta, Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles. En este tiempo, José Vasconcelos se asume como rector de la Universidad Nacional, durante la presidencia de Adolfo de la Huerta y después, durante el gobierno de Álvaro Obregón. Diseña la Secretaría de Educación Pública, fundándola en 1921. Vasconcelos crea cuatro áreas fundamentales de la CEP con el objetivo de darle al país una nueva identidad que le dijera al mundo que México tenía mucho que ofrecer a través del arte y el progreso. Las áreas eran: número uno, el área escolar, encargada de los aspectos instructivos. Dos, el área de las bibliotecas, inaugurando bibliotecas por todo el país, inclusive de manera móvil. Número tres, el proyecto de cultura y arte, ya que Vasconcelos pensaba que no existía educación sin arte, por lo que el proyecto buscaba involucrar a los jóvenes. Y por último, la educación indígena, tratando de unificar a los ciudadanos a través de la educación igualitaria para todos. Sin embargo, el programa no pudo tener continuidad, ya que cuando Plutarco Elías Calles llegó al poder, no congeniaba con las ideas culturalistas de Vasconcelos, por lo que centró sus esfuerzos en implementar una educación técnica en materia agrícola, sin fanatismos religiosos y con educación cívica, vinculando la educación con el trabajo de manera pragmática. Esto dio como resultado un nuevo conflicto, la Guerra Cristera, la cual impactó directamente en la educación. Por último, la crisis económica de 1929 impulsó la creación de sindicatos, entre ellos, los de maestros. Además, el sector universitario rompió con el gobierno, fomentando ideologías socialistas que al final se terminaron rechazando. Sin embargo, se dio la autonomía a la universidad, pero sin presupuesto económico. La falta de continuidad de los programas y los constantes cambios en materia educativa hicieron que la educación entrara en un período de estancamiento, a pesar de las buenas intenciones y logros realizados por Vasconcelos. Durante el Plan Sexenal se mencionó que se debería fomentar la educación técnica y se propuso que el artículo tercero se hiciera socialista, entrando en vigor con la presidencia de Cárdenas. Sin embargo, esta situación generó mucha confusión, pues no se había definido lo que significaba tener una educación socialista, por lo que se crea el Instituto de Orientación Social para preparar a los maestros y padres de familia acerca de lo que era el socialismo, recurriendo a ideologías de justicia social. En este sentido, y a causa de esta nueva ideología en la educación, se realiza una alianza entre el magisterio y el gobierno, causando que la educación se politizara y se desentendiera de la parte académica, dando como consecuencia que se reanimara el conflicto con la Iglesia. Por último, los eventos que vale destacar de esta década son: la creación del Instituto Politécnico Nacional en 1936 con la idea de una educación técnica y popular. Y por otro lado, la creación del Sindicato de Trabajadores de la Educación de la República Mexicana. La educación durante los 30 se caracterizó por la centralización de la educación, la clandestinidad en la educación católica y por la situación académica que se encontraba por los suelos a causa de la alianza entre el gobierno y los sindicatos derivada del ideal socialista. El período de modernidad se comprende entre los 40 y finales de los 90, comenzando con la llegada de Manuel Ávila Camacho al poder, el cual buscaba una educación que unificara a la nación. Es aquí cuando entra en escena Jaime Torres Bodet, el cual inició una campaña masiva de alfabetización. Transforma el antiguo sindicato en la SENTE y crea el Instituto de Capacitación de Magisterio para preparar mejor a los profesores. Bodet hace grandes contribuciones a la educación durante este sexenio, al grado que en el 46, realiza una reforma del artículo tercero, buscando una educación neutra, sin socialismos y que tolere la educación religiosa. Durante el periodo del presidente Miguel Alemán, se buscó modernizar a la educación y vincularla con el incremento económico y los procesos de industrialización del país, por lo que surgió la idea de la construcción de Ciudad Universitaria. Sin embargo, el crecimiento demográfico rebasó la oferta educativa, afectando la calidad de la misma, por lo que los esfuerzos de modernización se vieron reducidos. Por otro lado, durante el período del presidente Ruiz Cortines, lo más importante fue que se burocratizara la educación sin tener mayor relevancia. No obstante, al terminar este sexenio e iniciar el del presidente Adolfo López Mateos, se inicia toda una revolución positiva en el aspecto académico, pues el presidente vuelve a llamar a Torres Bodet como secretario de educación y se diseña el plan de 11 años, que buscaba acabar con el rezago educativo por el crecimiento demográfico. Por lo que se hace una alianza con la SENTE. Sin embargo, esta alianza trajo consigo corrupción al sindicato, por lo que a finales del sexenio se demandan mejoras sindicales. Por otro lado, Bodet sigue trabajando en la mejora de la educación, diseñando los libros de texto gratuitos, los cuales fueron un éxito para la educación, por lo que cabe mencionar que su política educativa de textos gratuitos sigue vigente hasta la fecha. Desafortunadamente, durante el periodo del presidente Gustavo Díaz Ordaz, se vive el autoritarismo y los estudiantes universitarios se levantan inconformes causando represión y muerte en la comunidad estudiantil, lo cual trae un profundo resentimiento social hacia el Estado. Tristemente, la tendencia a la baja de la educación continúa durante el gobierno de Luis Echeverría Álvarez, pues el aumento demográfico continúa gracias a las mejoras en el sector salud, dando como consecuencia que al aumentar la matrícula, decrezca la calidad educativa. Por otro lado, el país comienza a integrarse gracias a las telecomunicaciones y se vuelve un país industrializado, lo que exige la preparación técnica para cumplir las necesidades que México requiere, por lo que se toma la decisión de dividir los libros de texto en áreas. Ya para el sexenio de López Portillo, la reforma educativa se basa en la mejora del magisterio y se eleva a un rango de universidad la carrera magisterial. Sin embargo, se presenta la crisis económica a causa del petróleo y se derrumba el presupuesto educativo. Durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, se buscó una reforma política que limitará al SNTE por su falta de lealtad durante las elecciones presidenciales, por lo que Manuel Bartlett, entonces secretario de educación, reduce el poder al SNTE. Por último, el presidente Ernesto Zedillo propone la Escuela Digna, buscando mejorar la calidad educativa y del magisterio. Además de buscar consolidar la cultura a través del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. En definitiva, el periodo de la modernidad fue una época plagada de corrupción e intereses políticos, en donde se burocratizó la educación y se formaron sindicatos que formaron alianzas con el Estado, lo que trajo que se perdiera la calidad educativa. Sin embargo, también trajo propuestas educativas interesantes y positivas, como la política educativa de Jaime Torres Bodet, que en muchos sentidos, sigue siendo de utilidad en la actualidad. Los retos a los que nos enfrentamos actualmente son muchos, incluidos la mejora de la calidad educativa, la integración de la tecnología a la educación a través de las TICs y las TAGs, la politización y corrupción de la educación, la deserción escolar, la falta de recursos e infraestructura en las comunidades alejadas de las grandes ciudades, la falta de interés y alcance de los estudios universitarios, el bajo nivel académico, la unificación del problema de cantidad versus calidad, etcétera. Por lo que es necesario buscar y recordar aquellas tendencias positivas que impactaron de manera favorable en la sociedad y adaptarlas a la época actual de manera responsable y funcional al contexto mexicano, buscando integrar valores morales en la educación que ayuden a la integración de todas las comunidades del país con un pensamiento responsable y de crecimiento nacional, con el objetivo de mejorar la situación actual del país a través de la educación por y para el bien de los mexicanos.

HISTORIA DE LA EDUCACIÓN EN MÉXICO - UNA LINEA DE TIEMPO
Marco & Bren García
16m 52s2,834 words~15 min read
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