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Clase 34 Fisiología Sanguínea - Inmunidad (Linfocitos T y B) (IG:@doctor.paiva)

Medizi

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[0:00]Hola, ¿cómo están? Bienvenidos a la trigésimo cuarta clase de fisiología en el canal Medici. Mi nombre es Eduardo Paiva y continuando con el bloque de fisiología sanguínea hablaremos de la inmunidad. Tópicos que vamos a ver en esta clase, vamos a ver algunas generalidades de la inmunidad, hablaremos de la inmunidad adquirida o adaptativa, la formación de linfocitos T, linfocitos B y anticuerpos, el sistema del complemento, cómo se activa ese sistema, la cascada del complemento en sí. Hablaremos de los tipos de linfocitos T, de la inmunización e inmunidad pasiva. Como vimos en la anterior clase, los leucocitos se dividen en dos linajes, linaje mieloide y linfoide. En esta clase veremos el linaje linfoide, específicamente, los linfocitos T y linfocitos B. Nuestro cuerpo tiene la capacidad de resistir y luchar contra microorganismos y toxinas patógenas. Esta capacidad se llama inmunidad. Existen dos tipos de inmunidad: la inmunidad innata y la adquirida. La inmunidad innata es inespecífica, o sea, ataca a cualquier invasor, siempre está listo para actuar y lo tenemos desde el nacimiento. A diferencia de la inmunidad adquirida que ya desarrolla inmunidad específica a un tipo de invasor, un invasor en específico. La inmunidad innata comprende la fagocitosis por leucocitos y el sistema retículo endotelial, los monocitos macrófagos, que lo vimos en la anterior clase. La destrucción de microorganismos ingeridos por las secreciones ácidas del estómago y las enzimas digestivas. Comprende también la resistencia de la piel por microorganismos, gracias a que la piel actúa como barrera. Y también por la presencia en la sangre de compuestos químicos y células que se unen a microorganismos y toxinas y los destruyen. Compuestos como eh las lisozimas, polipépticos básicos, el complejo del complemento que lo veremos más adelante y linfocitos citotóxicos naturales. Ahora, veamos la inmunidad adquirida, también llamada adaptativa. En esta clase nos enfocaremos en este tipo de inmunidad. La inmunidad adquirida es la capacidad de desarrollar inmunidad extremadamente específica y potente a bacterias, virus y toxinas mortales. Y desarrolla inmunidad de dos formas: por la formación de anticuerpos y por la activación de linfocitos sensibilizados. Hay dos tipos de inmunidad adquirida: la inmunidad humoral o del linfocito B y la inmunidad celular o del linfocito T. La inmunidad humoral produce anticuerpos y la celular forma linfocitos T. Ahora, nos preguntaremos, ¿qué estimula o qué inicia la inmunidad adquirida? Son sustancias llamadas antígenos, que son proteínas o grandes polisacáridos y para que la sustancia se considere antigénica debe tener una masa molecular mayor que 8000. El proceso de antigenicidad depende de grupos moleculares que están en la superficie de la molécula llamados epítopos, que son reconocidos por el sistema inmune y son consideradas antigénicas. La inmunidad adquirida es producto de los linfocitos, que son células que se localizan en su mayoría en ganglios linfáticos, pero también en tejidos linfáticos especiales. Como el bazo, timo, médula ósea, submucosa del aparato digestivo. Ahora, el tejido linfático de los ganglios linfáticos está expuesto a los antígenos de los tejidos periféricos del cuerpo. Y el bazo, el timo, la médula ósea, la submucosa del aparato digestivo, está expuesto a los antígenos de la sangre circulante, o sea, los ganglios linfáticos para los tejidos periféricos. Y estos tejidos linfáticos, los órganos linfáticos en sí, ya se encargan de reconocer a los antígenos que están en la sangre circulante. Se irán a formar dos tipos de linfocitos: los linfocitos T y los linfocitos B. Los linfocitos T forman linfocitos activados que corresponden a la inmunidad celular. Y los linfocitos B forman o generan anticuerpos, lo que corresponde a la inmunidad humoral. Los linfocitos se originan en la médula ósea, pero aún no están listas, tienen que ser pre procesadas y este pre procesamiento ocurre en órganos linfógenos, como veremos a continuación. Los linfocitos T son procesados en el timo, un órgano linfógeno, y los linfocitos B son procesados en el hígado durante la mitad de la vida fetal y en la médula ósea al final de la vida fetal y tras el nacimiento. Y fíjense en la imagen que ambos linfocitos se originan en la médula ósea. El linfocito T, fíjense, va al timo, se procesa y forman linfocitos T activados. Ya el linfocito B, fíjense, la célula B en desarrollo, linfocito B, ya va y se encarga de generar anticuerpos. Ahora, el linfocito T desarrolla especificidad frente a miles de antígenos diferentes. Por ejemplo, este antígeno, fíjense, este antígeno, que fue sensibilizado por el linfocito T. Y cuando este antígeno esté en la sangre, la próxima vez el linfocito T sensibilizado lo va a reconocer y destruir. Entonces, primero, el linfocito T lo reconoce y una vez, o sea, la próxima vez que el que que se presente ese antígeno esté en la sangre, el linfocito T automáticamente lo va a destruir, ya que adquirió una especificidad por este antígeno, o sea, específico a este antígeno. Ahora, el timo se asegura de que los linfocitos T no reaccionen frente a nuestro propio cuerpo, a nuestros propios tejidos, ya que eso sería fatal, seríamos destruido por nuestro propio sistema inmune. Y lo que hace el timo es mezclar los linfocitos T pre procesados con auto antígenos del propio cuerpo.

[6:26]Y si los linfocitos pre procesados reaccionan al propio cuerpo, son destruidos y fagocitados. El 90% de los linfocitos reaccionan a nuestro propio cuerpo, por ende son destruidos, ya el 10% no reacciona con el propio cuerpo y son útiles. Son esos 10% que van y y forman los linfocitos T, ya que el 90% son destruidos, ya que no sirven, porque reaccionan con nuestro propio tejido.

[6:53]Ahora, veamos el linfocito B, que en la etapa intermedia de la vida fetal se pre procesa en el hígado. Y en la etapa final de la vida fetal y tras el nacimiento en la médula ósea. Los linfocitos B, a diferencia de los linfocitos T, los linfocitos B no desarrolla la reactividad frente al antígeno, sino secretan activamente anticuerpos que son sustancias reactivas. Los linfocitos B tienen una mayor diversidad que los linfocitos T, ya que forman muchos millones de tipos de anticuerpos con diferentes reactividad. Cuando un linfocito sea T o B desarrolla o se sensibiliza un antígeno, el linfocito se reproduce y duplica. Los linfocitos T producen linfocitos T sensibilizados y los linfocitos B generan anticuerpos específicos. Cada linfocito T sensibilizado o anticuerpo reacciona con un antígeno específico. Cada linfocito es capaz de formar un solo tipo de linfocito T o de anticuerpo con un solo tipo de especificidad.

[8:06]Y los linfocitos diferenciados que forman anticuerpo o linfocitos T específicos se les llama clon de linfocitos.

[8:26]Estos clones de linfocitos ya son específicos a un tipo de antígeno. Los linfocitos B forman clones y fíjense que un antígeno específico, este es el antígeno, específicamente para este tipo de linfocito B, estimula la célula B. Y esta unión hace que los linfocitos B se diferencien, proliferen y secreten un tipo específico de anticuerpo para este antígeno en específico. Ya los linfocitos T tienen marcadores específicos en su membrana, la llamada proteínas receptoras de superficie o marcadores del linfocito T. Y fíjense que es bien específico, en este caso, fíjense, el linfocito T reacciona solo con este antígeno, ya que tiene receptores específicos. Entonces, el antígeno solo estimula a los linfocitos que tengan receptores específicos.

[9:25]Ya este linfocito T, obviamente, ya fue sensibilizado solo a este tipo de de antígeno. Fíjense que este antígeno no tiene, no no coincide con las proteínas receptoras de la superficie, entonces solo este antígeno fue sensibilizado en este caso por este linfocito T, que probablemente fue un clon de de de otro linfocito que reconoció al antígeno y por ende es específico, ya solo va a atacar a este tipo de antígeno. Ahora, veamos la función de los macrófagos, que lo vimos en la anterior clase, y que, recuerden, era la primera línea de defensa. Veamos la función de los macrófagos en la activación de los linfocitos. Cuando un macrófago fagocita cualquier microorganismo, fíjense, microorganismo fagocitado, el macrófago, los productos antigénicos de esta fagocitosis se liberan al citoplasma del macrófago, o sea, son productos de este, de este microorganismo invasor fagocitado. Estos productos que son liberados al citoplasma del macrófago, pasan a los linfocitos y por contacto directo de célula a célula le pasa los productos antigénicos a los linfocitos, o sea, se comunica el macrófago, se comunica con el linfocito y los productos antigénicos de de esta, de este microorganismo que fue fagocitado se los presenta, se los da a los linfocitos. Y los linfocitos activan clones linfocíticos específicos para este antígeno. Fíjense, entonces, ya los otros linfocitos, linfocitos, van a van a tener una sensibilidad a este microorganismo que ya fue fagocitado, porque ya, ya el macrófago le pasó la información de los productos antigénicos, y ahora forman clones linfocíticos para que así la próxima vez que este microorganismo invasor esté en la sangre o en tejidos, el linfocito lo destruya. Y además de esto, los macrófagos, al fagocitar, fagocitar, fíjense, el microorganismo, secretan la interleucina 1. Que esa interleucina 1 es una sustancia que favorece a un mayor crecimiento y reproducción de los linfocitos, linfocitos específicos, que fueron, que fueron sensibilizados gracias a esta presentación. Entonces, esta interleucina 1, producto de la fagocitosis, favorece a un crecimiento, un mayor crecimiento y reproducción de linfocitos específicos. Ahora, casi siempre los linfocitos T y linfocitos B se activan al mismo tiempo. Pero existe un tipo de linfocito T llamado linfocito T colaborador o T helper. Y cuando este linfocito colaborador o helper reacciona con un antígeno, secreta sustancias, una sustancia específica, sustancias llamadas linfocinas. Entonces, segrega linfocinas, los linfocitos T colaboradores o T helper y estas linfocinas activan a linfocitos B específicos para que así formen anticuerpos específicos para el antígeno. O sea, podemos ver claramente cómo los linfocitos T ayudan en la activación de los linfocitos B y la formación de anticuerpos. Ahora, hablemos de los linfocitos B y la formación de anticuerpos. Cuando un macrófago fagocita a un antígeno extraño y los presenta a los linfocitos, el linfocito B, una vez que se ha presentado el antígeno, aumentan de tamaño y adquiere aspecto de linfoblastos. Y esa linfoblasto se diferencia en plasmablastos. Y al diferenciarse en plasmablasto aumentan la cantidad de retículo endoplasmático en el citoplasma para que así secreten anticuerpos, anticuerpos a una velocidad de 2000 moléculas por segundo. Estos anticuerpos se secretan hacia la linfa y luego a la sangre. Y las células plasmáticas, o sea, los plasmablastos, pueden vivir varios días, incluso semanas, hasta que se agotan o mueren. Entonces, los linfocitos B adquieren aspecto de linfoblastos que se diferencian en plasmablastos y se segregan anticuerpos. Fíjense esto, algunos linfoblastos formados por la activación de un linfocito B no forman plasmablastos, pero permanecen durmientes en la sangre, hasta que una misma cantidad del antígeno, antígeno específico los activa de nuevo.

[14:07]A esto se denomina linfocitos de memoria. Y la segunda exposición al antígeno dará lugar a una respuesta de anticuerpo mucho más potente. Fíjense el experimento que se hizo. Le inyectaron por primera vez, fíjense, por primera vez le inyectaron un antígeno a una persona. Entonces, fíjense, respuesta primaria. La inyección, esta es la primera vez que le inyectaron el antígeno. Fíjense la respuesta, una respuesta primaria, pero cuando le inyectaron el mismo antígeno por la segunda vez, la respuesta fue mucho más potente. Fíjense la respuesta secundaria. Esto es porque ya habían linfoblastos formados, pero estaban durmiendo, que fueron sensibilizados previamente y estaban listos para ser activados por el antígeno. Y de hecho, en esta, en esta parte ya estaban, eh, listos para ser activados y para producir los anticuerpos.

[15:19]Ahora, hablemos de los anticuerpos. Los anticuerpos son gammaglobulinas llamadas inmunoglobulinas o IG. Constituyen el 20% de todas las proteínas plasmáticas. Fíjense que las inmunoglobulinas están formadas normalmente por combinación, fíjense, de cadenas polipeptidas. Dos ligeras y dos pesadas. Eso es normalmente. Y existen dos porciones: la porción variable y la porción constante. La porción variable es diferente en cada tipo de anticuerpo. Y es esta porción, la variable, que se une al antígeno específico. Y aquí tenemos la otra, la porción constante. Existen cinco tipos de anticuerpos, o sea, inmunoglobulinas. La IGM, IGG, IGA, IGD, e IGE. La IGM participa en respuestas primarias, algo rápido, como una infección aguda. La IGG, que es el que predomina, ya que constituye el 75% de las inmunoglobulinas y también protege contra patógenos invasores.

[16:31]Ya la IGA, o sea, se encuentran en las mucosas, salivas, lágrimas y leche. La IGD sirve como receptor de antígenos en los linfocitos B, aunque su función no está del todo clara. Y la IGE que produce la alergia, o sea, desencadenando la liberación de sustancias alérgenas como la histamina en los basófilos y mastocitos. También protege contra invasores macroparásitos. Los anticuerpos atacan a los invasores de dos formas: de manera directa y por la activación del sistema de complemento. Por acción directa, los anticuerpos representados, fíjense de color rojos en forma de Y. Inactivan a los antígenos de varias formas, como la aglutinación, como se ve en la imagen, esta es la aglutinación, que el anticuerpo se une con la membrana de dos antígenos y así sucesivamente hasta que formen un grupo, ¿no? Que después son, eh, fagocitados y destruidos. Por precipitación, en donde el anticuerpo se une con el antígeno de tal forma que permanecen en un tamaño grande y no pueden pasar a ningún lado y precipitan y mueren. Por neutralización, en donde los anticuerpos cubren los lugares tóxicos del antígeno, lo cual hace que pierda su toxicidad. Y por lisis, o sea, en donde los anticuerpos atacan directamente a las membranas de los antígenos rompiéndola y ocasionando su lisis o muerte. Estas acciones directas de los anticuerpos no son suficientes para proteger al cuerpo, sin embargo, existe un sistema, que de hecho es el más importante, el llamado sistema de complemento. El sistema de complemento es un sistema compuesto por unas 20 proteínas, las cuales la mayoría son precursoras enzimáticas. Las principales proteínas de este sistema son 11, denominadas C1 a C9 y la B y D. Todas estas están presentes en, eh, en las entre las proteínas plasmáticas, o sea, están en el plasma. Y fíjense que la unión antígeno anticuerpo ocasiona que la porción constante, recuerden, la porción constante del anticuerpo quede activada o descubierta.

[18:54]Esto hace que se una directamente con la proenzima C1 de la cascada de complemento. La proenzima C1, a su vez, producto del complejo antígeno-anticuerpo, como vimos, la C1 desencadena varias reacciones de tipo amplificadas, como vemos en la imagen, una cascada. Y varias reacciones causan efectos importantes para defender el cuerpo, como ser la opsonización y fagocitosis, en donde, fíjense que, ya, eh, la proteína C3B activa con fuerza la fagocitosis de neutrófilos y macrófagos, haciendo que fagociten las bacterias unidas con el anticuerpo, a lo que se denomina opsonización. También causa la lisis a antígenos, o sea, esta cascada va a causar al final, fíjense, la lisis. También la aglutinación, y hace que cambien las superficies de los antígenos, como vimos, y se unan entre sí, favoreciendo la aglutinación. O sea, el anticuerpo se une al antígeno, y el mismo antígeno que estaba unido al anticuerpo, el anticuerpo se une con otro antígeno y forman un grupo llamado aglutinación.

[20:06]También, eh, pueden atacar virus y hacerlos que pierdan su virulencia, o sea, tiene una capacidad para neutralizar a los virus. El fragmento, ahora, 5, perdón, C5A, fíjense, inicia la quimiotaxia, quimiotaxia de quién, de neutrófilos y macrófagos, o sea, los atrae. Como vimos en la anterior clase, la quimiotaxia, hace que atraigan hacia el tejido. El sistema de complemento también activa a mastocitos y basófilos para que liberen histamina, heparina y otras sustancias vasodilatadoras, para que así aumente el flujo sanguíneo local. Aunque también causa una fuga de proteínas causando edema. Y por último, tiene efectos inflamatorios que además de los, de los efectos inflamatorios causados por los mastocitos y basófilos, aumenta más el flujo, más la fuga de proteína y coagulación tisular. Como vimos en la anterior clase, en donde hablamos de la inflamación. Y esto es la activación de la vía clásica del complemento, que es una cascada iniciada, como vimos, por la unión antígeno anticuerpo. Ahora, así como los linfocitos B tienen memoria, los linfocitos T también tienen memoria, llamados linfocitos T de memoria. Y la segunda exposición al antígeno dará lugar a una formación más rápida y potente de linfocitos T activados, o sea, la respuesta es más fuerte a la segunda exposición del antígeno. Como vimos, los linfocitos T y B trabajan juntos. Ahora, los linfocitos T solo responden a los antígenos cuando existen moléculas específicas, llamadas proteínas del MHC, complejo principal de histocompatibilidad. La cual determinará si el antígeno será presentado o no será presentado. Esta proteína está situada, fíjense, en la superficie, en la membrana de las células presentadoras de antígenos. Y estas y estas proteínas están en tres tipos de células y estos tres tipos de células son las células presentadoras de antígenos. Tenemos a los macrófagos, los linfocitos B y las células dendríticas. Y como su nombre lo indica, su función es presentar los antígenos a los linfocitos T, citotóxicos y colaboradores. Aquí vemos como una célula, célula presentadora de antígeno, presenta un antígeno a un linfocito T, de una versión más animada. Más o menos así funciona. Hay varios tipos de linfocitos T, pero lo clasificaremos en tres grupos principales: linfocitos T colaboradores o helpers, T citotóxicos y T supresores. Los linfocitos T colaboradores o helpers son los más numerosos. Forman una serie de medidores proteicos llamados linfocinas. Entre las más importantes linfocinas se encuentra las interleucinas 2, 3, 4, 5, 6, el factor estimulador de colonias de granulocitos-monocitos, e interferón delta. Y sin la presencia de las linfocinas de los linfocitos T colaboradores o helper, el sistema inmune estaría casi paralizado. De hecho, son los linfocitos T colaboradores o helper, los que se destruyen por el VIH, el virus de inmunodeficiencia humana, desprotegiendo así el cuerpo. Y es importante ya que cumplen las siguientes funciones: estimula el crecimiento y proliferación de linfocitos citotóxicos y supresores. En especial es la interleucina 2 que tienen un efecto más potente. Estimula el crecimiento y diferenciación de linfocitos B, células plasmáticas y secreción de anticuerpos. En especial la interleucina 4, 5 y 6. Estas tres interleucinas son tan potentes al estimular a los linfocitos B que se les ha llamado factores estimuladores del linfocito B o factores de crecimiento de linfocito B. También detiene al macrófago por sustancias quimiotácticas en la zona inflamada y activan macrófagos para ser más eficientes la fagocitosis. Y por último, estimula y amplifica la respuesta del linfocito colaborador, así como toda la respuesta al antígeno invasor, potenciado por la interleucina 2. Con esto podemos ver que los linfocitos T colaboradores son muy importantes para la defensa. Las personas con SIDA son atacados por muchos agentes oportunistas, ya que no tienen linfocitos T colaboradores. Ya que los linfocitos T colaboradores, como les dije, fueron destruidos por el virus de inmunodeficiencia humana y debido a una infección, infección oportunista y debido a la inmunosupresión, los pacientes fallecen. Ahora, son los linfocitos T citotóxicos que realizan un ataque directo a microorganismos y a veces a células propias. Liberan una proteína llamada perforina que agujerea literalmente la membrana de la célula atacada y libera sustancias citotóxicas. Fíjense en la imagen, los linfocitos T citotóxicos destruyendo a a la célula, a la célula antigénica, mediada obviamente por células presentadoras de antígeno, que presentaron esta célula, a presentaron esta célula a los linfocitos y fíjense cómo los linfocitos citotóxicos lo destruyen. Pero a veces las reacciones inmunitarias excesivas por los linfocitos T citotóxicos pueden dañar los tejidos del propio cuerpo. Y para evitar eso existen linfocitos T llamados linfocitos T supresores. Los linfocitos T supresores son capaces, como su nombre lo indica, de suprimir las funciones de los linfocitos T citotóxicos y colaboradores para evitar dicho daño.

[26:17]Los linfocitos T supresores intervienen de forma importante en la limitación del sistema inmune de atacar los propios tejidos del cuerpo. Y esta limitación del sistema inmune en atacar los propios tejidos, gracias a los linfocitos T supresores se le llama tolerancia inmunitaria. Esta tolerancia se debe a una selección clonal durante el pre procesamiento. Recuerden que los linfocitos T se procesan en el timo y los linfocitos B en la médula ósea. Ahora, si los linfocitos reaccionan contra tejidos del propio cuerpo, son destruidos y fagocitados. Ahora, veamos la inmunización por la inyección de antígenos. Esto se ha usado durante mucho tiempo para inmunizar al cuerpo contra una enfermedad específica. Se inyecta microorganismos muertos o atenuados que no son capaces de provocar enfermedad, como microorganismos de la fiebre tifoidea, tos ferina, difteria, o sea, todos son, se inyectan microorganismos muertos. O si no, microorganismos atenuados, como microorganismos de la varicela, fiebre amarilla, poliomielitis, sarampión e incluso se, pueden inyectar toxinas que fueron tratadas químicamente y fueron tratadas, lo que, lo que hicieron fue destruir su toxicidad. Para que así nuestro cuerpo lo reconozca sin que nos destruya, porque químicamente le quitamos su toxicidad y nuestro cuerpo cree inmunidad específica por los procesos vistos anteriormente, como el tétano y el botulismo. Existe también la inmunidad pasiva, que se consigue sin inyectar antígeno, pero es temporal. ¿Y cómo se lo consigue? Se lo consigue infundiendo anticuerpos, linfocitos T activados o ambos, obtenidos de la sangre de otra persona o animal que haya sido inmunizado activamente frente al antígeno.

[28:24]Esta inmunidad dura varias semanas si la transfusión fue de personas, pero solo unas horas a días si fue de animales.

[28:36]De bibliografía utilicé el tratado de fisiología Guyton Hall, edición número 13. Muchas gracias, te mando un abrazo.

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