[0:01]Caminos de éxito. Grandes ideas que cambiarán tu vida.
[0:21]Como seres humanos, poseemos tanto mente racional como emocional. La mente racional está relacionada con nuestra capacidad de emitir pensamientos de manera lógica y analítica. Es un proceso del cual somos completamente conscientes. En contraste, tenemos nuestra mente emocional, encargada de los sentimientos e impulsos. Nuestras emociones han sido un legado que nos han dejado nuestros antepasados a través de miles de años de evolución. Nuestros más primitivos ancestros solo poseían cerebro reptiliano y cerebro límbico. Tiempo después se desarrollaría la neocorteza, la cual es responsable de nuestra parte racional. Esto explica por qué hay tanta relación entre nuestros pensamientos y sentimientos, los cuales cuando operan en armonía, nos ayudan a tomar mejores decisiones y a tener comportamientos más asertivos. Sin embargo, debido a esa estrecha relación que existe entre nuestra parte racional y emocional, en ocasiones se produce lo que se denomina secuestro neuronal. Donde nuestro cerebro límbico, encargado de nuestras emociones, es capaz de controlar nuestra racionalidad. Es por ello que a veces impulsados únicamente por nuestras emociones, tenemos comportamientos completamente irracionales, como por ejemplo, gritar, insultar e incluso golpear a alguien en un momento de ira. Es por ello que controlar nuestras emociones es un factor fundamental y determinante para tener resultados satisfactorios en muchos aspectos de nuestra vida. Esta nueva perspectiva nos muestra que nuestro coeficiente intelectual por sí solo no determina éxitos futuros. Ya que la inteligencia emocional puede llegar a ser incluso más importante. Tener inteligencia emocional abarca cinco pilares fundamentales. El primero de ellos es entender nuestras propias emociones, donde tenemos que reconocer nuestros sentimientos, ser conscientes de nuestro estado anímico y saber lo que lo está provocando. El segundo es manejar nuestras emociones, es decir, saber controlar y tener comportamientos asertivos cuando una emoción emerge. El tercer factor es la motivación, a mi juicio, este es uno de los más importantes. Y tiene que ver con la capacidad de estar motivado y persistir a pesar de no obtener los resultados deseados. También tiene relación con la capacidad de evitar la gratificación inmediata. En un vídeo anterior ya habíamos hablado sobre el famoso experimento del más melo, donde aquellos niños que tuvieron la capacidad de esperar 15 minutos para recibir dos más melos en lugar de uno, mostraron años más tarde mejores resultados en muchos aspectos de sus vidas. El cuarto pilar fundamental es la habilidad para reconocer las emociones de los demás. Esto es denominado empatía y por último, tenemos la capacidad para administrar tus relaciones con los demás. Ahora veamos en más detalle cuáles son las emociones más importantes que debemos aprender a controlar, ya que pueden afectar negativamente nuestra vida. La primera de ellas es la ira. El problema con esta emoción es que si no la controlamos va a ir aumentando progresivamente. Es por ello que en ocasiones vemos como dos personas empiezan con una discusión aparentemente tranquila y luego llegan incluso a los golpes. Por ello, cuando estés enojado, lo mejor será buscar distracciones tales como dar una caminata, ver alguna película, leer, pero lo aconsejable es tratar en lo posible de no pensar en la situación que te hizo enojar, ya que entre más pienses en ello, más razones encontrarás para seguir enojado. La segunda emoción a controlar es la ansiedad. Como seres humanos somos expertos en visualizar los peores escenarios posibles. Nos preocupamos incluso por cosas que jamás van a suceder. Por eso lo mejor en este caso siempre será preguntarte, ¿qué es lo peor que puede pasar? Seguramente con esto descubrirás que las consecuencias en la mayoría de ocasiones no son tan catastróficas como piensas. Y por último, es importante evitar la depresión. Para ello puedes buscar distraerte con otras personas, hacer ejercicio o ayudar a los demás a través de servicio comunitario. Controlar las emociones negativas es importante porque estas pueden tener repercusiones directas en nuestra salud. Se dice que las personas que sufren de ansiedad tienen un doble de posibilidad de contraer una enfermedad. Por otra parte, la ira parece ser la emoción que más daño hace a nuestro corazón. Esto no significa que tengas que suprimirla en todo momento. Es normal tener un disgusto de vez en cuando, pero lo más importante es tener cuidado en que este comportamiento no se vuelva recurrente. Por otro lado, las emociones positivas que debemos cultivar es el optimismo y la esperanza, las cuales nos ayudan a tener grandes expectativas sobre nuestros resultados. En el libro se describe como los estudiantes de Asia no aceptan las debilidades académicas, sino las ven como una oportunidad para estudiar más, lo que a la larga les brinda mejores resultados. En otro campo donde estas emociones parecen jugar un papel fundamental es en los vendedores. Aquellos con una mentalidad más positiva pueden aceptar con mejor disposición la alta tasa de rechazos y logran mejores resultados de ventas. En cuanto a la salud, el optimismo también puede jugar un papel muy importante. En un estudio realizado con 122 hombres, quienes habían sufrido un ataque al corazón, se tomaron los 25 más optimistas y los 25 más pesimistas. 8 años después se determinó que 21 de los más pesimistas habían muerto, mientras que de los más optimistas solo lo habían hecho seis. Como vemos, entender nuestras emociones y controlar nuestros impulsos nos permite mejorar muchos aspectos de nuestra vida. La inteligencia emocional también nos ayuda a tener empatía con las demás personas, a escuchar sus puntos de vista, lo que a la larga nos brinda la posibilidad de tener mejores relaciones. En los negocios este aspecto es muy importante. Imagina por un momento un jefe cuyo temperamento sea tan intimidante que a las demás personas les de temor hacerle una sugerencia. Esto afectaría la capacidad de comunicación, lo cual puede traer resultados catastróficos. Tal como ocurrió con un piloto de avión, quien tenía un temperamento tan fuerte que su copiloto por evitar confrontaciones, no le hizo saber que estaba cometiendo errores, y el resultado, el avión terminó en un accidente donde murieron 10 personas. Esto es un ejemplo donde podemos ver que lo mejor siempre será tener la capacidad de ver los otros puntos de vista, de no irritarnos, sino estar abiertos a aceptar las críticas. Si eres tú quien necesita lanzar una crítica, procura ser específico y ofrecer una solución efectiva. Recuerda que hoy un líder no es aquel que domina, sino aquel que persigue metas comunes con todo un equipo. Todo lo explicado anteriormente es una invitación a conocer y manejar adecuadamente nuestras emociones. No hacerlo implica escalar conflictos que se hubieran podido resolver por medio del diálogo. También las personas que no son conscientes de sus emociones son más propensas a utilizar el alcohol o las drogas para cambiar su estado emocional. Pero esto nunca será una solución efectiva y lo que hará será crear dependencia. La falta de inteligencia emocional también es la responsable de muchos actos violentos que bajo otras circunstancias hubiesen sido prevenidos. Por último, recapitulemos, tenemos dos tipos de mentes, una mente racional y una mente emocional. Nuestra mente emocional es heredada de nuestros ancestros y fue a partir de ella que se desarrolló la neocorteza, responsable de nuestro pensamiento lógico y analítico. Esto explica por qué hay tanta relación entre nuestros pensamientos y nuestras emociones. En la mayoría de ocasiones, tanto nuestra razón como nuestra emoción operan armónicamente, lo que nos permite tomar mejores decisiones y tener comportamientos asertivos. Sin embargo, en algunas ocasiones, nuestro cerebro emocional toma control de nuestra razón, lo cual nos lleva a hacer cosas o tomar decisiones de las cuales luego nos arrepentimos. Por ello se considera importante tener inteligencia emocional, para lo cual es necesario tener en cuenta lo siguiente. Primero, conocer nuestras emociones, segundo, manejarlas, tercero, tener motivación, especialmente en los momentos donde las cosas no están saliendo como deseamos. Cuarto, aprender a reconocer las emociones en los demás, y por último, aprender a manejar nuestras relaciones. Es importante también tener en cuenta que las emociones negativas que más debemos controlar son la ira, la ansiedad y la depresión, ya que tienen repercusiones directas en nuestras relaciones. En nuestra salud y en los resultados que obtenemos. De esta manera concluyo el resumen con algunas de las mejores ideas de este libro. Si te gustó este vídeo, por favor apóyame con un me gusta y suscríbete a mi canal para tener más resúmenes animados como este. Muchas gracias por el apoyo recibido y esperen un nuevo vídeo pronto.



