[0:04]Alejandro Magno, la figura más carismática de la antigua Grecia. El hijo del rey de la lejana Macedonia llegará a ser el mayor conquistador de todos los tiempos.
[0:20]Nadie había contado con que alguien fuese a intentar conquistar todo el mundo y tampoco con que casi lo lograse. Fue el primer europeo que fundó un imperio mundial que llegaba desde el Mediterráneo hasta el extremo del mundo conocido.
[0:42]Para él, la gloria en el campo de batalla era más valiosa que su propia vida. Convirtió la guerra en una misión sagrada. Cuando llegaba a un lugar, lo hacía como liberador y soñaba con un imperio en que los pueblos viviesen en paz bajo su gobierno. Muy pocas personas han influido en la historia tanto como lo hizo Alejandro Magno.
[1:14]Alejandro Magno. El camino hacia el poder. La historia de Alejandro comienza con una leyenda. Se dice que los dioses anunciaron su nacimiento con unos increíbles fenómenos naturales.
[1:35]Se cree que las contracciones de Olimpia empezaron durante la noche del 20 de julio del 356 antes de Cristo. La familia real deseaba un hijo, ya que necesitaban urgentemente un sucesor.
[1:58]En realidad, Alejandro es el segundo hijo de Olimpia, pero será él quien lleve a Macedonia a un futuro próspero y glorioso.
[2:10]Alejandro.
[2:14]Sé digno de tu nacimiento.
[2:19]En el siglo IV antes de Cristo, Grecia está cambiando. Unos se aferran a un mundo de mitos y antiguos dioses, mientras otros se esfuerzan por dar explicaciones científicas.
[2:35]Las grandes ciudades marcan el ritmo de las nuevas corrientes. Sobre todo, Atenas, que ha proclamado la democracia. Allí son los ciudadanos quienes determinan la política de la ciudad. La patria de Alejandro está al norte del Olimpo, en una región rural, lejos de las modernas ciudades. Macedonia había sido siempre un sencillo estado rural. Un reino sin importancia económica y cuya existencia política estaba siempre en peligro. El padre de Alejandro, Filipo II, fue el primero en demostrar de qué eran capaces él y su reino. Organizó su ejército, desarrolló nuevas armas e hizo de la caballería la principal fuerza de ataque. En algunas batallas logró ampliar su reino y forjar alianzas. Pero las cuatro grandes ciudades resistían y se hacían fuertes frente al poderoso rey. Macedonia es un país bárbaro, decían. El insultado reino no reparó en gastos para modernizar su estado según el modelo griego.
[3:51]El progreso impulsó a Filipo y se sentía especialmente en la capital de Macedonia, Pela. El rey desarrolló un sencillo asentamiento siguiendo el ejemplo de las metrópolis florecientes hasta convertirlo en una magnífica capital. Ahí, en un tiempo de gran inestabilidad, creció Alejandro. El heredero recibió la mejor educación. Todos los días practicaba con las armas y entrenaba en el combate cuerpo a cuerpo. Su educación guerrera lo preparaba para su duro futuro. Quien desea gobernar, debe saber luchar. Su padre Filipo lo vivió antes que él. Pasaba mucho tiempo combatiendo en la guerra, mientras Olimpia mantenía vigilados a sus súbditos. Gánate el respeto de tus compañeros, Alejandro.
[4:59]Eres incapaz de defenderte solo, eres débil. Ven aquí. Déjame. ¿Qué te pasa, hijo mío? Perdóname, padre. Es que Nunca puedes mostrarte débil. Tienes que ser el mejor en todo, siempre. Déjalo. Es solo un niño. Tú no te metas. Macedonia necesita guerreros. ¿Y qué me dan mis esposas? Mi primer hijo es idiota y el segundo es débil. Soy el hazmerreír de amigos y enemigos. Alejandro, Efesión, demostrad lo que habéis aprendido.
[5:47]En cuanto a la relación personal entre Filipo y Alejandro, creo que es importante tener en cuenta que Filipo se casó siete veces, pero de todos esos matrimonios solo tuvo dos hijos varones. El primer hijo varón, Filipo Arrideo, al parecer no estaba a la altura. Es posible que tuviese algún tipo de discapacidad física e incluso alguna discapacidad intelectual. Por eso Alejandro era el único hijo en condiciones de suceder a Filipo. Alejandro no solo debía medirse con su padre, sino también con sus orígenes divinos. Un mosaico de Pela lo representa como Heracles, el hijo de Zeus, junto a un león.
[6:46]El león representa la ascendencia real de Alejandro. La forma de Heracles, su posición divina. Debía estar a la altura de ambas. Los padres de Alejandro también creían tener orígenes sobrenaturales. Eso se conoce como mito fundacional y no es nada excepcional en la Antigüedad. Muchas familias reales fundamentan su poder en la elevación de sus orígenes. La fe en los dioses era algo muy serio en Macedonia. Nadie ponía en duda que Alejandro, el heredero del trono, poseía facultades sobrehumanas por naturaleza.
[7:44]Ven aquí, mi niño.
[7:48]No hagas caso a tu padre. Tiene un corazón de piedra. Pero siempre hago lo que quiere. ¿Por qué está tan decepcionado conmigo? Ven aquí.
[8:05]No.
[8:09]No está decepcionado, tiene envidia. Sabe que por tus venas corre sangre más noble que por las suyas. Madre, no digas eso. Ni siquiera tú lo crees. Te voy a contar un secreto.
[8:26]La noche que te concebí, escuché truenos.
[8:35]¿Y no te ocurrió nada?
[8:39]¿No lo entiendes? Zeus te engendró.
[8:48]Zeus es tu padre. Filipo lo sabe y está celoso de ti.
[9:02]Esta es, por supuesto, una historia espectacular. Alejandro es en realidad hijo de Zeus.
[9:10]Ese tipo de historias se contaban para explicar el origen de personas famosas de la Antigüedad. En las leyendas las madres tenían sueños fascinantes y los dioses se presentaban en forma de animales, bien en sueños o en la realidad. Y engendraban hijos que en el futuro realizarían actos valientes y heroicos.
[9:43]Alejandro se comparaba con los héroes de la mitología griega. Su sueño era superarlos a todos, ser siempre el mejor.
[9:54]Alejandro venera sobre todo a Aquiles de la Guerra de Troya. Aquiles es el protagonista, es invulnerable, el guerrero más valiente de los griegos. A su lado lucha su fiel amigo Patroclo. Ambos caen en el campo de batalla, pero sus hazañas los convierten en inmortales.
[10:16]Aristóteles, uno de los grandes sabios de Grecia, encarga una copia del texto para Alejandro. El hijo del rey tiene 13 años cuando Aristóteles viaja a Pella para ser el preceptor del príncipe.
[10:35]De él, Alejandro aprende todo sobre la cultura griega, arte dramático, geografía, ciencias naturales, literatura y filosofía. Pero lo más importante era el estudio de la Iliada de Homero. Una obra muy famosa que todos los griegos conocían. ¿Sabes qué le dijo el padre de Aquiles a su hijo? Que debía ser siempre el mejor y superar a todos los demás. Eso podría haberlo dicho mi padre. Tal vez tu padre sea más sabio de lo que muchos creen. ¿Aquiles lo logró? La ambición de Aquiles no tenía nada que ver con la de las personas normales. Estaba lleno de justa ira. ¿Por qué? Porque vengó a su amigo Patroclo e hizo arrastrar el cuerpo del asesino por el polvo durante días. Eso es. Aunque también demostró humanidad, ya que le dio un entierro digno. Pero Aquiles pudo elegir. Una vida larga que caería en el olvido o una vida corta con fama eterna. Yo nunca lo conseguiré. ¿Por qué no? Porque mi padre no me deja. Antes de que yo pueda hacer nada, ya habrá conquistado toda Grecia él solo. Te voy a enseñar algo. Ven.
[12:12]Él que se quede con Grecia. Tú tienes todo el mundo. Del Imperio persa que llega hasta el fin del mundo. Hasta la India. Hace más de 100 años su rey atacó Grecia. Devastó nuestras ciudades e incendió la Acrópolis de Atenas. ¿Y después qué sucedió? Los griegos se unieron para expulsar a los persas. ¿Y qué me queda a mí? Los persas siguen representando un peligro. Sus soldados están al otro lado del Helesponto, a las puertas de nuestro país. Incluso la tumba de Aquiles está en manos de esos bárbaros.
[13:01]¿Quieres fama eterna? Une a los griegos y guíalos contra los persas. Es un propósito digno de un héroe de leyenda.
[13:18]Aristóteles, hijo de un médico, era un sabio que dominaba todas las ciencias. Con él, Alejandro aprendió medicina, ciencias naturales y la obra de Homero, naturalmente. Alejandro estudiaba con avidez. Sus ganas de aprender tuvieron gran importancia en su vida posterior como explorador y admirador de Homero. Se recuerda una de sus frases. Filipo me dio la vida. Aristóteles me enseñó a vivir. La escuela de Aristóteles se encuentra en un aislado santuario dedicado a las ninfas. Un lugar ideal para dedicarse a la búsqueda del conocimiento.
[14:10]La naturaleza tiene tantos secretos que no podemos descubrirlos solamente mediante la reflexión. Salid al mundo y observadlo, debéis sentirlo, gustarlo, olerlo y explorarlo con todos los sentidos. Adelante, inténtalo.
[14:28]Observar y comprender.
[14:37]Mira, una pluma. Y ahí está el nido. Venga, vamos a coger un huevo. Imposible, la madre te sacará los ojos. Tú sácala del nido y yo lo cojo. Es muy peligroso. Aquiles y Patroclo no tenían miedo. Vamos. El valor de Alejandro era proverbial. Aceptaba todos los desafíos.
[15:20]¡Alejandro, el pájaro vuelve al nido, baja rápido!
[15:34]¡Bravo! ¡Uh uh!
[15:43]Una línea muy delgada separa el valor de la imprudencia. Siempre hay que calcular bien los riesgos. Solo entonces triunfarás, no lo olvides. Este huevo demuestra que no he sido imprudente, sino valeroso. Tus palabras son más inteligentes que tus actos. Y quien solo sigue sus pasiones no actúa con juicio.
[16:20]Es todo por hoy.
[16:25]Tres años después, Alejandro estaba preparado para gobernar. Y casi todo lo había aprendido de Aristóteles. Aunque no siempre estaban de acuerdo, el filósofo fue siempre uno de sus consejeros más cercanos. La leyenda más conocida de la infancia de Alejandro es la que habla de la doma de Bucéfalo. ¿Qué hace aquí tu padre? Busca caballos para la guardia real. Estoy deseando luchar juntos, tú y yo, al lado del rey. Yo también. Pero, de verdad, ¿crees que mi padre me va a querer a su lado? ¿Qué me traes hoy? Un caballo solo digno de un rey, Bucéfalo, mi mejor caballo.
[17:14]¿Por qué se llama Bucéfalo? Significa cabeza de buey. Algunos dicen que es por la marca de fuego y otros porque es tan testarudo como un buey. Es espectacular. ¿Cuál es su precio? Por 30 talentos es tuyo. Un precio alto por un gran caballo. Déjame echarle un vistazo.
[17:36]Según las fuentes, muchos intentaron montarlo, pero nadie lo logró.
[17:59]Sé por qué Bucéfalo está tan nervioso. ¿Por qué? Espera. Ya tengo muchas yeguas salvajes, ¿no lo ves? ¿Qué voy a hacer con un caballo tan miedoso? Padre, yo puedo montarlo. No seas tan osado, vas a lograr tú lo que no han logrado estos hombres. Por favor, déjame intentarlo. Si no consigo domarlo, te devolveré el dinero. Como quieras. Te daré seis talentos. No quiero ver cómo mi hijo se endeuda tan joven.
[18:32]No tengas miedo.
[18:36]Te asustas de tu propia sombra, ¿verdad?
[18:42]Despacio.
[18:48]Mirad eso. Es mi hijo.
[18:54]Hijo mío, búscate un reino a tu altura, Macedonia se te queda pequeña.
[19:04]La historia de la doma ilustra el afán de conquista de Alejandro y hace que su caballo sea uno de los animales más famosos de la Antigüedad. El vínculo entre el semental y el hijo del rey era excepcional. Nadie más que él podría haber domado a Bucéfalo.
[19:28]Esas historias sirven para explicar algo excepcional.
[19:35]Sirven también para poder entender un acto o un personaje histórico.
[19:43]De repente, aparece un joven que susurra a los caballos y ayuda a uno de ellos a recuperar la estabilidad psicológica.
[20:04]A los 16 años, la infancia de Alejandro termina abruptamente. El príncipe se enfrenta a una gran tarea llena de responsabilidad. La agresiva política expansionista del rey Filipo ha causado un nuevo conflicto. La guerra amenaza a Macedonia.
[20:26]Filipo se va a la guerra y Alejandro debe ocuparse del gobierno en su ausencia. Dejo mi reino en tus manos y te nombro corregente.
[20:47]El detonante de la nueva crisis es un ataque en los Dardanelos. Filipo se hace con un barco de cereales destinado a Atenas.
[20:59]La poderosa ciudad de estado se enfurece y recuerda un antiguo ultraje. Cuando los persas quemaron los templos de la ciudad de Atenas 150 años antes, Macedonia estaba aliada con los atacantes.
[21:17]Para los atenienses, la reconstrucción del santuario era un símbolo de su triunfo sobre los odiados persas. Por fin habían expulsado al enemigo.
[21:34]Al pie de la ciudad fortificada llegaron a vivir unas 80.000 personas. Atenas funcionaba como una democracia. En los asuntos importantes, los ciudadanos tomaban las decisiones. Ya no había monarcas como entre los macedonios o los persas. Demóstenes dirige a los que se oponen a Filipo. Y en un discurso encendido el político exige al Consejo parar los pies a los macedonios con toda la fuerza del ejército.
[22:11]Nuestros padres y abuelos nos hicieron griegos libres con hechos, no con palabras. Con su propia sangre nos liberaron de la tiranía de los persas. Pero la libertad de Atenas vuelve a estar en peligro y el culpable es Filipo, el rey de Macedonia. Pero fueron los persas los que arrasaron nuestra ciudad, no los macedonios. Debemos tratarlos como amigos y no como una amenaza, estando a su lado podremos atacar y aniquilar a nuestros enemigos, los persas. Pero los macedonios no son griegos, sino bárbaros y son tan traicioneros como los persas. Si nos aliamos con ellos, estaremos metiendo al enemigo en nuestra propia casa. La batalla por Delfos tensa la situación. El complejo religioso no es solo el lugar más sagrado para los griegos, sino que tiene un importante papel político. Quien controla Delfos tiene la supremacía en el país.
[23:23]Generalmente, es Atenas quien protege la ciudad sagrada, pero hay otras ciudades griegas con pretensiones sobre Delfos. Los macedonios, al asalto, se presentan como salvadores del santuario.
[23:37]Atenas se siente humillada cuando los bárbaros del norte se hacen con el poder sobre Delfos. Buscan aliados por toda Grecia para enfrentarse al odiado rey Filipo. Los ejércitos se enfrentan cerca de Queronea. También Alejandro y sus compañeros participan. Para la mayoría de ellos, es su primera gran batalla en el ejército real. En el ejército macedonio luchan solo los mejores hombres, como su amigo Clito, todo un veterano. También está Parmenión, un viejo general. Él y Ptolomeo son compañeros de Alejandro desde niños, igual que su confidente, Efesión.
[24:32]Los macedonios saben que quien gane la batalla del 2 de agosto del 338 antes de Cristo determinará el futuro del mundo Egeo. Los ejércitos son más o menos parecidos. Constan de unos 34.000 hombres cada uno.
[24:51]Alejandro se encarga de la caballería. Todo depende de ellos. Fama y honor, vida y muerte, todo o nada. No decías que tu padre no dejaría nada para nosotros.
[25:08]Estaba equivocado. ¡Preparaos! ¡Atentos a mi orden! Alejandro y sus hombres se enfrentan a un duro reto. La caballería debe abrir el ataque. Como Aquiles y Patroclo.
[25:31]La caballería real dirigida por Alejandro aniquiló el batallón sagrado de Tebas, el temido grupo de élite.
[25:44]La infantería de Atenas cae en una trampa. Un muro de lanzas mortales.
[26:01]La batalla ha terminado. Macedonia es la nueva superpotencia militar en Grecia. Y Alejandro, el héroe de Queronea. Como comandante de la caballería, Alejandro se llevó la gloria de la victoria. Naturalmente, su imagen entre los macedonios y también entre los griegos, mejoró notablemente. Demostró que estaba preparado para ser rey. Poco después de la batalla, Filipo convoca en Corinto a representantes de todas las ciudades. Esparta no asiste. Allí firman una alianza que prohíbe estrictamente a los griegos luchar entre sí. Macedonia les propone atacar juntos a los persas.
[26:56]De camino a casa, Filipo se para en el Oráculo de Delfos. El rey quiere saber cuáles son sus probabilidades de vencer a tan poderoso rival. El rey paga al divino Apolo con una corona de laurel hecha de oro. La sacerdotisa consulta al oráculo que habla por su boca. Los vapores ponen en trance a la pitonisa que accede al mundo y a la sabiduría de los dioses. O eso creían los antiguos griegos. La pitonisa respondía a las consultas de los pobres con sí o no. Pero los ricos, como Filipo, obtenían profecías exclusivas. Ha dicho el toro coronado pronto encuentra su fin y es él quien debe aportar la víctima del sacrificio. Está hablando del sacrificio de un toro, signo de la muerte del rey. ¿Pero a qué rey se está refiriendo, al rey de los persas o a Filipo? Las profecías de la pitonisa eran ambiguas.



