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Acontece que no es poco | Olympe de Gouges y la aprobación del voto femenino en Francia… un rato

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[0:09]Invocando un derecho largamente peleado, largamente negado y que hoy, afortunadamente, está fuera de duda.
[0:09]Lo que pasa es que aquí, como en todas las conquistas, hay que mirar a las personas, a los y a las que se partieron la cara para conseguirlo.
[0:09]Vamos a aprovechar una fecha para luego recoger hilo e irnos siglo y pico atrás con esta con esta señora, pero sin movernos del sitio, sin salir de París.
[0:09]Pues eso ocurrió en Francia, aquí también pasa, pues eso ocurrió en Francia aquel 12 de febrero, que la Asamblea Francesa, que es como decir el Congreso, aprobó que las mujeres pudieran votar.
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[0:09]Hola, Nieves, buenas tardes. ¿Qué tal, Carles? Buenas tardes. Bienvenida, ¿qué tal? Muy bien. Muchas gracias. Yo también muy bien. Hoy abrimos semana, esta semana va a ser especial, ¿eh? Pero hoy abrimos semana en este Acontece que no es poco. Invocando un derecho largamente peleado, largamente negado y que hoy, afortunadamente, está fuera de duda. Bueno, al menos en la inmensa mayoría de de países civilizados. Lo que pasa es que aquí, como en todas las conquistas, hay que mirar a las personas, a los y a las que se partieron la cara para conseguirlo. Y hoy hablamos, yo creo que para mucha gente descubrimos a una mujer, Olympe de Gouges, decisiva para la aprobación del voto femenino en Francia, Sí, sí, sí, tremenda y y no se habla poco, se habla poco de Yo no tenía ni idea de quién es esta mujer. Bueno. Y Alicia me está mirando y tampoco la tampoco le suena. Olympe. Sí. Olimpia también se llama, Olympe de Gouges. Vamos a aprovechar una fecha para luego recoger hilo e irnos siglo y pico atrás con esta con esta señora, pero sin movernos del sitio, sin salir de París. El 12 de febrero de 1932, después de muchos años de bronca de las mujeres desde que la primera sufragista francesa empezara a dar la turra, que era la gran Olympe de Gouges, por fin, por fin en el 32 la Asamblea Nacional francesa aprobó el voto femenino, pero para un ratico, solo un solo un rato. Porque pasó eso que desconcierta a mucha gente todavía que no que no hace por entenderlo y que todavía hoy seguimos oyendo que ocurre en los países que tienen Congreso y y Senado, que se tiran y no se sabe el tiempo discutiendo un asunto en el Congreso, y cuando lo sacan adelante, ese asunto pasa al Senado y lo tiran abajo. Pues eso ocurrió en Francia, aquí también pasa, pues eso ocurrió en Francia aquel 12 de febrero, que la Asamblea Francesa, que es como decir el Congreso, aprobó que las mujeres pudieran votar. Pero el sufragio universal en Francia duró menos que Paris Hilton en una biblioteca, la verdad. Resulta que la ley, Sí, sí, tira, tira, tira. Bueno, eh, la ley llegó al Senado y los más que senadores, podríamos llamarlos frenadores, pues llegó al Senado y y los señores eh senadores dijeron, mira, los señores asambleístas han tenido un mal día, seguramente han bebido, y esto de que las mujeres voten no se puede permitir. El argumento que dio uno de los senadores para impedir el sufragio universal fue el siguiente: Estamos dispuestos a dar a las mujeres todo lo que su sexo tiene derecho a pedir, pero fuera de la política. Darles el derecho al voto es un salto a lo desconocido. Hay que defender la República del feminismo. Yo con me cago en todo. Yo si lo pillo me lo como.

[2:55]Eres tonto, muchacho, tú eres tonto y en tu casa lo tienen que saber. Porque aquí estamos hartos de saberlo que eres tonto y qué le vas a hacer. Eres tonto, muchacho, tú eres tonto. No comprendes ni quieres comprender. A las chicas que tanto te enamoran. Eres tonto y qué le vas a hacer. A que te ha gustado la canción. A que sí. A que es oportuna. A que es oportuna. Hombre, es más siempre encuentro la canción oportuna. Bueno, de hecho, de hecho las francesas, con todo este lío, acabaron siendo las más tardías en conseguir el derecho a votar, pese a que Francia había sido pionera en su momento en reivindicar los derechos del ciudadano, pero se ve que no de las ciudadanas, o no tanto, ¿no? Claro. Fíjate, es que es que son estas paradojas paradojas de la historia. Las francesas no consiguieron su derecho a voto hasta 1945. Después de la Segunda Guerra Mundial, Tremendo. Esto es algo parecido a cuando contamos que los franceses declararon que todos los hombres nacían libres e iguales, menos los negros de la colonia de Haití.

[4:06]Que estos convenía que siguieran siendo esclavos. No les venía bien a los ciudadanos franceses dejar de tener mano de obra gratis, ni les venía bien que las mujeres votaran. Porque una cosa son las personas y otra los negros y las mujeres, que son categorías distintas. Y respecto a esto hay hay un hay una anécdota simpática, podríamos decir. Y y es que el fíjate que el primer lugar del mundo donde se aprobó el voto femenino, pero sin querer, claro, fue en Nueva Jersey en 1776, y eso y se se incluyó en la Constitución, también por error, todo fue todo fue sin querer. Eh para entendernos, cuando las 13 colonias británicas se juntaron y se declararon Estados Unidos de América, cada Estado redactó su su propia Constitución, antes de redactar la famosa, la que iba a ser para todos. Y en la redacción de la Constitución de Nueva Jersey de 1776, se empleó el término personas para referirse a quienes podían ejercer el derecho a voto. Claro, qué tontería, en cuanto se percataron, enmendaron su Constitución y sustituyeron la palabra personas por hombres. Bueno, pues repetimos, repetimos.

[5:13]y en tu casa lo tienen que saber. Porque aquí estamos hartos de saberlo. Que eres tonto y qué le vas a hacer. Con todos desde Francia hasta Nueva Jersey. Oye, de eso sí podemos presumir en España de haber sido un país pionero en el voto femenino porque aquí se reconoció en 1931. Es que conviene insistir y es que el siempre nos lo recuerda él porque hay que insistir en ello. El sufragio universal en España se consiguió en el Congreso debatiéndolo, peleándolo con la palabra y ganándolo.

[5:48]Eso no se ha conseguido en ningún otro país. En otros lugares ha sido en plan lucha callejera, prácticamente manifestaciones, broncas, encarcelamientos, huelgas de hambre. Han quedado muchas muertas en el en el camino. Clara Campoamor lo peleó. Clara Campoamor no. Ella sacó adelante el sufragio desde la tribuna del Congreso, porque hubo un tiempo en que este país fue progresista y tuvo una Constitución, la única enteramente democrática, pero bueno, ahí estaba la ultraderecha y Borbonia para destruir todo lo ganado. Y hablando de broncas y de muertas y de cabezonería por querer votar, que por eso he dicho que íbamos a recoger hilo luego para llegar a la primera sufragista francesa a Olympe de Gouges. De esta mujer se habla muy poco, y lo lamentable es que hablando con algún amigo francés, al parecer es que se habla también muy poco de ella en Francia. Que esto ya tiene más delito. Que mira que a mí me gusta la Revolución francesa, hombre, por lo que supuso, pero en cuanto le quitas la capa de moñería a la liberté, a la égalité y a la fraternité, o sea, la Revolución se te queda en nada. Y lo dicho, todos los hombres libres, menos los negros. Todos los ciudadanos iguales, menos las mujeres. Por eso Olympe de Gouges, en cuanto dijo eso de, oiga, aquí cuando se vota, claro, la guillotinaron. Oye, pues habrá que conocer un poquito más por encima quién era esta mujer, ¿no? ¿Quién era? A ver, era escritora, era política, era qué era, era doctora, qué era? Era una mujer que surgió de la nada, eh, era escritora, pero vamos, se formó. Eh, era escritora, fue autora teatral, un poco broncas, no se callaba ni debajo del agua, la verdad, muy guapa también. Y con ideas muy locas, como por ejemplo, que la unión de un hombre y una mujer tenía que ser mediante un contrato que facilitara una separación en caso de que la relación se diera mal. Lo de sí, sí, no no, es que lo desarrolló además muy bien y lo tituló, forma del contrato entre el hombre y la mujer. Y era muy, tú te lo leías, era muy parecido a la actual legislación sobre parejas de hecho. Era parecido. Defendió también que debía haber un sistema que protegiera a hijos e hijas nacidos fuera del matrimonio, pues para que estos que había muchos, pues no quedaran desasistidos ni discriminados por ser bastardos. También reclamó, todo esto lo dejó por escrito, reclamaba que se diera asistencia social a personas ancianas que estuvieran solas, que se hicieran casas para viudas con hijos, mujeres que no tuvieran recursos, casas para huérfanos y que se pusiera un impuesto al lujo. O sea, esta mujer todo lo que proponía era era era de siglos a adelante. Y lo escribía aprovechando que le pilló la Revolución francesa en París, que era un buen momento político, ella quiso intervenir en política, y porque pensó que efectivamente era una revolución para acabar con los privilegios de unos pocos y ganar derechos ciudadanos. I would be complex. I would be cool. They'd say I played the field before I found someone to commit to. And that would be okay for me to do. Every conquest I had made would make me more of a boss to you. I'd be a fearless leader. I'd be an alpha type. When everyone believes you, what's that like? El problema, bueno, el problema entre comillas es que entre esos derechos estaban los de las mujeres, claro. Sí, efectivamente. Eh, y ahí ella fue la que plantó cara, porque Olympe de Gouges redactó la Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana, como reaccionó cuando vio publicada la Declaración de los Derechos del Hombre. Y dijo, aquí dónde estamos nosotras, que no no aparecían por ningún lado. Exigía el derecho a votar porque dijo, la mujer nace libre y permanece igual al hombre en derechos. Bueno, que le dio un ataque de risa, por supuesto, pero ella siguió ahí dándola dándola brasa. Y además y eh y en realidad era muy, yo incluso no estaba de acuerdo con ella en algunas cosas, pero era muy sensata porque defendió en un principio la monarquía constitucional. Hasta que bueno, hasta que se dio cuenta de que eso no le sirve a nadie, ni a la democracia, ni al país, ni a los ciudadanos. Las monarquías parlamentarias son mamandurrias que solo sirven para que los reyes y su prole vivan como Dios. Tú las quitas y todo sigue igual, no sirve para nada. Olympe de Gouges escribió a la Reina María Antonieta, incluso la quiso tener en cuenta pidiéndole que se implicara en la protección de la mujer, va, ni caso. También se opuso a la ejecución del Rey, porque ella sí defendía de verdad los derechos de la persona. Ella estaba contra la esclavitud, contra la pena de muerte, estaba por la igualdad de derechos, pero nada, da igual, todo ruina. Por mucho que se desgañitaba diciendo que si las mujeres podían ser guillotinadas por sus actividades políticas, no tenía sentido que no pudieran votar y ser votadas. Claro, pues nada, le dio igual. Su frase textual fue, si la mujer tiene derecho de subir al cadalso, también tiene derecho de subir a la tribuna. Vale. Pues muy bien, le dijeron, no tiene sentido. Lo que tú digas, pero no tenéis derecho y no votáis. Es más, además de no votar te vamos a guillotinar, solista. Pero entonces la condena fue por pedir el voto o porque alguien entendía que se pasó de revolucionaria. Fue por todo, es que fue fue por todo, fue una amalgama de cosas. Y a los revolucionarios no les venía no les venía bien porque ella se pasó de demócrata. La excusa para detenerla, eh, fue un panfleto que escribió, que no firmó, pero lo escribió, y bueno, pues alguien se encargó de chivatearlo y se difundió, donde planteaba que en cada departamento de Francia, eh, se votara para elegir entre tres tipos de gobierno: el republicano, el federal o el monárquico. Y eso, eso luego se lo pillaron los jacobinos, los de Robespierre, que eran unos intensos, los que instalaron la época del terror y dijeron, eh, oye, bonita, aquí no hay nada que votar. República y punto pelota. La trincaron y ahí la guillotinaron, justo antes, justo antes de guillotinarla, dicen que dijo, Hijos de la Patria, vosotros vengaréis mi muerte. Y también dicen que todos los espectadores gritaron, "Viva la República". Y zas, ya está, ya está. Yo más que hijos de la patria que no que no vengaron un mojón, yo los hubiera llamado cabrones, porque Olympe de Gouges cayó en el olvido durante casi dos siglos en los que en Francia siguieron sin votar las las mujeres. Y aquí termino con recordando a otro tipo que dicen que fue un gran poeta nicaragüense, un Rubén Darío. Sí, yo no lo pongo en duda, también era periodista y diplomático, a parecer. A ver dónde llegamos. Sí, pues vamos a llegar a un sitio estupendo. Durante su estancia en Francia, a principios del siglo XX, dejó escrita su opinión sobre las sufragistas. Esas locas que pedían el voto. Escribió este grandísimo poeta que tenía una prosa muy fea, escribió lo siguiente: Tengo a la vista unas cuantas fotografías de esas políticas. Como lo podréis adivinar, todas son feas y la mayor parte más que jamonas. Estos marimachos merecen el escarmiento. Así que a este también si lo pillo lo crujo.

[14:56]Le temps de la colère, les femmes. Notre temps est à venir. Connaissons notre force, les femmes, découvrons nos deniers.

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