[0:05]La extrema derecha está extendiendo sus tentáculos en las instituciones políticas a unos niveles alarmantes. Las elecciones europeas del pasado 9 de junio han sido el reflejo de la expansión de la oleada ultraderechista. La brecha radical europea ha pasado del 8,3% de los votos en el año 2004 al 24,7% en las últimas elecciones.
[0:28]¿Por qué la oleada ultra no para de crecer? Uno de sus principales trampolines ha sido el uso de las redes sociales, un escenario idóneo para politizar sus contenidos. Los grupos ultraderechistas observan la galaxia digital como el mejor espacio para espartir sus discursos de odio irracionales y alimentados de emociones. El gobierno de Pedro Sánchez es el peor gobierno en 80 años de historia. Estamos preparados para reconstruir el país, preparados a defender los intereses de los franceses, preparados para poner fin a la inmigración masiva. La utilización de retóricas populistas es el ingrediente fundamental de la receta ultra. Su hoja de ruta: desmantelar las políticas de los gobiernos progresistas. El señor Sánchez ha vendido la soberanía de los españoles. Y hoy en España hay un cogobierno integrado por Mohamed VI y por Puigdemont. Este punto es central para lograr una cabal comprensión de la tragedia que significa el socialismo. Dado que el socialismo es una ideología que va directamente en contra de la naturaleza humana, necesariamente deriva en esclavitud o muerte, no hay otro destino posible. Abrirle la puerta al socialismo es invitar a la muerte. El componente emocional aparece subrayado en el manual de comunicación ultra. La utilización del miedo como forma de deshumanizar a colectivos sociales como los migrantes y las personas LGTBI. Estamos aquí para decir más muros y menos moros de esos que no respetan a las mujeres. Sí a la familia natural, no a los lobby LGTB. Sí a la identidad sexual, no a la ideología de género. La negación de la violencia de género y su rechazo al cambio climático están presentes en el baile negacionista de la extrema derecha. la violencia de género no existe, la violencia machista no existe. Ustedes son un meme. Por supuesto que vamos a derogar su pacto verde. Y por supuesto, vamos a borrar de la historia su diabólica agenda 2030, que no es más que un plan de despido masivo contra los trabajadores, las clases medias y las empresas europeas. En este ecosistema de desinformación, los jóvenes se convierten en presa fácil. Según datos del CIS, el 5% de los jóvenes de entre 18 y 24 años se posiciona lo más a la derecha posible en una escala del 1 al 10. Sus líderes prometen liberar a los jóvenes del adoctrinamiento ideológico y del sistema político opresivo. Porque hablamos de la naturaleza humana, de lo que han querido los jóvenes siempre. Y quieren eso, quieren familia, quieren patria, quieren seguridad, quieren herencia, quieren raíces. Eso es lo que quieren y no convertirse en unos pordioseros del Estado que reciben unas migajas, unas subvenciones. TikTok es el principal puerto para pescar el voto joven. Un estudio de Politico sitúa al grupo ultra Identidad y Democracia, encabezado por Marine Le Pen, como el partido europeo con más audiencia. Este clima de desinformación ha facilitado el aterrizaje de agitadores de bulos en la primera línea política. La principal cabeza de ganado en nuestro país es la de Alvise Pérez. Un mensaje directo a los criminales, incluyendo a los narcos y lo digo en cada meeting, narcotraficante, criminal y corrupto. No queremos, básicamente, más recursos para que la policía vaya detrás de vosotros, queremos meteros en prisión igual que a Pedro Sánchez. Pedro, calienta que sales. Los denominados 'fachatubers' también están presentes en este cóctel de desinformación. Esta telaraña de influencer, como Vito Quiles, el mismo Alvise o Isaac Parejo, más conocido como Infovlogger, difunde propaganda ultra en sus redes sociales. Dime muy rápidamente, en 2 segundos y sin palabrotas, ¿qué le pides a 2024? A tomar por culo, Pedro Sánchez. Una puta mierda, a tomar por culo, Pedro Sánchez, dijo. Estamos en una dictadura, señores. Dejado de tonterías ya, despertad, cojones, nos han colado una puñetera dictadura. El horizonte político está tan nublado por el crecimiento de la extrema derecha a nivel global que ha encontrado su mejor aliado en las redes sociales y la desinformación.



