[0:02]La Consulta, Cable Noticias.
[0:19]Alejandro Reyes Posada, es un investigador que acaba de publicar el libro Guerreros y Campesinos, con el subtítulo El despojo de la tierra en Colombia. Alejandro, bienvenido a la Consulta. Muchas gracias. Es un libro que analiza el conflicto de Colombia a través del despojo de la tierra, el tema principal para los investigadores de la causa de la violencia en Colombia, la causa del surgimiento de la guerrilla, de los paramilitares, de las ofensivas militares, de la coca, del narcotráfico. Y en fin, el corazón del problema en Colombia. Mhm. ¿Por qué escribió este libro, Alejandro? Pues llevaba muchos años represándolo, investigando. Yo llevo, este año cumplo 40 años investigando cosas en el campo colombiano. Desde indígenas, conflictos agrarios, expansión del narcotráfico comprando tierras, paramilitarismo, guerrillas. Llevo estudiando el el el el gran problema colombiano tratando de descifrarlo. Y hasta que uno no está más o menos seguro de haber agarrado el asunto bien y sólidamente, uno no se atreve a publicar un libro. Ahora ya me atreví. ¿Cuál es el eje de esta nueva publicación que, según los comentaristas, es muy completa describiendo todo el problema de la tierra desde los años 80? ¿Por qué no nos cuenta en qué consiste el el trabajo? El el eje conductor del trabajo es la lucha por el territorio en Colombia. Hemos estado desde el descubrimiento de América, la conquista, todo el periodo de la colonia, todo el periodo republicano en una larga lucha por el control del territorio, la eh tributación, la extracción de materias primas y de recursos del campo. En esa larga lucha lo que ha sucedido es que finalmente el campesinado quedó relegado a tierras marginales. Y las tierras, las más selváticas, las más difíciles de cultivar. A tierras de colonización. En Colombia por definición, las buenas tierras que no son muchas en el país, no tenemos más de 15 millones de hectáreas eh de buena calidad. Las buenas tierras quedaron monopolizadas en extensiones grandes o medias y tendiendo hacia la ganadería extensiva. Alejandro, un segundo. Es que tenemos un perfil preparado para presentarlo a usted ante la audiencia, aunque lo conoce mucha gente, sobre todo en los sectores académicos, tenemos un perfil de Alejandro Reyes para que ustedes también sepan con quién estamos hablando.
[2:56]Abogado de la Universidad Javeriana 1970, Máster en Sociología en la Universidad de California en Berkeley en 1978. Desde 1968 ha recorrido el país haciendo investigación social en comunidades indígenas y campesinas. Ha estudiado los conflictos agrarios, la expansión de las guerrillas y los grupos paramilitares. Ha investigado el desarrollo de la industria de las drogas, la compra de tierras por narcotraficantes y el despojo de tierras por los señores de la guerra. Ha sido investigador del Ministerio de Gobierno, Fedesarrollo, Cinep, el Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional y el Centro Observatorio de Drogas y Delito de la Universidad del Rosario. Fue profesor visitante del Instituto Kellogg de la Universidad de Notre Dame y del Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de París. Es conferencista en numerosos seminarios y talleres académicos nacionales e internacionales y hoy el invitado en la Consulta.
[3:56]Ahora sí, doctor Alejandro Reyes, ahora hay que decirle doctor, porque esa hoja de vida muestra una trayectoria que lo convierte en un doctor en los temas que estamos hablando. Alejandro, lo interrumpí. Estábamos empezando a contar el conflicto de la tierra en Colombia a raíz de la escasa tierra productiva que hay en el país, básicamente los valles, y la lucha por obtener esa tierra para producir. Sí, eh, mirando uno una historia de muy larga duración en Colombia, eh, en Colombia se ha concentrado la propiedad de la tierra siempre. Y esa fue una herencia española nuestra. Eh, y en las últimas décadas se ha impulsado la colonización de frontera agraria, sobre tierras cada vez peores, suelos más pobres, más distantes, sin infraestructura, sin presencia del Estado.
[4:51]Y allí, en esas zonas de colonización, ah, en los años 70, se incubaron y se y se hicieron fuertes las guerrillas como una forma de control de la población, eh, en ausencia del Estado. Control de la población o ejercían la No, de control, control de la colonización realmente, eh, en muchas áreas del país, si usted viaja a Caquetá, al Meta, eh, al Guaviare, etcétera, la guerrilla de las FARC, por ejemplo, asignaba parcelas a los campesinos. Hacía respetar los derechos de propiedad. Cuando comenzó a extenderse el cultivo de la coca en el oriente colombiano, las FARC cumplieron un papel absolutamente clave de regular un mercado ilícito que el Estado no podía regular ni los jueces podían regular. Pero los compromisos, las transacciones, las hacía cumplir los frentes guerrilleros, de tal manera que la ilegalidad fue regulada por la guerrilla y obviamente a cambio de una tributación, de unas rentas que sacaban del narcotráfico. ¿Cuál es la situación del campesino, si existe hoy en Colombia? Existe. Todavía tenemos cerca de 10 millones de campesinos en Colombia, eh, la situación, una situación global es muy difícil de decir. Podríamos descomponer entre un campesinado estable en regiones de minifundio, por ejemplo, todas las regiones cafeteras o las regiones de Santanderes y Boyacá, Cundinamarca, Nariño, Cauca. Un campesinado estable resistiendo, dividiendo cada vez más la propiedad por herencia, con una generación joven que está emigrando fuera del campo. El campo se está envejeciendo cada vez más en términos demográficos, con unos polos de atracción de la gente joven muy fuertes, los jóvenes en general ya no quieren seguir siendo campesinos. Pero aún así, subsisten en Colombia estructuras sociales grandes, por ejemplo, clanes familiares que cubren territorios grandes, de pequeños campesinos.
[7:05]Eh, y eso podría caracterizar eh, digamos el campesinado estable, campesinado medio, pequeño, estable. Esos de todas formas pierden población y migran especialmente hacia el oriente y hacia los llanos orientales y áreas de colonización. ¿Cómo está el conflicto hoy en día después de la desmovilización de los paramilitares primero y segundo después de la ofensiva militar de este gobierno? A ver, primero habría que entender. Yo en el libro estudio el origen y la expansión del paramilitarismo. El origen del paramilitarismo se sitúa, pues tiene antecedentes históricos más remotos, pero el último se sitúa en los primeros dos años de la década de los 80. En la transición entre el gobierno de Turbay Ayala y Belisario Betancur, ocurrió un fenómeno político bien interesante. El presidente Turbay Ayala apoyó e impulsó todas las campañas militares de represión militar contra lo que percibían como una amenaza subversiva muy grande. Pero esa represión militar se extendió hacia organizaciones sociales, hacia movimientos populares de izquierda, campesinos, estudiantes, sindicalistas y por lo tanto, el foco de la represión militar durante el gobierno de Turbay se amplió demasiado y caímos en un régimen semidictatorial, una especie de dictadura militar amparada por el régimen político. Hubo, para ilustrar, más de 10.000 detenciones en un periodo muy corto, la mayoría de esas detenciones arbitrarias, en menos de tres o cuatro meses, se detuvo a 10.000 personas, una cifra sumamente elevada. En el gobierno de Turbay Ayala, en en los 4 años de gobierno se detuvo más o menos arbitrariamente unas 70.000 personas. En el gobierno, en los 4 años del gobierno de Turbay.
[9:02]Y se pasaron a juicios verbales de guerra, o sea, se facultó a los militares para juzgar a los civiles, y en el momento en que Belisario Betancur llegó al poder en agosto del 82. Hizo un viraje drástico en las políticas de seguridad del Estado. Pero, un segundo, esas 70.000 personas detenidas no fueron condenadas ni acusadas y en ese momento, pues a su gran mayoría no fueron, fueron liberadas después. Pero en ese momento, ¿cuántos guerrilleros había en el país? 5.000. En ese momento, a ver, las cifras de guerrilla de Turbay son increíbles. En el año 78, cuando asumió el poder Turbay Ayala, en el país se calculaba que había 1.000 guerrilleros combatientes con armas. FARC, M19, EPL, ELN. Todas. Sumándolas a todas, había 1.000 guerrilleros. Y 70.000 detenidos acusados de 70.000 acusados. Al entregar el gobierno en el año 82, las guerrillas sumaban 4.000 combatientes. Turbay multiplicó por cuatro la fuerza guerrillera del país, a pesar de haber reprimido, detenido ilegalmente, torturado, asesinado, desaparecido a muchísimos colombianos. Entonces, el gobierno de Turbay fue el fracaso de la vía represiva militar y del cogobierno entre militares y civiles. Y el presidente, el Presidente Betancur hace un corte drástico con eso. Betancur, para usar una metáfora, frenó la máquina de guerra del Estado que estaba impulsada, acelerada y que creía estar ganando la guerra contra la subversión.
[10:41]Y Betancur dijo, no, ese es un camino equivocado. Por ese camino no vamos a ninguna parte, sino que vamos a polarizar más el país. Y acuarteló al ejército. Tres grandes guerrillas firmaron un cese al fuego, una tregua con con Belisario Betancur, que fueron el M19, las FARC y el EPL. Eh, mientras el ELN no participó en esa cese al fuego, fue la única que siguió haciendo guerra eh, principalmente secuestros. Pero, mhm, con la tregua de los de las grandes organizaciones guerrilleras, sucedió un fenómeno. El ejército se sintió desautorizado políticamente para continuar la guerra. Los grandes propietarios de la tierra en las regiones de influencia guerrillera se sintieron desprotegidos. Al sentirse desprotegidos el ejército, clandestinamente en tres grandes regiones del país, inició la organización de autodefensas campesinas. El Magdalena Medio. Fueron, tres, fueron, el sur del Magdalena Medio, especialmente con epicentro en Puerto Berrío y Puerto Boyacá, en segundo lugar el nororiente antioqueño, en la zona de Segovia, Remedios, Amalfi, Nechí y en tercer lugar la región del Ariari en el Meta. Una antesala donde salió Ramón Isaza, en otra donde salieron los Castaño, y en la tercera donde salió Rodríguez Gacha. Entonces, a comienzos de los 80, el país cometió el primer error estratégico grande, cuyas consecuencias estamos padeciendo todavía. Ese primer error fue que el ejército y los grandes propietarios de la tierra y los grandes caciques políticos de esas tres regiones, hicieron una alianza con los terratenientes para efectos de de estimular las autodefensas. Y no se dieron cuenta o se dieron cuenta pero hicieron caso omiso de que los grandes terratenientes en algunas regiones del país eran ya los primeros mafiosos del cartel de Medellín. Entonces, en el fondo el ejército hizo por interpuesta persona, una alianza con la mafia de Medellín para buscar seguridad. Ese es un error estratégico que Colombia ya se dio cuenta que fue un error histórico y que ha venido pagando con muchísima sangre, con terrorismo, con miles de muertos. Porque uno no puede aliarse con una fuerza ilegal como el narcotráfico, aún para los fines más nobles que son la seguridad. ¿Por qué el país, la dirigencia, los partidos, Betancur, Barco, que vino enseguida no, o los grandes grupos económicos, no se dieron cuenta en ese momento de ese gran error estratégico? Yo no sé si no se dieron cuenta, digamos, no se dieron cuenta, sería la interpretación histórica más benigna.
[13:40]Eh, era evidente, por ejemplo, el General García, que era el comandante de Puerto Berrío, que ayudó a organizar desde el batallón Bárbula, que es bajo su jurisdicción en Puerto Boyacá, las primeras fuerzas paramilitares. Inicialmente no eran narcotraficantes, Henry Jesús Pérez no era un narcotraficante. Ellos recogieron fondos en colecta de los ganaderos, de la Texas, de empresas, de los comerciantes, tuvieron el apoyo, por ejemplo, de Jaime Castro, que era miembro del Comité Editorial de Tribuna Roja, el periódico de Puerto Boyacá.
[14:16]Pero rápidamente se acabaron los fondos. Es que las autodefensas de Puerto Boyacá se iniciaron con 200 millones de pesos, no más. Y rápidamente compraron unas armas, unos vehículos, unos radios y se les acabó la plata. Es que la guerra, incluso la guerra irregular de autodefensas es muy costosa, o la guerra irregular. Es más costosa que la regular. Es más costosa que la regular. Entonces, apenas se les acabó la plata, llegó Rodríguez Gacha en auxilio de esa autodefensa de Puerto Boyacá y comenzó a financiarla. ¿Por qué los ayuda Rodríguez Gacha? Porque para él era la mejor apuesta que podía tener. Ya había comenzado a comprar tierras en la región del Magdalena Medio.
[15:00]Era un gran empresario ilegal, narcotraficante, no tenía legitimación frente al Estado y los comandantes de la región le comenzaron a decir, señor Gacha, ayúdenos a financiar la autodefensa. Y cuando a un mafioso le hacen esa propuesta, le están proponiendo asociarse con el régimen contra los enemigos del régimen que se veían en ese momento las guerrillas. Entonces, para la mafia era la mejor situación imaginable, que los vincularan al esfuerzo de seguridad de la derecha del país, de los grandes propietarios, y por lo tanto, aceptaron inmediatamente la propuesta. Era una manera de legalizarse. Eso ocurrió en esas tres zonas, el surgimiento de autodefensas respaldadas por los narcotraficantes. Sí, en las tres zonas. Fíjese, en el nororiente antioqueño, los Castaño se hicieron fuertes. Su padre había sido asesinado en el año 81. Secuestrada por las FARC, paga un rescate, asesinado y cobrado por segunda vez el rescate, ¿qué hicieron? Así es. Fidel Castaño se opuso a a pagar el rescate a las FARC. Les dijo a su familia, no podemos pagarle a las FARC porque estos desgraciados nos van a seguir cobrando, no nos van a entregar al viejo. La familia le dijo, claro, es que como usted peleó con el papá y fue expulsado de la casa a los 13 años, usted tiene odio contra el viejo y por eso no quiere pagar el rescate. Y Fidel Castaño ya era un gran narcotraficante, había comenzado desde el año 75 a ser narcotráfico y era el hombre rico de la familia. Eh, el papá de los Castaño era un ganadero medio y caficultor de la de de Amalfi. Mhm, pero cuando les matan al papá, Pero pagan o no pagan. Pagaron 150.000 $. Contra la voluntad de Fidel Pagaron 150.000 $ y les habían cobrado 350.000 $. Fidel acepta pagar 150.000 y apenas las FARC recibe los 150, les dice, ah, muy bien, pero faltan 200.000 $. Entonces, el viejo, el papá de los Castaño se da cuenta que no lo van a liberar y lo tienen en una finca amarrado de la cintura, encadenado, lo tienen con un lazo largo amarrado de un árbol. Y cuando el viejo se da cuenta que no lo van a liberar, intenta suicidarse. Tomó toda la distancia posible del árbol y se fue con la cabeza hacia adelante de carrera contra el árbol y se fracturó el cráneo. Cuando la guerrilla lo vio malherido, lo remató y se les perdió la mercancía. Esa versión de la muerte del papá de los Castaño la obtuvo años después Fidel Castaño y me la contó en una entrevista que yo le hice, que está publicada toda en el libro. Me la contó, eh, porque él capturó dos guerrilleros de las FARC y bajo tortura le sacó esa versión. Ellos habían participado en el secuestro y muerte del papá de los Castaño. Esa alianza entonces se consolida a raíz de ese asesinato y de la fortuna que tenían los Castaño para organizar su su ejército paralelo al ejército oficial. Sí, hubo, hubo un mayor del ejército que cumplió también, en este caso, un papel clave. Es un mayor que ya murió asesinado, que se llamaba Alejandro Álvarez Henao, que los Castaño, ambos, Fidel y Carlos, a quien después entrevisté en el año 99, eh, refieren como el hombre que organizó las autodefensas en esa región, que tenía clarísima la lógica antisubversiva que debía impulsarse. Y que tenía era un hombre muy inspirado ideológicamente y operativamente y él organizó un primer grupo en Amalfi de 100 hombres jóvenes a los que armó y entrenó como un grupo de autodefensa. Entre ellos Carlos Castaño, el hermano menor de Fidel. Fidel y Carlos Castaño, ambos. Sí, ese movimiento se llamaba Muerte a Revolucionarios del Nordeste, que funcionó desde comienzos de los años 80. Y el tercer foco. El tercer foco era el de la región del Ariari, que era totalmente de Rodríguez Gacha. Él tenía en San Martín su epicentro, pero se extendía a Granada, San Martín y Vista Hermosa, San Juan de Arama, toda esa región. Rodríguez Gacha era un esmeraldero de la zona boyacense, de Boyacá, eh, había sido jefe de sicarios de uno de los grupos de esmeralderos. Comenzó con el narcotráfico, se hizo inmensamente rico y como todos los esmeralderos boyacenses ricos, comenzó a comprar tierra en los llanos.
[20:05]Porque su sueño es la tierra prometida de los llanos para los esmeralderos, de tal forma que comenzó a comprar grandes extensiones, comenzó a comprar mucho ganado. Siguió haciendo narcotráfico y en la región del Ariari se volvió la fuerza de seguridad privada que le hacía frente a los frentes 14 y 15 de las FARC. Ahí empezó una batalla que en un segundo vamos a narrar, vamos a hacer una pausa, ya continuamos con Alejandro Reyes Posada, autor del libro Guerreros y Campesinos recientemente publicado.



