[0:10]Estoy aquí. Solo hacen falta dos células para crear un ser humano. Dos células y un milagro. En 9 meses esas células se convertirán en miles de millones. Donde antes no había nada, ahora crece un humano diminuto. Dulcetemente anidado y protegido por el vientre de la madre. Juntos, madre e hijo, comparten esta Odisea de la vida. Nutrición y rápido cambio. Una magnífica aventura llamada embarazo. Aquí fuera no hace tanto calor, pero está bien. Mamá se va a encargar de que estés bien.
[1:49]Cada uno de nosotros es único. Pero todos nos parecemos más de lo que podríamos imaginar. Nuestros cromosomas y genes son casi idénticos. Y todos llegamos aquí de la misma manera. Pasajeros en un viaje milagroso, mientras nuestras células se convertían en nosotros. Esta es una historia de ese viaje. Sobre el vínculo entre madre e hijo. Un vínculo que comienza de forma invisible en el momento de la concepción. Desde el mismo momento en que dos diminutas células comienzan a transformarse en una nueva persona. El cuerpo de la madre empieza a cambiar y a adaptarse. Se prepara perfectamente para llevar la carga más valiosa que se puede imaginar. El frágil comienzo de la vida. La reproducción es exquisita y exquisitamente habitual. Tiene un diseño perfecto. Empiezan en el instante en que 400 millones de espermatozoides se lanzan contra el cérvix, la entrada al aparato reproductor femenino. Cada uno de ellos está programado para buscar el óvulo y fertilizarlo. Es una misión arriesgada.
[3:25]Muchos espermatozoides perecen en el entorno ácido de la vagina. Los más fuertes consiguen llegar al cérvix para empezar su maratón. El espermatozoide debe nadar el equivalente a 15 kilómetros por las aguas hostiles para llegar al óvulo. De los 200 o 400 millones de espermatozoides, solo unos pocos llegan hasta el óvulo, y lo consiguen impulsándose con la cola. Vigorosos pero también desesperados y condenados. La mayoría se pierden en los pliegues del útero o siguen la trompa de Falopio equivocada, donde no hay óvulo. Los espermatozoides que quedan se lanzan hacia su objetivo y solo uno puede fertilizar el óvulo. El óvulo es una de las células más grandes del cuerpo humano. De los cientos de millones de espermatozoides, solo unos cientos lo encuentran. Rodean al óvulo intentando abrirse paso hacia dentro.
[4:29]En cuanto un espermatozoide penetra en la zona translúcida o la cáscara, el exterior se cierra y se termina la carrera.
[4:42]El resto de los espermatozoides se quedan fuera. El óvulo se sella, lo mismo que el destino de la persona que crecerá de él. El óvulo fertilizado ahora tiene la información genética que necesita para crear una nueva vida. Comienza una gloriosa reacción en cadena. Como el abrazo que inicia el proceso, el núcleo del óvulo y el espermatozoide se unen dentro del óvulo casi un día después.
[5:18]Juntos crean el diseño a partir del cual se creará una persona. Tienes 23 cromosomas de tu padre y 23 cromosomas de tu madre. Dentro del núcleo del óvulo y del espermatozoide hay un pronúcleo. Una cápsula que contiene los 23 cromosomas, en los que se escribe el código del ADN. Estos dos pronúcleos se unen de esta manera. Se duplican los cromosomas de cada uno, así que hay 46 en cada uno. Los pronúcleos se disuelven. Esos cromosomas se unen y luego se separan, y entonces la célula se divide y tenemos un embrión de dos células. Solo dos células y ya se ha determinado el sexo, la apariencia y los potenciales problemas de salud del bebé.
[6:16]Este punto diminuto es impulsado por los cilios de la trompa de Falopio hacia el útero. En este largo camino se divide una y otra vez. Cuando tiene 32 células, este racimo comienza su transformación. Las células se dividen en distintos tipos. Un tipo está destinado a convertirse en el bebé, el otro en el órgano que lo contiene, la placenta. Las células continúan dividiéndose febrilmente, sin que la madre lo note. En seis días, una célula se ha convertido en casi 200, y el embrión ha desarrollado una burbuja protectora. Como una flor estallando desde el capullo, así emerge y se expande, protegido por los suaves y cálidos pliegues del útero de la madre.
[7:10]En cuestión de días, las células se convierten en estructuras, construyendo el diseño humano. Entre las primeras está el tubo neural, que con el tiempo se convertirá en el cerebro y la médula espinal. En esta etapa, las células de la parte trasera del embrión se empiezan a levantar formando un tubo. Y se unirán en la parte superior del tubo. Todo esto comienza en la zona media de la espalda y seguirá un proceso como de cremallera desde ese punto medio hacia la cabeza y hacia la cola.
[7:54]Al final de la tercera semana viene otro momento decisivo. La cabeza y la cola del tubo se fusionan por completo. Se empieza a formar un cerebro. La cola, un claro recordatorio de nuestro pasado, al final desaparece.
[8:16]Al final de la cuarta semana, la madre podría sospechar que está embarazada. Pero para el mundo exterior no hay ninguna señal de los cambios del interior. Las proteínas que segrega la placenta en desarrollo, indican al cuerpo de la madre que deje de liberar óvulos, y así evitan que el embrión se desprenda de la protección del útero. Ahora este frágil mundo es un sitio seguro. Para la quinta semana viene una explosión de fuerza vital. Dentro del capullo lleno de líquido amniótico, el embrión crece en más de un millón de células cada minuto. Cada una de esas células tiene una tarea. Un punto crítico durante la génesis del embrión es cuando se indica a los órganos que comiencen a desarrollarse. Los genes se tienen que activar en ese punto para funcionar como una orquesta bien dirigida.
[9:15]El corazón es el órgano que primero se desarrolla. Las células destinadas a convertirse en el corazón, empiezan sus primeras ondulaciones erráticas poco después de que el óvulo se implanta en el útero. Para las 4 semanas y media, esas células ya forman la estructura del corazón. En otras pocas semanas, el embrión tendrá el latido de un corazón a pleno rendimiento. Ahora es desproporcionadamente grande, pero pronto le alcanzarán el resto de los órganos y tejidos.
[9:56]De los ojos a las extremidades, de los oídos a los pulmones, todos los órganos del embrión toman forma, célula a célula. Cada sistema hace su entrada en la estricta y hermosa coreografía de la naturaleza. Cada órgano comienza su andadura en el momento adecuado para asegurar la salud del bebé.
[10:19]Igual que el constante latido de su pequeño corazón, la velocidad es alta e imparable. Incluso de un día para otro estos sorprendentes cambios son inconfundibles. El saco vitelino, que ya no es necesario para la alimentación, encuentra una nueva tarea como fábrica de células sanguíneas. Está firmemente sujeto al saco amniótico. Con un peso menor de 30 gramos, el embrión en crecimiento ya es independiente y tiene un sistema circulatorio independiente del de la madre. La placenta mantiene separadas las dos corrientes sanguíneas. La placenta también alimenta al embrión con nutrientes que extrae de la sangre de la madre y elimina los desechos del embrión. El cordón umbilical une el embrión a la placenta, la línea de la vida entre madre e hijo. Con menos de 1 centímetro de largo y seis semanas de vida, empiezan a surgir los pequeños brotes de extremidades. Empiezan como abultamientos, dos en la parte superior del embrión y dos en la parte inferior. Las células de arriba indican a las células de abajo que se dividan y crezcan. Y así empiezan a impulsar los comienzos de las extremidades. Esto ocurre durante unos cuatro o cinco días y al final hay como pequeños pétalos al final de los brotes que parecerán pequeñas manos y pies. La piel transparente muestra el interior de este diminuto cuerpo. Aparecen puntos oscuros donde pronto se desarrollarán los ojos.
[12:00]Con algo más de siete semanas, el embrión parece más humano cada día que pasa. Y cada día el cuerpo de la madre va haciendo sus propias e importantes adaptaciones.
[12:26]Me muero de ganas de que mi estómago empiece a crecer. Ahora no siento que estoy embarazada. Y me muero de ganas de empezar a sentir al bebé moverse y darme patadas y todo eso. Felicidades, Brenda. Gracias. La doctora Abraham Hebert, Brenda y su esposo están esperando su primer bebé. Tu primera revisión, está lista para los cambios, incluso para los que no espera. Bien, Brenda, vamos a tratar algunos detalles. Os voy a contar algunas de las cosas que tenéis que esperar. Y os voy a dar la oportunidad de que preguntéis los dos, de que me hagáis algunas preguntas, ¿de acuerdo? No esperaba nada porque mi madre nunca tuvo mareos por las mañanas, ni tampoco mi hermana. Así que pensé que tendría suerte y tampoco los tendría. Los aumentos de progesterona y estrógenos producen los mareos matinales. Normalmente, sobre el 70 u 80% de las mujeres durante las primeras etapas del embarazo, incluso a las cuatro semanas de embarazo, empiezan a sentir náuseas. De hecho, esta es una buena señal porque indica que las hormonas de progesterona están aumentando de forma normal, y que su embarazo está muy protegido. A las 8 semanas de embarazo, el cuerpo de Brenda se está transformando en un recipiente perfecto para contener vida. Su útero está sufriendo los mayores cambios y se está alargando y suavizando para acomodar a su floreciente embrión. Puedo sentir la cabeza ahí, al fondo del útero. Las células musculares individuales del útero aumentan en tamaño y también en número, aumentan de tamaño desde el principio del embarazo hasta el parto. Hay que dejar claro que el tamaño del útero aumenta progresivamente. Empieza más o menos con el tamaño de mi puño e incluso más pequeño en algunas mujeres. Y después aumenta de tamaño hasta parecerse cada vez más a una gran naranja. Un pomelo, un melón, hasta una sandía pequeña. Lo que en realidad ha estado ocurriendo es que entre las 9 y las 12 semanas ha pasado de ser un órgano pélvico a un órgano abdominal. La incomodidad siempre ha acompañado a las primeras etapas del embarazo. Aunque indica a Brenda que hay una nueva vida dentro de ella, hasta hoy no tenía ninguna prueba. A través de los ultrasonidos, Brenda y su marido conocen al bebé por primera vez. Vaya, es una imagen bastante buena, chicos. Sí, el bebé tiene un aspecto estupendo. Mirad, mirad el corazón. Aquí está. Es muy pequeño. ¿Podéis verlo? Bien. Esta es la parte derecha del bebé. La cabeza está en este extremo. Y en medio está esta pequeña cosa que se mueve rápidamente. Es el corazón. ¿Podéis verlo? Brian, ¿puedes verlo? No. Bien. Está en el medio. Ahora fijaos aquí. ¿Ves los movimientos? Sí, es el latido del corazón. Bueno, según esto, parece que el bebé mide 3 cm. Es como un cacahuete, ¿de acuerdo? Tu pequeño cacahuete. Todavía no tenemos dedos ni muchas partes formadas. Para Brenda el concepto de la maternidad ya no es abstracto. Con solo 8 semanas, parece un bebé en miniatura. Su bebé.
[15:48]A las 8 semanas de desarrollo el embrión se parece mucho a un humano diminuto que no tiene más de 5 mm de tamaño. Así que es muy pequeño. La cabeza tiene ojos, tiene unas cosas pequeñísimas que serán los oídos. Tiene brazos y piernas. Se puede ver el cuerpo del embrión y la espalda se parece mucho a un bebé pequeño, diminuto, que podría nacer en esta etapa. Pero todavía es demasiado pequeño.
[16:21]Y no está desarrollado para sobrevivir fuera del vientre de la madre.
[16:31]Los comienzos de las extremidades que aparecían hace unas semanas, ahora se están convirtiendo en auténticas extremidades con pequeños dedos en las manos y en los pies. Cada día supone cambios apreciables y asombrosos para el embrión. Aunque mide 2 cm y medio de largo, ya se han formado la mayor parte de los órganos. Contemplando sin ver su universo acuático, los ojos del embrión siguen formándose mientras la cara toma forma.
[17:07]El cristalino, el nervio óptico y la córnea están en su sitio, y el iris se forma sobre el cristalino.
[17:19]Pequeñas cubiertas de piel, los párpados, completan esta compleja estructura. Entre las 8 y las 10 semanas después de la concepción, los párpados se cierran. Durante los siguientes 5 meses, los ojos irán madurando para poder ver el mundo. El cerebro crece de manera increíble. Cada minuto se crean 100.000 nuevas neuronas, que forman el órgano más complejo que existe.
[17:54]Ahora este pequeño embrión sufre una transición monumental. Se gradúa de embrión y pasa a la fase de feto, la fase de crecimiento y maduración. Pronto podrá moverse, nadar en su capullo líquido. A medida que el feto se hace más complejo, la madre se tiene que adaptar para cubrir sus necesidades de crecimiento. La placenta es la fuente de vida del feto, que le proporciona los nutrientes de la sangre de la madre. El corazón de la madre tiene que hacer un trabajo extra para bombear mayor cantidad de sangre a través de su sistema. Así que todo lo que haga para mantener sano su corazón, mantendrá al feto sano también. Andar es un buen ejercicio que mantiene rico y abundante el suministro de sangre de la placenta. Comer adecuadamente durante el embarazo también es esencial para que la madre y el niño estén bien. El feto depende de la dieta de la madre para conseguir las materias primas para un crecimiento sano, y por su propio bien, la madre no puede escatimar vitaminas y minerales.
[19:18]Y lo que come la madre, lo come el feto. Las necesidades del crecimiento del cuerpo en lo que a calorías se refiere, son de unas 300 calorías más al día, entre 300 y 500 calorías más al día durante todo el embarazo. Si la dieta es equilibrada, disminuyen los problemas de desarrollo.
[19:40]Lo que es perjudicial para la madre es doblemente perjudicial para el frágil feto. El tabaco es extremadamente peligroso tanto para la madre como para el feto. Puede afectar el sistema cardiovascular de la madre, a los vasos sanguíneos y la forma en que el corazón bombea, y también afecta al feto. Además, provoca que nazcan muchos niños bajos de peso. Una madre embarazada nunca bebe sola, comparte todo el alcohol que consume con su bebé. Cuando se consume en exceso, especialmente durante las cruciales etapas iniciales, el alcohol puede impedir el crecimiento fetal.
[20:41]La maternidad empieza mucho antes del nacimiento, cuando la futura madre crea un entorno sano.
[20:54]Al principio estaba muy contenta, y luego pasé un periodo en el que estaba muy asustada y pensaba, oh, Dios mío, no puedo creer que esté haciendo esto. Pero luego me di cuenta que ya que lo estoy haciendo, no, no hay por qué asustarse. Leí mucho sobre el asunto, investigué y todo eso para poder tranquilizarme.
[21:16]Al final del tercer mes de embarazo, el cuerpo de la madre ya comienza a reflejar los importantes cambios del interior.
[24:56]Lo que en realidad sucede es que la mitad superior del útero se expande. Al hacerlo, se extiende y crece, por lo que empuja los órganos que rodean el útero y que solían ocupar ese espacio. Los empuja hacia arriba, cada vez más y más hacia arriba, hasta que llegan a la parte superior del abdomen.
[36:35]Durante 9 meses, el cuerpo de Kissa se ha embarcado en una Odisea biológica, con el objetivo de alimentar a un hijo en desarrollo.
[46:25]Lo he estado esperando mucho tiempo, mamá.



