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Necesidad de recuperar la eubolia

López-Dóriga

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[0:00]De lujo, Joaquín, el doctor José Antonio Lozano Díaz, presidente de la Junta de Gobierno de la Universidad Panamericana y del IPADE.
[0:00]Pues, Joaquín, te traigo un tema que yo creo que poca gente ha escuchado, que es el tema de la euvolia.
[0:00]Fíjate como hemos hablado aquí en el programa como un lenguaje tan rico como el castellano, con más de 88.000 términos en el diccionario.
[0:00]Si sumáramos los regionalismos de distintos países de América Latina, de la propia España, llegamos a más de 120.000.
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[0:00]Querido Joaquín. Gran alegría, sí. ¿Cómo estás? De lujo, Joaquín, el doctor José Antonio Lozano Díaz, presidente de la Junta de Gobierno de la Universidad Panamericana y del IPADE. Siempre un gusto Joaquín, estar aquí contigo. No, un gusto de todos nosotros, sí, oírte, y de qué hoy, qué, qué. Pues, Joaquín, te traigo un tema que yo creo que poca gente ha escuchado, que es el tema de la euvolia. ¿De la qué? Euvolia. Ponme entre la gente que no la ha escuchado. Euvolia, es una palabra. Fíjate como hemos hablado aquí en el programa como un lenguaje tan rico como el castellano, con más de 88.000 términos en el diccionario. Si sumáramos los regionalismos de distintos países de América Latina, de la propia España, llegamos a más de 120.000. Y una persona muy culta al día de hoy, en lugares como México, no llega a 3.000 en el uso. ¿Cómo crees? No, no llega a 3.000. Los jóvenes universitarios rozan las 300. 300 palabras. 300 palabras, son con las que se comunican. Y eso es todo un tema porque las personas necesitamos las palabras para externar ideas. Una palabra es el vehículo de la idea. Cuando yo no tengo la palabra, ¿qué pasa con la idea? La idea se pierde. Es lo que mi mamá decía, hijo querido era yo, sí. El que no sabe decir es como el que no sabe pensar. Claro, claro, Joaquín, y fíjate que hoy traigo esta palabra que suena rara porque se ha perdido su uso en el idioma, pero está en el diccionario. Dice el diccionario que la euvolia es la virtud que ayuda a hablar convenientemente y es una de las que pertenecen a la prudencia. Es la definición que da el diccionario. A ver, repítelo, por favor. Virtud que ayuda a hablar convenientemente y es una de las que pertenecen a la prudencia. Es una virtud que hace que las personas guarden su parte más íntima, más personal, hablen lo que deben de hablar y callen lo que deben de callar. No es para nadie, eh, digo, yo no estamos, es un tema que dijo el doctor y yo lo apoyo, por supuesto, pero no vaya a salir mañana con que López Dóriga otra vez, no, no. A ti nunca has salido en la mañanera, ¿verdad, doctor? No, no, no, no, no. A ver, cuéntanos para que. Que vayas calando. Mira, el. Que no tiene nada que ver, insisto, eh. Sí, no, no, Joaquín, además este es un tema muy general, mira, es paradójico que en el momento actual, el momento que tenemos las redes, que todo mundo se abre en las redes sociales de una manera absoluta, es el momento en que mayor soledad y mayor aislamiento existe. Y parecería paradójico, porque tú dices, oye, ¿cómo es posible que si la gente cuenta todo lo que quiere contar, o todo lo que más de lo que debería de contar, sin embargo, y se lo cuenta a tantas personas, y sin embargo, esté cada vez más sola? Que ni conoce. Que ni conoce. Y esa soledad se debe, Joaquín, entre otras cosas, a que para poder estar acompañados se requiere tener algunas riquezas, algún contenido interior. Y una persona que abre completamente su contenido interior, lo pierde. Entonces, hay cosas que son para ser públicas y hay cosas que son para ser privadas y hay cosas que son para ser íntimas. Y en ese sentido, Joaquín, juega aquí mucho la virtud de la prudencia y aquí quiero, quiero mencionar este tema de la prudencia porque es una virtud cardinal, de las cuatro virtudes cardinales que conocemos, que son la fortaleza, la templanza, la justicia y la prudencia. Y la prudencia, fíjate que aquí traje una imagen que es un cuadro de Ticiano, a ver si lo podemos pasar un momento. Ahí está. La prudencia, fíjate que viene del verbo provideo, que significa ver de lejos. Y normalmente la el prudente no es la persona que solamente es precavida, muchas veces pensamos, es muy prudente, es una persona que no se anima. No, prudente a veces es también ser muy activo, ser como debes de ser en el momento que lo tienes que ser. Y para poder ser como debes de ser en el momento que lo tienes que ser, necesitas, primero, memoria del pasado. Fíjate aquí cómo el cuadro de Ticiano tiene los tres tiempos, la memoria del pasado. Tiene el conocimiento, el pasado es el joven, el joven que está de ese lado. El conocimiento del presente, que lo estamos viendo de de cara, esa es la figura de Ticiano, es la iconología de la prudencia, y la previsión del futuro. Eso es ser prudente. A ver, repítelos, los tres tiempos. Claro. Alguien prudente tiene memoria del pasado. Una persona que recuerda el pasado, tiene el pasado en en claro, y el pasado le sirve como aprendizaje para lo actual.

[5:05]Tiene conocimiento del presente, tiene observación de lo que ocurre a su alrededor. Sabe perfectamente el entorno en el que se encuentra para actuar. Y tiene previsión del futuro. Sabe que si hoy comete errores, los va a terminar pagando más adelante. Sabe que si hoy hace algo que no debería de hacer, va a terminar cubriendo eso tarde o temprano. Entonces, hay una especie de, los tres tiempos, esa es una de las virtudes más complejas que hay, porque están los tres tiempos actuando en la persona para actuar de forma prudente. Por eso Ticiano lo reflejó con esta imagen, con esta iconología. Y la prudencia, Joaquín, es tan importante, tan grande que decía Cicerón, como la medicina es el arte de la salud y la dirección del navío es el arte de la navegación. Así la prudencia es el arte de vivir. Así de claro, Joaquín, esta es una frase muy bonita de Cicerón, que lo describe con perfección. Porque, además, entendiendo la prudencia, que en otro programa además la desarrollaremos un poquito más, ahora quiero entrar a esta ramita de la prudencia, la euvolia. Porque la euvolia, Joaquín, es lo que nos hace que nosotros mantengamos nuestros tesoros interiores. Las personas muchas veces no nos damos cuenta, pero tenemos tres niveles de profundidad. Tenemos un nivel público. Tenemos un nivel interno. Y tenemos un nivel íntimo, que es el nivel más profundo de la persona. A nivel público, nosotros tenemos que, desde luego, cuidar nuestra imagen, cuidarnos a nosotros, tenemos que ser cuidadosos con los mensajes que emitimos, no solamente con lo que decimos, sino cómo nos comportamos. Es la parte pública. Hay una parte, Joaquín, que se ha perdido mucho, que es esta parte interna, esta parte privada, que es la parte que solamente compartimos con las personas cercanas. Eh, con nuestra familia, con nuestros amigos. Esa parte, Joaquín, se ha venido desgastando mucho, se ha perdido mucho, por eso se ha perdido tanto la relación y por eso la gente se ha vuelto tan sola. Hay cosas que solamente, como es un tesoro mayor, las escondemos un poquito más y están en nuestro trato con los que pueden conocer esos aspectos de nosotros. Son personas que nos quieren, son personas con las que comunicamos estas cosas que valen para nosotros y nos comunican las que son valiosas para ellos. El plano de la comunidad familiar, o los amigos más cercanos, es clarísimo para este plano privado. Pero hay un plano todavía más profundo, que es el plano íntimo. En el plano íntimo son esas cosas que nos mueven, que guardamos en el corazón y que muchas veces no las podemos ni siquiera explicar con palabras. Como cuando vemos ese recuerdo de aquel ser querido, que a nosotros nos impacta profundamente de manera interior, pero ni siquiera se lo podemos explicar a un amigo. Aquella circunstancia en la cual vemos la vida y comprendemos nuestro paso y nuestra temporalidad. Y nos damos cuenta de que estamos aquí de paso y eso es algo que nos impacta interiormente y es íntimo. Nos hace convertirnos a nosotros mismos, nos da nuestra identidad como personas, pero no lo podemos comunicar por lo profundo que es, no hay palabras para explicarlo.

[8:41]Y entonces, Joaquín, lo importante de la virtud de la euvolia es comprender que cada uno de los espacios de nuestra vida, el público, el privado y el íntimo, tienen un lugar en la vida. Y que muchas veces nosotros empezamos a superficializarnos, empezamos a quitar el tesoro de lo íntimo, lo perdemos. Empezamos a perder lo privado, por eso perdemos las amistades, por eso nos aislamos, y nos quedamos solamente en esa parte pública, y eso se ha producido mucho con las redes sociales. Y cuando estamos solamente en lo público, cuando perdemos la euvolia, ahí en una serie de crisis, Joaquín, que tienen mucho que ver con las que hemos dicho que son las crisis del momento actual. La crisis de soledad, las personas que no viven con euvolia se vuelven. Repíteme, euvolia, es. Euvolia es, Joaquín, te lo voy a leer exactamente cómo dice el diccionario, virtud que ayuda a hablar convenientemente, o sea, que guarda las cosas, y es una de las que pertenecen a la prudencia.

[10:01]O sea, la euvolia es guardar las cosas que tengo que guardar. No externar, no superficializar todo lo que soy. Guardar lo íntimo, guardar incluso o restringirlo. Lo privado, y lo público, por supuesto, es es público. Euvolia viene del griego, euvolía, que quiere decir buen consejo. Eso significa las raíces etimológicas de euvolia, euvolía, es un buen consejo. Eso quiere decir que yo voy guardando con un consejo derivado lo que debo de tener en lo íntimo, que eso no me lo toca nadie, es mi gran tesoro, es mi perla. Lo privado, que es lo que comparto con mis más cercanos, y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía. O sea, me quedo solo, pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. 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Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. 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Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía. Nos deja practicar, porque hace mucho que no se habla de ello, Joaquín, la euvolia. Y creo que saber que existe, saber en qué consiste y ponerla en nuestro diccionario también para poderla vivir nosotros, pues sería la recomendación, porque independientemente de que no la hayamos vivido en muchos momentos de nuestra vida, siempre para el ser humano es posible recuperarla. Y siempre es posible no solamente recuperarse, sino crecer en ella. Y eso, Joaquín, va directamente a nuestra felicidad como personas. O sea, lo íntimo es de uno. Lo íntimo es, Joaquín, lo que es tu mayor identidad, lo que lo que te expresa, lo que muchas veces no se puede expresar ni siquiera con palabras. Esas emociones, esa parte en la cual tú amas a los demás, esas en las cuales te impacta el mundo. Esas que en ocasiones tú quisieras poder, oye, este recuerdo que acabo de tener de esta persona tan querida, que a mí me ha conmovido. Puedo decir, oye, me conmovió este recuerdo, pero nunca voy a poder transmitir lo que eso significa. Eso es lo íntimo. Luego está lo que es privado, que es lo que comparto con mis más cercanos y lo público. Cuando pierdo las profundidades, pierdo lo íntimo y lo privado, pierdo, Joaquín, en términos de compañía, o sea, me quedo solo. Pierdo en términos de identidad, porque una persona que no tiene intimidad, pierde identidad, no sabe quién es. Y quien no sabe quién es, mucho menos sabe a dónde debe de ir. Pierde sentido de la vida. Una persona sin euvolia es una persona que vive en lo inmediato y pierde el sentido de la vida. Es una persona sin esperanza. Es una persona que pierde la confianza, pero sobre todo, que pierde autoestima, Joaquín. Hay unos problemas muy serios de falta de autoestima que se puede expresar en soberbia o en depresión en la época actual. Y todos esos problemas, Joaquín, hoy son los temas que yo te diría, eh, de los signos de los tiempos. Son problemas que psíquicamente, yo que lo veo mucho en los jóvenes, marcan el signo de esta época. Por eso qué importante recordar esta palabrita del diccionario que se nos había olvidado. Yo no la conocía.

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