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Alejandro Bullón - Cuando Dios Perdona, Restaura

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[0:03]Amigos queridos de aquí de Atlanta. y amigos de todo el mundo. Estamos por lo menos aquí en Atlanta en las primeras horas del Santo Sábado. Tenemos tantas cosas que agradecer a Dios. Dios ha sido maravilloso esta semana, hemos visto milagros aquí. Hemos visto o hemos escuchado de otros milagros en diferentes lugares del mundo. Y cómo es bueno separar el sábado para agradecer a Dios por eso. Para adorarlo y para continuar diciendo que creemos que él no es nuestro Padre. Creador del cielo y de la tierra, Dios Todopoderoso que no conoce imposibles. He invitado a mi compañero el Pastor Tony esta noche para orar conmigo. Vamos a orar en favor de las personas que están heridas por dentro. Traen heridas desde la infancia, heridas emocionales. Heridas interiores, heridas que no se ven, pero que a veces no dejan ser feliz. Vamos a confiar que Dios cure esas heridas. Vamos a orar. Amante Padre que estás en el cielo. Cuan agradecidos estamos porque durante todas estas noches hemos visto tu poder. Hemos visto cómo tu espíritu se ha movido en medio nuestro. No solo en este lugar, sino en muchos lugares alrededor del mundo. Cuan agradecidos estamos porque a través del pastor Bullón hemos visto. Hemos sentido y hemos escuchado la voz de Cristo Jesús. Gracias por los milagros que has obrado en muchas almas. Señor, aún así, vivimos en un mundo lleno de maldad, lleno de pecado. Lleno de tristeza. Reconocemos que somos tus criaturas, que tú nos creaste. Pero hay veces que situaciones en nuestras vidas nos rodean. Nos hacen sentir tristeza. Problemas que nos agobian. Problemas que no nos dejan dormir. Pasamos las noches llorando. Tristezas. Como aquel que está triste porque un ser querido ha muerto. Tristeza porque un ser querido está enfermo y los doctores le han dicho que no hay solución. Tristezas porque alguien le falta trabajo. Tristezas porque su matrimonio está siendo destruido. Tristeza porque sus hijos están en vicios. Tantas tristezas que rodean nuestras vidas. Tristezas que nos llevan a un punto en pensar que esta vida no vale nada. Que es mejor quitar la vida. Tristezas que nos dan frustración. Depresión. Por eso en esta noche venimos clamando a ti, oh Dios. Para que tú tomes nuestras tristezas y las transformes en alegría. Para que tú tomes nuestros problemas y lo soluciones. Que traigas felicidad como tu palabra nos ha prometido. Que Jesús entre a nuestras vidas, nos traiga alegría. Una alegría que el mundo no nos puede dar. Por eso venimos a ti, oh Dios, en esta hora. Para que tú nos tomes, para que nos transformes. Que quites esta soledad, que quites esta tristeza. Y que la transformes por el poder del Espíritu Santo. Gracias porque tú nos escuchas. Porque inclinas tu oído hacia nosotros. Te lo pedimos a ti, nuestro Dios y nuestro salvador. Porque reconocemos que tú eres nuestro Padre. Porque reconocemos que tú miras a tus hijos. Como el padre mira a su niño de uno, dos, tres años que está aprendiendo a andar. Oh Señor, extiende tu mano poderosa esta noche en nuestra dirección. Cura las heridas interiores, calma la hemorragia interna del alma, del corazón. Restaura, devuelve la alegría de vivir. Coloca paz, perdona. No permitas que nadie esta noche vuelva para su casa, vacío, frustrado, con la sensación de que perdió el tiempo. Por eso en este momento, Señor, que el ser humano desaparezca. Que la persona maravillosa de Cristo sea levantada y con poder que tu palabra esta noche vuelva a ser milagros, en el nombre de Jesucristo. Amén. Muchas gracias, Tony. Y hermanos queridos, vamos a abrir el texto bíblico ahora, es Abdías. Versículos 18, 19 y 20. Y nos resta para mañana el versículo 21. Abdías, versículos 18, 19 y 20. Déjenme leer, dice así. La casa de Jacob será fuego, y la casa de José será llama, y la casa de Esaú estopa, y los quemarán y los consumirán; ni aun resto quedará de la casa de Esaú, porque Jehová lo ha dicho.

[6:02]Y los del Neguev poseerán el monte de Esaú, y los de la Sefela a los filisteos; poseerán también los campos de Efraín, y los campos de Samaria; y Benjamín a Galaad. Y los cautivos de este ejército de los hijos de Israel poseerán lo de los cananeos hasta Sarepta; y los cautivos de Jerusalén que están en Sefarad poseerán las ciudades del Neguev.

[6:42]Qué mensaje podemos sacar de este texto aparentemente difícil y complicado. Miren, vuelvan sus ojos a la Biblia una vez más. Miren cómo empieza. La casa de Jacob. La casa de Jacob se le llamaba al reino del Norte, a Israel. Y ahora el texto bíblico dice la casa de Jacob será fuego. Y la casa de José, la casa de José era el reino, el reino del Sur, el reino de Judá. La casa de José será llama. En realidad Dios está comparando a todo su pueblo, Israel y Judá, como fuego y como llama. Mientras eso la casa de Esaú, Edom, los descendientes de Esaú serán como estopa. El fuego y la llama queman la estopa.

[7:44]Por eso el texto dice, y los quemarán y los consumirán y ni aún resto quedará de la casa de Esaú, porque Jehová lo ha dicho.

[7:58]Miren qué está profecía. Está siendo dada contra Edom. ¿Por qué? Porque cuando los ejércitos enemigos vinieron para llevarse cautivo a los israelitas. Edom se quedó de brazos cruzados, indiferente, se rio, se burló y hasta saqueó los restos que los invasores dejaron. Ahora el pueblo de Dios está cautivo. En el mensaje de ayer vimos la promesa de que Dios va a traer a todos los cautivos para el Monte Sión. Y en el Monte Sión va a haber redención, va a haber salvación. Pero ahora viene una profecía triste y alegre, alegre para el pueblo de Dios, triste para los que orgullosamente pensaron que podían vivir sin Dios.

[9:00]Siempre los hombres sin Dios tuvieron la impresión de que ellos ganaban. Y casi siempre los hijos de Dios tuvieron la impresión de que ellos perdían. No es así en nuestros días. Hay gente rica que mira a los cristianos y dice, ¿sabes por qué yo tengo dinero? ¿Sabes por qué yo prospero? ¿Sabes por qué yo venzo? Porque no estoy perdiendo el tiempo como tú en esas tonterías de religión. Tú vives Dios, Dios, Dios, ¿y qué es lo que tienes? Yo no yo no pienso en Dios y mira todo lo que tengo. Y muchas veces el pueblo de Dios es perseguido. Cuántas veces eres perseguido por causa de tu principio. El otro día en el Brasil un hombre me llamó por teléfono y me dijo, estoy perdiendo el empleo porque no quise. No estuve de acuerdo con mi patrón en un juego financiero deshonesto. Él quería que yo lo hiciese y no pude hacerlo. Iría contra mis principios. Él me ofreció dinero. Le dije que no podía hacerlo, no era una cuestión de dinero. Era una cuestión de principios. Y él me despidió. Y ahora estoy sin empleo. Tengo tres muchachos en la universidad. Tengo que pagar, tengo que ayudar a ellos a pagar la universidad.

[10:48]Estoy sin empleo. Mi esposa va a ser sometida a una cirugía dentro de dos meses. Va a costar una fortuna. Y estoy sin empleo. Y pastor, si usted me pregunta por qué estás en esa situación deprimente, la respuesta es, porque quise ser fiel a Dios. Y cuántas veces tú no pronuncias la pregunta, pero te la haces mentalmente. ¿Vale la pena respetar principios? Hay un jugador brasileño de fútbol llamado Kaká, juega en el juega en Italia. Se casó este año.

[11:30]A los 25 años.

[11:35]Y. Es evangélico, conoce al Señor Jesucristo. Creció en el conocimiento de la palabra de Dios. Y tiene principios y uno de sus principios era, voy a llegar al matrimonio virgen. Ahora piensen en él rodeado de jugadores. Todos con mucho dinero. Rodeado de mujeres.

[12:05]Todas las mujeres cazando, cazando. Artistas, gente rica, gente joven, gente poderosa y él diciendo, quiero llegar virgen al matrimonio. Todo el mundo se reía de él. Todo el mundo se burlaba de él. Y yo estuve mirando un programa de televisión donde le un periodista todo socarronamente le preguntó y. Kaká, tú insistes en llegar virgen al matrimonio. ¿Tú no has pensado en la posibilidad de que eres homosexual?

[12:43]Estamos viviendo en días. Cuando la virtud es defecto.

[12:53]Porque el pecado se ha ido se ha hecho virtud. Hoy día ser deshonesto no es ser deshonesto, es ser. Hábil para los negocios. Hoy día en un matrimonio la impuntualidad no es impuntualidad, es un detalle encantador. La novia tiene que llegar tarde. Hoy día la infidelidad no es infidelidad, no es adulterio. Es saber aprovechar la vida.

[13:39]Entonces los hijos de Dios muchas veces se preguntan y esa gente que defiende todo eso. Crece, crece, prospera, se vuelve rica, se vuelve famosa, se vuelve todopoderosa en los padrones humanos. Y los cristianos que quieren vivir los principios de Dios, aparentemente derrotados. Aparentemente fracasados. Aparentemente humillados. Y muchos se preguntan, creo que no vale la pena. Vivir los principios de Dios. Pero el texto de esta noche nos muestra que vale la pena, sí. Judá e Israel, por un tiempo parecían derrotados. Cautivos. Y Esaú por un tiempo parecía victorioso. Lleno de éxito, lleno de prosperidad. Pero ahora llega un momento en que los papeles invierten. Judá e Israel son como fuego y llama. Mientras que Esaú ahora es como estopa y será destruido por el fuego y por la llama. ¿Sabes lo que Dios está diciendo aquí? Que finalmente la luz va a vencer a las tinieblas. Finalmente el diablo va a tener que tragar su carcajada de victoria. Finalmente tus enemigos van a quedar arrodillados a tus pies. Finalmente los que te persiguen, los que se burlan de ti, van a tener que reconocer que Dios tenía razón. Y que tú tuviste razón al respetar los principios divinos.

[15:27]El pueblo de Dios es llama. El pueblo de Dios es fuego. Y cuando Cristo estuvo en esta tierra, él dijo a su iglesia, vosotros sois la luz del mundo, llama, fuego, luz. Isaías dice, levántate, resplandece. Porque ha llegado tu luz y la gloria de Dios ha sido vista sobre ti. Oh, querido, te digo una cosa en el nombre de Dios. En este momento tu vida puede parecer envuelta completamente en tinieblas. En este momento tu vida puede parecer sombría. De repente el diablo ha permitido que un ser querido tuyo sufra un accidente de tránsito. Está sangrando por dentro, estás triste. En este momento las circunstancias difíciles pueden estar desestabilizando tu matrimonio. En este momento puedes estar enfermo, puedes estar sin dinero, puedes estar sin empleo. En este momento tal vez no sepas qué hacer ni para dónde ir, pero agárrate del Señor Jesucristo. Si tienes que llorar, llora. Si tienes que sufrir, sufre, pero sufre con el Señor Jesucristo. Ahora te digo una cosa. Y lo que Dios está diciendo es esto. Mira una noche, levántate a las 3 de la mañana y observa la oscuridad. 4 de la mañana, la oscuridad está ahí, 5 de la mañana la oscuridad está ahí, pero de repente allá en el horizonte comienza a salir la luz del nuevo día. Y hay un momento, allá por las 5:30 de la mañana, en que hay una lucha terrible entre las tinieblas y la luz. Hay un momento en que las tinieblas parece que se agarran desesperadamente de la situación y no quieren ceder, no quieren desaparecer. Da la impresión de que gritan, pero allá en el fondo la luz del sol aparece y hagan lo que hagan, las tinieblas están condenadas a desaparecer, porque donde entra la luz, no hay lugar para las tinieblas. Y Dios dice para ti esta noche, tú eres fuego, tú eres llama, tú eres luz. Por lo tanto, las tinieblas van a desaparecer de tu vida. El problema es que las tinieblas no desaparecen a las 8 de la noche. No desaparecen a las 10 de la noche. No desaparecen a la medianoche ni a la 1 de la mañana, ni a las 3 de la mañana. Pero la noche no dura eternamente. Siempre hay un nuevo día. Siempre sale la luz. Y cuando la luz aparece, entonces no hay más lugar para el poder de las tinieblas. ¿Por qué eres llama? ¿Por qué eres fuego? ¿Por qué eres luz? Te voy a contar una historia que tú sabes. Jesús había muerto. Dos discípulos en medio de la oscuridad y las tinieblas. Se dirigían de la ciudad de Jerusalén a la ciudad de Emaús. 2 millas de distancia, iban a pie. Iban tristes. Porque ellos habían invertido toda su vida, todos sus sueños y todos sus proyectos. A lo que ellos pensaban que sería el más grande imperio del mundo. Habían interpretado mal los propósitos divinos. Jesús no había venido a este mundo a establecer un imperio. Había venido a establecer un nuevo reino espiritual. Dios te puede dar bendiciones materiales en abundancia. Pero ay de ti si tú lo buscas únicamente por las bendiciones materiales. Porque la principal misión de Jesucristo en este mundo fue establecer un nuevo reino espiritual. Y es menester, es mejor buscar el reino de Dios y su justicia. Lo demás vendrá por añadidura. Ay de ti si olvidándote de Dios y de su justicia, buscas lo demás. Pero. Feliz de ti si buscas el reino de Dios y su justicia, porque lo demás os será añadido. Los discípulos de Emaús iban tristes porque pensaban que todos sus sueños habían acabado. Habían perdido 3 años de vida, habían invertido. Y ahora dónde estaba el gran rey, el gran emperador, estaba muerto. Ni siquiera sabían dónde estaba dónde estaba su cuerpo porque había desaparecido. Los discípulos iban tristes para Emaús y de repente alguien se les aproximó. Y caminó al lado de ellos. Y ellos no se dieron cuenta que era el Señor Jesucristo. Cuando llegaron a la casa, a la hora de pedir la bendición sobre el pan, cuando Jesús levantó las manos. Ellos vieron las marcas de los clavos en sus manos. Y sus ojos se abrieron. Y entendieron qué era Jesús resucitado. Y en ese momento Jesús desapareció.

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