[0:00]En una hermosa tarde, la jirafa estaba muy sonriente. Su amiga, la cebra, la había invitado a su fiesta de cumpleaños. La jirafa caminaba a paso firme hacia la casa de la cebra. En esa casa la esperaban todos sus amigos. Pero al llegar, se dio cuenta de que no podía entrar. Su cuerpo era muy grande para la pequeña casa. La jirafa regresó a su casa muy triste. Su tristeza desapareció cuando se enteró de que su amigo, el gorila, la había invitado a su cumpleaños. Pero la casa del gorila también era muy pequeña. La pobre jirafa regresó pensando que nunca podría ir a ninguna fiesta de cumpleaños. Pasaron los días y ahora era su cumpleaños el que se acercaba. Al verla tan triste, sus amigos decidieron reunirse para pensar en una sorpresa que hiciera sonreír nuevamente a la jirafa. Fue así como recibió una carta el día de su cumpleaños. La carta contenía un mapa con indicaciones. La jirafa siguió las indicaciones hasta llegar a un gran árbol. Levantó su cabeza para mirar la cima. Se puso muy feliz al darse cuenta de que sus amigos habían construido una terraza en la cima para poder festejar junto a ella. Todos se divirtieron mucho.
[1:57]La jirafa muy feliz, les agradeció a sus amigos por hacer de este el mejor cumpleaños de su vida.



