[0:01]fuera de lo que ha saltado Nicolás Pepe tendido en el terreno de juego, prosigue la jugada de peligro, Elías también sobre el piso. lastimado el goleador. dolorido de la pierna derecha, Elías Acomach.
[0:14]Está en el suelo, Elías no se puede levantar, entran las asistencias para el goleador del Villarreal. el gesto cuando quiere cambiar de dirección para regresar, porque todo viene de un amago. Calienta Jeremy Pino, los contrastes del fútbol en un estadio de la cerámica que se ha quedado prácticamente en silencio. Solo desear que no sea lo que parece que es, sí, sí, que no lo sea porque si lo es, va a ser duro, Elías.
[0:56]Hola, soy Elías y el pasado 9 de noviembre me rompí el ligamento cruzado anterior. Vengo a contaros mi historia.
[1:15]Hoy es 9 de enero. Y nada, esperemos un nuevo año, así que seguimos con la, con la recuperación. Hoy nos tocará hacer un poquito de fisio y gimnasio, así que vamos a por ello.
[1:40]Desde el primer día, la verdad que estoy muy agradecido, al fisio, es como al doctor. Y la verdad, a todos, la verdad que todo el staff. me está ayudando muchísimo, sobre todo algunos días cuando vengo cabizbajo y que no tengo muchas ganas de de hacer nada. Ferran siempre llega tarde, tengo que esperarlo.
[2:13]Hacía mucho que no trabajaba el isquio y estoy tieso, eh. Nada, primero movilizar las cicatrices porque una vez se hace la cirugía. en la zona donde ponen los puntos y eso, muchas veces se quedan los tejidos adheridos. tejidos más superficiales con los más profundos. Entonces, movilizar para que no genere adherencias y. y eso no les genere luego problemas o molestias de tirantez. Hoy que toca. Pues vamos primero a movilizar un poquito. Haremos el último trabajo de flexión de ayer con un fitball de rodilla. Y lo haremos un poquito ahí de pie.
[2:53]Va por días, hay a veces que me despierto muy bien. Por ejemplo, hoy, como he hecho el trabajo ayer doble, sobre todo noto el cambio cuando me dan un día de un día libre, por ejemplo, el día después me noto. perfecto, ahora Ferrán me está dando caña en caminar. Dice que no sé caminar. Parece peor que mi padre, tío.
[3:26]Hola, ¿cómo estás? Sergi Cardona.
[3:31]Yo estoy esperando a Kiko y Eric, cuando vengan esos dos, madre mía.
[3:41]¿No quieres salir, Kiko, tío? Estaba esperando a que llegaras tú.
[3:52]No te gusta la película, ¿no? Creo que, tío, muy bien, tío.
[4:01]¿Cuándo sale? Está Kiko. Os presento a Kiko.
[4:32]Por eso se está poniendo fuerte, eh. Ha puesto pelo al lado, ¿no? Eric, por ejemplo, que tengo que nombrarlo porque siempre que que vengo casi desanimado, es el que me anima un poquito y me y me tira para para adelante para que para que ese día se me haga más más ameno. Parece que no, pero trabajas el triple, tío, cada día.
[5:07]Ahora, ahora voy contigo, Javi.
[5:22]Que no decaiga, ¿no? Que es un proceso largo y duro, pero que tiene su recompensa y cuando esté en el campo lo hará. Jeremy también porque hay a veces que que le pregunto, porque claro, hasta que uno no pasa lo que lo que lo que tengo, pues no no puede no puede saber bien lo que lo que es, entonces. Yo siempre intento preguntarle cosas, él me aconseja qué es lo que tengo que hacer, lo que no, lo que me va a pasar, eh, lo que me va a doler, lo que no. Entonces, hay a veces que que me quedo tranquilo porque lo veo lo veo a él bien ahora. Y la verdad, que me alegro muchísimo por él porque es jodido pasar una lesión así. Él lo sabrá más que yo que que lo ha pasado entero. Y la verdad que me alegro muchísimo por él que esté bien. ¿Sabes cuándo fue el peor momento? Cuando llegué al hospital. Y me hacen la resonancia. Y salgo de ahí, y me viene el doctor.
[6:36]Y me dice, "lo siento decirte esto, pero vas a tener que estar un tiempo fuera". No quería, no quería escuchar más. Tenía algo, no sé, dentro de mí que esa esperanza, no sé, que que no iba a ser nada. Estaba con mi hermano mayor y teníamos esa esperanza que no que no iba a ser nada y claro, después cuando te terminaron las pruebas y me vino el el doctor y me dijo que era lo que, que era lo que tenía, se me echó, se me echó todo encima. La verdad no me lo esperaba para para nada y me quedé callado. Recuerdo ese momento, no, no se me va a olvidar. Yo creo que ese momento no se me va a olvidar nunca porque estábamos mi hermano y yo y claro, fue un momento que que nadie de los dos dijo nada, ni una palabra. Y justamente después el que el que habló fue fue mi hermano y yo estuve, te prometo, estuve como 5 o 10 minutos callado sin sin hablar, sin sin decir nada. Hasta que que el doctor me me tranquilizó un poquito, me dijo que que bueno, que sería un proceso largo, pero pero que que todo irá genial.
[8:06]Hoy me noto un poco más cansado que que ayer. Y yo, la verdad, que siempre he tenido una genética que que ha sido buena. No trabajaba mucho el gimnasio ni nada, pero pero siempre ha sido buena. Ahora, sí que es verdad que con con el tiempo que que tengo aquí en el gimnasio y y por lo de la lesión, pues estoy intentando trabajar un poquito más el tren superior. Un poquito todo todos los músculos de la pierna para para cuando llegue llegue mucho mejor que que cuando me fui.
[8:47]Estaba fatal. Al principio lo pasé muy mal, muy mal. Las dos primeras semanas, sobre todo, fatal. El momento más difícil fue cuando cuando estaba, cuando estaba con con el doctor haciéndome las pruebas. Porque claro, ahí estaba mi cabeza pensando, pensando en todo, con, buah, ya verás que no será nada. Tenía esperanza y claro, después jodido, jodido. Lo pasé, lo pasé jodido eso, ese día lo pasé jodido. Sí que es verdad que cuando veo la acción, en el momento de la acción, es tan rápida que no que no te da tiempo y y en ese momento escucho que que algo no que algo no va bien. Después de la operación, un dolor que flipas. Mucho dolor, pero bueno. Después ya cuando pasaron las dos semanas. Muy bien, o sea, mentalmente, muy bien. Cuando estás desanimado y y no tienes ganas de nada, vienes a entrenar y sabes que te toca hacer otra vez lo mismo y otra vez y otra vez y otra vez lo mismo. Y lo peor es cuando cuando el equipo juega juega un partido. Te prometo que es una sensación, perdón por la palabra, eh, pero de mierda, eh. Porque ves a, ves al equipo jugar y intentas ayudar de una forma o otra, pero pero claro. Es muy difícil porque sí que es verdad que formas parte del equipo, estás en el equipo, pero lo ves desde desde otra parte y no estás en los viajes, no estás en en las charlas, no estás en Entonces, yo intento ayudar de de la mejor manera, eh, sobre todo cuando el equipo en algunos momentos no está bien o que tal o lo que sea, intento, intento ayudar a a los compañeros, pero es jodido, es muy jodido, la verdad. También porque estaba en casa, tenía, tenía la familia cerca. Y eso, quieras o no. Cuando salí de de la operación, me fui, me fui a casa, a los dos días me fui a casa. Y tener a la familia cerca, tu madre, a tu padre, a a tus hermanos. que te ayudan, a mi tía también en este caso, que que también está con nosotros, es increíble, o sea, es lo lo único que que te queda, al final puedes tener amigos. Es verdad, pero al final los de casa son los de casa y son los que más van a querer por ti y y así ha sido. La verdad que al principio son los únicos que que estaban ahí atrás mío y en este, en este proceso me están ayudando muchísimo. Elías sigue, Nico, balón raso, qué movimiento, qué golazo, gol.
[11:59]La vida te da, te da y te quita, eh.
[12:05]Ahora me, me ha quitado estar un tiempo haciendo lo que más me gusta y y bueno, pero al final también aprender, eh. Tienes que aprender de lo de lo que te pasa y y aún soy joven, me queda mucho que aprender y bueno, una cosa así, una experiencia que que al final. Sé que me va a ayudar, yo sé que me va a ayudar. Yo estoy con muchísimas ganas de de afrontarlo. Eh, si es verdad, a veces me vas a ver un poco triste y tal, pero siempre intento dar mi mejor cara, siempre estar alegre como como siempre he sido. Eh que no cuesta nada y la verdad estoy con muchísimas ganas de de afrontar todo esto.



