[0:03]Hoy vamos a hablar acerca de el quinto derramamiento de sangre que fue el que Jesús derramó cuando le clavaron esos clavos en la cruz del calvario. El tema, la sangre que brotó de las manos de Jesús. Y el propósito fue para darnos eso precisamente que vemos ahí, la unción, el talento, la productividad. El propósito de que Jesús derramó esa sangre es para movernos a la autoridad. A la autoridad y al poder y la productividad del reino de los cielos, ese fue el propósito por el cual por amor Jesús eh permitió que él fuese clavado en esa cruz. Y que esa sangre brotara de esas manos y cuando nosotros necesitamos ver cualquier manifestación del poder de Dios, sus milagros, sus señales, sus prodigios, su poder, su autoridad, la activación de los dones del Espíritu Santo, podemos nosotros clamar a esta sangre preciosa. Los beneficios, ver el poder de Dios interviniendo en nuestras vidas. Obtener victoria en la guerra, ser más productivas en la obra usando los dones espirituales que Dios nos ha dado. Uno de los versículos que vemos hoy es Salmo 22, versículo 16, que dice, me han traspasado las manos y los pies. Y en Éxodo capítulo 15, versículo 6, nosotros podemos ver también la mano poderosa de nuestro Dios. Es importante recordar que antes de la venida de Jesucristo, la mano del Señor ya se había movido muchas veces a favor de su pueblo. Y vamos a ver algunas características de las de la mano la mano de de Jesús, pero debemos tener esto en mente de que vimos en en el Antiguo Testamento cómo las manos de Dios siempre se movía, cuando el pueblo de Israel enfrentaba uno de los momentos más difíciles al ser perseguidos por todo el ejército de faraón, la mano poderosa del Señor apareció y desbarató totalmente a los egipcios. Ese día el pueblo de Israel experimentó una de las grandes victorias jamás antes vista y que se que los padres pudieron repetir a sus hijos y los hijos a los hijos de los hijos y que aún hoy nosotros nos gozamos con esas historias. Y Éxodo capítulo 15, versículo 6 dice, tu mano derecha, oh, Señor, es gloriosa en poder. Tu mano derecha, oh, Señor, aplasta al enemigo en la nueva traducción viviente. En la Reina Valera vemos que también para referirse a la mano derecha del Señor, se dice también tu diestra, oh, Jehová, ha sido magnificada en poder, tu diestra, oh, Jehová, ha quebrantado al enemigo. Y a lo largo de toda la escritura son innumerables los textos donde la mano poderosa del Señor aparece para socorrer a su pueblo el tiempo de guerra o confrontación con sus adversarios. Y yo sé que también nosotros tenemos los testimonios en donde hemos visto la mano poderosa de Dios intervenir a favor nuestro. Y antes de empezar con con esta con esta clase quiero leerles una historia. A cuántos de ustedes les gustan las historias? Quiero que ponga atención. Esto eh pasó en Central Park en Nueva York, es uno de los parques más famosos y más conocidos del mundo y lo visitan aproximadamente 35 millones de personas al año. Personas de todo tipo visitan este parque en Nueva York. Y dice la esta historia, un día se encontraron en un banco de del parque y un joven y un hombre de edad avanzada de unos 90 años o más. La escena parecía como un espejo del tiempo a un lado, un joven fuerte y y apuesto y al otro un hombre desgastado por la vida. De repente, el joven miró más de cerca y vio que el anciano se quedó con su cabeza inclinada, mirando sus manos fijamente. Tras la evidente sorpresa del joven, el anciano le compartió lo siguiente. Toma tiempo llegar a pensar en las manos que tienes y cómo te han servido todos estos años. Mis manos, aunque estén arrugadas, débiles y cansadas, han sido herramienta toda una vida. Me han ayudado a salir adelante, al caer ella sostuvieron mi cuerpo, pusieron comida en mi boca y ropa en mi cuerpo, cuando niño mi madre me enseñó a unir estas manos en oración y a usarlas para amarrar mis zapatos. Estas manos limpiaron las lágrimas de todos mis hijos y acariciaron el rostro del amor de mi vida. En estas manos entregaron un arma y me enviaron a la guerra, estas manos también escondieron las lágrimas que derramé en esa guerra. Mis manos han estado sucias, heridas, hinchadas, temblaron cuando me entregaron por primera vez a mi hijo recién nacido. Estas manos fueron decoradas por una argolla de matrimonio, la mayor parte de mi vida. Una argolla que le dijo al mundo que yo estaba reservado para alguien especial. Estas manos escribieron un sin número de cartas, temblaron cuando acompañé a mi hija por el pasillo de la iglesia el día de su boda, pero nunca me fallaron para ayudar a un amigo en necesidad. Estas manos cargaron niños, consolaron vecinos y demostraron fuerza hasta el día de hoy, cuando ya quedan pocas partes de mi cuerpo que siguen fieles a sus funciones. Estas manos me sostienen porque siguen unidas en oración. Y yo creo que esta historia nos hace reflexionar en nuestras propias manos. Y nos ayuda a recordar el valor de nuestras manos. Yo recuerdo que en alguna ocasión, uno de los sobrinos de Leonor tuvo un accidente en motocicleta y se lastimó las muñecas. Se lastimó las dos manos, de manera que no podía usar ninguna de las dos manos. Y cuando nos nos contaban de lo difícil que era la situación al no poder usar ninguna de sus dos manos, eh pude comprender, guau, es que a veces ni siquiera podemos nosotros imaginar todo lo que hacemos a través de nuestras manos. Hasta que no podemos usarlas, nos damos cuenta, guau, las necesitamos desde que comience el día para peinarnos, asearnos, hasta el final del día, para todo necesitamos necesitamos nuestras manos. Así es que quiero, ah, que tú te hagas unas preguntas. En cuántas actividades diferentes empleas tus manos en un día? Crees que podrías llevar una vida normal sin tus manos? Sabemos que hay personas que no tienen sus manos y es, es difícil, es muy difícil, pero ah, tenemos esta gran necesidad y tenemos un gran gran gran valor en nuestras manos. Hoy yo quiero hablar precisamente de las manos de Jesús. Esas manos benditas de nuestro buen Redentor que hicieron ver a los ciegos, que hicieron oír a los sordos, que hicieron hablar a los mudos, manos que limpiaron los leprosos y levantaron a los muertos, manos que por amor fueron clavados en un madero. Yo quiero que hoy podamos nosotros reflexionar en estas manos que dan vida y vamos a ver algunas de las características de las manos de Jesús para poder entender mejor todo el poder que hay en este derramamiento de sangre. Eh tenemos una historia ahí en Mateo capítulo 9, versículo 25 en donde Jairo, un hombre de los principales de la sinagoga fue a buscar a Jesús porque su hija estaba gravemente enferma. Y cuando Jesús llegó a esa casa había un gran alboroto por qué? Porque la niña había muerto. Y dice Mateo capítulo 9, versículo 25, pero cuando la gente había sido echada fuera, entró y tomó de la mano a la niña y ella se levantó. Y nosotros sabemos que este es uno de los milagros que hizo Jesús en donde ni siquiera la muerte. Ni siquiera la muerte fue un obstáculo para el poderoso hijo de Dios. Y aquí nosotros podemos ver que las manos de Jesús demostraron tener autoridad sobre la misma muerte.
[10:49]También tenemos otro otro milagro en Mateo capítulo 14, versículo 19 al 21, en donde vemos las manos proveedoras de Jesús. Y dice ahí en Mateo capítulo 14, dice, entonces mandó a la gente recostarse sobre la hierba y tomando los cinco panes y los dos peces y levantando los ojos al cielo, bendijo y partió y dio los panes a los discípulos y los discípulos a la multitud y comieron todos y se saciaron y recogieron lo que sobró de los pedazos, 12 cestas llenas y los que comieron fueron como 5000 hombres sin contar las mujeres y los niños. 5000 hombres más mujeres más niños comieron de solamente cinco panes y dos peces porque Jesús las tomó en sus manos, las bendijo y fueron multiplicados y podemos ver el poder creativo que hay en las manos de Jesús y esas manos proveedoras. Así es que cada vez nosotros podemos ver a Jesús y tenemos también otro ejemplo de manos que bendicen. Ahí en Marcos capítulo 10, versículos 13 al 16, leemos y dice, y le presentaban niños para que los tocase y los discípulos reprendían a los que los presentaban. Viendo lo Jesús se indignó y les dijo, dejad a los niños venir a mí y no se lo impidáis porque de los tales es el reino de Dios. De cierto os digo que el que no reciba el reino de Dios como un niño no entrará en él y tomándolos en los brazos, poniéndolas las manos sobre ellos, los bendecía. Podemos ver que las manos son un instrumento muy poderoso para bendecir a las personas y para confiarles propósitos espirituales. Las manos son un símbolo de autoridad. Así es que yo quiero, yo quiero que tú te pongas a imaginar. Qué es lo que, lo que el Satanás, el diablo mentiroso estaba pensando cuando se estaban clamando se estaban clavando a ese madero, las manos de Jesús. Hablemos también un poquito acerca de la imposición de manos. Nosotros vemos también que en el Nuevo Testamento se imponían las manos para bendecir a las personas que iban a estar eh trabajando. Vemos ahí en Hechos capítulo 13, versículos 1 al 3 y dice que mediante el el este acto de imponer las manos se bendecía a la persona, se le daba un propósito específico. Mira lo que dice, había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros, Bernabé, Simón, el que se llamaba Níger, Lucio de Cirene, Manaén, el que se había criado junto con Herodes, el tetrarca y Saulo. Y ministrando estos al Señor y ayunando, dijo el Espíritu Santo, apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron. Y aquí podemos ver que nuestras manos son un instrumento muy poderoso para bendecir a las personas y para confiarles propósitos espirituales. Las manos, nuestras manos son un símbolo de autoridad.
[15:05]Ahora, la sangre de la autoridad y el poder, este es el beneficio por el cual nosotros ahora podemos eh estudiar este quinto derramamiento de la sangre que brotó de las manos de Jesús. Porque podemos ver que a través de este derramamiento, a través de este derramamiento de la sangre de las manos de Jesús, es nosotros ahora podemos obtener el poder y la autoridad que había en las manos de Jesús. Yo creo que al al ver simplemente unos cuantos versículos, nosotros podemos ver claramente toda la autoridad y todo el poder que hay en las manos del Señor. Ahora, imagínate, precisamente por eso es que el enemigo quería clavarlas a un madero como tratando de detener la obra redentora de Dios a través de Jesucristo en la tierra, pero fue todo exactamente al contrario. Cuando Jesús derramó la sangre que brotó de sus manos, cuando fueron atravesadas por los clavos, sucedió todo lo contrario. El poder y la autoridad de Dios fueron desatados a todos los creyentes para que podamos hacer la obra de Dios en el plano de lo sobrenatural. Y esto es lo más importante que yo quiero que tú te lleves esta mañana, nuestras manos son el instrumento de Dios para desatar su poder. Nuestras manos son el instrumento de Dios para desatar su poder, porque todo el poder y toda la autoridad de Jesús fue ahora transferida a la iglesia y tú y yo somos la iglesia. Así es que nuestras manos son el instrumento de Dios para poder desatar su poder ahora. En otras palabras, las historias que vimos acerca de los milagros de Jesús, de la multiplicación, de los milagros creativos, de la bendición no debe de quedar en el ayer ni en el Nuevo Testamento, sino que el ministerio de Jesús hoy en día puede continuar en esta tierra a través de la iglesia. Y esto es lo más importante que nosotros tenemos que entender y entender que ah, probablemente nosotros a veces nos esforzamos y nos preocupamos y nos estresamos para hacer el ministerio en nuestras propias fuerzas, pero no es en nuestras propias fuerzas. Ni siquiera podemos nosotros confrontar al enemigo en nuestros propios argumentos, sino que todo es a través de la sangre de Cristo Jesús. Todo es a través de la sangre de Cristo Jesús. Nuestras manos son el instrumento que Dios quiere usar. Nuestras manos son instrumentos de Dios para desatar su poder. Y déjame decirte cómo es, todo es a través del poder de su Santo Espíritu, es a través de los dones de tu de su Santo Espíritu. Dice la palabra del Señor en primera de Corintios capítulo 12, versículo 7, pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho a cada uno de nosotros. Hemos recibido nosotros dones.
[19:16]Y yo sé que ahorita no tenemos el tiempo, eh recordamos que nuestro pastor tomó casi medio año para enseñarnos los dones del Espíritu Santo. Pero lo que yo quiero recalcar aquí es que nosotros tenemos que aplicar el poder que hay en la sangre de Cristo para que esos dones puedan activarse y puedan ser desatados en cada uno de nosotros. Los dones del Espíritu Santo son regalos que Dios ha entregado a la iglesia para que sean administrados por la iglesia para poder facilitar la expansión del evangelio. Los dones espirituales. Y quiero que vayas ahí a primera de Corintios capítulo 12, versículos 6 al 11, los que tengan ahí su Biblia. Y dice, hay diversidad de operaciones, pero Dios que hace todas las cosas en todos es el mismo. Pero a cada uno le es dada la manifestación del espíritu para provecho, porque a este es dada por el espíritu, palabra de sabiduría, a otro palabra de ciencia según el mismo espíritu, a otro fe por el mismo espíritu, y a otro dones de sanidades por el mismo espíritu, a otro el hacer milagros, a otro profecía, a otro discernimiento de espíritus, a otros diversos géneros de lenguas y a otro interpretación de lenguas. Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere. Y la pregunta es para ustedes, cuántos dones tenemos de parte del Espíritu Santo? Quién sabe.
[21:35]De acuerdo a la palabra, los dones del Espíritu son nueve. Y esta tablita nos permite poder dividirlos en tres categorías y esto nos es más fácil poder entender acerca de los de los nueve dones y nos es más fácil también poder aprenderlos. Las tres categorías de los nueve dones son el los dones de revelación y en ellos están palabra de sabiduría, palabra de ciencia y discernimiento de espíritus, que son los nueve dones que acabamos de leer ahorita ahí en Primera de Corintios 12. La segunda categoría de los dones es son los dones de poder, que son fe, sanidades y milagros. Y la tercera categoría de los dones de son los dones de inspiración, están el don de profecía, el don de lenguas, el don de interpretación de lenguas. Pero recordamos que cada uno de los dones son regalos que hemos recibido de parte de Dios a través del Espíritu Santo y con el propósito no de engrandecernos a nosotros mismos, sino de engrandecer la obra de Dios, engrandecer el reino de los cielos y recordamos que Dios quiere usar nuestras manos. Dios quiere usar nuestras vidas. Jesús derramó la sangre que brotó de sus manos para que podamos movernos en la autoridad, en el poder y la productividad del Reino Celestial. Para que nosotros podamos tener unción, el talento y la productividad. Y ese es el propósito del del quinto derramamiento de sangre que hoy hemos visto, que es el derramamiento de las manos de Jesús. Y vamos a hacer esta oración. Padre te damos muchas gracias porque me redimiste. Me has ungido y has puesto tu mano sobre mi vida. Hoy declaro que por el poder de la sangre que brotó de tus manos los dones tuyos se activan dentro de mí. Gracias porque tocaste mi lengua para expresar tu mensaje profético, para adorarte en la lengua del Espíritu y para entender lo que tú me ministras. Gracias porque activaste mi fe para que ocurran sanidades y milagros a través de mi vida. Gracias porque me has dado ciencia, sabiduría y discernimiento de espíritus y gracias porque tu mano doblegó al enemigo y lo destruyó en la profundidad de la mar. Te alabo Dios en Cristo Jesús, amén. Amén, amén y amén.



