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La CAÍDA del MURO de BERLÍN | Draw My Life

DRAW MY LIFE en Español

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[0:08]A veces pasa, como el cometa Halley, que el mundo se une para luchar contra un mal común.
[0:08]Sin embargo, como bien sabemos, no siempre es así, y no es necesario forzar los ojos cuando echamos la vista atrás.
[0:08]Bien, durante estos años, 1945 y 1989, el mundo se encontraba dividido y en vilo, por lo que se conoce como la Guerra Fría.
[0:08]En 1945, y con aproximadamente 55 millones de víctimas a sus espaldas, todavía había países que tenían ganas de más fiesta y de ver quién se proclamaba como el más poderoso del mundo.
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[0:00]Hoy en Draw my Life, El Muro de Berlín.

[0:08]A veces pasa, como el cometa Halley, que el mundo se une para luchar contra un mal común. Sin embargo, como bien sabemos, no siempre es así, y no es necesario forzar los ojos cuando echamos la vista atrás. ¿Visualizáis el año 1945? No hace ni un siglo. ¿Y el 1989? Todavía más reciente. Bien, durante estos años, 1945 y 1989, el mundo se encontraba dividido y en vilo, por lo que se conoce como la Guerra Fría. Finalizada la Segunda Guerra Mundial, ¿en qué año? En 1945, y con aproximadamente 55 millones de víctimas a sus espaldas, todavía había países que tenían ganas de más fiesta y de ver quién se proclamaba como el más poderoso del mundo. Y los susodichos eran: Estados Unidos y la Unión Soviética. Se enzarzaron en la Guerra Fría, un conflicto localizado en diversos territorios del planeta diferenciados entre comunistas y capitalistas. Al mismo tiempo, los países protagonistas participaban en una apasionante carrera armamentística para ganar el control nuclear. Pero no me voy a alargar con las cuestiones de la Guerra Fría, ya que tenemos un Draw my Life con el mismo nombre en el que te explicamos todos sus pormenores. Si no lo has visto, míratelo al acabar este, y ya que estamos, suscríbete y activa la campanita nuclear. Ahora vamos a enfocarnos en el conflicto que se desarrolló en Alemania y se materializó en un muro de piedra de casi 4 metros de alto y 155 km de largo. ¿Qué fue lo que provocó que se construyera esta barrera ideológica? ¿Cómo, tras una guerra devastadora, se llegó de nuevo a este punto? Tras la Segunda Guerra Mundial, Alemania había sido ocupada y dividida por los aliados en cuatro zonas de ocupación. Francia se quedó con el suroeste, el Reino Unido con el noroeste, Estados Unidos al sur y la Unión Soviética con el este. Fácil. La intención inicial era reunificar el país, pero el resultado acabó siendo algo diferente. Poco a poco los aliados capitalistas fueron aunando su poder y la parte soviética se fue distanciando más y más. Es decir, en 1949, el frente occidental se reunió en la República Federal Alemana, con capital en Bonn. Y poco después, la URSS constituyó la República Democrática Alemana, cuya capital era Berlín Este. El conflicto estaba servido. Se reforzaron las fronteras en las dos Alemanias, creando un abismo aún mayor. Para empezar, en Alemania Occidental había libertad de expresión y de movimiento. Además, con el Plan Marshall de Estados Unidos, se estaba relanzando la economía del lado occidental del país. En cambio, las reglas sociales y políticas de Alemania Oriental eran mucho más estrictas y su economía planificada no ayudaba a la situación del país del este. Por ello, no era de extrañar que después de esta división, muchísimas personas emigraran de la RDA a la RFA en busca de una vida mejor. Por este motivo, en 1952, protegieron las fronteras con vallas y más vigilantes. Tan solo se podía pasar de un lado a otro con un permiso especial para residentes. A pesar de los esfuerzos, la comunicación entre Berlín Oeste y Este era muy difícil de controlar. Se estima que, en este punto, entre 1949 y 1961, alrededor de 3 millones de personas abandonaron la RDA. Y como la mayor parte eran jóvenes trabajadores, provocaron una desestabilización en la economía soviética. Hay que destacar que alrededor de 50.000 personas trabajaban en el Berlín Oriental y vivían en Berlín Oeste, aprovechándose así de los beneficios económicos del Este. Eran conocidos como fronterizos. A partir del 4 de agosto de 1961, tuvieron que registrarse como tal para ser controlados y que no hicieran ningún tipo de chanchullos. Resumamos, debido, entre otras cosas, a la migración unidireccional de un lado a otro, el sistema político y económico de la República Democrática Alemana estaba a punto de colapsar. Y pese a que en junio de 1961 ocultaron su propósito de construir un muro, dos meses después se les vieron las intenciones. El 11 de agosto, la Cámara Popular, Parlamento de la RDA, accedía a tomar medidas para frenar el éxodo. Les faltó tiempo para ponerse manos a la obra. Así, la noche del 12 de agosto de 1961, Alemania Oriental detenía a las malas la evasión de sus ciudadanos construyendo un muro provisional, un alambrada de 155 km que dividía Berlín y sus alrededores en dos. Miles de soldados de las Fuerzas Armadas Soviéticas comenzaron a custodiar el muro. Cerraron 69 puntos de control en la frontera y dejaron abiertos solo 12. Paralizaron todo el tráfico de todos los medios de transporte de un lado a otro. Ya a los días siguientes pasaron a sustituir el alambre por paneles de hormigón. Para ello, levantaron los adoquines de las calles, desalojaron las casas que se encontraban en la línea fronteriza o tapiaron las puertas y ventanas que daban a Berlín Oeste. Se podía acceder a ellos por la parte trasera. La ciudad, su ciudad, se había roto en dos. Imagina el agobio y el terror que sentían ante esa nueva y angustiosa realidad. Para que te hagas una idea, hasta septiembre, el muro se había construido a principios de agosto. 85 hombres de las fuerzas de vigilancia desertaron y 400 civiles lograron huir. De este momento es la fotografía del policía saltando sobre las alambradas para escapar en la calle Bernauer Strasse. El alcalde de Berlín Occidental mostró su inquietud y rechazo ante la creación de esta división inhumana, de este muro de la vergüenza. Por otra parte, ¿sabes cómo llamaron a la mole de hormigón en la RDA? Muro de protección antifascista, ya que alegaban que era un escudo contra los ataques occidentales, aunque en el fondo mantenían aquello de la fuga de cerebros. Tras la construcción, la movilización aliada, encabezada por Kennedy, fue lenta y llegó un momento en el que se comenzó a rumorear que el muro no les había pillado tan por sorpresa. Pero tal y como dijo Kennedy, era una solución poco elegante, aunque mil veces preferible a la guerra. Aún así, no dudó en mandar 1.500 soldados para reforzar Berlín Occidental. Poco a poco fueron perfeccionando los elementos defensivos del muro, como la superficie redonda que impedía el agarre, hasta crear la llamada Franja de la Muerte. En el lado de la Alemania Oriental, construyeron un gran foso, colocaron una alambrada en las paredes y obstáculos para evitar el acceso de los vehículos. Por si esto fuera poco, y alguien intentaba escalarlo, colocaron minas. Ah, y todo esto se reforzaba con una fuerte iluminación. A su vez, todo el recorrido estaba vigilado por militares que patrullaban con perros las 24 horas, y cada ciertos metros, había torres de control custodiadas por militares, armados, obviamente. Estos eran los famosos Checkpoints, donde todo el que quisiera pasar de un lado a otro, debía mostrar su identificación. Dicha exigencia no agradaba a las autoridades estadounidenses y un día a finales de octubre, se produjo un altercado entre las fuerzas de Berlín Este y del Oeste en el Checkpoint Charlie, cuando un dirigente de la RFA quiso pasar al otro lado sin identificarse. La tensión fue evidente cuando ambos bandos se dispusieron a defender su lado. Afortunadamente, el conflicto se diluyó a las horas y quedó como un episodio anecdótico. Aún así, ascienden a más de 5.000 las personas que intentaron escapar a través del Muro de Berlín. Aunque no hay cifras exactas de las muertes, estas oscilan entre las 140.

[7:12]Una de las víctimas más conocidas es Peter Fechter, quien fue tiroteado y murió en el lado este del muro, pero a la vista del Berlín Occidental. Como Peter, algunos fueron abatidos a tiros, otros perecieron directamente en los gélidos brazos del muro o al suicidarse tras ser descubiertos. De hecho, hay casos de personas que murieron al ser sometidos a los estrictos controles de los soldados fronterizos. Pero también hubo quien lo lograron, como los 57 que se fugaron por un túnel subterráneo de 145 metros de largo y 12 de profundidad, cavado por los occidentales a principios de octubre de 1964. El pasadizo atravesaba el muro desde una panadería abandonada hasta un patio interior privado. Desgraciadamente, fueron descubiertos antes de que todos, huían 120 personas, llegaran al otro lado. Esta situación era insostenible, al igual que el muro, el cual comenzaba a agrietarse. A lo largo de sus 28 años, se había desarrollado la Guerra de Vietnam, la crisis de los misiles en Cuba, el teléfono rojo, la muerte de Kennedy, la llegada de Estados Unidos a la Luna, provocando que a finales de los años 80 y con una incipiente crisis económica, las diferencias entre el mundo capitalista y el comunista fueran más que evidentes. Así, en 1989, en Moscú, era el turno de Mijaíl Gorbachov, quien como Secretario General del Partido Comunista, implantó numerosas reformas en las políticas de la URSS, apostando por la transparencia del país y sus estados satélites. Aún así, a Erich Honecker, presidente de la RDA, le costaba aceptar dichas reformas. Además, en mayo de ese año se abrieron las fronteras entre Austria y Hungría, y muchos alemanes del este comenzaron a viajar a Hungría para facilitar su paso a la Alemania Federal por Austria. Por todo ello, el 9 de octubre de 1989, las calles de Leipzig se llenaron de gritos que exigían libertad. Y pronto las protestas recorrieron toda Alemania Oriental. Debido a semejantes presiones, Honecker renunció y fue sustituido por Egon Krenz. Sin embargo, las tensiones persistían. Así, un mes después, o sea, el 9 de noviembre, el portavoz del Gobierno de la RDA, viéndose entre la espada y la pared en una rueda de prensa, anunció que los ciudadanos de las dos Alemanias podrían pasar de un lado a otro como turistas. A la pregunta de un periodista sobre la fecha en la que esto estaría permitido, el funcionario respondió, esto ocurre, que yo sepa, inmediatamente, sin demora. Y así fue. Estas palabras llevaron a miles de personas frente al Muro de Berlín para exigir que abrieran las puertas. Los soldados fronterizos no estaban informados, pero en cuestión de horas los primeros ciudadanos de Berlín Este eran recibidos con entusiasmo en Berlín Oeste. Poco a poco la euforia multitudinaria atravesaba el muro que tanto había oprimido a la población. En la madrugada del 10 de noviembre, los berlineses, armados con picos, martillos y emoción contenida, piedra a piedra abrían paso a la libertad. Las personas que se reencontraban después de 28 años se abrazaban como si fuera un sueño, ya que no esperaban que esto fuera a suceder. Todo el mundo, desde sus hogares, observaba expectante este acontecimiento histórico, como si de una película se tratara. Al son del violonchelo de Rostropovich, exiliado en el Oeste, mientras destruían el muro, un grupo de artistas propuso conservar una parte para crear una galería de arte urbano. Actualmente se encuentra en la zona conocida como East Side Gallery. Vemos 1 km de muro decorado con pinturas que muestran acontecimientos relacionados con esa época. De esta forma, una vez más, el arte nos obliga a recordar.

[11:20]Tras este derrumbamiento vinieron las labores de reunificación de Alemania. Helmut Kohl pidió a Gorbachov que se retirase de Alemania Oriental y se llevara consigo sus 350.000 soldados soviéticos. Estos gastos fueron pagados por la parte occidental. Finalmente, el 3 de octubre de 1990, la reunificación de Alemania se hizo realidad. La caída del Muro de Berlín se considera un símbolo del fin de la Guerra Fría. Fue una metáfora anticipada de lo que sucedería posteriormente en la URSS. Poco a poco el bastión comunista en Europa se fue derribando, y en 1991, la Unión Soviética fue oficialmente disuelta. Este vídeo, además de para aprobar el examen de historia, nos tiene que servir para aprender de nuestros errores. No hay que crear muros, sino destruirlos. Déjanos en los comentarios de qué otro muro te gustaría que habláramos. No olvides suscribirte, hasta el próximo vídeo.

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