[0:17]Para comprender un poco más acerca de la cultura tradicional campesina, quisiera contarles nuestra mirada después de años compartiendo con familias y comunidades rurales. Ante todo, debemos comprender que la tierra con sus elementos, agua, fuego, aire, son el fundamento de la vida campesina. Porque ellos entregan el alimento, alimentan el cuerpo y el espíritu. Si la vida fuese un árbol, la raíz representa la cosmovisión, la forma en que se concibe y se vive el mundo. El tronco representa la transmisión a través del encuentro y la oralidad. Las ramas y hojas representan los distintos saberes y especialidades a través de los oficios. En la cosmovisión campesina, se vive un tiempo cíclico, circular, desde que la semilla entra a la tierra hasta que florece, da frutos y estos se cosechan. Este ciclo se sostiene en el constante diálogo que hay entre tierra y cielo. No existe separación entre lo sagrado y la vida cotidiana.
[1:33]En este diálogo, nacen una infinidad de señales y símbolos que orientan y protegen. Por ejemplo, de protección, plantar ruda en la entrada de una casa, colocar una cruz de palqui detrás de una puerta, bautizar la guitarra. De orientación, la luna que nos señala cuándo sembrar, cuando las gallinas conversan en círculo, significa que va a temblar. Se puede reconocer quién se acerca a una casa por los gritos de los trailes que gritan de una forma si se acerca un animal y de otra si se acerca una persona. Varios son los ritos de sanación que conectan al enfermo con lo celestial, como es el santigüero o fechas importantes, mágicas y sagradas como es la noche de San Juan. Es un concepto de vida como totalidad, son todos los elementos los que se comunican. Hay una total interconexión, por eso la gente campesina conversa con las flores, sus animales pueden ir a pagar manda, se castigan los árboles, incluso cuando los santos no corresponden a las peticiones, también se castigan. Se acuestan boca abajo o se dan vuelta a la pared.
[2:48]En este concepto cíclico nos encontramos con el proceso vida, muerte, vida. La tierra después de la cosecha descansa, pero luego vuelve a vivir. El ser humano también descansa para pasar a la vida eterna. Desde esta raíz que representa la circularidad e interconexión, nace el tronco de nuestro árbol. Tronco que representa la transmisión a través del encuentro, la memoria, la oralidad. Hay una sabiduría que se ha ido transmitiendo oralmente en el tiempo y que abarca todos los ámbitos de la vida. En el trabajo, en los afectos, en la relación con la naturaleza, en la relación con otros seres humanos. Una sabiduría construida permanentemente por cada comunidad con un sentido ético y estético, de acuerdo al lugar donde se viva. Por lo mismo también tiene un gran sentido colectivo porque satisface las necesidades de esa comunidad.
[3:59]La oralidad es un proceso basado en la experiencia, donde las generaciones mayores van transmitiendo las generaciones más jóvenes estos saberes. Saberes que por ser experiencia de vida están cargados de emociones y verdades que se van guardando en la memoria. Los espacios de encuentro colectivo fortalecen esta transmisión. Por ejemplo, mingacos de corte de trigo, de cosecha de papas, de fabricación de adobe, las vendimias, los velorios. Las fiestas, como la trilla, el matrimonio o la celebración de los santos, están cargadas de símbolos que se han heredado por generaciones. Fiestas donde se cuentan mentiras, se dicen adivinanzas, se narran cuentos, casos, se canta, se baila, se brinda y se festeja. En definitiva, donde la ritualidad florece y fortalece el encuentro. Finalmente están las ramas y hojas, donde cada una representa un oficio, una especialidad, ejercidos por hombres y mujeres. Es común que en el campo, las mujeres que cantan ejerzan otros oficios, como ser santiguadora, quebradoras de empacho, alfareras, en fin. Y los hombres también, junto con trabajar la tierra, pueden ser buscadores de agua, componedores de hueso, construir yugo, en fin. Entonces nos encontramos frente a una cultura en donde cada persona puede ejercer diversos oficios.
[5:47]Entonces este árbol que representa la vida campesina nos invita a conectarnos con una cultura rica en conocimientos ancestrales. Donde se vincula lo terrenal y celestial en un ciclo infinito, vivo y en constante cambio, donde todo está enlazado y cada elemento tiene su poder.



