[0:00]presentado es lo que haré si les parece. Y bien, como ven en la enseguida van a activar aquí la diapositiva, como ven en esta diapositiva la frase que me gustaría ser capaz de transmitir hoy es el ajedrez ayuda a pensar, básicamente ya se ha dicho aquí. Empezaré si me lo permiten con un brevísima capítulo de agradecimientos. Por supuesto, quiero dar las gracias a Fundación Telefónica que nos acoge hoy aquí en la organización de este magnífico acto. Me he quedado con un detalle que me ha parecido muy interesante de lo que ha comentado don Javier Nadal, respecto a que es curioso que el deporte más antiguo, desde luego, de los que hay reconocidos actualmente como tales, por el Comité Olímpico, por el Consejo Superior de Deportes, seguro que ninguno tiene los 2.000 años de historia que tiene el ajedrez, es curioso, decía don Javier Nadal, que se haya aliado con las nuevas tecnologías algo tan tan reciente. Y esto me ha hecho reflexionar que a lo largo de la historia es verdad y es curioso también que el ajedrez ha ido adaptándose a los tiempos. Por ejemplo, en el siglo XV cuando se empiezan a abandonar un poco los comportamientos feudales y en España tenemos, por ejemplo, el reinado de Isabel la Católica, y hoy tenemos aquí a una gran experta en historia del ajedrez como es Carmen, pues me corregirá luego, ¿no? Pero en esa época es cuando el ajedrez cambia. La dama que era una pieza torpe, la dama árabe, la alferza que era una especie de guardaespaldas del rey, se convierte la pieza poderosa que es hoy. Esto coincide con con el despertar del Renacimiento, cuando podíamos decir la vida cambia, la sociedad cambia y el ajedrez cambia. Y ahora, como decía Ramón también, durante años el ajedrez ha sido el santo grial de la inteligencia artificial, se ha buscado la forma de construir una máquina capaz de derrotar al hombre. Al principio, fijémonos que el ajedrez con las nuevas tecnologías hay un enfrentamiento, pero rápidamente el ajedrez se ha dado cuenta que esto de las nuevas tecnologías está destinado a quedarse y ha encontrado la forma de hacer una simbiosis. Y ahora gracias al ajedrez, perdón, gracias a las nuevas tecnologías el ajedrez es más popular y accesible que nunca. Por lo tanto, ahí me quedo con esa reflexión. Me ha gustado muchísimo, por supuesto, el la brevísima conferencia que nos ha dado Jorge y eso que no le dije que tenía que hablar. También le doy las gracias a a Jorge por su asistencia hoy, menos mal que no te pedí que te prepararas un discurso, porque ha sido maravilloso lo que nos has contado. Y muy en la línea de lo que esa relación estrecha que existe entre el ajedrez y el mundo real y realmente los físicos sois estudiosos del mundo real. Por lo tanto, no es extraño que el ajedrez sea una disciplina popular entre vosotros. Muchas gracias a a todos. Y sin más dilación, si os parece, nos ponemos a reflexionar sobre esos aspectos que ha comentado Luis Luis Rojo. Que que estuvimos charlando en Barcelona de cómo el ajedrez realmente es es algo que puede ser útil en la vida. Yo podría hablar mucho de mi vida personal y de cómo el ajedrez me ha ayudado, cuando yo empecé a estudiar informática me resultó realmente un mundo muy familiar, puesto que los procedimientos lógicos que se utilizan en informática y en otras áreas del conocimiento humano, son muy parecidos a los que utiliza un ajedrecista, y hoy dentro de la, podíamos decir, el corto tiempo que tengo asignado, voy a intentar hablar de algunas de esas de esas facetas, de esos aspectos. Concretamente, primero haré un repaso rápido a lo que es ajedrez y educación, ya se ha hablado por otras personas hoy aquí. Y luego comentaré brevemente sobre dos temas que para un ajedrecista son esenciales, pero que entiendo que también en lo que es la formación pedagógica y centrándonos en lo que es la formación del carácter de los jóvenes, son fundamentales como la toma de decisiones o la gestión del éxito. Fijaros que he omitido y el fracaso, sería lo correcto, es decir, el éxito y el fracaso, ganar y perder, pero bueno, vamos a decirlo así, gestión del éxito y luego hablaremos también un poco de del fracaso. Se admite ya de forma bastante clara, después de numerosos estudios realizados que el ajedrez provoca un impacto en una triple vertiente formativa. No hablaré de cada uno de los ítems, pero sí que podemos decir que la intelectual es la que todos conocemos, que el ajedrez es potenciador de la memoria, de la concentración y de todas esas facetas que se asocian generalmente con el rendimiento intelectual, y de ahí al rendimiento escolar, evidentemente hay un paso. Menos conocida quizá es la formación del carácter que proporciona el ajedrez en lo que es las vertientes de desarrollo personal, y se ha mencionado también, pero no es menos importante, y hoy en día en el mundo de la formación, es algo que se tiene muy muy presente, cada vez más, la formación en valores, en en este caso la formación ético-axiológica con valores como el respeto, la honestidad, todo lo que rodea al mundo de la ajedrez. Lo vamos a ir viendo, más que de detenernos ahora a lo largo de algunos ejemplos. Cuando llevamos el ajedrez a los colegios y nosotros llevamos ya bastantes años haciéndolo, prácticamente desde el inicio del proyecto jaque mate, paralelamente, mientras apostábamos por el mundo virtual, pues también lo hacíamos en el mundo real, pues a lo largo de estos años hemos dado clases, miles de horas de clases, y hemos aprendido cómo el ajedrez puede encajar en el enfoque pedagógico moderno. Encaja como una actividad transversal, es decir, cuando se aprende ajedrez, en realidad, en los centros escolares no buscamos formar campeones, pero uno aprende a contar peones y está aprendiendo aritmética. Uno aprende a distinguir el movimiento del alfil en diagonal o la torre y está aprendiendo geometría. Y así podíamos seguir con muchas otras disciplinas que sí nos parecen esenciales y fundamentales en la formación de los jóvenes, y que se logran de forma natural, imperceptible y elegante a través del ajedrez. Es indudable que desarrolla esos hábitos compositivos que antes se apuntaban. Yo diría también que el ajedrez te ayuda al aprendizaje, pero de un modo muy sutil, muy especial. La persona que aprende ajedrez, podíamos decir que está preparada para aprender cualquier cosa, ¿eh? El ajedrez tiene su grado de dificultad y una vez que uno es capaz de penetrar esos secretos y se acostumbra a hacerse esas preguntas de cómo funcionan las cosas, de por qué esto es así, adquiere el hábito de preguntarse eso en cada uno de los temas de las disciplinas a las que se enfrenta en la vida. Y por tanto, ese entrenamiento que te da el ajedrez te convierte en una persona con más capacidad de aprender. Por último, yo diría que todo lo anterior, de algún modo, ayuda a evitar, prevenir el fracaso escolar. Va a ser raro encontrar un alumno que que practique, que estudie ajedrez y que realmente se pueda considerar que que su rendimiento escolar es un fracaso. Habrá algún caso que puede suspender de vez en cuando alguna asignatura, pero normalmente la persona que que estudia ajedrez, que juega ajedrez, ha adquirido unos mecanismos que de alguna forma previenen el fracaso, como luego veremos, no no quiero teorizar en exceso y prefiero ir ir avanzando. Hoy tenemos también con nosotros a Don Silvio Ganailov que aparece en la foto ahí con la directora general de la UNESCO. La UNESCO es un organismo, fue uno de los primeros que recomendó la introducción del ajedrez en los programas escolares, ya allá por los años 80. y la directora general en esta nota de prensa que tuve oportunidad de leer, me gustó que hacía hincapié en algo que también el ajedrez tiene como elemento diferenciador. Es verdad que el ajedrez es un deporte, un deporte mental y aborda muchos de los valores que que aporta el deporte en general, pero es que más allá de eso, el ajedrez supera ciertas barreras, ¿no? Las personas ciegas juegan al ajedrez en el portal jaque mate de Fundación Telefónica y nos piden constantemente que hagamos mejoras para que puedan jugar mejor. Pero pocos deportes puede practicar una persona invidente en igualdad de condiciones salvo salvo el ajedrez. Lo mismo sucede con una persona que se ha roto una pierna, aún así, pues puede tener buenos ratos de esparcimiento en su casa jugando al ajedrez a pesar de tener la pierna rota. Por lo tanto, la condición física, por supuesto, barreras de idioma, religión, sexo, el ajedrez traspasa prácticamente todas las barreras. Incluso dentro de la Asociación de Disminuidos Psíquicos en España es la uno de los deportes más populares el ajedrez. Por lo tanto, este apartado, formación más integración, es un valor adicional que el ajedrez desarrolla. Nosotros desde hace años ya cuando trabajamos con la introducción del ajedrez en las escuelas, nos centramos en este lema, aprendemos a pensar jugando, porque consideramos que el juego es algo esencial en la en el desarrollo de los jóvenes. Yo tengo una hija pequeña de 2 años y medio y ya desde la mañana, en la mente, cuando ella se levanta, el objetivo en la vida es jugar. Todo lo demás, comer, salir, es anécdotico, el objetivo es jugar. ¿Y por qué? Porque los jóvenes encuentran en el juego un espacio de ensayo, de experimento. Como decía antes Jorge, podemos experimentar, probar, y en el espacio del juego, como no pertenece al mundo real, podemos arriesgarnos a a intentar cosas, a a probar qué pasa si hago esto, qué pasa si hago lo otro. Y desde ese momento el profesor que tiene el juego como aliado, tiene esa batalla ganada en captar el interés y de alguna forma es un un catalizador que multiplica los efectos positivos de la disciplina que abordamos. Me quedo con el apartado de formación del carácter, me parece uno de los más, de más impacto. Muchos de los que estáis aquí, sois ajedrecistas o aficionados al ajedrez, cuando yo cuento esto y pongo una foto de Topalov o de Kasparov concentrado, ese sufrimiento interior, cuando estás solo en ese espacio virtual y tienes que hacer una jugada, todo el proceso de hacer una jugada es como un parto, ¿verdad? Es hay unas serie de etapas, y te encuentras en situaciones, cuando corre el reloj y tienes que hacer esa jugada de esa tensión máxima que, sin duda, modelan el carácter. Te ayudan a prepararte luego en la vida a a situaciones parecidas en las que te vas a encontrar, muchas veces, yo digo, cómo actuar cuando las decisiones son todas las decisiones son malas. Esto pasa a menudo en una partida de ajedrez que no te gusta ninguna jugada, ninguna jugada es del todo convincente, del todo satisfactoria y, a pesar de todo, hay que elegir. El ajedrecista se acostumbra a a tomar esas decisiones y, muchas veces, como decía antes Jorge, en un escenario de incertidumbre que no sabes lo que va a pasar, y realmente la vida, siendo muchísimo más complicada que el ajedrez, normalmente nos presenta siempre esas espacios de de previsión que no podemos alcanzar y que tenemos que ser capaces de adquirir esa confianza y a pesar de todo, mover la pieza, ¿no?
[11:53]Seguimos un poquito presentando el ajedrez y tomo la palabra a Shakespeare cuando contrapone el ajedrez a los juegos de azar que eran típicos en el siglo XVI y con la frase, el ajedrez es un juego honrado. La palabra juego ya hemos dicho que no tiene nada negativo en lo que se refiere a la formación. Y además de ser un juego, el ajedrez es deporte, es ciencia y es arte, por todo lo que tiene de competitividad, de capacidad, de investigación y de creatividad. Pero tiene estas cuatro facetas que veis en pantalla, que hacen que sea una actividad especialmente valiosa desde el punto de vista pedagógico. Lo primero que ha comentado antes Jorge, Guasberg, no existe la suerte. Por lo tanto, aprendes a asumir toda la responsabilidad del éxito y el fracaso. Aprendes a tomar esas decisiones en solitario, es un complemento ideal, por supuesto, hay valores que el ajedrez no tiene, que sí tienen otros deportes de equipo. Pero el ajedrez tiene este que pocos deportes pueden ser tan puros y en ese aspecto tan limpio respecto al factor suerte, como puede ser el ajedrez. Bueno, luego los jugadores, por supuesto, tenemos nuestra suerte, ¿no? Pues que has dormido mal, oye, que es que como decía Tartacower, que nunca había ganado a un rival sano, ¿verdad? El rival también juega, el elemento de interacción, una voluntad opuesta a la tuya que quiere lo mismo que tú, realmente no hay nada más apasionante. De hecho, observad que muchísimos juegos de ordenador que son cada vez más populares han dado un estallido en popularidad cuando ha sido posible conectarse online y jugar con otras personas.
[13:42]Porque al fin y al cabo, se acaba uno aburriendo de jugar contra la máquina.
[13:51]El ajedrez tiene también una curva de aprendizaje ideal porque en 8 o 10 horas, lo digo por si alguien no sabe a qué jugar todavía, que se anime, porque en 8 o 10 horas se aprende a jugar. Sin embargo, luego puedes pasar toda una vida y no llegar a aprender ciertos secretos que el ajedrez encierra. Y por último, y muy importante, por ejemplo, cuando hablábamos del reto que supone la inteligencia artificial, el rendimiento medible, el ajedrez no te engaña. Si juegas bien ganas, si juegas mal pierdes. Y por tanto, no es aquello de, yo soy un buen padre, ¿no? ¿Qué ranking tienes, ¿no? Bueno, el ajedrez no hay forma de escapar y las victorias y las derrotas no te obligan a ser objetivos, y esa capacidad de ser objetivo con uno mismo, que suele ser terrible, ¿no? Mirarse al espejo y realmente aceptar los defectos y las debilidades que podamos tener, el ajedrez te enseña y te obliga a indagar precisamente ahí donde más duele, ¿no?
[15:05]Voy a intentar no eh alargarme.
[15:15]En el tablero de ajedrez somos generales de un ejército y como la propia palabra estrategia, su origen etimológico indica, por una vez aquí somos los conductores, los guías, los dioses que decidimos el destino de nuestras piezas. Qué duda cabe que la planificación está muy asociada con los procesos de toma de decisiones. Aquí vemos una un diagrama que representa un poquito lo que sería el mundo real, el mundo de la empresa, con el mundo ajedrecístico. En ajedrez lo primero que hace un gran maestro cuando tiene una posición es pararse a comprenderla. Antes de pensar qué jugada hará, es muy típico cuando pones un ejercicio a un joven que no tiene la suficiente experiencia, le dices, piensa en voz alta. Y lo primero que piensa es, uy, la jugada caballo 5 me gusta. Tú le dices a un gran maestro, piensa en voz alta, y lo primero que dice, voy a ver cuál es la situación. Equilibrio material, seguridad de los reyes, actividad de las piezas, mucho antes de de empezar a pensar qué jugada haré, uno trata de comprender la realidad que tiene delante y eso se hace en el mundo en el mundo real, en el mundo empresarial, lo que podíamos decir, un informe de situación y el entorno. La parte del análisis, en la parte de estrategia, en ajedrez, a qué posición quiero llegar. Y en el mundo de la bueno, en el mundo real, el establecimiento de objetivos. Y por último, la parte del cómo. ¿Con qué jugadas puedo lograr mis objetivos? Y las acciones concretas que finalmente se acaban estableciendo. Me detengo un segundo en la fase de análisis porque yo creo que nunca se le prestará la suficiente atención a la observación de la realidad, ¿verdad? Tenemos la tendencia siempre a querer construir el futuro y, muchas veces, lo hacemos partiendo de un análisis insuficiente del presente. Entonces el ajedrecista se acostumbra a observar y luego ir llegando a etapas superiores del conocimiento humano. Observar, comprender, a partir de la comprensión de lo que es evidente, deducir lo que no es tan evidente y ya incluso llegar a planificar para desentrañar misterios un poco más allá. Me permito jugar con algunos ejercicios que en su día trabajé con uno de mis primeros entrenadores que ha ha tenido a bien hoy también venir aquí, el profesor Boris Slonik, con el que trabajamos un poco todo esto de ajedrez y mente, pues me ponía este ejercicio Boris, me impactó, me gustó la forma en que lo explicaba, decía, un ejercicio simple que parece algo trivial de aritmética. ¿Cuántos partidos se juegan en total en la Liga española de fútbol? Esto seguro que aquí ya los chavales ya lo saben, ¿no? Porque David, venga, rápido, la 20. ¿Me ayudas o no? ¿Cuántos partidos? Rápido, ¿cómo haces esa operación? 38 partidos en total en la liga de fútbol en todo el año. 38, en todo el año. Piensa lo que estoy diciendo, ¿eh? En todo el año. Sin contar No, hombre, no. Digo en la liga, en la liga. En total, no un equipo, no. Todos los equipos juntos. Todos los equipos, eh, perdón. 760. Ahí ya veo gente muy preparada, eh. Sí, 380, porque se han 760, pero como cada partido lo juegan dos equipos, no, ¿no? El cerebro humano, y seguramente alguno de vosotros lo ha hecho de otra manera, ha dicho, bueno, en cada jornada se juegan 10 X partidos, ¿no? 10 partidos, son 38 jornadas, pues 380, ¿no? El cerebro humano crea el concepto jornada, que no estaba en el enunciado, como muleta, por ejemplo, para sacar la solución de forma mucho más limpia. Este es un ejemplo que no basta con comprender la pregunta, pero a veces nos saltamos comprenderla, ¿no? Mucha gente se olvida de que te estás preguntando en todo el año. Si pones otro ejercicio también simple, dice, estos 16 números pueden sumarse de dos en dos, de modo que todas las parejas den el mismo resultado. ¿Cómo? A ver mis alumnos de, estos son alumnos míos, además, de verdad. A ver, Ángel, va, sí, ya ya lo tienes, rápido, sí, no. No sabíais que venía examen hoy, ¿eh? No se han avisado. Bueno, a ver, es un ejercicio que admite dos métodos de resolución. Uno es el cuento de la vieja, que lo llamamos, ¿verdad? Hacer todas las operaciones hasta encontrar la que nos interesa. Y otras sería buscar algo más elegante, un procedimiento más elegante, que seguro que ya alguien me ayuda por ahí, no había un matemático de Oxford por aquí, ¿no? No, no estaba. No. Bueno, es igual porque a ver, mira Luis, hombre, sí, el mayor y el menor. Ya está, con eso ya demuestras que lo has sacado. El mayor y el menor, exactamente. No, seguro que, como estás en primera fila lo ves mejor, tienes ventaja. El mayor y el menor es un procedimiento elegante, matemáticamente obligatorio, o es así o no es. Y si alguien tiene dudas, pues bueno, luego que lo piense un poco, ¿no? Pero bueno, acabamos de asistir a un proceso ya un poco más deductivo. El cerebro humano le obligamos a a dar un paso más, pero vamos a ir un paso más allá. Vamos a ir un paso más allá. Evidentemente, cuando hacemos ajedrez, vamos mucho más allá, y cuando vamos al mundo real, a los problemas de verdad de la vida, es muchísimo más difícil, ¿no? Pero lo que quiero ilustrar cómo la fase de análisis es tan importante el entender bien lo que nos piden, lo que se nos pide, y sobre todo, el pensamiento al principio. Cuando si comprendes mal una posición, la valoras mal y crees que que tienes justificación para emprender un ataque al rey, y entonces haces un ataque al rey fabuloso, pero no era lo que había que hacer. Entonces, por muy bien planificado que está, te has equivocado en el objetivo, ¿no? Mientras hablo, permito que leáis lo que hay en pantalla, ¿verdad? ¿Cuántos partidos en total se disputaron en el Master de tenis de Madrid 2010? Tú no, porque tú estuviste en todos los partidos, los viste todos, por lo tanto, los has, ¿no? Participaron 56 jugadores, es un dato importante. El sistema del tenis ya lo conocéis, quien pierde se va para casa, el sistema knockout. Y por lo tanto, la, este, Boris, no, porque Boris fue el que me enseñó este problema, por lo tanto, no. Y aquí, qué estamos haciendo muchos. A ver, alguno de vosotros lo está intentando solucionar, ¿no? De mis alumnos, ¿no? 56 entre dos, 28, entre dos, 14, entre dos, siete, me pongo yo, que pagan bastante bien, ya somos ocho. Algo falla aquí, ¿no? ¿Qué falla aquí? Entonces, la gente aficionada al tenis sabe que Nadal no juega el primer día, ¿verdad? ¿Tú crees que Rafael Nadal se va a dignar a jugar con? No, Nadal entra en Y entonces, bueno, los que saben pueden ir haciendo los cálculos, pero en realidad, y esto pasa muchísimo en el, yo ahora últimamente utilizamos el ajedrez también para el mundo de la empresa, ¿no? Y nos tropezamos con que a veces empezamos procesos complejísimos que luego se demuestra que han sido inútiles por no pararnos a pensar un poquito más en la fase inicial. Entonces, aquí Boris, cuando me enseña este problema, me me dijo, dice, no, dice, no pienses más, dice, imagínate que yo te doy 5 segundos para resolver este problema. A. Tengo que intentar dar una respuesta en 5 segundos. Esto elimina cualquier operación matemática, porque no calculo tan rápido. Y te obliga a plantearte el problema de otro modo. No, alguno se os ocurre, ¿no? No es tan fácil. Ahí sí, Toni, ¿verdad? Presidente de la Federación Catalana. 55, ¿no? ¿Y cómo has hecho el cálculo? Hay que eliminar a 55 jugadores, efectivamente. Una forma muy elegante, si te dijera que Juan 10.000, dirías, pues 9.999 partidos. En cada partido se elimina uno. Curiosamente, el lenguaje tiene muchísimo impacto y cuando yo cambio este enunciado y digo que son gladiadores que pierden la vida, dice, ¿a cuántos hay que matar? Y entonces sí, ¿no? Tiene mucho más impacto. Un partido eliminado, 56 jugadores, 55 partidos. Vemos que la fase del análisis y el ajedrecista se acostumbra a cada problema antes de ponernos el mono de trabajo, eh antes vamos a pensar a ver qué hago, porque oye, yo a lo mejor no tengo que mancharme, esto igual lo soluciono de otra forma. Y entonces el ajedrecista se acostumbra a buscar atajos, caminos y planificar muy bien las actuaciones. Me gusta de mis campeones, uno de los que mejor expresó esto, fue, en mi opinión, Capablanca. Capablanca desarrolló como nadie el arte de la simplificación y era capaz de extraer lo esencial de cada posición. Y si tú tenías, por ejemplo, un alfil malo, Capablanca se encargaba de cambiar todas las demás piezas y que te quedaras con ese alfil malo contra su alfil bueno, que es cuando más se notaba la diferencia entre las dos piezas. Desarrolló, en mi opinión, fue uno de los primeros que desarrolló algo que en matemáticas pues es fundamental, ¿no? El pensamiento no lineal, el ir de un punto a a otro sin pasar por el camino habitual, ¿no? Capablanca trabajaba con objetivos y es muy famoso su anécdota cuando en cierto torneo le preguntaron, maestro, usted aquí, ¿qué jugada haría? Estaban en jugando otros, y él había terminado su partida y le preguntaron eso, y en lugar de decir una jugada, cambió totalmente la posición, y todos los que le preguntaban ya comprendieron que Capablanca les había dicho a dónde había que ir, ¿no? El destino del barco ahora ya póngale ustedes rumbo y la velocidad del viento les acompañe. Ya no les quiso decir ni la jugada, pero les había dado toda la información que tenían que saber. Ahora, cuando he estado investigando un poco por motivos profesionales lo que los expertos hacen a la hora de valorar la toma de decisiones, me he encontrado con que existen muchísimos métodos, algunos incluso divertidos, ¿no? como el de los sombreros que en ciertos equipos de trabajo, pues ahora nos ponemos el sombrero verde de la creatividad, ahora el amarillo del optimismo, ahora vamos a mirar todo con una perspectiva pesimista, el sombrero negro, ¿no? Y así sucesivamente. que el ajedrecista, yo diría, cuando estuve examinando estos métodos, que prácticamente los utiliza todos. Te ves obligado a ponderar entre dos planes, te ves obligado a elegir entre muchas jugadas, te ves obligado a trabajar con objetivos, a tener enfoques creativos, a ver todo también desde el punto de vista del rival. Y el principal aliado que tenemos es el árbol de variantes, el árbol de toma de decisiones. Aquí también el ajedrecista se acostumbra a al peor enemigo de la toma de decisiones. Sabéis cuál es, ¿no? Bueno, lo vais a saber enseguida, la mayoría que habéis jugado ajedrez conocéis a a quien voy a presentar ahora, que es, tú estás pensando si mueves la torre o el caballo. Piensas, el reloj corre, la torre, si muevo la torre calculas, me como el peón, no sé qué tal, si muevo el caballo, miras el reloj, han pasado 10 minutos, no pasa nada, sigues calculando, saltas de uno a otro, este no me gusta, tienes inseguridad, el otro. Y por fin, miras el reloj, han pasado media hora, no sé qué hacer. Y entonces una vocecita, este es a quien os quería presentar, dice, oye, ¿por qué no mueves el alfil? Es qué buena jugada. Y mueves el alfil. Suele ser una jugada espantosa, ¿no? Pero te has quitado el problema encima, te has quedado muy a gusto, ¿no? El estrés, el sufrimiento que el cerebro humano siente cuando le sometemos a presión, es liberado por este, esta vocecilla traidora, que es la que intenta que que bueno, que que nos liberemos y que el organismo no no esté sometido a esa presión. En realidad, y hablando en serio, los ajedrecistas desarrollamos técnicas curiosas que son extrapolables totalmente a otras áreas del conocimiento, porque pensad que hablamos de gestionar la complejidad enorme. Dicen que el número de, lo sabe seguramente bien Jorge que es físico, que el número de partidas de ajedrez, 10 elevado a 120, se ha calculado, dicen que es mayor del número de átomos del universo, 10 elevado a 80. Un día me contarás cómo habéis contado los átomos del universo, Jorge, porque realmente es algo que me fascina, ¿no? Y me intriga. Pero bueno, en todo caso, hablamos de cifras que son equivalentes al infinito para la mente humana, ¿no? No somos capaces de trabajar con esas magnitudes. Aquí tenéis el esquema, el número de posiciones posibles, después de una jugada, el blanco tiene 20, por 20 el negro ya 400 situaciones distintas, y cada jugada de cada bando va elevando la cifra exponencialmente. Después de la tercera jugada son más de 300 millones de posibilidades. ¿Cómo es capaz un gran maestro de gestionar esta complejidad? Con el árbol, con la vocecilla. Le preguntaron a Capablanca una vez, usted, ¿cuántas jugadas calcula? Su respuesta está bien, dijo, no, yo calculo una, la mejor. Pero tiene su, tiene su moraleja. El cerebro humano es capaz de filtrar y es capaz de utilizar unos mecanismos de resolución que todavía no están al alcance de las máquinas, al menos con esa perfección, con ese nivel. Y el ajedrecista se acostumbra a hacer uso de ellos. Yo solamente doy un pequeño esbozo muy rápido, porque estoy casi fuera de tiempo. La triple me de detendré en en tres técnicas, por decirlo de alguna forma, hay muchas más, obviamente, y para cada situación son distintas y para cada persona, me atrevería a decir. Lo primero que un ajedrecista aprende es a extrapolar, a decir, oye, esto es muy parecido a lo que me pasó en tal ocasión, o lo que le pasó a Kasparov o a Topalov en tal partida. Por lo tanto, uno aprende a utilizar el mundo real, los modelos que conoce. Podíamos decir, uno aprende a convertir la experiencia en algo útil, ¿eh? Porque cuando uno dice, yo sí tengo experiencia, bien, a ver qué uso ha hecho uno de la experiencia, porque no toda la experiencia tiene el mismo valor. La exploración, uno también se acostumbra, antes de calcular a fondo una jugada, se acostumbra a echar una rápida mirada a lo que llamamos las jugadas candidatas. Es algo tremendamente útil esa fase inicial de exploración, porque a veces viendo el panorama, dices, no, es que esto seguro que no funciona, esto otro. La comparativa entre las jugadas, a veces, ayuda más que el análisis propio de las mismas. Y por último, mi mi método favorito, que muchas veces en la vida resulta muy acertado, que es la eliminación. Dice, es que no me queda más remedio que hacer esta jugada. No sé si es buena, no sé si es mala, pero sé que todas las demás son peores. Ese método, eh, para el ajedrecista es una salvación, porque, a veces, la y la realidad es tan compleja, que lo único que podemos hacer es acertar con el camino y somos incapaces de saber ese camino a dónde nos llevará.
[32:21]Termino con un breve recorrido por el éxito y el fracaso. El fracaso como tal no existe en ajedrez. No existe si uno tiene la mentalidad apropiada. El fracaso es un aprendizaje, como decía Capablanca, una derrota enseña más de 100 victorias. Me gusta esta frase de un hombre que no perdía nunca, ¿no? Se permitía el lujo de decirla, ¿verdad? Pasó 7 años sin perder una partida Capablanca. La frase de Karpov también tiene mucho valor, creo yo. La amenaza de la derrota es más terrible que la derrota misma. Y se refiere que el fracaso en realidad es no intentarlo, y cuando yo antes decía que el ajedrez puede ayudar a prevenir el fracaso escolar, yo creo que cuando un escolar fracasa, es porque no lo ha intentado, porque no, porque tontos no son, muchos chicos que que realmente no consiguen sacar adelante los estudios, no es por falta de capacidad, es por falta de motivación, es por falta de de realmente ponerse a intentarlo. Y en ajedrez aprendes que cada jugada es un intento, cada vez estás obligado a intentarlo, te vas a equivocar 50.000 veces, como se equivocan en los experimentos los científicos, y muchas veces aciertan precisamente a fuerza de probar. Bien, un no ajedrecista, pero también persona de reputado prestigio en cuanto a temas de estrategia, Winston Churchill, decía precisamente eso, que el éxito es aprender a ir de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo. Que espero que no lo perdáis hoy cuando Topalov os coma el primer peón. ¿Qué sucederá? Bien, conclusiones que sacamos al margen de toda esa retahila de valores, virtudes y habilidades que la ajedrez desarrolla. Me quedo con cinco ideas.
[34:18]El ajedrez te enseña a estudiar el presente, te enseña a no precipitarte, actuar con confianza, confiar en ti mismo, te equivoques o aciertes. Muy importante, y como decía Jorge, creo yo, antes también, este diálogo, a ponerte en el lugar de los demás, qué quiere la otra parte, qué quiere el resto del mundo, y por último, a gestionar las emociones. Creo que con eso, termino también con otro personaje histórico, muy aficionado al ajedrez, Benjamin Franklin, cuando dice una frase, aprendemos del ajedrez a no desanimarnos, adquirimos el hábito de la esperanza por una oportunidad favorable y la perseverancia en la búsqueda de recursos secretos. Ciertamente, el ajedrez te enseña, incluso las situaciones más perdidas, ¿verdad? A lo mejor te ahogan y te salvas in extremis. Cuidado porque pasa, ¿eh? A mí me ha pasado alguna partida. Por lo tanto, no perdamos el ánimo y luchemos siempre hasta el final, ¿eh? Creo que esto ha sido todo. Y vamos a dar paso a lo que realmente hemos venido aquí, a toda la entrega de premios, pero primero la partida simultánea con Topalov. Pasamos la palabra a Luis. Más que inspiradora, ¿verdad? Tan inspiradora que nos hemos enriquecido sabiendo cuántos partidos de fútbol hay en la Liga española cada año. no era esto lo que queríamos. Siempre se aprende algo más, sí, sí.
[36:03]Ya estamos muy contentos, pero eh ahora bueno, tenemos un turno de preguntas abierto, estamos transmitiendo online, hemos dado la la bienvenida. Se me ha olvidado, Miguel, a todos los internautas que a través de Educa Red están están siguiendo eh todo el acto de hoy, eh los vamos tuiteando también, no solo nosotros, sino pues bastantes bastantes internautas. Y mmm y entonces, bueno, pues abrimos el turno de palabra, tenemos micrófonos para hacer cualquier pregunta. Tanto pues al profesor Miguel como a Jorge, como a Ramón, eh también estaríais, ¿no? dispuestos a contestar cualquier pregunta. Han algunas en Twitter sí que nos han llegado, eh, por lo tanto, a lo mejor vamos a empezar con una alguna de Twitter. O sea, alguna mano levantada, estaremos encantados de dedicar, pues unos 10 minutos, 5 minutos, lo que necesitemos. Eh, o sea, momento también de preguntar a a Miguel, a Topalov, cualquier, cualquier cosa antes de la partida. Mmm. Pero si no empezamos por internet, ¿no? Eh, si le ceden el micrófono a a Rafael, nos puede decir algunas de las preguntas que hayan salido. Sí, a través de Twitter nos preguntan, Néstor Rondón, algunas cosas han sido respondidas, pero las lanzo. El ajedrez, dice, nos ayuda a ser más organizados, más selectivos, planificar como hábito de vida, independientemente de la edad. Y una segunda, eh, se plantea, entendemos que es un profesor, dice, he tenido alumnos que se traumatizan al no obtener la victoria, se han deprimido. ¿Cómo desprenderlos de la obligación de ganar? Bien, bueno, yo creo que puedo contestar a las dos, pero empiezo por la primera, ¿no? Respecto a si el ajedrez hace más organizado, yo diría que hay dos tipos de jugador. Cuando yo una vez empecé a trabajar con un colega, Alexei Shirov, es un talento creativo fabuloso. Y la organización es una palabra que no está en su vocabulario. Es caótico, pero dentro del caos, él tiene su propio orden, es, o sea, es caótico para ti que no trabajas con sus métodos. Yo creo que todo ajedrecista acaba desarrollando unas técnicas de organización, puesto que de lo contrario te pierdes, ¿no? En ese mundo. Lo que pasa que también el ajedrez es un poco un complemento del carácter, a veces, personas extrovertidas son tímidas en el tablero. Y al revés, personas tímidas, desarrollan un juego, podíamos decir, creativo y arriesgadísimo en el tablero. Por tanto, hay de todo, pero desde luego, sí, el ajedrez te obliga a a tener esa, esos organización, que indudablemente luego vas a aplicar, sin darte cuenta, te diría incluso en tu vida diaria, ¿no? La otra pregunta sobre el tema de las derrotas y cómo encajar, yo diría primero que esa terapia que mencionaba antes Jorge de los dos jugadores que acaban la partida y se ponen a analizar, he empleado la palabra terapia y la he empleado a propósito, porque pierdes y estás mal. Es lógico, cuando uno pierde, tiene un momento de de depresión. Pero el comprender cómo has perdido, el comprender qué podías haber hecho mejor, el tomar nota para la próxima vez, es un rayo de esperanza que yo creo que tenemos que que ser capaces de transmitir. Y luego en segundo lugar, y muy importante, diría, sobre todo en las etapas iniciales, el objetivo no es ganar o perder. Nosotros cuando un alumno aprende a mover las piezas, le felicitamos. Si mueve bien una pieza, ya le felicitamos. Si consigue jugar una partida completa, le felicitamos. Y por tanto, desde el momento que un alumno es capaz de jugar ajedrez y y terminar la partida y encajar bien la derrota o la victoria, eso ya es un triunfo. Por tanto, igual habría que eh restar tensión competitiva y apostar un poco por lo otro, ¿no? No sé, Jorge, tenemos micrófonos, ¿verdad? Para Sí, micro. Sí, no, eh, yo creo que el error es otra de las ventajas de la ajedrez. La que yo creo que la pregunta es muy importante y es que el error, una vez te has desprendido de la parte de humillación que hay en el error. En ciencia, por ejemplo, un científico está todo el día equivocándose y cuando no se equivoca, publica un artículo o le dan el premio Nobel. Es decir, que el método es el error y esto es algo que se sabe poco fuera, ¿no? Sobre todo cuando oyes anuncios de eso está científicamente demostrado como sugiriendo que el error es imposible, eso es un, es una falsedad. Y es verdad que en el ajedrez cuando se revisan las partidas, uno va a buscar dónde se ha equivocado y cómo se ha equivocado y es la frase maravillosa de Capablanca. eh el acierto alimenta la autoestima, pero no enseña. En cambio, el error afecta la autoestima, pero enseña, ¿no? Sí, de hecho, de hecho, en ciencia tenemos la la tendencia demasiado exagerada a publicar solamente los resultados positivos y los negativos. Y esto yo no lo veo, yo no lo creo que tenía que ser así. Es muy útil publicar resultados negativos y explicar muy bien por qué falló el experimento o por qué aquella hipótesis no se puede demostrar cierta. Porque eso es de una riqueza enorme de conocimiento y de información para otros científicos que construyen en base a tus resultados. Bueno, hay ciencias como la medicina que yo no sé si le ha dicho al médico, eh, si publica la lista de víctimas, ¿verdad? Hay ciencias que No, no, pero precisamente es muy importante publicar, por ejemplo, por ejemplo, los problemas negativos que pueden tener un nuevo fármaco. O sea, es que esto es fundamental. O sea, es cierto, aprendemos mucho más de los errores que de los aciertos. Claro, en el ajedrez nuestros errores quedan expuestos, eh, para vergüenza pública además, porque las partidas se publican y por tanto o o los aprendemos o te viene al día siguiente el clásico colega y dice, oye, ayer no estabas perdido con torre por E3, eh, O sea, que al final te acabas enterando, ¿no? Sí, luego, luego paso la palabra a él. Sí, yo quería preguntarle hasta qué punto las TIC han cambiado eh la partida de ajedrez, el juego de ajedrez, pero me planteo, por ejemplo, una partida cara a cara con tu adversario, ¿no? O sea, con esa presión que te intenta ponerte, pues a través de la no ante la mirada o con Hasta qué punto dijo las TIC y el anonimato, ¿no? O sea, a través de internet ha cambiado la diferente en una partida. Pues mucho, diría yo que mucho, y ahí me permito una anécdota contar del año 97, cuando tuve la oportunidad de colaborar con IBM en el desarrollo de la máquina Deep Blue, la máquina que derrotó a la raza humana. Me acuerdo que el primer día Kasparov fue allí, se sentó y le dio la mano al operador, al técnico que hacía las jugadas. Entonces puso una cara Kasparov como diciendo, a este no le puedo intimidar. Porque el hombre va es una marioneta de la máquina, está en el sótano y por mucho que la mires, por lo tanto, ese juego de psicológico que en ajedrez existe, con la aparición de las nuevas tecnologías se modifica, se altera. Pero, curiosamente, el ajedrez, ya, como decía antes don Javier Nadal, es la única disciplina que puedes jugar al 100% por internet. En realidad, la partida de ajedrez por internet, casi todo son ventajas, porque si me apuras, puedes poner una webcam y estar viendo a tu rival. Puedes tener casi todo. Si realmente estás con un rival humano, el factor psicológico existe desde el momento, gente que empieza a jugar con el mismo rival que se conocen, porque dices, es que me gusta mucho jugar con este que está en en Chile, ¿no? O en Perú. Y empiezas a jugar con él y empiezas a conocer su forma de jugar y la psicología, a pesar de los miles de kilómetros y a pesar del hecho de que todo va a través de internet, la psicología está ahí presente, desde el momento que la partida se juega entre dos rivales humanos. Ha revolucionado, ha democratizado, eh el conocimiento ajedrecístico. Antes estaba reservado a una élite. Yo recuerdo cuando perdí una partida el año 85 y me dice un colega, dice, pero no sabes que hace poco perdió un chino así. Digo, va, o sea, he perdido, me he engañado como un chino. Yo no tenía la partida de ese chino, pero hoy en día el día siguiente tienes todas las partidas. Y gratuitamente en la red, en el propio jaque mate, tenemos ese servicio, ¿no? Por lo tanto, las nuevas tecnologías han cambiado el modo radicalmente de de jugar ajedrez, pero yo diría que para mejor, ofreciendo una alternativa y, sobre todo, eliminando las barreras de la distancia. Mucha gente no podía jugar por el mero hecho de desplazarse, de encontrar un rival adecuado. El ajedrez tiene esa particularidad, que si el rival es demasiado bueno, te aburres, se aburre él. Y si es demasiado malo, pues entonces te aburres tú. Encontrar tu media naranja, esa persona con la que te gusta echar la partida, pues se hace mucho más fácil con con internet, ¿no? Y con herramientas como como Jaque Mate, ¿no?
[46:42]Bueno, Daniel, eh, pues te dejo a ti la palabra para que organices la partida, ¿no? Que yo no soy experto, pero tú sí. Perfecto, muchas gracias.



