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Dios nunca lo abandonó | Testimonio de Aarón Escobar.

URBAN GOSPEL

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[0:00]No todo es fácil de escuchar, pero creemos que Dios obra aún en medio del dolor.
[0:25]Eh, soy una persona que eh tiene un testimonio bastante eh peculiar por dos acontecimientos.
[0:25]En el caso de la mía eh pues eh hubieron dos eventos que marcaron mi vida y y ese es mi testimonio.
[0:25]Un accidente que pasé a los dos años de edad, y fue irme detrás de de un balón de fútbol en la casa de mis abuelos, de mi abuelita.
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[0:00]Este video contiene un testimonio real que aborda momentos difíciles. No todo es fácil de escuchar, pero creemos que Dios obra aún en medio del dolor. Que este mensaje pueda traer verdad, esperanza y dirección a tu vida.

[0:25]Hola, mi nombre es Aarón. Eh, soy una persona que eh tiene un testimonio bastante eh peculiar por dos acontecimientos. La mayoría de las veces, pues todos tienen un recuerdo de su infancia, ¿no? En el caso de la mía eh pues eh hubieron dos eventos que marcaron mi vida y y ese es mi testimonio. Un accidente que pasé a los dos años de edad, y fue irme detrás de de un balón de fútbol en la casa de mis abuelos, de mi abuelita. Y fue ahí cuando eh mi mamá se percató de que yo no estaba entre la entre los primos, porque Aarón estaba desaparecido, ¿no? Fue corriendo hacia la alberca, y lo primero que vio fue un niño flotando boca abajo. Algunas tías me dicen que llevaba 20 minutos, otras que eran cinco, otras que eran 30 minutos. Y yo siempre he pensado, ¿no? Eh, si un adulto con trabajo puede sostener la respiración un minuto o dos, ¿cuánto más un niño? Eh, prácticamente mi mamá se aventó a la a la alberca sin saber nadar, y y me me cargó y nadó como pudo. Este, me sacó del agua, y por el momento cuando me sacó, pues yo ya no tenía signos vitales, estaba muerto, esa es la realidad. Eh, mi mamá era una mujer de en ese entonces unos 19, 20 años. una muchachita que gritó, eso lo sé por por mis tías, que le gritó a Dios, este, "Por favor, no te lo lleves a él, a él no, llévame a mí, pero a él no." Cuando me logra sacar, eh ahí comienza a escribirse una historia en en mi familia. Cuando me sacan del agua y no tengo signos vitales, le avisan a un tío que en ese momento ese tío vivía una una vida en pecado, vivía una situación complicada con de sus preferencias, y comentan que un pastor vecino de la familia me tenía en brazos y estaba orando por mí. Cuando llega ese tío, eh él él ve a a me ve a mí, al pastor y a la gente orando, y él preguntaba que quién era el quién quién era la persona o el doctor que estaba al lado del pastor, porque había una persona vestida de blanco a quien ellos no reconocen, él no sabía quién era y no se explicaba quién era, pero en ese momento no era importante esa persona de blanco, sino no era importante saber qué iba a pasar con Aarón, qué estaba pasando con Aarón. Y mientras estaba esta persona vestida de blanco y el pastor estaba orando, llegan los paramédicos y yo empiezo a reaccionar, me llevan en la ambulancia, ya con signos de vida, logro sacar el agua, logro reaccionar después de de haber estado sin signos vitales. Y cuando todos se van, mi tío preguntaba, mi tío Jorge preguntaba que quién era la persona de blanco que estaba al lado de Aarón y al lado del pastor. Poco tiempo después, mi tío mi tío Jorge fallece, pero falleció orando, falleció hablando en lenguas, falleció. ¿Trágico? Sí. ¿Doloroso? Sí, pero murió en Cristo conociendo la verdad. Ese primer acontecimiento en mi vida fue el principio de de lo que venía tres años después.

[3:50]Eh, Dios se movió en mi familia grandemente. Cuando mi mamá tenía 23, no, 22, ni siquiera 23, eh, golpeó una enfermedad a su vida, de hecho, fue de los primeros casos de lupus. Los recuerdos que tengo son ausencias, y tengo una una plática con ella muy corta, muy breve. Estoy jugando en la cama con mi hermanito, y mi mamá nos habla y nos dice, "Aarón y Jairo, vengan. Quiero que se aprendan esto y lo guarden en su corazón, y nunca, nunca lo olviden." Eh, y dijo, Mateo 5:8: "Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios." Poco tiempo después, a los dos meses, quizás, mi mamá fallece de lupus en esta ciudad, y ahí es cuando mi vida se volvió un desastre. Mi papá se va de la casa, regresa casado. Nosotros vivimos con mi abuela por unos dos años, nuestras tías siempre nos dieron mucho amor, trataron de suplir ese vacío, pero en ese momento me di cuenta de lo que significaba ser un visitante.

[5:17]Siempre andaba con una maleta, y para mí, en mi vida, esa maleta no era solo un objeto, era un recordatorio de que no pertenecía a ningún lugar.

[5:32]Esa maleta sí dolía verla, saber que la llenaba con ropa, sacaba mi ropa, me quedaba tres o cuatro meses, luego la volvía a empacar. Algo malo pasaba, no sé, tal vez un comentario hiriente, y yo decía, "Pero es que no tengo dónde ir." Y simplemente me consumía.

[5:58]No fue culpa de mis tías, me quedé con una, luego con otra, incluso tía María Luisa me tuvo que aguantar. Ella fue un amor conmigo, como todas, todas, todas me dieron amor, pero al final de cuentas, no fue por mis tías, era por mi propia incomodidad al sentirme como un extraño. Era el típico sobrino inestable, inmaduro, rebelde, problemático. Me he involucrado en un sinfín de peleas que ni siquiera eran mías. Mis tías preguntaban por qué me metía en peleas que no eran mías, pero estaba involucrado en vandalismo, en cosas realmente feas. Nunca me metí en drogas, nunca me hice alcohólico, pero sí terminé saliendo con malas compañías. Hice cosas que un cristiano no debería hacer, y en esos momentos, en esos lugares, había una parte de mí cuyo espíritu decía, "Oye, Aarón, esto no está bien, esto no es, tú no perteneces aquí."

[7:07]Mi espíritu chocaba con esas amistades, pero Dios siempre estuvo conmigo y con mi hermanito, nunca nos soltó. Hoy mi hermano es un conocido pastor en la ciudad de Ticul, que salió de esta iglesia. Hemos sido músicos desde muy jóvenes, Dios nos dio ciertos dones que hemos aprovechado, ciertos talentos que Dios ha puesto en nosotros, y los hemos sembrado en cada una de sus iglesias. Sentimos que Dios nunca nos abandonó para que, incluso en medio de un accidente, Dios sea glorificado, en medio de la muerte, Dios sea glorificado y demuestre a través de un testimonio que un huérfano de madre puede salir adelante, que una persona muerta puede ser resucitada, así como Lázaro lo fue. Siempre me pareció que Aarón nunca llegaría a nada, que Aarón siempre dependería de los demás, que Aarón no servía para nada, que Aarón era mediocre, que Aarón no valía nada. El pastor Mike, el pastor Miguel, siempre ha cuidado de mí; le he agradecido por nunca perder la fe en su primo y por mis oraciones desde los 16 o 17 años. Cada vez que me acercaba al pastor Mike en una oración, siempre le decía: "Primo, no me sueltes". No es que me viera a mí, es que tú no me sueltes, sino: "No pierdas la fe en mí, sigue orando por mí, sigue creyendo que voy a hacer algo con mi vida". Porque sé que soy una oveja descarriada, pero tengo la esencia de de ser un hijo de Dios. Decidí ir a la universidad cuando era mayor; dije: "Un día voy a ser abogado", con mucho trabajo y sacrificio, porque la escuela nunca se me dio, pero quería terminar una carrera en derecho.

[9:16]Conocí a mi esposa, me enamoré de ella, y me jactaba de ella ante mis amigos en la iglesia. Les conté: "Ella es la que Dios ha elegido para mí", y la conocí y me gané su corazón. Nos casamos durante la pandemia; el pastor Mike ofició nuestra boda. Fue la última vez que vi esa maleta, y le dije: "Hasta aquí llegaste, hasta aquí llegaste". Fue la última mudanza con mi propia ropa, porque la siguiente sería con mi familia. En 2023, nació mi pequeño León; mi hijo ha sido una bendición, al igual que mi esposa.

[10:28]En ese momento, entendí el amor de mi madre; en ese momento, entendí por qué mi madre gritó: "Llévame a mí, no te lo lleves a él", porque yo haría lo mismo por mi hijo. Y entendí el amor de un padre por su hijo, como Dios nos ama a nosotros. Entendí el sacrificio de mis tías al querer siempre guiarnos por el camino del Señor, por ese camino angosto del que siempre me hablaban. Y hoy, quiero instruir a mi hijo como dice Su Palabra: "Educa al niño en el camino que debe seguir, y cuando sea viejo, no se apartará de él". Y mi hijo León es así, él es una bendición en mi vida y la lección más grande de que Dios puede hacer y dar cosas buenas a personas que, tal vez en ese momento, no le dieron el 100%. Y Dios me ha bendecido con mi familia; me ha bendecido con by y La Maleta Negra. Dios ha obrado en mi vida; Él ha obrado y sigue obrando a través de mi familia. No ha sido fácil, pero tengo fe en Dios de que Él hará el milagro completo.

[11:49]Si tuviera que decirle algo a Aarón de cinco años, sería esto: "No te preocupes, todo saldrá bien.

[12:09]Va a doler; vas a llorar; vas a estar solo; te vas a sentir insignificante; vas a tener inseguridades sobre tu apariencia; vas a tener inseguridades sobre cómo hablas; vas a tartamudear; vas a ser terrible en la escuela, pero encontrarás el amor en personas que no son de tu sangre, en hermanos y hermanas de la iglesia. Tendrás muchas "mamás"; nunca pasarás hambre; tendrás el apoyo de tu primo Mike y de tu pastor incondicional.

[13:09]La gente te hará daño, pero pequeño Aarón, serás feliz, y tu éxito llegará mucho antes de lo que crees, y ese éxito será, como alguien dijo recientemente, lo escuché el otro día, que el éxito es la felicidad. Y pequeño Aarón, sé feliz; tendrás una esposa hermosa; tendrás un hijo sano, un hermoso hijo. Esfuérzate, esfuérzate, y nunca te apartes de Dios. Y mis hermanos y hermanas, si hoy estoy aquí y me ven en este escenario cantando, adorando y regocijándome con mis hermanos y hermanas, es porque Dios me sostuvo; Él me sostuvo en Sus manos con Su misericordia, porque creo en un Dios de poder, porque creo en esa fe que sostiene, que levanta, que protege, que convence, que nutre, que sana, esa fe que te fortalece día a día. Y eso es lo que les puedo testificar hoy: que en medio del dolor, en medio de esa aflicción, Dios existe, y Dios se mueve en tu vida así como se movió en la mía y sigue moviéndose. Dios nos sostiene; que todo sea para Su gloria, que todo sea para Su honor, y que todo sea para que sigamos testificando que Dios es el Dios verdadero. Amén.

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