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THUNDERCATS, EL ORIGEN DE TODO

El canal del Hutt

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[0:00]Hola gente, en este video les voy a estar contando toda la historia de los Thundercats, pero antes que llegaran al tercer planeta.
[0:00]Todo lo que no se vio en la serie animada de los 80, estaré abordando a sus antecesores, sus diferentes líderes, la creación de la espada de la Urio y sus conflictos hasta llegar a la destrucción de Thundera.
[0:00]Mi nombre es Diego y sean bienvenidos al canal del Hood, sin más que decir, empecemos.
[0:00]Pasarían años antes de que cualquiera de ellos apareciera en un mapa o fuera nombrado.
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[0:00]Hola gente, en este video les voy a estar contando toda la historia de los Thundercats, pero antes que llegaran al tercer planeta. Todo lo que no se vio en la serie animada de los 80, estaré abordando a sus antecesores, sus diferentes líderes, la creación de la espada de la Urio y sus conflictos hasta llegar a la destrucción de Thundera. Mi nombre es Diego y sean bienvenidos al canal del Hood, sin más que decir, empecemos. En el principio no había nada, solo vacío. Luego de repente todo. Galaxias incontables, llenas de planetas innumerables. Pasarían años antes de que cualquiera de ellos apareciera en un mapa o fuera nombrado. Pero claro, que todos sabemos cómo se llama este planeta, Thundera. Pero este planeta no era aún la thondera que tal vez recuerden en su juventud. Esta sociedad necesitó de millones de años para evolucionar. Naturalmente, su planeta tenía que evolucionar antes que lo hiciera la civilización y eso les tomaría muchísimo tiempo. Aquellos ancestros eran depredadores violentos. Cuando empezaron a evolucionar a bípedos, todavía conservaban sus instintos. Luego desarrollaron armas mucho antes de desarrollar un lenguaje. Las especies comenzaron a formar grupos al darse cuenta de que la fuerza estaba en el número, en la manada. Pero la confianza era limitada, no se confiaba en los forasteros. Y al agruparse, aquellas pequeñas manadas comenzaron a evolucionar. Y como la mayoría de los depredadores, su cultura era violenta y de guerra. Es entonces que la guerra se extendió por todo el planeta por miles de años. Todas las tribus peleaban por el dominio y el poder. A la larga, llegaría la civilización, pero hasta que esto sucedió, millones de vidas se perdieron en las guerras. El primer señor de Tondera se llamó Megaterión. Irónicamente era el hijo del líder de los Macha Irabones, quien había unido a las dos primeras tribus para la guerra y a la vez fue él quien dio pie para una era de paz. Su reinado duró más de 100 años y logró unir a todas las tribus principales de Tondera. La nobleza de cada tribu se reuniría tiempo después para formar un nuevo organismo, los Thundercats. Pero antes de morir, empezó la construcción de una ciudad capital para las tribus unificadas. Al igual que un domicilio central para los Thundercat, el primer cubil felino. Meses después, antes de que se terminara, Megaterion falleció, pero su ahijado se encargaría de terminar aquella gigantesca obra. Su nombre era Leonel y pertenecía a la tribu del león. Este era hijo de su peor enemigo, pero cuando su familia fue asesinada, Megaterión crio al joven como si fuera suyo. Con el tiempo se convirtió en su aliado más cercano, a la vez en un gran líder y luego de la muerte de Megaterión, en el primer señor de los Thundercats. Durante su reinado, la capital se convirtió en una metrópolis floreciente. Pero este rey con el tiempo sería sucedido por su propio hijo. Leonel Segundo, quien a la vez sería quien descubriría el ojo de Thundera y también quien empezaría a narrar el libro del Augurio. Pasarían centurias antes de que Tondera entrara en su primera guerra interplanetaria. Este rey fue llamado el rey místico y fue responsable del renacimiento tondano, reformando a toda tondera y llevándose a su gente a la siguiente gran era. Afortunadamente, dentro de sus generales, se encontraba Cougarta, una de las garras más fuertes en toda la historia toneriana. Pero aquella guerra no la libraría como un general más, sino como el nuevo señor de los Thundercats. Y sería él quien los guiaría a una victoria rápida, con pocas víctimas y lo haría con una nueva arma, la espada del Augurio. Esta espada había sido un regalo de un herrero llamado Tigris. Este herrero era uno de los mejores artesanos de toda Thundera y si bien sus producciones eran pequeñas, sus trabajos valían su peso en oro. La espada tenía la hoja más grande que cualquier herrero hubiese hecho antes y poseía el peso y el balance perfecto. Tigris la consideraba su creación suprema. Él se la había regalado luego de que Tondera sufriera un atentado, en el cual habían herido a Cougarta. Y antes de la guerra interplanetaria que se estaba gestando, le había parecido el momento justo para regalársela. Pero cuando Cougarta la obtuvo, le pidió a Tigris una modificación. Aquella espada era la que Leonel Segundo había imaginado, una espada mágica que protegiera a Tondera y guiara a los Thundercat en la batalla. Así que le pidió que insertara el ojo místico de Tondera entre la empuñadura y la hoja. De esta forma nacería el arma más poderosa en la historia de los Thundercats, la espada del Augurio. Luego del reinado de Cougarta, no se especifica quién lo sucedió, pero sí sabemos que uno de los reyes debía de ser el padre de Claudus. Pero este felino era un ser malvado y había asesinado a su padre con el afán de convertirse en el Señor de Tondera. En este punto no queda claro si el padre de este felino era Cougarta, pero asumo que sí. Tiempo después la verdad saldría a la luz y este villano sería desterrado. Pero todo no terminaría allí, antes de que Claudus fuese elegido como el nuevo Señor de Tondera, este cachorro debía enfrentar una última prueba y esto ofrecía un reto mayor a todas, ya que era psicológica y física. Debía enfrentarse a su desterrado padre. Aquel villano se había convertido en toda una amenaza y quería llevarlos de frente a la guerra, pero no para proteger a Tondera, sino para su propio provecho. Es de esta forma que Claudus se arma de valentía y decide enfrentar la prueba final. Al combatir a su padre, este descubre que para su progenitor, él era considerado como una decepción y que no era digno de ser rey. Y ante un ataque a traición, Claudio termina acabando con su vida. Muchos años después, Tondera se hallaría en paz, pero no libre de todo peligro. Un malvado hechicero amenazaría cada tanto aquel estado de plenitud de los thonderianos. Este era el amo de las sombras. Este era el mago más poderoso de toda Tondera, pero en un momento el nuevo Señor de los Thundercats, Claudus y su inseparable amigo, Shaga, le pondrían fin a las constantes amenazas del hechicero, desterrándolo al reino de las sombras. Te aseguro, hechicero malvado, que tu reino de terror ha terminado. Yo, Claudus, el Señor de los Thundercats. Tiempo más tarde se produciría una guerra contra los mutantes de Plundar y lamentablemente Claudus perdería la vista. Y si bien habían ganado aquellas batallas, no se sentía en su mejor estado para seguir siendo el Señor de los Thundercats, por lo que decidió pasar el manto a Shaga. Shaga, luego como el nuevo señor, enfrentó varias adversidades que pudo sortear exitosamente gracias a su sabiduría. Pero hubo dos grandes obstáculos que llevarían al felino a derramar algunas lágrimas, que realmente le dolerían. Una fue la tradición de su mejor amigo y compañero de batalla, llamado Grun, quien anhelando tener el poder y llevar a Thundera hacia la gloria, se rebeló contra Shaga. Pero en aquel intento de tomar el poder, el Señor de los Thundercat lo terminó venciendo y desterrando. El segundo gran conflicto fue a raíz de un enfrentamiento, que llevaría a toda Tondera hacia su muerte. Y si bien él lo ignoraba, el planeta entero pagaría su precio. Shaga se enfrentó a Rataro el terrible, un mutante que trató de apoderarse del estuche que guardaba todos los secretos de Tondera para poder adueñarse del planeta. Pero Shaga lo confrontó y libró un feroz enfrentamiento y finalmente pudo derrotarlo. Tras hacerlo, condenó al mutante al exilio y arrojó la espada de Plundar que este villano poseía a un abismo, donde pensaba que nunca más nadie la hallaría. Este lugar se hallaba entre las rocas de los cañones más profundos de Tondera. Ni siquiera la espada de Plundar podrá escapar de una tumba de roca fundida. Años después, lejos de la guerra, Tondera disfrutaba de sus días tranquilos y serenos. La gente iba a trabajar, los niños iban a la escuela y la vida seguía su curso normal como en casi todas partes. Pero la mayoría de ellos ignoraba que el final se acercaba. Ni siquiera los Thundercats sabían que existía una posibilidad de que todo se terminara. Algunos que lo sabían, se rehusaban a creerlo. Durante muchos años, la espada de Plundar permaneció atrapada en las profundidades de las rocas fundidas del planeta. Pero su poder no podía ser reprimido. Así que con el intento de escapar de su tumba de roca, ocasionó que el núcleo del planeta se destruyera y ocasionara posteriormente la explosión de Tondera. Así que para la mayoría, el día previo al final era uno como cualquier otro. Y tal como los políticos suelen hacer, los gobernantes de Tondera se pasaron algunas de las últimas horas discutiendo. Algunos discutían y decían que los hallazgos del jefe de los científicos eran totalmente incorrectos. Otros que lo que estaba proponiendo era imposible. Otros más que estaba debilitado y loco, pero los pocos que le creían, decían que tenían razón y por lo tanto discutían. Pero en aquel Parlamento se hallaba Shaga, el sabio Thundercats, que no iba a permitir que se pusiera en riesgo a toda la población y empezó a diseñar el plan para la evacuación total. Evacuar Tondera parecía totalmente imposible, en particular, en un lapso tan corto de tiempo. Cada hombre, mujer y cachorro, millones de vidas y menos de una semana para llevarlos a un lugar seguro, parecía una locura. Algunos tenían razón cuando pensaban que Tondera estaba condenada. Se daban cuenta de que no tenían semanas, tenían solo horas. Queriendo evitar el pánico mundial que habría resultado de una declaración global, muchos senadores regresaron a sus provincias de origen para dar las noticias personalmente y encabezar el Éxodo. Él hubiera ya no existía, pero un anuncio planetario hubiera salvado miles de vidas. Las provincias más pobres evacuaron a su gente en arcas que cargaban a tantos como pudieran en cada nave, pero no habían suficientes naves en algunas partes del planeta. Se esperaba que algunos encontraran asilo rápidamente y que las naves regresaran por los demás. Eso obviamente no sucedió, debido a la destrucción acelerada, se perdieron tribus enteras. Aún así, Shaga había hecho lo mejor que había podido con la información que tenía. Todo esto ignorando que la espada de Plundar que había arrojado al abismo era la causa de esta destrucción. En otras regiones habían tenido más suerte, de hecho, nadie quedó rezagado. Y en las áreas más opulentas, casi todos pudieron escapar con facilidad.

[11:36]En realidad, había una abundancia de transporte en la capital, así que Shaga los redirigió a partes del planeta de poca representación. Algunos consiguieron llegar allí a tiempo, otros fracasarían. Incluso si solo significaba salvar a una docena más de vidas, debían intentarlo. Aquel señor de los Thundercat entonces, antepuso a toda Tondera a los Thundercats. Con la primera etapa del Éxodo en marcha, ahora podía dedicar su atención a la nobleza. Así fue cuando la situación se complicó. La corteza de Tondera empezó a separarse, provocando temblores por todo el planeta. Shaga sabía que no pasarían de aquella noche. Sabía que tenía que sacar a tantos Thundercats como pudiera antes de que fuese demasiado tarde. Mujeres, niños, el próximo señor de los Thundercats saldrían primero, con unos cuantos de su círculo interno para protegerlos. Le ordenó a Panto y a Tigro que guiaran la primera oleada de salida para llevar a Claudus y a los otros a salvo. El mismo Shaga se quedaría y guiaría la última oleada, solo hasta después de que todo el planeta estuviera a salvo. Pero Claudus no lo permitiría. Él explicó que era necesario que Shaga guiara la primera oleada. No podía permitir que el señor de los Thundercat pereciera con el planeta. Shaga se había opuesto. Él se negaba a permitir que su antiguo señor se quedara, sabía que era demasiado peligroso. Pero Claudus le explicó, que luego de haber perdido la vista en la batalla y de haber sido obligado a dejar el manto de Señor, eligió a Shaga como reemplazo por una razón. El riesgo de perder a su sucesor en una hora tan funesta era demasiado grande. Entonces, le insistió a Shaga para que guiara la primera oleada, luego con suerte se les uniría. Shaga, por su parte, no lo admitiría. Pero cuando Claudus le suplicó que necesitaba que él cuidara de su hijo y garantizara la siguiente generación de los Thundercats, Shaga aceptó. Tal vez consideró aceptar el deseo de su viejo amigo como parte de su responsabilidad ante el código de Thundera. Tal vez lo consideró como una responsabilidad ante la ley, como fuera, aceptó. Pero en lo profundo, él sabía que Claudus también sabía que aquella sería la última vez que se verían. Otra nave no podía salir a tiempo del cubil felino, al igual que cientos de otras naves no saldrían del planeta. Pero Claudus por su parte, había intentado llegar a una nave para escapar, pero este había sido detenido por el amo de las sombras, que había vuelto de su exilio y lo mantuvo prisionero y congelado por muchos años. En ese mismo momento, los Verbil, quienes se hallaban emigrando de su planeta natal, lograron rescatar a algunos thonderianos, quienes más tarde serían conocidos como Lins, Bengall, Pumara. Utilizando mis poderes renovados por ese orificio, logré capturar a Claudus.

[14:33]Shaga, por su parte, logró escapar con los legendarios Thundercat que conocemos y el pequeño príncipe Leonor. Pero a pesar de que perdieron su planeta aquel día, pudieron salvar su cultura, conservándola para generaciones futuras y garantizando que algún día construirían una nueva tondera. Tondera ya no existe, pero la raza de ese planeta sobrevivirá en tanto tú, como jefe de los felinos cósmicos lo lleves en tu corazón. Y de esta manera, amigos, llegamos al final de esta gran historia, el inicio y el fin de Tondera. Un repaso por toda su historia y como pudimos ver, hay mucha tela para cortar. Muchísimas historias antes de que apareciera Leono y llegaran al tercer planeta. Hace unos años había leído una noticia en la que uno de los dibujantes había mencionado la idea de hacer un spin-off de estas historias y mostrar cómo los Thundercats defendían Tondera de la gran amenaza del amo de las sombras. Pero lamentablemente esto no se llevó a cabo. Es interesante saber que estos dos grandes brujos se encontraron en un gran capítulo en la serie animada y este contexto le da más fuerza a este personaje. Si quieren saber más del mago de las sombras, les comparto el link para que puedan ir a ver el video. En el que recordamos al personaje y también sabemos qué pasó con él luego de la serie. Y si les gustó el video, no se olviden de dejar su like y activar la campanita para que YouTube los notifique de cada video nuevo que subo. También no se olviden de pasar por el canal que hay una lista de reproducciones específica de los Thundercats, si es que son fanáticos de los felinos. Por mi parte, muchísimas gracias por haber llegado hasta el final y nos vemos en un próximo video. Sobreviviremos y crearemos un imperio poderoso. Yo, Leono, Señor de los Thundercats lo prometo. Chao.

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