[0:00]¿Qué tal, amigos? Bienvenidos a Medic Maps por el Ar Master. Yo soy el Dr. Fred y el Medic Map de hoy es quemaduras. Las quemaduras son lesiones producidas por acción de diversos agentes físicos y biológicos que provocan alteraciones que van desde un simple heritema hasta la destrucción total de las estructuras débricas y subdérmicas. Las principales causas de muerte al ingreso a los servicios de salud son el choque hipovolémico y el compromiso agudo respiratorio originado por inhalación de humo como por productos incompletos de combustión, a menudo asociados a exposición de monóxido de carbono. En fases posteriores, la principal causa de muerte es por complicaciones como infección. Existen varias maneras de poder clasificar las quemaduras, por la etiología, por la profundidad y por el pronóstico. La clasificación de acuerdo a la teología es la siguiente. Se clasifica en quemaduras térmicas, las cuales son las más frecuentes, representando más del 90% de los casos. A su vez se clasifican en tres subgrupos, por contacto, por llama y por radiación. Las quemaduras por llama y las escaldadoras por líquidos calientes son las más frecuentes. Los niños, sobre todo los menores de 10 años, tienen mayor riesgo de sufrir quemaduras, la mayoría por accidente doméstico. Quemaduras químicas. Estas se pueden clasificar en quemaduras por ácidos o por bases o alcalis. Las quemaduras por ácidos ocasionan necrositis por coagulación y por alcalis por licuafección. En ambos casos se manejan mediante irrigación y desbridamiento. Quemaduras eléctricas. Pueden ser de dos tipos: aquellas sin paso de corriente a través del cuerpo, también llamadas por flash eléctrico, y aquellas con paso de corriente a través del cuerpo. Estas últimas son casi siempre muy profundas y el de superficie corporal no es indicativo del daño real existente. Clasificación por profundidad. Las quemaduras de primer grado o epidérmicas, en este tipo de quemaduras solo está afectada la epidermis. Son de color rojo, dolorosas al tacto y sin pérdida de sustancia. Curan en 3 a 6 días sin dejar cicatriz. Las quemaduras de segundo grado o térmicas se clasifican a su vez en superficiales y profundas. Las quemaduras de segundo superficiales afectan a la epidrsitis y dermis superficial. Son de color rosado o rojo moteado. Aparece exudación y ampolla. Son dolorosas y curan en 7 a 14 días, pudiendo dejar una mínima cicatriz pigmentada. Quematura de segundo grado profundas. En esta ya existe una afectación en toda la dermis. Estas son de color rojo oscuro con zonas más pálidas, de superficie seca e insensible al tacto, pero dolorosas a la presión. puedo tardar semanas o meses en curar y generalmente dejan cicatriz hipertrófica. Las quemaduras de tercer grado o subdérmicas son aquellas en las cuales la piel pierde su aspecto normal. Son de color blanco o negro, en caso de carbonización tisular por exposición prolongada. Al presionar la zona no se revaculariza. Estas quemaduras no son dolorosas debido a la destrucción de las terminales sensitivas. Existe riesgo elevado de cicatrices con retracciones graves. Enarmada. La mejor prueba para la diferenciación clínica es la atracción del folículo piloso, el cual se afecta a partir de las quemaduras débricas profundas. Clasificación por el pronóstico. La superficie corporal quemada y la edad están directamente relacionadas con el pronóstico del paciente. Las quemaduras con criterios de gravedad, es decir, aquellas que implican el traslado a un centro hospitalario son las siguientes: quemaduras de segundo y tercer grado con más del 10% de superficie corporal quema y edad menor de 10 años o mayor de 50 años. Quemáduras de segundo y tercer grado con más del 20% de superficie corporal quema en el resto de las edades. Quemáduras graves, localizadas en cara, manos, pies, genitales, periné o articulaciones. Lisión pulmonar por inhalación de humos y o sustancias tóxicas. quematuras eléctricas significativas, quematuras químicas graves, quematuras en pacientes con antecedentes clínicos significativos como diabetes, quemaduras en pacientes politraumatizados. Existen múltiples métodos para calcular la extensión de las quemaduras. Uno de los más empleado es la regla de los nueve de, o bien sabiendo que la palma de la mano del paciente equivale a 1% de su superficie corporal. Los porcentajes son los siguientes: cabeza y cuello 9%, tronco anterior 18%, tronco posterior 18%, cada una de las extremidades superiores 9%, cada una de las extremidades inferiores 18%, periné 1% y palma de la mano 1%. La regla de los 9 no es válida para niños pequeños. Tratamiento. El paciente quemado debe ser manejado en dos etapas, la inicial que busca el mantenimiento de la vida y la secundaria que trata la quemadura. La primera medida es el mantenimiento permeable de la vía respiratoria y administración de oxígeno si fuera necesario. Se debe de sospechar lesión de la vía aérea en un paciente expuesto al fuego si presenta quemaduras faciales, encejas, narinas y cuello, así como esputo carbon alteraciones del estado de conciencia o bien que haya sido expuesto en espacios cerrados por explosión y que madura sobre cabeza y cuello. En estos casos se administrará oxígeno al 100% y si existe de la vía aérea se hará intubación temprana. En segundo lugar, una correcta reposición hidroelectrolítica. La fluidez necesaria dependerá en gran medida de la extensión de la quemadura. Según la fórmula de para las primeras 24 horas. La administración de líquidos debe comenzar antes de las 2 horas tras la quemadura. Para no empeorar el pronóstico y se ajusta para mantener una diarreares mayor de 30 ml por hora en el caso de los adultos. En las primeras 24 horas se deben administrar soluciones cristaloides calculadas a dosis de 4 ml por kilo de peso por porcentaje de superficie corporal quemada. En niños pequeños con peso menor a 20 kg se añade de dextro al 5% con la finalidad de prevenir la hipoglucemia. La primera mitad de fluido se administra dentro de las primeras 8 horas y la restante en las siguientes 16 horas. Posteriormente, durante las siguientes 24 horas se pueden administrar soluciones coloides para mantener los líquidos administrados en el interior del espacio intraventricular. Otras medidas generales en el tratamiento son la profilaxis tromboembólica, la profilaxis antitetánica, la analgésica con fármacos como morfina, intravenosos o intramusculares, control de la temperatura y evitar la hipotermia, control glucémico y soporte nutricional. Para esto se recomiendan dietas pobres en grasas y ricas en carbohidratos y proteínas. Los cuidados locales de la quimioterapia son en el caso de las quemaduras de primer grado es importante la hidratación abundante de la piel varias veces al día, así como evitar ropas ajustadas. En el caso de quemaduras de segundo grado superficiales, el tratamiento consiste en el enfriamiento de la quemadura, apóitos en ambiente húmedo, hidrogeles, apóitos de plata, ácido hialurónico, etcétera. En el caso de las quemaduras de segundo grado profundas, se utilizan los mismos criterios y materiales que las anteriores, pero además se realizará en los primeros días un desbridamiento. Si transcurridas tres a 4 semanas no ha epiletizado, se valorará su desbridamiento y cobertura con injerto cutáneo. En el caso de las quemaduras de tercer grado se realizará desbridamiento y cesión. Este es el pilar fundamental del tratamiento. Se elimina la piel novible de forma progresiva con desbridamientos y escarectomías. No están justificados los antibióticos sistémicos proféticos, aunque deben administrarse antes de realizar un desbridamiento quirúrgico y cuando hay inhalación de humus o quemadura por alto voltaje. Las quemaduras profundas circunferenciales de miembros y tórax pueden producir un compromiso vascular y respiratorio por la retracción de las escaras y la presión interna debido al edema. En estos casos, es preciso un tradición curículum de urgencia practicando una escarotómia longitudinal. En todos los casos, una vez epiletizada la quemadura, se recomendará protección solar diaria con fotoprotectores. En el caso de síndrome de inhalación, en este síndrome es frecuente la intoxicación por monóxido de carbono, dióxido de carbono y. La aspiración de estos gases durante un incendio pueden originar un cuadro de extrema gravedad que cursa con edema pulmonar asociado y distrés respiratorio. El paciente suele estar desorientado o haber perdido la conciencia. Puede presentar que maduras faciales, en boca o esputo carbonáceo. Es fundamental el soporte de estos pacientes, la necesidad de intubación preco en algunos casos y la administración de antídotos como el oxígeno al 100% y la hidroxicocalamina. Hasta aquí el medic map de hoy, amigos. Las fuentes de este vídeo están en la descripción. Sigue disfrutando de más repasos rápidos, enfocados principalmente en aprobar el examen de aspirantes a residencias médicas. Medic maps por Master, refuerza tu estudio.

Quemaduras - Repaso ENARM | MedicMaps - ENARMaster
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