[0:23]Doctor, encantado de tenerle en estas charlas sobre bienestar y salud. Es un privilegio tenerle con nosotros. Probablemente no lo recordará, pero hace aproximadamente 10 años dio usted una conferencia en la Fundación Mutua Madrileña. Luego nos fuimos a cenar y recuerdo que se pasó toda la cena o casi toda la cena, recibiendo llamadas de sus colaboradores en el hospital Mount Sinaí, preguntándole o informándole sobre el estado de salud de sus de sus pacientes. Es habitual. Desgraciadamente está cambiando. La tecnología es importante, pero está llevando una cierta deshumanización del paciente. Es decir, que cambios que yo veo muy claros actualmente en la docencia y en la educación de la gente joven, sobre todo los médicos jóvenes, están muy dirigida a la tecnología y mucho menos a la empatía humana. Y esto es un problema y le diré el porqué, porque el enfermo que viene a vernos, ciertamente el enfermo cardiovascular, la mitad de lo que vemos es emocional. Es percepción personal. Y si uno no penetra en el enfermo y sobre todo dar confianza en el enfermo, se pierde gran parte del elemento diagnóstico y probablemente terapéutico. Es decir, que yo me formé de una medicina humanizada y creo que he podido seguir adelante y creo que es absolutamente crítico. Pero este es uno de los problemas que nos encontramos hoy en día y es que la tecnología avanza más rápidamente que el que uno pueda digerir la situación y se está deshumanizando muchísimo la parte del paciente. No es usted el primer profesional de la medicina con el que tenemos estas charlas y que hace ese comentario. Yo creo que al margen de esa empatía y desde luego muy relacionada con ella, está también las habilidades o la capacidad de comunicación con el con el paciente. Informar bien al paciente de cuáles son las diferentes alternativas que tiene, cuál es el recorrido o el camino que va a tener su su su tratamiento, indudablemente para eso hay que dedicarle tiempo, no siempre los médicos disponen de él, sobre todo en el sistema de salud público. Pero también tener yo creo que el deseo y la capacidad y las habilidades de hacerlo, porque no sé si en en las facultades de medicina, discúlpeme mi ignorancia, se les forma a los profesionales de medicina en este ámbito. Yo creo que volver a, hay un un aspecto importante que está pasando y que yo creo que va a tener un efecto favorable en lo que estamos hablando. Y es que la medicina en el hospital es muy cara. Y hoy en día se está trabajando mucho más fuera del hospital, en el domicilio del enfermo, a través de sistemas tecnológicos que comunican el hospital con la casa del enfermo. Entonces yo creo que va a entrar una nueva generación de gente dedicada a la salud, médicos y no médicos, en donde van a hacer lo que antes era la medicina de familia. Es decir, que una medicina que se hará en casa, al menos en parte, a través de medios de comunicación wireless, en donde uno pueda a distancia monitorizar al enfermo. Y esta parte yo creo que humanizará de nuevo la medicina, es decir, que no soy pesimista, pero soy muy realista, en el momento actual, yo creo que hemos llegado a un punto muy bajo en el aspecto de la humanización de la medicina. Doctor, si no estoy equivocado, usted cumple 80 años el año que viene. Y me gustaría preguntarle qué ha hecho y qué hace para estar tan estupendo en todos los sentidos. Sé que usted ha sido un gran deportista, me imagino que ya no subirá puertos de montaña en bicicleta. No diga esto. Está usted equivocado. He hecho el Tourmalet cinco veces y este año que viene lo haré la sexta vez. Este año siguiente lo va a hacer por quinta vez, por sexta. No he dejado el deporte, pero deje que le comente, do. Esto de la edad es la edad biológica y la edad cronológica le puedo asegurar que tiene mucho que ver una con la otra, muy poco que ver. En realidad, tenemos muchos estudios ya en donde hay gente que tiene 60 años y parece que tenga 80. Hay gente que tiene 60 años y parece que tenga 30. Lo que quiero decir que este concepto de edad cronológica es muy distinto la edad biológica. Yo, por ejemplo, me encuentro con más energía ahora que hace unos años. El porqué de su pregunta, yo creo que es la motivación. Es decir, te ha de gustar lo que haces, has de estar motivado, es decir, y la motivación viene muchísimo, yo creo en parte por la contribución que uno hace a la sociedad, más que la contribución a uno mismo. La contribución a uno mismo tiene un corto plazo. La contribución a la sociedad tiene un largo plazo. El Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares en Madrid, pues vengo muy a menudo, ¿sabe usted? el hospital de Nueva York, la gente joven, la revolución rápida de la ciencia. Todo esto te hace entrar en un sistema en donde quieres contribuir en cierta manera. Es decir, que yo creo que primero hay una edad biológica, que es más importante que la cronológica, y luego hay el espíritu de la motivación que existe sobre todo, si la motivación viene dada por una contribución que uno puede hacer en la sociedad. Es cierto, porque cuando de la Fundación Mutua Madrileña tenemos muchísima relación con el tercer sector y con entidades sociales que apoyan a colectivos desfavorecidos por razones económicas, sociales o de salud. Y cuando hablas con, no solamente con los responsables de estas entidades, sino también con las personas que están a pie de calle trabajando con estas personas, eh, ella te cuentan la enorme satisfacción personal que les produce la entrega a los demás, ¿no? E indudablemente, como usted nos está refiriendo, sin duda alguna es un factor motivador para seguir adelante y esa alegría del corazón de alguna forma también te influye en el estado fisiológico. Usted está hablando de la autoestima directamente o indirectamente. Quiero decir, lo que estamos hablando es que cuando uno contribuye fuera, la autoestima se multiplica por 100. Cuando uno mira dentro, la autoestima puede ser muy cuestionable. Es decir, que esto es un tema, ya no digo que es un tema filosófico, es un tema muy pragmático. Es decir, estamos en un mundo en donde individuos que vemos cada día, lo primero que ha de saber es dónde está este individuo. Es un individuo que tiene una estima personal a sí mismo, de lo que hace, no la tiene, quiere compensar, no quiere compensar. Es decir, que el aspecto psicológico de todos nosotros es absolutamente importante. Pero yo creo, le hablo de autoestima porque la autoestima aumenta progresivamente cuando uno contribuye más y más y no digo a la sociedad, a su familia, a su pareja, a sus hijos, a sus nietos. Es esta contribución que dices, estoy haciendo algo por alguien más. Esto es lo que aumenta muchísimo el que uno se valore más. Es decir, que todo este aspecto que hablamos de la motivación, el del dar a los demás, etcétera, es una fuente de energía impresionante para la persona. Y aquí yo creo que la edad no cuenta demasiado. Qué importante entonces es también que nuestros hijos aprendan a darse a los demás y a compartir y a ayudar desde el punto de vista no solamente de su formación, sino desde el punto de vista de ayudarles también a ser más felices. También hay un problema. Es decir, que aquí lo que está pasando, en el pasado, la gente se reunía, trabajaba en comunidad, lo que llamaban la hoguera. Todos se reunían. Hoy en día priva la individualización. Y la individualización llega a un punto que está precisamente dictada por las redes sociales, está dictada por este teléfono, la gente, la comunicación se ha individualizado de una manera enorme, no existe una comunidad. Y esto es un aspecto, como yo decía, tecnológico, que yo creo que está haciendo mucho daño a la sociedad. Es decir, yo soy muy en favor de la tecnología, en realidad soy un científico, pero tengo que decir que tenemos que parar esto y yo creo que esto ha de empezar con, empezando con los niños. Un sistema de educación muy distinto en donde se entre entre unos valores que se han perdido, es decir, que la tecnología ha superado los valores hoy en día. Tenemos que hacer un cambio radical y este cambio ha de ocurrir, si no va a haber esto, va a haber una explosión aquí. La tecnología no puede vencer al elemento humano. Lo que tiene la tecnología que hacer es simplemente dar coraje, aumentar la ciencia y que tenga aspectos educativos importantes, pero no puede sustituir al elemento humano. Y lo que pasa con la gente joven hoy en día está absolutamente tecnológicamente guiada. Yo lo veo en los hijos, en los nietos. Es decir, continuamente están y yo no sé cómo comunican. El otro día estaba yo en un restaurante y había un tipo allí en un lado y otro en otro. Y estaban hablando, en vez de juntarse en la mesa y tomar una cerveza juntos, pues no estaban hablando a distancia. Esto es un mundo absolutamente irreal. Y esto ha de parar. Yo yo tengo esperanza, pero la educación, el sistema educativo ha de cambiar y y los valores que se han perdido han de volver de nuevo. El valor de la familia, el valor del compañerismo, el valor de la amistad, el valor de la honestidad, el valor de la ética, todo esto ha de volver. El grupo además se reunía en torno a la hoguera para escuchar a los más ancianos. Absolutamente y pedir opinión y comunicar. En fin, no es que seamos pesimistas, pero yo creo que tenemos que ser muy realistas. Tenemos un, actualmente tenemos una situación, para mí la llamaría alarmante. Y la situación, como digo, de esta lucha entre la tecnología y y el humanismo, y es un, y en estos momentos la tecnología va muy adelante, no lo hemos digerido lo que está pasando. Lo único que hacemos es lo seguimos, pero no lo estamos digiriendo. En fin, no quiero decir más, simplemente decir que es un momento de alarma y no soy pesimista, pero esto ha de cambiar. Volvamos si le parece a a donde habíamos iniciado esta deriva, le preguntaba cómo orienta usted, doctor, su vida diaria, sus hábitos saludables para estar donde está y cómo está. Mi vida diaria, ya sé que es muy complicada. Si la ves desde fuera es una locura, pero yo le puedo decir una cosa, una cosa que es absolutamente crítica y es la prioridad en nuestras vidas. Yo tengo un sistema, porque me hace la pregunta a mí, le tengo que contestar, yo tengo un sistema de que cada día tengo 15 minutos que no hago nada. Llego allí al hospital a las 5 de la mañana y no hago, lo que siento son las prioridades. 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10 y cada día terminas haciendo cuatro, no 10. Es lo que es la realidad. Yo creo que estamos en un sistema muy rápido que avanza que avanza con una rapidez enorme y no tenemos tiempo de digerir nada, por lo cual uno ha de sentarse, dar valor al tiempo y pensar, bueno, qué es lo que es importante para mí. 1, 2, 3 y esto es fundamental, se empieza por aquí. Luego hay una segunda parte, que es la parte de la tranquilidad personal. Estamos dependiendo de una sociedad, cuando nosotros como individuos somos muy superiores a la sociedad. Por qué tenemos que estar dependiendo de todo lo que nos dicen o nos o nos cuentan, no, si somos superiores como individuos. Entonces, ¿qué quiere decir? Que uno ha de entrar en una tranquilidad personal diciendo, que es lo que llamaba antes de la autoestima, es decir, somos importantes como personas. Y como somos importantes como personas, es cuestión de tranquilizarse. Y entonces al tranquilizarse, pues hay factores importantes de la tranquilización. Mire usted, uno es el ejercicio físico, tranquiliza muchísimo y además te empiezas a valorar de que haces algo importante por tu vida. Luego viene el tema de la, ya no digo la meditación, como el yoga, me entiende. eh, eh, eh, todo estos sistemas de que te hacen tranquilizar, esto es importante. Por lo cual, la contestación a su pregunta de qué hago yo en mi mundo caótico que vivo, pues yo vivo con bastante tranquilidad, la gente me conoce y tengo mil cosas, pero hay una prioridad exactamente. Es decir, qué es lo importante y qué es lo no importante. Y este método a mí me ha servido muchísimo. Y en la vida hoy en día todo va tan rápido que no hay método. Uno se toma un tren y no sabe dónde va dónde va a ir a parar. Porque hay cantidad de mensajes durante el día que le hacen cambiar continuamente. Es decir, simplemente le contesto a mi pregunta, muy larga contestación, pero espero que lo haya entendido. Prioridad absoluta. Clarísima.
[14:53]Uno de los batallas o de sus preocupaciones en el ámbito de la de la salud es el problema el problema de la obesidad. En España uno de cada dos adultos son obesos y lo que es peor, uno de cada tres niños también. La verdad es que es una pandemia, es una pandemia silenciosa que avanza sin tregua, los ratios de obesidad son todavía más altos y es algo directamente o directísimamente relacionada con enfermedades cardiovasculares, con las enfermedades coronarias y con con todo tipo de de problemas y sin duda también incide mucho en la autoestima con todo lo que lleva consigo. Qué le aconsejaría doctor, a una persona joven o adulta que tiene este problema, que no se ve con capacidad de gestionarlo y también como segunda derivada, lo que es más importante para los padres, para los padres que tenemos hijos, que nos cuesta muchísimo eh que estudien eh la educación, eh las obligaciones y que no nos vemos con la fuerza suficiente, porque no estamos o porque por las razones que sean para luchar, por ejemplo, porque tengan una desayuno o una merienda saludable. Bueno, primero deja que le ponga al día. Lo que usted ha dicho es todo cierto, pero es peor. Hacia el año 2060 se haya ya prolongado lo que va a ser la obesidad y la diabetes, que es la consecuencia de la obesidad, va a aumentar un 30%. Es decir, que el el tema de decir es que la ciencia ha avanzado y la cardiología es un milagro, lo que se ha hecho y en esto hemos contribuido es en prolongar la vida. Pero hay más enfermedad y va a ser peor. Es decir, que el tema es un tema absolutamente urgente y usted me pregunta, qué puedo decir a mis hijos, mire usted, lo primero que tenemos que hacer es la cultura. Esto es un tema político, sociológico, es un tema de familia y es un tema individual. Es decir, yo no le puedo dar a usted un mensaje hoy claro de lo que ha de hacer con sus hijos o con sus nietos. Pero lo que sí veo claro es que tenemos que empezar un sistema en edades muy tempranas. Es decir, a educar que la salud es una prioridad en tu vida, cosa que hoy no existe. Hoy existe la individualización, el proceso de consumo y el éxito. Lo que no existe la calidad de vida como aspecto fundamental. Yo creo que tenemos que empezar a educar a los niños y niñas, edades de 3 a 6 años, en el aspecto educativo, como diría de la salud como prioridad. Usted lo debe saber, estamos trabajando con 50.000 niños actualmente en un programa de este tipo. Y y el proceso que estamos aprendiendo es muy interesante. Es decir, a estas edades hay muy pocos centros cerebrales. Por lo cual lo que le dices a un niño o una niña en la edad de 3 a 6 años, penetra, porque no hay muchos mensajes y hay pocos centros. Y esto sale más tarde en la vida. Si usted estudia sus años de 3 a 6, 7 años, el ambiente que usted vivió, reconocerá que mucha de parte de su conducta depende de aquella época. Por lo cual, ¿qué hemos hecho? Entremos en esta edad, intentemos enseñar que la salud es una prioridad y esto saldrá más tarde en edades avanzadas. Que los adultos no escuchamos, pero los niños sí que escuchan. ¿Qué hemos encontrado? Sorpresas. Sorpresas. Algunas positivas y otras negativas. Cuál es la sorpresa negativa? La sorpresa negativa es que estos niños y niñas, lo que tú les explicas, que son 60 horas durante 6 meses sobre la salud, cómo el cuerpo funciona, ejercicio físico, controlar las emociones, aprender a decir no, cuando se les presente tabaco, alcohol, etcétera. Todo esto son 60 horas durante 6 meses. ¿Qué ocurre con estos niños y niñas? Que 3, 4, 5 años más tarde, parece que se hayan olvidado de lo que les has enseñado. Pero si tú intervienes de nuevo, el resultado es exponencial. Por lo cual, lo que estamos aprendiendo como humanos, y esto ocurre en los adultos también, que no es un simplemente un impacto en un momento determinado, que es un impacto educativo, con respecto a la salud, sino que ha de ser repetitivo. Pero cuanto más se repite, más es el beneficio exponencial. Y esto para mí es fundamental en la sociedad que vivimos, es decir, el no desesperarse porque tus hijos, lo que sea, van downhill, que llamamos, porque hay la posibilidad de la reeducación y esto va, si lo, si lo consigues y y eres persistente y reeducas cada dos o tres años en aspecto en este de de salud, yo creo que el resultado puede ser muy positivo. Por lo cual, yo creo que tenemos que empezar con gente muy joven que son capaces de captar lo que estamos diciendo, siempre pensando que tenemos que ser una reintervención. Que no se termine simplemente con una intervención única. Y estos son los proyectos que estamos llevando a cabo en varios lugares en España y en otros lugares del mundo. Doctor, según la Sociedad Española de Cardiología, al año mueren en España alrededor de 30.000 personas de lo que se denomina muerte súbita. La mayor parte serán, me imagino, accidentes cardiovasculares. Todos conocemos personas que lo han sufrido y si han sobrevivido, cambian radicalmente su forma de vida, empiezan a hacer ejercicio, dejan de fumar, dejan de beber alcohol. Mi pregunta es qué tenemos que hacer para prevenir estos accidentes y y no dejarlo para cuando vemos las orejas al lobo. El problema está en el cerebro, no en el corazón. El problema es que es una enfermedad silenciosa que va progresando hasta el día que hay el infarto de miocardio, el ictus o la muerte súbita. Qué ocurre? Lo que ocurre es que vivimos al día. ¿Qué nos importa lo que está ocurriendo dentro nuestro? Este es el problema. Si fuera una enfermedad no silenciosa, supongo que reaccionaríamos, pero el problema es que es una enfermedad silenciosa, va progresando hasta el día que existe el evento cardiovascular. Entonces, ¿qué ocurre? Pues ocurre lo siguiente, no se trata de que uno ha de tomar chocolate negro o todas estas tonterías que se dicen por ahí. Es un problema global, es decir, yo me voy a cuidar y la salud para mí es una prioridad o no lo es. Esta es la pregunta y la pregunta es cerebral. Es cerebral completamente. Tenemos que inducir, como yo digo, a gente muy joven a que esta es una pregunta fundamental. Que la vida y la salud es absolutamente crítico y la calidad de vida. Si tú empiezas a razonar con gente joven, que cuando tengan 80 años pueden tener una vida con cualidad, con una calidad buena, sin demencia senil, sin Alzheimer, porque todo viene por factores de riesgo importantes. Yo creo que ganaremos muchísimo. Es decir, que tenemos que inculcar este aspecto de salud general, no de que yo he de, hoy he perdido 3 kilos y mañana los he ganado o yo ahora tomo, porque me ha dicho mi vecino que va muy bien tomar lo que sea. Estos son tonterías. El problema fundamental es que no tenemos el concepto claro de que la salud ha de ser una prioridad en nuestra vida. Y esto es lo que es fundamental. Y esto viene de aquí. Entonces, lo que tenemos que hacer es crear una cultura, una cultura de la importancia de la calidad de vida. Pero la calidad de vida en el futuro, no necesariamente hoy. Y esto es un tema, es un reto, pero yo creo que es donde tenemos que ir. Es cierto, no lo tenemos interiorizado. El ejercicio físico es importante, como decíamos, porque ciertamente comienzas a hacer algo que dices, bueno, pues es bueno para mí, ¿no? Y esto puede ser una fuente de motivación para cuidar la obesidad, el colesterol, en fin, la diabetes, la presión arterial alta, comer mejor. O sea, que yo creo muchísimo en el ejercicio físico. Aunque solo sea andar, también funciona. Aunque no, que el que sea. Andar o bicicleta estática, yo, yo en invierno, en invierno no hago bicicleta, porque yo no, no salgo en Nueva York para que me atropellen. Pero en cambio tengo bicicleta estática en casa y la bicicleta estática usted hace 20 minutos al día, 5 días a la semana y usted está en forma. Está en forma, en forma vital. Estoy haciendo algo que es importante para mí. Por lo cual, esto me puede motivar a comer menos, a medirme la presión arterial, ¿me entiende? Es, es una fuente, le he hablado de la autoestima, es que le estoy hablando de lo mismo, es, es quién somos y cómo actuamos con nosotros mismos. Es importante that we love ourselves, querernos a nosotros mismos. Y para esto, yo creo que ha de comenzar un proceso. Y el ejercicio, yo creo que es importante en este aspecto. Ha hecho antes una mención de pasada al tema del del Alzheimer. Eh, es cierto, creo recordar que ustedes en el Centro Nacional de Investigaciones Cardiólogicas están ahora desarrollando nuevas líneas de investigación tendentes a saber cuáles pueden ser los efectos de no llevar estas condiciones de vida saludable, no solamente desde el punto de vista cardiovascular, sino también desde el punto de vista de evitar cerebrales. Claro. Pero mira, el tema comenzó leyendo Alzheimer. Alzheimer murió, me parece que hace unos 120 años. Y él decía, mi enfermedad es una enfermedad vascular de las arterias que nutren el cerebro. Es muy interesante, él era patólogo. Pero, ¿qué ocurrió? Que claro, la gente que ha desarrollado Alzheimer con el poder cognitivo alterado, uno siempre piensa que es la célula, la neurona. Por lo cual, toda la investigación durante todas estas décadas ha estado muy dirigida al problema de la neurona. Lo que dijo él, todo el mundo se olvidó. Entonces, resultó que nosotros empezamos a hacer trabajos sobre los factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular, que los repito ahora porque vale la pena. Hay dos físicos, uno es la presión arterial y otra es la obesidad. Hay dos químicos, uno es el colesterol alto y el otro es la diabetes, la glucosa elevada. Y hay tres de conducta, que es el fumar, una dieta inadecuada y no hacer ejercicio. Entonces, lo que vimos en estudios que empezamos a desarrollar hace unos 6 o 7 años, que había una relación entre estos aspectos que producen el infarto de miocardio, el infarto cerebral, la demencia senil. Empezamos a ver que, probablemente, estos factores que afectan a las grandes arterias, también afectan a las arterias pequeñas que nutren el cerebro. Lo que pasa es que no había tecnología de imagen que lo pudiéramos ver. Y ahora la tenemos. Y básicamente, lo que estamos viendo es que, por ejemplo, enfermos de hipertensión arterial que no se cuida la hipertensión, afecta las arterias pequeñas del cerebro y esto puede ser una de las causas de la demencia senil e incluso acelerar la enfermedad de Alzheimer. No estamos diciendo que la enfermedad de Alzheimer simplemente sea una arteria que está ocluida por los factores de riesgo, pero esto predispone a la aceleración de la enfermedad de Alzheimer. Por lo cual, hoy en día, cuando hablamos de salud cardiovascular, estamos hablando de salud cerebral. Y los muchos de nosotros cardiólogos, nos estamos moviendo en terreno cerebral. La mitad de mi investigación está en el cerebro hoy en día, no está en el corazón. En aspectos de salud, como he dicho antes, y de empezar a entender qué es la vejez. Es decir, que yo creo que cuando hablamos de del cerebro es tan fundamental que cuando hablamos del corazón. Yo diría que el corazón gestiona la cantidad de vida. El cerebro gestiona la calidad de vida, pero estamos hablando del mismo tema con los mismos factores de riesgo. Con las jornadas trepidantes de trabajo que tenemos, el estrés que afecta a diferentes funciones y diferentes responsabilidades que cada uno tiene en su trabajo. Las responsabilidades familiares, eh, y también las exigencias que derivan de nuestro tiempo. La verdad es que es eh es complicado, es complicado gestionar todo esto, porque, hm, bueno, usted también trabaja 12 horas diarias, eh, tiene muchísimas responsabilidades, tiene que tomar decisiones que pueden afectar a la vida o a la muerte, hm, y sin embargo, eh, tiene una vida estable. No diré que todas estas responsabilidades, por supuesto, le resultan inicuas, pero pero pero cómo las gestiona. Bueno, es una pregunta fundamental en un mundo que está acelerado y la cuestión es cómo gestionamos esto. Entonces, yo le diría, le diría varias cosas. La primera es darse cuenta de de quién somos nosotros como personas y le doy mucho énfasis a esto. Nosotros somos Gold Mind. La persona como individuo es Gold Mind. La sociedad no necesariamente lo es, por lo cual, el primer concepto es que yo valgo por lo que soy y soy un ser viviente con mis derechos y mis capacidades. Esto es absolutamente crítico, es crítico. Entonces, ¿no va a ver que uno tiene esto claro? de que estás por encima de toda la superficialidad. Y de que eres responsable de ti mismo. Absolutamente, eres responsable de ti mismo. Es que esto es fundamental. Estamos dependiendo de una sociedad que es superficial. Eres tú quien vale mucho más que esta sociedad. Yo creo que este es un punto número uno. El punto número dos es lo que he dicho antes, ¿no? Es decir, cuáles son tus prioridades. Claro, y aquí, aquí viene un tema para mí fundamental, vamos a ver, pongamos un ejemplo, tú a mí me estás interviewando. Y puede ser que de esta interview, pues se diga, fantástica la interview que ha hecho este hombre. No yo, tú con las preguntas y tal. Un gran orgullo personal. Y este orgullo personal lo trasladaría a otro campo y es este interview qué impacto puede tener en la sociedad que yo vivo. Esto es una pregunta muy distinta al éxito que tú vayas a tener con las preguntas que estás haciendo. Yo creo que tenemos que entrar en este campo, en el mundo de decir, yo soy Gold Mind y al mismo tiempo qué puedo hacer por la sociedad que yo vivo? Y digo una sociedad muy pequeña, puede ser tus hijos, tu familia, o la o la comunidad que uno vive o una sociedad más amplia. Este concepto de persona y que se transmite algo fuera de ti, es absolutamente crítico, como inicias tú ya tus prioridades importantes. Fuera de la sociedad que uno vive. Entonces, ¿qué ocurre? Pues una sociedad competitiva, pero yo creo que es una sociedad competitiva, pero si tú realmente estás a cargo de tú mismo, yo creo que puedes seguir adelante. Y entonces lo que necesitas es cómo yo gestiono esta sociedad que está alocada. Y aquí es donde yo te he dicho, entra no solamente el el el las prioridades, pero entra la tranquilidad personal, ejercicio físico, a pesar de que el mundo se esté cayendo. Ejercicio físico, la meditación, el yoga, y todo esto. Es decir que es es un, es un, como diría yo, es un sistema terapéutico individual en donde tú entras en la sociedad. Y esto es el punto. Más que decir, yo tengo éxito, no tengo éxito. Tengo esto, no tengo otro. Hay situaciones muy complicadas aquí, a la situación económica personal, etcétera, pero yo creo que es importante que intentemos superar todo lo que estamos criticando, que es superficial y entremos más en nosotros y hacer lo que podamos dentro de lo que tenemos. Esto es mi, lo que yo te diría. Y si a mí me preguntas, pues yo, pues bueno, pues ya te digo, aquí hay gente que me conoce, yo vengo cada semana por aquí en Madrid, en el cine, vengo, me motivo, veo gente joven, estoy tranquilo, no creo que ande yo como alocado de un sitio para otro y la verdad es que estoy viviendo en un mundo muy alocado, pero al menos uno se pregunta, bueno, cuál es tu misión. Y en estos momentos, biológicamente hablando, yo digo, yo tengo una persona de gran suerte, he sido de gran suerte, por lo cual, lo único que puedo hacer es aportar. Ya me ha aportado la sociedad a mí. Y estos son conceptos fundamentales, el concepto personal tuyo y cómo tú transmites esto a la gente de alrededor tuyo. En fin, no sé qué, no sé si me explico bien. Perfectamente, doy fe de que es usted una persona equilibrada, estable, tranquila y desde luego, yo creo que el que usted aporta muchísimo. Bueno, no sé, pero de momento se trata de hacer lo que uno puede. Está está comprobado. Yo yo las preguntas que le hacía no eran obviamente para quedar bien, sino que también para ser sincero, están inspiradas en mi día a día, en el día a día de las personas que conozco, en la educación de mis hijos. Y efectivamente, creo que la forma probablemente de contribuir a que sean felices en el futuro, además de No, sí, lo sé, lo sé. ¿Me entiende? Hablo de cualquier persona. No sé, lo sé, y además de de de, yo creo que de una forma de intentar sentar las bases que sean felices, el futuro es también que no sé si el término es que necesiten poco, eh, pero sí, además de contribuir a que tengan una buena formación, que tengan una una calidad y que esta sea, tengan una vida intensa desde el punto de vista personal, ¿no? Y desde luego, la contribución y la ayuda a los demás, yo creo que es una base es una base fundamental para para ello. Yo creo que sí. Permítame que le haga una pregunta que que me gustaría que no que no considerase frívola, pero bueno, al hilo del comentario que había hecho sobre lo del chocolate y tal, que es cierto, que a veces, oye, es que si el chocolate negro y tal, eh, pero hay cosas que venimos oyendo toda la vida. Está claro que el alcohol, mmm, no es bueno, el tabaco es veneno. Hay que hacer ejercicio porque la vida estática te deteriora física y cognitivamente. Pero yo también vengo oyendo toda la vida, incluso también algún médico, eh, que una o dos copas de vino al día, eh, son buenas para la circulación. No sé si hay tantísimas, eh, es un lugar común o son leyendas urbanas. No, lo que me estás diciendo, lo que me estás diciendo es que los médicos, y es verdad, estamos triturando el enfermo, que no hagas esto, no hagas esto otro. Esto es la pregunta, va por aquí. No sé si la forma de saludable es que te lo tienes que quitar todo. Yo en esto creo lo siguiente, vamos a ver, un tema que es muy típico es la obesidad, por ejemplo. Digo, digo como un problema. Pues yo creo que, ah, uno no puede estar todo el día, no comas esto, no comas lo otro, o sea. El tema es, son temas muy mecánicos, muy mecánicos, por ejemplo, en la obesidad, tú puedes ir a cantidad de nutricionistas, el problema está en tu cerebro, sigo diciendo lo mismo. Come menos, ¿me entiende? Come menos, y lo que te dice es que no comas, lo comas una vez o dos veces a la semana. Es decir, que y esto hay datos suficientes. El que te diga, es que tú no puedes tomar esto en absoluto porque esto es un absurdo, tómalo una o dos veces a la semana y puede ser, pues dos vasos de alcohol, o puede ser lo que te dé la gana. O sea, no es necesario que llevemos una vida absurda. Y esto, yo creo que es una equivocación de la sociedad y es que uno puede vivir tranquilamente de una manera, pero digo, muy mecánico, mecánico, que decir, con un método, ¿eh? El método es, pues yo no sé qué es lo que como el sábado o el domingo, pero probablemente como algo que no tendría yo que tomar. En so what? Es el resto de la semana, o comes menos, como cosa mecánica. Es decir, antes de tomar todo un plato, tomas la mitad. Es decir, lo que no tenemos que hacer es complicarnos la vida y no nos la complicamos muchísimo. Estamos continuamente dándole vueltas, por esto yo creo que tenemos que pensar mucho más en la sencillez y yo creo que podemos tener una vida de calidad y sencilla, sin tener que crearnos todos estos grandes problemas. Esto es mi opinión, pero para esto es de meditar muchísimo y pensar muchísimo, que es lo que decíamos antes, cómo prior, cuáles son tus prioridades. Y las prioridades al final son sencillas, muy sencillas, extremadamente sencillas. El cuidado de la salud para el cuidado también de la mente, fundamental. Pensar en nosotros mismos, dedicarnos tiempo, hacer ejercicio, ver que somos personas y no dejarnos arrastrar. La importancia que uno tiene como persona, yo creo que es absolutamente crítico frente a la sociedad. A toda una sociedad que está alocada, que nos impone y que está alocada, doctor, ha sido un placer compartir este rato con usted. Sus sugerencias, sus observaciones, eh, estoy seguro de que todos los lo que los que le van a escuchar, le estarán escuchando ahora mismo al igual que en mi caso, eh, van a absorber algo de sus de sus sugerencias y vamos a mejorar nuestra calidad de vida. Un último punto. Yo soy como todos. Es de este mundo. Es fundamental. Lo que les estaba dando es una terapia personal que se aplica a todos. Pero yo no me considero distinto a nadie. Digo esto porque muchas veces estas interviews parece que vengo un tipo aquí a explicarnos, no. Yo he venido a explicar cómo tú eres y cómo yo soy y cómo yo he ido adelante con un mundo que es muy complicado, difícil, pero en cierta manera, con una tranquilidad suficiente para que al menos para mí la calidad de mi vida, de mi familia sea una prioridad. Digo esto para que no se vea que aquí no he venido a pontificar nada. Sí, viene por encima, no, por eso yo le preguntaba desde el principio lo que ha hecho usted, cuáles son sus hábitos de vida, cómo se ha conducido durante todos estos años, qué hace todavía su edad, porque es un ejemplo magnífico y sin duda alguna, de alguna forma, cada persona es un individuo diferente al resto, sin duda, pero también puede influir y servir como ejemplo, y yo se lo agradezco muchísimo. Muchísimas gracias, muchas gracias, doctor. Hasta pronto.



