[0:12]Sin distancias, un programa de radio elaborado por el Centro de Medios Audiovisuales de la UNED, la Universidad que está más cerca de todos.
[0:24]Continuamos en Sin Distancias, un programa educativo y cultural con el sello educativo de la UNED que se acerca ahora a la filología. En nuestro programa, Sin Distancias, vamos a hablar en esta ocasión de la traducción literaria más allá de la teoría. Quiero dar la bienvenida a los invitados que nos acompañan en esta mesa, en esta charla, en este diálogo. Son los profesores del Departamento de Filologías Extranjeras y sus lingüísticas, José Javier Ávila Cabrera, ¿qué tal, José Javier?Un saludo. Hola, hola, ¿qué tal?Gracias. Noah Talabán, bienvenida, Noah, ¿qué tal? Muy bien, Miguel, gracias. Y la ideóloga de este espacio, ¿no?¿Se puede decir así? Un poquito. A los que también acompaña Tomás Costal, bienvenido, Tomás, ¿qué tal? Pues muy bien, Miguel, gracias por la invitación. Tomás Costal es estudiante del Doctorado en Filología aquí en la UNED. Pues muchas gracias por acudir a esta cita. Bueno, no, como yo te he puesto como responsable, en primer lugar de este espacio, vamos a empezar por ti. Antes de nada y de entrar en cosas más específicas, ¿podrías decirnos qué es la traducción para ti? Bueno, la traducción es para empezar, una de mis más grandes pasiones, pero eh, como una definición es complicado, la verdad, definir la traducción. En un mundo ideal, estoy segura de que cada palabra tendría su equivalente exacto en cada idioma y para traducir bastaría con conocer ambas lenguas y las correspondencias entre entre estas lenguas, pero traducir va mucho más allá de dar con las palabras que expresan el significado de lo que se dice en un texto, eh, porque cuando traduces, tienes que mediar entre dos culturas. Tienes que saber solucionar ambigüedades, eres el el mediador, como acabo de decir, entre dos concepciones del mundo totalmente, o o bastante diferentes, a veces totalmente diferentes. Y entonces, lo que tienes que conseguir cuando traduces es que dos interlocutores que en un principio no pueden establecer una comunicación directa por por la barrera de del idioma, se comuniquen del modo más natural posible. Entonces, una comunicación a través de un mediador, el mediador es el traductor, pero claro, eh no se trata simplemente de de traducir, si no las máquinas lo harían perfectamente. No es el caso. No es el caso, afortunadamente. Hace poco, de hecho, eh me me recuerdo y y lo quería traer a este a este espacio, eh leí que Cicerón aconsejaba ya hace muchos, muchos siglos, traducir más como un orador que como un intérprete. Es decir, darle al lector las palabras no en su número, no literalmente, como diríamos hoy, sino en su peso y yo creo que eso sí que define bien lo que podría ser la traducción. Y de ahí que no valga conocer con conocer ambas lenguas, sino que eh tengas que conocer las estrategias de traducción, y cuando hablamos de traducción literaria, que es de lo que vamos a hablar hoy, además, de algún modo tienes que saber producir literatura, producir textos literarios tú como traductor. Ahí quería llegar, porque el título que has dado y yo creo que viene al caso es la traducción literaria más allá de la teoría. ¿Podríamos decir que la traducción literaria es diferente de la traducción de otro tipo de textos? Es diferente, es diferente, y la diferencia fundamental es que el texto fuente que estamos utilizando, el texto original, cuando traducimos literatura ya es una obra de arte. Entonces, el texto traducido va a ser dos cosas, va a ser una traducción del mensaje, no palabra por palabra, una traducción del mensaje en los términos que acabamos de definir traducción, y una obra de arte, porque tenemos que traducir esa obra de arte, creando una obra de arte nueva, de algún modo, ¿no? Idealmente, la idea es que el escritor que escribió el texto original, hubiera escrito también esa ese texto eh que traduce el traductor en esa otra lengua, es decir, esa es la idea, que transmita las mismas sensaciones. Para eso tiene que ser literatura, tiene que ser una obra de arte. Entonces, por supuesto, esta tarea no es fácil y bueno, y la verdad es que pocas veces el nivel artístico de la traducción se acerca al del original, porque porque no es fácil, pero el fin último o el el objetivo del traductor literario debería ser ese. Estamos hablando, si no te interpreto mal, Noa, entonces de transmitir el estilo al tiempo que se traduce el mensaje. ¿Podríamos resumirlo así? Eso es, eso es, exactamente. Porque en este tipo de traducción, al contrario que cuando trabajamos con otro tipo de textos más estándar, periodísticos, o otro tipo de textos que no son literatura, en esta, en la traducción literaria combinamos elementos tanto lingüísticos como lo que podríamos llamar factores pragmalingüísticos. En otras palabras, cuando el traductor se enfrenta a la tarea de de pasar un de traspasar un texto literario de una lengua a otra, cualquier detalle cuenta. La organización del texto, la forma del texto, el estilo, los cambios de estilo, la relación entre los personajes, todos los factores que el lector va a sentir, va a tener en cuenta, también los tiene que sentir el traductor y transmitir al al texto meta, al texto que está traduciendo.
[5:26]Además, eh tenemos que tener en cuenta muchas otras cosas, diferencias entre las tradiciones literarias de la cultura de partida y llegada, eh el estilo propio del autor que le caracteriza a ese autor en concreto, las normas literarias y lingüísticas del género literario, novela, poesía, teatro, el el que estemos traduciendo, todo, todo influye en la calidad del producto final y influye en gran medida. De de ahí que eh muchos escritores, conocidos escritores sean también muy buenos traductores, porque realmente ellos conocen el el medio, ellos tienen todos esos detalles en la cabeza. El que a mí más me gusta o más conocido y y me gustaría nombrar es Javier Marías. Es un conocido traductor y escritor y traduce maravillosamente, pero precisamente porque porque no se le escapa ningún detalle, o no se le no se le suele escapar ningún detalle de esto. La pena y eso sí que lo me gustaría también destacarlo es que es una tarea tan tan con tan poco reconocimiento, realmente. Y casi siempre, aún siendo un buen traductor de renombre, o un buen escritor que además es traductor de de renombre, no está muy bien pagado. Es cierto, en eso coincido contigo y no es la primera vez que sale en esta mesa de de diálogo, Noa, porque resulta increíble, casi desolador, que una labor tan especializada y de tanta relevancia, porque es verdad, es lo que nos traslada de una cultura a otra, ese tan mal reconocida. Muchas obras de arte han llegado a nosotros gracias a los traductores, si no, no habríamos podido disfrutarlas ni conocerlas, está claro. Sí, sí, está clarísimo. Y además, ¿qué hace la sociedad al respecto?¿Cómo valora la sociedad la traducción? Ahí también hay parte de de culpa, porque pondría casi la mano en el fuego que asegurando que son contadas las ocasiones en las que el lector se preocupa de saber quién ha sido el traductor de esa novela que está leyendo. Es que casi prefiere no saberlo, prefiere que está pensar que está leyendo el original. Entonces es, aunque sea inconscientemente, es una invisibilidad que estamos todos de alguna manera a la que contribuimos. Bueno, no tanto la sociedad como también las editoriales, que tienen también gran parte de culpa, porque a veces, precisamente esa posición de la sociedad les ayuda o justifica sus elecciones de traductor y también la búsqueda de traducciones todavía más baratas.
[7:49]Pero es un criterio económico de empresa, simplemente, claro, al final. Pero es que incluso en un ejemplo que me pasó Tomás, eh reciente, en en una novela, ni más ni menos que de Harper Lee, ve y pon un centinela, no está ni siquiera el nombre del traductor, firma la traducción la agencia que que ha hecho la traducción, es increíble, o sea, que que no tengamos ni siquiera el nombre y y no será el único caso, ni más ni menos. Eh, entonces, bueno, es es una pena la situación, realmente, con lo importante que es la traducción literaria para para la sociedad, para la cultura, para todo, y lo difícil que es, además. Bueno, con esto de las elecciones de las editoriales, no estoy diciendo que que sean malas las las traducciones literarias que se hacen hoy en día, ni mucho menos, la calidad varía, por supuesto. Puedes encontrar cosas muy buenas y también cosas de, desafortunadamente, muy malas, pero desde luego que esta invisibilidad de la que estamos hablando del traductor literario en nuestra sociedad no ayuda a mejorar la situación en absoluto, y es tan tan injusto. Porque traducir literatura, vuelvo a lo que dije al principio, es que es apasionante, es apasionante y muy muy complicado. Mediar entre estos dos textos, estas dos culturas, producir como resultado, además, una obra literaria nueva, una obra de arte, que ha de transmitir al lector exactamente, o o por lo menos, casi casi lo mismo que transmitía el original, no es nada fácil. Entonces, valoremoslo, ¿no? Lo que pasa es que, noa, yo creo que estamos llegando a un punto muy demasiado crítico o un poco desesperanzador. Pero yo creo, no quiero desanimar a los alumnos, a los estudiantes, o a la gente en general que nos escuche y y darle una perspectiva, yo creo, de esperanza. ¿Crees que una buena traducción literaria es casi imposible?Dime que no, dime que no. Ah. No, no, es posible, es posible. Y además, las hay maravillosas, maravillosas. Incluso las podemos disfrutar. Incluso de una misma obra, varias versiones traducidas maravillosas, con lo cual, no, no es imposible. Quería dar esta ese toque de atención, bien hecho, sí. Sí, un poquito, pues, pero bueno, que así a lo mejor, incluso, la gente empieza a buscar y a enterarse más de de los traductores. Pero no, no, es posible, es posible y y siempre y cuando el traductor, además de aprender a traducir, tal cual, también desarrolla las subcompetencias necesarias que que le le ayuden a reproducir esta creación artística de la que estamos hablando, en otra lengua, claro que es posible, y esperamos, de hecho, que en este programa podamos dar algunas claves para entender en qué consiste este ir más allá de la teoría. Y dar lugar a traducciones satisfactorias desde el punto de vista de la calidad artística, sobre todo de de la obra traducida. De modo que los traductores, en general, y los traductores literarios en particular, que es lo que estamos tratando ahora, necesitan estar muy bien preparados, ha quedado constancia por lo que ha dicho Noa, para, en cierto modo, servir como mediadores culturales. Imagino que, además de una formación académica sólida, mucho esfuerzo, por supuesto, y una gran dedicación, resulta imprescindible tener una vena creativa, porque es una labor creativa, sin sin duda. Es así, Tomás, eh Tomás, que es el doctorando de la Facultad de Filología de la UNED.
[11:07]Pues ojalá, Miguel, me convierta en un experto y todavía más en un experto en traducción, no sé yo si podré. Pero bueno, sí, efectivamente, como decía Noah, la cuestión editorial, la cuestión comercial está ahí, pero, por supuesto, hace falta tener experiencia académica y, sobre todo, experiencia traduciendo, es algo que se aprende a base de práctica. Bueno, podemos mencionar primero que cuando trabajamos con un texto literario no surge del vacío. Es decir, es algo que nos encontramos, es algo que nos entregan, o es algo que de lo que ya existe una historia previa. Entonces, tenemos que tener en cuenta, primero, el recorrido que tiene este texto, es un clásico o es algo nuevo. Y como caso de estudio podríamos decir el bestseller, que es algo que nos encontramos continuamente, hasta en el supermercado. Donde se vende el libro, y entre esas dos tapas, pues, hay un trabajo. Cuando se hizo la traducción española y catalana que fueron simultáneas del Código Da Vinci, por ejemplo, que es un libro del que se venden muchas copias. Lo primero que se plantea el traductor es, ¿existe algo anterior, además de la obra original?¿Es una obra nueva? Y esa es la primera decisión que se toma. Vemos también que hay muchas sagas literarias juveniles, pues, por ejemplo, seguramente recordarás, Miguel, la del mago inglés que va al colegio en tren y vuelve y se hacen después películas de ello, pues ese sería un caso. Otro caso sería también, pues, el de los vampiros recientemente, que estaban tan de moda y de una sale otra y sale otra y sale otra. Bueno, pues, todos esos trabajos que se hacen eh, son trabajos de traducción. Porque el original, por muy buena que sea la traducción, no es el español o no es el catalán o no es el francés. En este caso es, pues, el estadounidense o el inglés directamente. Y después de ahí se hacen las adaptaciones cinematográficas o televisivas o viceversa, puede partir del cine y pasar la novela o de otros medios, incluso. Entonces, de lo que dices, Tomás, deduzco que traducir un bestseller y traducir un clásico siguen siendo procesos diferentes. Desde luego. En el caso de los clásicos, la cuestión se complica todavía más, porque el recorrido es muchísimo más largo. No nos vamos a remontar a obras medievales y su estudio, pero obras que tengan 50 o 100 años, pues, generan una discusión, ya, no solamente en los medios, que sería la inmediata, la recepción del público, la opinión, sino también el estudio académico, pues, el que se dedican los presentes aquí, ¿no? Eh, ¿qué ocurriría en esos casos? Pues que habría que separar entre las fuentes que llamamos primarias, es decir, los textos originales o manuscritos, si se diera el caso, y las fuentes secundarias, es decir, el apartado crítico y el aparato crítico también, es decir, lo que se haya escrito acerca del autor, acerca de la obra, acerca de la historia que rodea a ambos, al autor y a la obra. Y si son contemporáneos a nosotros, pues, reaccionamos de una manera y si no lo son, de otra bien distinta, tenemos que informarnos de cómo se vivía en aquella época y todos esos factores que son también sociales y que el traductor debe conocer, que es imprescindible tratar. O sea, que es un bagaje cultural completo, ¿no?por decirlo de alguna manera, ¿no? Sí, sí, es un mediador entre dos culturas, más que entre dos lenguas únicamente. Y ahora que ya conocemos el panorama general de la traducción literaria, podrías darnos algún ejemplo concreto de las dificultades que se encuentran los traductores al trabajar directamente con los textos, y ahora sí que apelo a tu condición, Tomás, de estudioso, investigador. Pues sí, yo creo que que esta cuestión, precisamente, es es objeto de debate, y no solamente académico, que no quizás no sea tan accesible o al menos no lo ves tan inmediatamente, sino profesional. Decíamos hace un momento que las traducciones en la en la mayor parte de los casos son encargos, o sea, es algo que nos llega como parte de, pues, un recorrido comercial y por el que, normalmente, recibimos una remuneración, con lo cual no nos están dando carta blanca y tenemos que cumplir una serie de plazos y, en esas fuentes primarias y secundarias que mencionábamos al principio, pues tenemos que limitarnos. No podemos saberlo todo, pero debemos saber, al menos, lo más importante, o, por lo menos, lo que nos hayan encargado y nos parezca, por supuesto, ético. Eh, acerca de esto, el término fidelidad es algo que está muy discutido, es decir, ¿cómo es fiel un texto, diciendo lo mismo, exactamente, de la misma manera, o adaptándolo a la cultura receptora? Pues, esos serían dos caras de la moneda del traductor. Con por poner un ejemplo que se salga un poco de la traducción literaria, podríamos mencionar también la sensación que tenemos al al ver, pues, obras audiovisuales de otra época. No tiene por qué ser de hace 50 o 40 años, puede ser de hace 10. No sé si recuerdas el caso, Miguel, de el Príncipe de Bel-Air, que era una serie bastante popular, no solamente en las televisiones nacionales privadas, sino también en las autonómicas. Y el criterio para poder juzgar el producto, pues, también es el de traducir, es el de doblar, incluso. El doblaje a veces nos puede parecer extraño, pero aquí la opinión era prácticamente unánime, el resultado final era bueno. En las lenguas oficiales y las cooficiales.
[16:26]Ah, nos suena igual al verlo hoy de nuevo? Pues yo diría que no, porque al principio había una canción ah que introducía la serie, todos los episodios, muy breve, 30 segundos, así, en la que Will Smith cantaba. Esa canción se traduce. Bueno, al menos en la versión española se traduce, en la autonómica, en Galicia, por ejemplo, no se subtitula, en lugar de traducirse, y palabras como molongo, o palabras como, pues no sé, el chuleta de un barrio, a lo mejor se conservan todavía, pero quizás no con la misma actualidad. Han quedado un poco ya pasadas, quizás. Pues lo mismo pasa en literatura, es decir, la obra filosófica que se traduce a principios del siglo XX, pues en la generación del 98, por ejemplo, no se traduciría igual hoy, porque la percepción es distinta. O sea, el traductor se enfrenta no solamente a cambios lingüísticos, sino a cambios sociales. Si se han incorporado tarde a escuchar este espacio, les recuerdo que estamos en un programa de filología, titulado al que hemos puesto por título La traducción literaria más allá de la teoría. Es un programa en el que participan los profesores Noah Talabán y José Javier Ávila del Departamento de Filologías Extranjeras y sus lingüísticas de la Facultad de Filología de la UNED, y tenemos como invitado también a Tomás Costal, estudiante del Doctorado en Filología aquí en la UNED también. ¿Qué otras estrategias se plantean para que, como decía Noah al comienzo, parezca que el texto se ha escrito directamente en la lengua meta? Ahí es un objetivo también a tratar, ¿no? Sí, muy recientemente, en las últimas dos décadas, diría yo, se habla de, pues, los los dos puntos de un continuo, que son extranjerizar la obra o familiarizarla. Por supuesto, son dos extremos y la solución suele ser intermedia. O en la misma obra, puede variar. Cuando familiarizamos un texto, lo estamos trayendo a la cultura de llegada, es decir, una obra estadounidense contiene ciertos elementos que son culturales, que quizás entendamos. Por ejemplo, New York, Nueva York, eso sería inmediatamente comprensible. Pero, claro, hay otras cosas, pues, cuestiones profesionales, por ejemplo, de las multinacionales estadounidenses que no serían inmediatamente comprensibles. Eso sería familiarizar el texto. Extranjerizarlo sería dejarlo como está o tratar de comunicar esa misma idea en palabras muy semejantes a la audiencia receptora. Pues bien, en este sentido, podemos mencionar la traducción y sus estrategias cuando la situación se complica mucho más, porque Nueva York, Nueva York, solamente un término y puede parecer muchas veces, pero, pues bueno, la equivalencia está ahí. ¿Qué pasa cuando tenemos un texto poético?¿Qué pasa cuando tenemos un texto poético que crea nuevos términos, que los acuña? Pues, ahí, primero, paciencia y, después, un gran trabajo detrás, y voy a poner un ejemplo. Está tomado de Alicia a través del espejo, que es una segunda parte de Alicia en el País de las Maravillas y lo escribe Lewis Carroll, que era, además, matemático y un experto en lógica, de modo que lo de acuñar palabras, pues, no era nuevo para él. Nueva ciencia, nuevas palabras. Dice así, se titula 'Jabberwocky', que es una criatura que parece, pues, semejante a un dragón, que aparece en esta en esta novela corta. 'Twas brillig, and the slithy toves Did gyre and gimble in the wabe: All mimsy were the borogoves, And the mome raths outgrabe. Beware the Jabberwock, my son! The jaws that bite, the claws that catch! Beware the Jubjub bird, and shun The frumious Bandersnatch! He took his vorpal sword in hand: Long time the manxome foe he sought - So rested he by the Tumtum tree, And stood awhile in thought. And, as in uffish thought he stood, The Jabberwock, with eyes of flame, Came whiffling through the tulgey wood, And burbled as it came! One, two! One, two! And through and through The vorpal blade went snicker-snack! He left it dead, and with its head He went galumphing back. And hast thou slain the Jabberwock? Come to my arms, my beamish boy! O frabjous day! Callooh! Callay! He chortled in his joy. 'Twas brillig, and the slithy toves Did gyre and gimble in the wabe: All mimsy were the borogoves, And the mome raths outgrabe. ¿Qué hacemos con esto? ¿Qué hacemos con esto? Es primero, tenemos rima, la vamos a conservar, tenemos una estructura métrica, la vamos a conservar o va a ser equivalente o va a ser idéntica o va a ser completamente distinta. Todas esas decisiones requieren, primero, informarse acerca de la obra y, después, leerla y releerla y volver a releerla. Otra dificultad añadida es la de que hay muchas palabras que mezclan significados o que no significan nada, son un sin sentido, son un nonsense poem, que es como suele definírselo, ¿no? Las estrategias serían muchas y las alternativas, por supuesto, variadas. Vamos a tomar una de Alianza Editorial del año 73, el traductor es Jaime Ojeda y solamente leemos la primera estrofa para que los oyentes se hagan a la idea de lo que puede ser esto. En lugar de Jabberwocky lo titula Galimatazo. Y esta es la primera estrofa: Brillaba bromeando negro el sol, agiliscosos giroscaban los limazones, van errando por las váparas lejanas. Mimosos se fruncían los borogovios, mientras el momio rantas murgiflaba. Cuídate del Galimatazo, hijo mío, guárdate de los dientes que trituran y de las zarpas que desgarran. Cuídate del pájaro jubojubo y que no te agarre el frumioso magnambrasa. Pues como en el original se conservan palabras que o significan muy poco o requieren mucha imaginación para que signifiquen algo. Ahora se pierde la rima y la estructura, evidentemente, no es la misma. La longitud de las sílabas inglesas es algo mayor y en español es difícil encontrar una equivalencia perfecta, de modo que no es solamente una cuestión semántica, no solo significado de palabra por palabra, sino que hay muchos otros niveles que hay que considerar, pues, de el semántico hacia arriba, hacia el pragmático o el social, los que mencionaban Noa, y de ahí hacia abajo, pues, podemos llegar al fonético, no solo es la palabra, sino hasta la letra y el sonido. Desde luego, no no hay duda de que es todo un ejercicio de creatividad, eh, sin duda, sin duda. Pues pasemos ahora a centrarnos en recomendaciones más concretas sobre cómo pueden mejorar los alumnos sus destrezas traductológicas, ¿lo digo bien, Noa? En lo referente a la traducción literaria, y escuchamos a José Javier Cabrera. Bien, pues, gracias, Miguel. Eh, como comentaba Noa al principio del programa, el traductor eh ha de ser transmisor de un texto origen, cuya intencionalidad, pues, debe ir de la mano del proceso traductológico, que a su vez debe hacerse visible en el en el texto meta. Así, el traductor es responsable de ese trasvase entre ambos textos, pero también a su vez es creador, eh, porque no debemos olvidar que, en este caso, estamos hablando de traducción literaria. Y bueno, como ya hemos ha dejado latente Tomás, es una tarea compleja, bastante ardua, eh, sí. Sí, y qué temas o casos pueden resultar más complejos para el traductor literario? Pues eh además de dotar al texto meta con ese estilo, intención o musicalidad, como puede ser el el caso de la poesía, y que acabamos de ver eh, nos podemos encontrar con una serie de temas que pueden dificultar dicha tarea de creación, de traducción. Por ejemplo, eh si nos centramos en la variedad lingüística o anacrónica, no es lo mismo traducir el inglés de Shakespeare con Hamlet o Romeo y Julieta con las dificultades que entraña un inglés antiguo, que traducir la novela inglesa del siglo XIX, con autores como Emily Brontë, con eh su su obra Cumbres Borrascosas, o autores más modernos, como el aclamado norteamericano Paul Auster, con eh novelas más contemporáneas, como son la trilogía de Nueva York. Por otro lado, los referentes culturales son complejos a la hora de traducirlos.
[24:37]Pues eh como ya hemos han comentado mis mis compañeros, un elemento de gran popularidad dentro de la cultura de partida, probablemente no se conozca en la cultura meta, o el traductor tenga que hacer uso de una serie de estrategias, eh tales como, por ejemplo, hacer uso de una nota a pie de página para aclarar eh qué qué es lo que ha ocurrido o aportar algún significado adicional o buscará una estrategia para poder compensar esa esa falta de correspondencia existente entre ambas culturas. También otros aspectos que pueden generar una dificultad extra al al traductor, pueden ser la variedad lingüística, eh como, por ejemplo, el argot, los regionalismos, el humor es un tema que, bueno, pues puede crear ciertos dolores de cabeza, ¿no? Al traductor, el lenguaje tabú, cómo tratar ciertos elementos culturales que no son bien recibidos en unas culturas, pero que en otras son normalizadas y estamos acostumbrados a oírlas en el día a día. Es importante también tener en cuenta el registro y saber hacia quién va dirigida esa obra. José Javier, quería hablar ahora, acercarnos a la función del traductor como lector, porque imagino que será muy importante que el traductor lea mucho, tanto en la lengua de partida como en la lengua origen para poder tener un buen resultado en el texto final, ¿no? Sí, bueno, este punto es es muy importante. Es cierto que para entender una lengua, pues, hay que tener un dominio más que notable de la misma y, como bien dices, Miguel, eh hay que leer mucho en esa lengua, es esto es obvio. Pero también hay que señalar un aspecto fundamental y es que el traductor debe tener un dominio excelente de su lengua materna. El texto ha de ser idiomático, es decir, eh un texto donde se emplean expresiones lingüísticas que van más allá de lo que es la suma de significado de cada elemento lingüístico que estemos utilizando. Pensemos, por ejemplo, en un modismo en español como pueda ser, 'pelillos a la mar'. Tú obviamente sabes lo que quiere decir, Miguel. Bueno, sí, al igual que todos nuestros oyentes imagino que sí en este programa, dado que es una condición de hablante nativo en lengua española, ¿no? Eso es, eso es. Sin embargo, vamos a darle una vuelta de tuerca a a esta a esta idea que te planteo y ahora vamos a imaginarnos que yo soy un estudiante de español como lengua extranjera y que me me encuentro por primera vez con esta expresión. El uso de mí, voy al diccionario y, efectivamente, busco la palabra pelo y también busco la palabra mar. Eh, probablemente aprenda que pelillo es diminutivo de pelo, pero hay algo que es evidente, esa expresión no la voy a tener del todo clara porque va más allá de esa traducción palabra por palabra, ¿verdad? A la que aludían los los primeros teóricos de la traducción. Pues a nuestros estudiantes de inglés españoles les puedo ocurrir algo parecido. Por ejemplo, si hablamos del término 'peace' en inglés, que significa trozo, pedazo, y hablamos también de 'cake', que significa tarta, pues, bueno, aparentemente, 'peace of cake', podríamos pensar que es un un trozo de tarta, ¿verdad? Sin embargo, en un contexto, eh adecuado, 'peace of cake' estaría más próximo a algo que está tirado, que está chupado, que es muy fácil, cuando, es decir, no resulta fácil de hacer y se aleja un poco de de esa literalidad, ¿no? Que a la que mencionábamos al hablar de un trozo de tarta. Casos como como este, pues son muy frecuentes y estas confusiones, pues, pueden dar lugar a una serie de situaciones un tanto cómicas en las que, bueno, pues, vemos muchas muchas veces a hablantes de una lengua materna diferente a la nuestra, pues, cuando hablan, sobre todo, del español, ¿no? El ser y el estar que que que son bastante complejos para algunos algunos alumnos extranjeros. Y desde el lado más teórico práctico, la traducción, ¿cuáles son los consejos que se puede dar a los estudiantes y que siempre han de recordar como reglas de oro? Sí, pues, si me permitís, os voy a contar una una breve experiencia cuando yo era alumno de Filología inglesa, ya hace más de una década. Vino Nino Matas a darnos una charla. Nino Matas es un traductor audiovisual de de cierto prestigio hoy día, pero cuando él vino a nuestra facultad, yo no lo conocía. Entonces, bueno, pues, nos estuvo contando un poco sus orígenes, cómo tradujo cómo traductor, él fue a California, pasó un tiempo allí eh formándose, etcétera. Y bueno, en lo que nos insistió mucho es que había que leer a los clásicos en español, es decir, Cervantes, Quevedo, Góngora, etcétera. Entonces, en ese momento, eh bueno, pues, me di cuenta de que, independientemente de la modalidad por la que opte un traductor, ya pueda ser literaria, traducción audiovisual, técnica, legal, etcétera. Hay que tener un dominio excelente en nuestra lengua, y cómo llegar a eso, pues, lectura, es la lectura la que la que nos va, nos va a dotar con esa riqueza léxica, esa riqueza, eh, gramatical, lingüística, que que nos ofrecen los libros. Leer clásicos en literatura española, siempre es una inversión en nuestro aprendizaje, no solo a nivel léxico y estético en términos lingüísticos, sino también como creadores de ese ese texto nuevo, ¿verdad? Que rinde cuentas del original y que, bueno, pues, mantiene un un estilo paralelo. Es interesante ese dato que das, José Javier, entonces, insistimos a los estudiantes en que lean mucho en su lengua materna, así es que van a traducir de inglés a español. Sí, pues, por lo general, aquí sí me gustaría señalar que los traductores siempre suelen traducir a su lengua materna. Si se da el caso en el que un traductor traduce a una lengua extranjera o L2, como se se conoce en la literatura de investigación, ha de tener un dominio más que notable en esa lengua, pero, incluso, aún así, puede haber alguna frase hecha, algún giro, etcétera, que no le suene natural, que no le suene, no le suene idiomático a un a un nativo en lengua inglesa, como el ejemplo que nos ponías.
[30:44]Entonces, este este caso, traducir a una a una L2, no se suele hacer por este mismo motivo y, bueno, pues, este traductor nunca llegará a tener eh un nivel similar al que pueda tener un nativo. Pero, aquí hay que matizar también, no por ser nativo en una lengua, vas a ser un especialista o vas a tener un dominio lingüístico excelente. De hecho, hoy día podemos ver en la televisión, pues, que hay muchísimos programas donde hablantes nativos en lengua española no hablan con corrección, se saltan ciertas reglas gramaticales. No vamos a poner ningún ejemplo televisivo porque sería meternos en un terreno que no nos corresponde. Sí, pero conviene tenerlo en cuenta. También es importante conocer bien el mundo, el concepto de traducción en general, como nos ha comentado Tomás y, sobre todo, practicar, practicar. Sí, eh, en efecto, si bien es cierto que se aprende a traducir traduciendo, es necesario conocer esta disciplina desde sus conceptos teóricos, pasando por las diferentes estrategias que puede utilizar el traductor para enfrentarse a ese texto origen de la manera más satisfactoria posible y, siempre, en aras de saber cómo aplicarlas por medio de la práctica tal y como nos ha nos ha enseñado Tomás. Y qué tipo de herramientas son las que debe utilizar el estudiante, el alumno que ha de traducir un texto literario. Bueno, el el instrumento fundamental básico es el diccionario, tanto monolingüe como bilingüe.
[32:14]Aquí también, eh, me gustaría señalar un aspecto y es el siguiente, es ese error que, quizá, hayamos cometido en alguna ocasión en nuestros en nuestros orígenes y que algunos alumnos o estudiantes de lenguas extranjeras, pues, pueden cometer. Eh, el diccionario es un instrumento que nos sirve de ayuda y, por decirlo de algún modo, es es un amigo íntimo, ¿no?para para los que trabajamos con las lenguas extranjeras. Sin embargo, ese amigo íntimo puede ser, puede convertirse en un enemigo, es decir, esta moneda tiene dos caras. ¿Y por qué hablamos de un enemigo? Bueno, pues, muchas veces el contexto en el en el que nos encontramos no se corresponde con las entradas que nos da el diccionario de ese término. Quizá la palabra ansiada que buscamos eh o necesitamos no esté dentro de de estas entradas, como decía, que nos que nos aporta el diccionario y tengamos que hacer uso de otras series de diccionarios de especialización o tesauros, por ejemplo, que nos permiten eh consultar sinónimos. Con el fin de encontrar este término que, que, bueno, pues, en ocasiones, eh, se se resiste. Tras la búsqueda, eh, puede que lo lleguemos a encontrar, pero por medio de una conclusión a la que nosotros lleguemos. Por tanto, el diccionario nos sirve como instrumento de ayuda, pero no nos va a dar la solución. Somos nosotros o ese propio traductor quien debe optar por el término más más adecuado. De ahí lo de tener un dominio total en la en la que hacia la que traducimos. Y para terminar, José Javier, estamos completando el tiempo, ¿qué recomendáis a aquellos oyentes interesados en sumergirse en este aparentemente, iba a decir, bueno, ya lo he dicho, aparentemente, yo creo que realmente apasionante mundo de la traducción literaria? Bien, pues, yo yo lo que diría es que, aparte de lo expuesto que ha sido aquí, hemos hemos aportado unas ideas muy concisas, pero, pero, muy concretas y muy puntuales. Es importante que que cualquier persona que quiera iniciarse o que quiera perfeccionar sus dotes traductológicas, que se impregnen de los conceptos teóricos de la traducción, que utilicen esas estrategias de traducción que están al servicio de los traductores gracias a las investigaciones que se han hecho dentro dentro de esta disciplina. Que se tomen el tiempo necesario para evaluar qué técnicas han utilizado en según qué casos. Es importante llevar una tarea de investigación cuando no conocemos algunos términos o jerga especializada. Eh, esto es un poco la cara que no se ve del traductor. Hay una labor de investigación. El traductor no es una persona que domina muy bien dos culturas, que está muy bien familiarizado con los rasgos culturales de ambas, de ambas culturas. Es una persona que investiga también. Y y, sobre todo, como ya han comentado, no a y Tomás, aprendemos a traducir traduciendo. A modo de cierre, bueno, pues, me gustaría recalcar que el traductor literario tiene una responsabilidad, pues, es un transmisor, en algunas ocasiones fiel de ese texto origen, pero es a su vez creador de un texto meta. Y este texto meta, pues, ha de estar impregnado del estilo, la función y la belleza propias de de ese original. Bien, pues, terminamos aquí la traducción literaria más allá de la teoría. Una propuesta de los profesores Noah Talabán y José Javier Ávila con la participación también de nuestro invitado Tomás Costal. Yo creo que hemos aprendido, me parece que se han dicho cosas muy interesantes aquí. Yo remito siempre a los estudiantes, a los alumnos que acudan siempre al enlace que estará en canal.uned.es y lo tendrán a su disposición, porque yo creo que a partir de ahí, de reflexionar, pues, encontrarán muchas cosas que les va a servir como materia de estudio y luego dedicarse profesionalmente a eso también. Y yo también les hago una recomendación personal que siempre que lean un libro traducido se fijen en quién firma la traducción, que debe figurar ahí, que debe figurar ahí. Muy bien, Miguel, muchas gracias. Noa, José Javier, Tomás, muchas gracias por acudir a esta cita y nos vemos en otra ocasión, cuando queráis por aquí.



