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[0:08]Al completar este vídeo se deberá: Comprender el papel de los tejidos dérmicos en las plantas. Diferenciar entre epidermis y peridermis. Reconocer los diferentes tipos de elementos celulares que forman la epidermis. Y comprender las distintas funciones que desarrollan los diferentes tipos celulares.

[0:32]En esta diapositiva podemos ver el esquema que se va a seguir en este vídeo.

[0:46]Introducción.

[0:51]¿Cómo consiguen las plantas protegerse de los agentes bióticos y abióticos que las rodean?

[1:00]Las plantas poseen unos tejidos especiales que se encargan de protegerlas. Estos tejidos forman el sistema dérmico. La epidermis es uno de ellos y posee, además, otras funciones muy importantes.

[1:17]Los tejidos dérmicos recubren las superficies externas de las plantas. Hay dos tipos: La epidermis es el tejido dérmico primario que aparece en las plantas herbáceas y en las partes verdes de los árboles y arbustos. Y la peridermis es el tejido dérmico secundario que aparece formando la corteza exterior de los árboles y de los arbustos. La epidermis.

[1:48]Características generales de la epidermis. Recubre el cuerpo primario de la planta: tallos verdes, raíces, hojas, flores, frutos y semillas. Sus funciones principales son: protección mecánica de tejidos subyacentes, restricción de la transpiración, regulación del intercambio gaseoso, defensa contra otros organismos, y absorción de agua y nutrientes (en la raíz). Es un tejido complejo formado por varios tipos celulares. Cuando hay crecimiento secundario, la epidermis generalmente es reemplazada por la peridermis y se origina a partir de la protodermis.

[2:34]Origen.

[2:39]Para originar los diferentes tipos de células de la epidermis, las células de la protodermis sufren divisiones desiguales, formando células grandes y pequeñas. Las más grandes formarán las células fundamentales que darán lugar a las células epidérmicas propiamente dichas, y las pequeñas originarán células especializadas. Estas últimas son meristemoides, a partir de los cuales se podrán forman los tricomas y los estomas.

[3:13]En esta imagen vemos un meristema apical caulinar y cómo a partir del mismo se forman los meristemas primarios, protodermis, procambium y meristema fundamental. La protodermis es el meristemo encargado de la formación del tejido protector primario epidermis. En la protodermis, como vemos, también pueden surgir meristemoides que dan luego lugar a los tricomas y estomas que aparecen en la epidermis.

[3:44]Tipos celulares.

[3:49]La epidermis es un tejido complejo que puede estar formado por varios tipos celulares: células epidérmicas, estomas, tricomas y los idioblastos epidérmicos. Células epidérmicas. Las células fundamentales adultas son generalmente tabulares, es decir, de superficie amplia y poco espesor. Vistas superficialmente pueden presentar contorno poligonal-lobulado o ser alargadas. Su forma suele estar relacionada con el órgano que recubre. Su pared celular es primaria, celulósica, con espesor variable en órganos de la misma planta. Generalmente la pared tangencial externa es la más gruesa.

[4:46]Esta pared externa está incrustada de cutina, que es un polímero formado de éster de ácidos grasos no saturados y ácidos grasos oxidados saturados. Además la cutina se deposita por adcrustación formando una capa continua sobre la superficie externa: la cutícula.

[5:11]La cutícula y las paredes cutinizadas son más impermeables al agua y los gases que las paredes celulósicas. Impiden por tanto la evaporación excesiva. La cutícula es la capa protectora más externa de las plantas. La cutícula varía en espesor y su superficie puede ser lisa o presentar diseños variados. La cera epicuticular no solo impermeabiliza la epidermis, sino que repele el agua y evita la adhesión de conidios y esporas de agentes patógenos, es decir, que también constituye un medio de defensa.

[5:48]Los estomas.

[5:52]Los estomas son grupos de dos o más células epidérmicas especializadas cuya función es regular el intercambio gaseoso y la transpiración. Se encuentran en las partes verdes aéreas de la planta, particularmente en las hojas, donde pueden hallarse en una o ambas epidermis, más frecuentemente en la inferior abaxial.

[6:13]Su número oscila entre 22 y 2200 por milímetro cuadrado.

[6:26]Las hojas paralelinervias de monocotiledóneas, algunas dicotiledóneas y las aciculares de Conífera tienen estomas dispuestos en filas paralelas. Mientras que en dicotiledóneas con hojas de venación reticulada están dispersos.

[6:48]Según el ambiente donde vivan las plantas, los estomas se pueden disponer de manera diferente. En las plantas mesófitas los estomas están dispuestos al mismo nivel que las células epidérmicas. En hojas de plantas xerófitas y en muchas gimnospermas, los estomas están hundidos y como suspendidos de las células anexas que forman una bóveda, u ocultos en criptas.

[7:21]Cada estoma está formado por dos células especializadas llamadas oclusivas que dejan entre sí una abertura llamada ostíolo o poro. En muchas plantas hay dos o más células adyacentes a las oclusivas y asociadas funcionalmente a ellas. Estas células, morfológicamente distintas a las fundamentales se llaman células anexas, subsidiarias o adjuntas.

[7:47]El ostíolo conduce a un amplio espacio intercelular llamado cámara subestomática, poniendo en comunicación el sistema de espacios intercelulares con el aire exterior.

[8:21]Metcalfe y Chalk (1950) reconocieron varios tipos de estomas en base a la disposición de las células anexas o acompañantes.

[8:32]El tipo anomocítico o ranunculáceo no presenta células anexas. Es el más frecuente en dicotiledóneas y también el más antiguo. Este también es común en algunas monocotiledóneas. El tipo anisocítico o crucífero tiene tres células anexas, una más pequeña.

[8:55]Además de en la familia Crucíferas, también se presenta en las Solanáceas. El tipo paracítico o rubiáceo, presenta dos células anexas dispuestas paralelamente con respecto a las oclusivas. El tipo diafítico o cariofiláceo, también posee dos células anexas perpendiculares a las oclusivas. Se presenta en la familia de las cariofiláceas y las acantáceas. El tipo actinocítico tiene cinco o más células anexas que rodean a las oclusivas de forma radial. Propio de la familia Araceas, Musaceas, etc. El tipo helicocítico, con varias células subsidiarias dispuestas en espiral alrededor de las oclusivas. El tipo tetracíclico, presenta cuatro células subsidiarias y es común en varias familias monocotiledóneas, como las Araceas, Commelinaceas, Musaceas, etc. El ciclocítico presenta numerosas células subsidiarias dispuestas en uno o dos círculos alrededor de las células subsidiarias. Hay muchos más tipos, pero que no los vamos a describir en este vídeo para no extendernos demasiado.

[10:04]Los tricomas.

[10:09]Los tricomas son apéndices epidérmicos con diversa forma, estructura y función. Su nombre proviene del griego trichos, que significa cabellera. Pueden estar en cualquier órgano de la planta, pueden persistir durante toda la vida de esos órganos o ser efímeros. Las células pueden permanecer vivas o perder el protoplasto. Puede haber varios tipos de tricomas en la misma planta, y varían entre distintas especies. Son útiles en taxonomía, para caracterizar especies, géneros o a veces grupos más grandes. Los pelos se originan a partir de meristemoides epidérmicos.

[10:50]Hay diferentes tipos de tricomas en base a su estructura y función. Así tenemos las papilas, que son abultamientos poco pronunciados, muchas veces sensitivos, pueden ser delgadas, parecidas a pelos. Aparecen en los pétalos de especies como la rosa, las semillas de Periqueta, etcétera. Los pelos tectores son pelos no secretores, y pueden estar compuestos de una o varias células. Por último, los pelos glandulares o secretores pueden ser unicelulares o pluricelulares muy complejos. Generalmente tienen un pie y una cabeza secretora.

[11:29]Los tricomas unicelulares están formados por una sola célula simple o ramificada en uno o varios planos. Pueden ser papilas, filiformes, ramificados y estrellados. Los tricomas pluricelulares están formados por varios células y de forma simple o ramificada en uno o varios planos. Y los tricomas glandulares pueden ser unicelulares o pluricelulares muy complejos, generalmente tienen un pie y una cabeza secretora. Idioblastos epidérmicos.

[11:59]Son células epidérmicas muy diferentes a sus vecinas. Hay tres tipos: las células buliformes de las gramíneas y otras monocotiledóneas. Las células silícicas y suberosas, típicas de la epidermis de las gramíneas, y los litocistos.

[12:24]Las células buliformes.

[12:29]Las células buliformes son células grandes, en forma de burbuja, muy vacuolizadas, sin cloroplastos, con membranas radiales delgadas y exteriores gruesas. Están dispuestas en bandas paralelas a las venas. Su función es la de plegar y desplegar la lámina foliar por cambios de turgencia o almacenamiento de agua. Células silícicas y suberosas.

[13:01]En algunas plantas, la pared celular de algunas células epidérmicas poseen vacuolas donde se acumula gran cantidad de sílice por lo que se denominan cuerpos silíceos o silícicos. Estos cuerpos pueden presentar formas variadas: circular, elíptica, acampanada o en forma de silla de montar. Junto a cada célula silícica se dispone una célula suberosa cuya pared está impregnada de suberina y en cuya vacuola suele haber sustancias de reserva. Los litocistos.

[13:40]Son células que contienen cistolitos, es decir, agregados de cristales de carbonato cálcico, sobre un pedúnculo celulósico.

[14:03]Los tejidos de protección forman la parte más externa de los órganos de las plantas y se encuentran en contacto con el medio ambiente. Los tejidos de protección típicos son la epidermis y peridermis, dependiendo de si la planta tiene crecimiento primario o secundario, respectivamente. La epidermis es el sistema de células, variable en estructura y función, que recubre el cuerpo primario de la planta: tallos verdes, raíces, hojas, flores, frutos y semillas. Sus principales funciones son: la protección mecánica de tejidos subyacentes, la restricción de la transpiración, la regulación del intercambio gaseoso, la defensa contra agentes bióticos y abióticos. La epidermis está formada por diferentes tipos de células: células epidérmicas propiamente dichas o fundamentales, estomas, tricomas e idioblastos epidérmicos (como las células buliformes, litocistos, etcétera). Las células epidérmicas propiamente dichas son las más abundantes y menos especializadas, y se disponen unidas muy estrechamente, sin dejar espacios intercelulares. Los estomas se encargan de regular la transpiración. Los tricomas pueden ser de protección o glandulares, y a veces se usan como carácter taxonómico.

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