[0:00]Sabes por qué Japón es una de las potencias mundiales más impresionantes del planeta? No es por suerte, no es porque nacieron con un talento especial, no es porque tuvieron todo regalado, es porque en Japón la pereza no existe.
[0:13]Bueno, déjame corregir eso. La pereza sí existe, pero ellos no la tratan como algo normal. Ellos la tratan como lo que realmente es, una enfermedad, una enfermedad que te mata lentamente, que te roba tus sueños, que te convierte en un fantasma que respira, pero no vive.
[0:30]Ya voy tinto y aquí en Latinoamérica, sabes cómo tratamos la pereza, la celebramos, la justificamos, la romantizamos.
[0:38]Decimos cosas como es que estoy cansado, es que merezco descansar, es que hoy no tengo ganas, es que no estoy motivado, y mientras seguimos con nuestras excusas, seguimos hundiéndonos más y más profundo en la mediocridad.
[0:50]Y después nos preguntamos por qué otros países nos superan, por qué otros avanzan mientras nosotros seguimos estancados y la respuesta es simple pero dolorosa.
[1:00]Ellos trabajan mientras nosotros ponemos excusas.
[1:03]Yo nací en Colombia, pero crecí en Japón. Mi padre es japonés, mi madre es colombiana. Yo vivía en los dos mundos, vi las dos culturas, vi las dos mentalidades, y déjame decirte algo que tal vez te va a doler, pero que necesitas escuchar.
[1:16]La diferencia entre una cultura que progresa y una cultura que se estanca es cómo tratan la pereza.
[1:22]En Japón, si eres perezoso, eres una vergüenza, no para los demás, para ti mismo. En Latinoamérica, si eres perezoso, encuentras mil amigos que te van a justificar.
[1:31]Tranquilo, todos estamos cansados. Descansa, la vida es una sola, no te estreses tanto, y esos amigos te están matando con su compasión mal entendida.
[1:40]Hoy te voy a compartir los siete métodos que los japoneses usan para tratar la pereza como la enfermedad que es, y te advierto, no son métodos suaves, no son palabritas bonitas de motivación.
[1:51]Son tratamientos duros para una enfermedad mortal, porque déjame preguntarte algo, ¿cuántos sueños has matado con tu pereza?
[1:58]Cuántas oportunidades has dejado pasar porque no tuviste ganas, cuántas veces has dicho, mañana empiezo y ese mañana nunca llega.
[2:06]La pereza no es inofensiva, la pereza es el cáncer de tu potencial.
[2:10]El primer método japonés se llama ichigo ichie, significa una vez, un encuentro, o más simple, esta oportunidad nunca se repetirá.
[2:19]Los japoneses viven con la conciencia de que cada momento es único e irrepetible, que esta mañana que estás desperdiciando en la cama nunca va a volver, que este día que estás tirando a la basura por pereza es un día que nunca vas a recuperar.
[2:33]Ellos no posponen las cosas porque entienden que posponer es robarle a tu futuro.
[2:37]Yo me acuerdo tanto cuando llegué a Japón con mi madre, yo tenía ocho años, y nosotros éramos bien colombianos, relajados, tranquilos, mañana lo hacemos, después lo hacemos, ahorita no, más tarde.
[2:48]Mi padre nos miraba con una mezcla de confusión y horror, y un día me dijo algo que me marcó para siempre, me dijo, Kenji, en Colombia ustedes dicen mañana, en Japón nosotros decimos ahora, y esa es la diferencia entre un país que avanza y un país que se queda.
[3:02]Y yo de niño me molestaba, pensaba que mi padre era muy estricto, muy exigente, muy cuadrado, por qué no podíamos ser más relajados.
[3:09]Por qué todo tenía que ser ahora, ya, inmediatamente, pero hoy lo entiendo, hoy lo agradezco, porque esa mentalidad de ahora, de ichigo ichie, de que esta oportunidad no se repite, es lo que me ha permitido lograr cosas que ni yo mismo creía posibles.
[3:25]Entonces el primer método para curar tu pereza es este, cada vez que te dé pereza hacer algo, repite esto, esta oportunidad nunca se repetirá, este momento es único, y levántate, muévete, actúa, no mañana, no después, ahora, porque la ahora es lo único que tienes.
[3:45]El mañana es una ilusión que los perezosos usan como excusa.
[3:49]El segundo método se llama Kaizen, pero aplicado a tu vida personal. Kaizen significa mejora continua.
[3:56]Los japoneses creen que no tienes que hacer cambios gigantes, solo tienes que mejorar un uno por ciento cada día.
[4:02]Suena pequeño, verdad, un uno por ciento, pero déjame mostrarte algo.
[4:06]Si mejoras un uno por ciento cada día durante un año, al final del año no serás un uno por ciento mejor, serás treinta y siete veces mejor, treinta y siete veces, eso es el poder de Kaizen.
[4:17]Pero si empeoras un uno por ciento cada día por pereza, por postergar, por no hacer nada, al final del año habrás perdido prácticamente todo, estarás casi en cero.
[4:27]Entonces la pereza no es neutral, no es que te mantienes igual, es que te hundes, es que retrocedes, es que mueres lentamente.
[4:35]Yo conocía a un hombre en Osaka, se llamaba el Señor Yamamoto. Él trabajaba limpiando baños en una estación de tren. Tenía sesenta años, y yo lo veía todos los días cuando iba al trabajo, y me impresionaba porque él limpiaba esos baños como si fueran un templo sagrado, con una dedicación, con un cuidado, con un amor que yo nunca había visto.
[4:55]Y un día me acerqué y le pregunté, Señor Yamamoto, por qué limpia usted con tanta dedicación, es solo un baño, y él me miró con unos ojos llenos de orgullo y me dijo algo que nunca olvidé, me dijo, joven, yo no limpio baños, yo practico la excelencia.
[5:10]Cada día intento limpiar mejor que ayer, cada día busco una mancha que no vi antes, cada día perfecciono mi técnica.
[5:17]Si hago esto con excelencia, puedo hacer cualquier cosa con excelencia, y él me enseñó que Kaizen no es sobre tu trabajo, es sobre tu carácter.
[5:25]Entonces el segundo método para curar tu pereza es comprometerte a mejorar un uno por ciento cada día.
[5:31]No me digas que vas a cambiar tu vida entera mañana, eso es mentira.
[5:36]Dime qué vas a hacer hoy que sea un uno por ciento mejor que ayer.
[5:39]Vas a levantarte cinco minutos más temprano, hazlo. Vas a leer una página de un libro, hazlo. Vas a hacer diez flexiones, hazlo. Un uno por ciento, pero todos los días, sin excusas, sin negociaciones, sin pereza.
[5:54]El tercer método se llama shoshin, mente de principiante.
[5:58]Los japoneses creen que una de las causas de la pereza es que creemos que ya lo sabemos todo, que ya lo hicimos antes, que ya conocemos el resultado.
[6:08]Entonces nos aburrimos, nos da pereza repetir, pero Shoshin dice, acércate a cada tarea como si fuera la primera vez, con curiosidad, con humildad, con ganas de aprender.
[6:17]Yo trabajé en una fábrica de autos en Japón cuando tenía dieciocho años.
[6:22]Y había un señor que llevaba treinta años haciendo el mismo trabajo, treinta años instalando el mismo tornillo en el mismo lugar.
[6:29]Yo pensé, este señor debe estar muerto por dentro de aburrimiento.
[6:33]Pero un día lo observé realmente, y me di cuenta que él miraba cada auto como si fuera el primero, checaba cada tornillo con la misma atención, se aseguraba de que quedara perfecto, y le pregunté, no se aburre de hacer lo mismo durante treinta años.
[6:48]Y él me dijo, cada auto es diferente, cada tornillo es único.
[6:53]Yo no hago lo mismo, yo perfecciono lo mismo.
[6:56]Y ahí entendí que la pereza mental viene de la arrogancia de creer que ya sabemos.
[7:01]Cuando adoptas Shoshin, cuando recuperas la mente de principiante, todo se vuelve interesante otra vez.
[7:07]Todo se vuelve una oportunidad de aprender, y cuando algo es interesante, la pereza desaparece.
[7:13]Entonces el tercer método es este, antes de hacer cualquier tarea, especialmente las que te dan pereza, di esto, voy a hacerlo como si fuera la primera vez, voy a encontrar algo nuevo, voy a aprender algo, y hazlo con esa actitud.
[7:29]Verás cómo la pereza se evapora.
[7:33]El cuarto método es Gaman, que significa perseverancia con dignidad.
[7:38]Los japoneses no creen en rendirse, no creen en decir, no puedo, no creen en la pereza como justificación.
[7:46]Ellos creen en Gaman, en aguantar, en perseverar, en seguir adelante aunque sea difícil, aunque estés cansado, aunque no tengas ganas, porque tus ganas no importan, lo que importa es tu compromiso.
[8:00]Y aquí viene algo fuerte que necesito decirte, nosotros en Latinoamérica hemos confundido el autocuidado con la autocomplacencia.
[8:06]Hemos confundido el descanso con la pereza, hemos confundido el respeto por nuestras emociones con ser esclavos de nuestros antojos, y eso nos está matando, porque resulta que nunca tenemos ganas de hacer lo que tenemos que hacer.
[8:19]Nunca tenemos ganas de trabajar duro, nunca tenemos ganas de ser disciplinados, nunca tenemos ganas de sacrificarnos.
[8:26]Entonces si vivimos gobernados por nuestras ganas, nunca vamos a lograr nada. Los japoneses no preguntan si tienes ganas, ellos preguntan si tienes compromiso, y si tienes compromiso, lo haces con ganas o sin ganas.
[8:37]Cansado o descansado, motivado o no motivado, lo haces porque dijiste que lo ibas a hacer, y tu palabra vale más que tu comodidad.
[8:46]Yo tuve un maestro de artes marciales en Japón que nos hacía entrenar hasta que literalmente no podíamos más, y yo me quejaba, sensei, estoy cansado, y él me miraba y me decía, Kenji, el cansancio es mental.
[8:58]El dolor es mental, la pereza es mental. Tu cuerpo puede hacer mucho más de lo que tu mente cree. Demuéstrale a tu mente quién manda, y nos hacía seguir, y tenía razón.
[9:10]Cuando creía que no podía más, podía más. Cuando creía que iba a colapsar, no colapsaba. Era mi mente débil tratando de protegerme de la incomodidad, pero el crecimiento vive en la incomodidad.
[9:22]Entonces el cuarto método es practicar Gaman. Cuando te dé pereza, cuando estés cansado, cuando no tengas ganas, recuerda esto, mis ganas no me gobiernan, mi compromiso me gobierna, y hazlo, punto.
[9:34]Sin drama, sin quejas, con dignidad, como un samurái que enfrenta la batalla aunque sepa que va a doler.
[9:39]El quinto método se llama Seiri Seiton Seiso, las tres S, orden, organización, limpieza.
[9:47]Los japoneses creen que tu entorno externo refleja tu estado interno. Si vives en el desorden, tu mente está en desorden. Si vives en la suciedad, tu vida está sucia.
[9:56]Si vives en el caos, eres caótico, y ese desorden alimenta la pereza, porque en el desorden todo se siente abrumador, todo se siente complicado, y cuando algo se siente complicado, te da pereza empezar.
[10:09]Yo me acuerdo tanto cuando vivíamos en un apartamento pequeño en Tokio.
[10:14]Mi padre todas las mañanas, sin falta, lo primero que hacía era limpiar. No importaba que el apartamento ya estuviera limpio, él lo limpiaba otra vez.
[10:23]Y yo le preguntaba, papá, por qué limpias si ya está limpio, y él me decía, no limpio para que esté limpio, limpio para que mi mente esté clara, cuando mi entorno está en orden, mi mente está en orden, y cuando mi mente está en orden, puedo hacer cualquier cosa.
[10:36]Y yo pensaba que era una tontería, hasta que años después, cuando estaba viviendo solo y pasando por una crisis, mi apartamento era un desastre, ropa tirada, platos sucios, desorden por todos lados, y yo me sentía paralizado.
[10:48]No podía trabajar, no podía pensar, solo quería quedarme en la cama, y un día recordé las palabras de mi padre, y me levanté y limpié, limpié todo, organicé todo, ordené todo, y cuando terminé, algo cambió en mí.
[11:00]Mi mente se sintió más clara, mi energía regresó, la pereza se fue, y pude trabajar. El desorden y la pereza son mejores amigos, se alimentan uno al otro. El orden y la acción también son mejores amigos.
[11:12]Entonces el quinto método es este, si estás luchando con la pereza, empieza limpiando tu espacio. Hazlo ahora mismo, no mañana, ahora. Tira lo que no necesitas, organiza lo que sí necesitas, limpia tu espacio, y verás cómo tu mente se aclara y la pereza se disuelve.
[11:27]El sexto método se llama Hansei, que significa reflexión profunda.
[11:32]Los japoneses al final de cada día, hacen algo que en Occidente casi nadie hace, se sientan y reflexionan. Qué hice bien hoy, qué hice mal, en qué momentos fui perezoso, qué voy a mejorar mañana, y lo hacen con honestidad brutal.
[11:47]Sin justificaciones, sin excusas, solo la verdad, y esto es lo que mata a la pereza, porque cuando tú te obligas a reflexionar sobre tu día, cuando te obligas a admitir que fuiste perezoso, algo en ti se avergüenza.
[12:00]Y esa vergüenza saludable te motiva a cambiar. No es una vergüenza tóxica que te paraliza, es una vergüenza constructiva que te impulsa.
[12:08]Yo empecé a practicar Hansei hace diez años. Todas las noches antes de dormir, escribo en mi diario, y hay una pregunta que nunca falta.
[12:17]En qué fui perezoso hoy, y me obligo a responder con honestidad, porque es fácil engañarme a mí mismo durante el día.
[12:24]Es fácil justificar mi pereza, pero cuando me siento en la noche y tengo que escribirlo, ya no puedo mentirme, y esa honestidad es lo que me ha mantenido disciplinado durante años.
[12:34]Entonces el sexto método es practicar Hansei. Cada noche antes de dormir, reflexiona, hoy fui disciplinado o fui perezoso, hoy actué o pospuse, hoy cumplí mi palabra o puse excusas, y responde con honestidad, y escríbelo, porque lo que se escribe se vuelve real, y lo que se vuelve real te obliga a cambiar.
[12:55]El séptimo y último método se llama Shoganai, que literalmente significa, no se puede evitar, y esto puede sonar contradictorio, pero escúchame bien.
[13:04]Los japoneses saben cuándo luchar y cuándo aceptar. Saben que hay cosas que están bajo tu control y cosas que no, y la pereza muchas veces viene de gastar energía, preocupándonos por cosas que no podemos controlar, y cuando gastamos toda nuestra energía en preocupaciones inútiles, no nos queda energía para la acción, y eso se siente como pereza, pero en realidad es agotamiento mental.
[13:29]Shoganai te enseña a soltar lo que no puedes controlar y enfocar toda tu energía en lo que sí puedes controlar.
[13:36]No puedes controlar el pasado, Shoganai, suéltalo. No puedes controlar lo que otros piensen de ti, Shoganai, suéltalo. No puedes controlar la economía del país, Shoganai, suéltalo. Pero sí puedes controlar tus acciones hoy.
[13:48]Sí puedes controlar el esfuerzo, sí puedes controlar tu disciplina. Entonces enfoca tu energía ahí.
[13:54]Yo conocí a un anciano en un templo en Kyoto, él tenía ochenta y cinco años y seguía trabajando. Le pregunté, abuelo, no está cansado, no quiere descansar, y él me miró con una sonrisa y me dijo, joven, descansar es oxidarse. Yo trabajo porque mi cuerpo todavía puede trabajar.
[14:09]El día que ya no pueda, Shoganai, será el momento de parar, pero mientras pueda, por qué desperdiciar el regalo de poder mover mis manos, mis pies, mi cuerpo.
[14:18]La pereza es un insulto a la vida, y esas palabras me destrozaron, porque yo tenía treinta años en ese momento, y a veces me daba pereza levantarme de la cama.
[14:26]Y aquí estaba un hombre de ochenta y cinco años, trabajando con alegría, con propósito, con gratitud por poder hacerlo, y yo me sentía avergonzado, y desde ese día cambié.
[14:36]Entonces el séptimo método es practicar Shoganai. Suelta lo que no puedes controlar. Deja de gastar energía en preocupaciones inútiles y enfoca toda tu energía en lo que sí puedes controlar, que es tu acción, tu esfuerzo, tu disciplina, tu compromiso.
[14:51]Y cuando lo hagas, verás que la pereza desaparece, porque la pereza no es falta de energía, es energía mal dirigida.
[14:58]Ahora déjame preguntarte algo, y quiero que seas brutalmente honesto contigo mismo.
[15:03]Cuánto de tu vida has perdido por la pereza, cuántas oportunidades dejaste pasar, cuántos sueños mataste, cuántas versiones mejores de ti mismo sacrificaste en el altar de la comodidad.
[15:13]Y la pregunta más importante, vas a seguir haciéndolo o vas a tratarla como lo que es, una enfermedad que necesita ser curada, porque déjame decirte algo que nadie te va a decir, el tiempo no espera.
[15:23]La vida no te va a dar otra oportunidad. Este momento que estás viviendo ahora mismo es el único que tienes garantizado, y si lo desperdicias en pereza, lo pierdes para siempre.
[15:34]No hay rebobinar, no hay repetir. Es ahora o nunca.
[15:38]Yo he visto a demasiadas personas llegar al final de su vida llenas de arrepentimiento, llenas de si hubiera, si tan solo, ojalá hubiera, y todo ese arrepentimiento viene de una sola fuente, la pereza, de no haber actuado cuando pudieron, de haber pospuesto lo importante, de haber elegido la comodidad sobre el crecimiento, y no quiero que tú seas una de esas personas.
[16:01]No quiero que llegues a los sesenta, setenta, ochenta años y mires hacia atrás y te des cuenta de todo lo que pudiste haber sido, pero no fuiste porque te dio pereza, porque esa es la tragedia más grande de todas, no es fallar intentándolo, es nunca haber intentado por pereza.
[16:16]Entonces hoy mismo vas a empezar a tratar tu pereza como lo que es, una enfermedad, y vas a aplicar estos siete métodos como tratamiento.
[16:24]No mañana, no la próxima semana, no cuando te sientas motivado, hoy, ahora, porque ichigo ichie, esta oportunidad nunca se va a repetir.
[16:35]Vas a comprometerte a mejorar un uno por ciento cada día con Kaizen. Vas a recuperar tu mente de principiante con Shoshin. Vas a practicar perseverancia con dignidad, con Gaman. Vas a ordenar tu espacio con Seiri Seiton Seiso.
[16:50]Vas a reflexionar con honestidad cada noche con Hansei, y vas a soltar lo que no puedes controlar y enfocarte en lo que sí puedes con Shoganai.
[16:59]Y déjame decirte algo más, no va a ser fácil. Los primeros días vas a querer rendirte. Tu cuerpo va a protestar, tu mente va a buscar excusas.
[17:10]Tus amigos perezosos van a intentar sabotearte. Van a decirte que te estás volviendo muy intenso, muy obsesivo, muy exagerado, y vas a tener que tomar una decisión.
[17:18]O sigues siendo como ellos, cómodo y mediocre, o te conviertes en alguien diferente, incómodo, pero extraordinario, y cuando tomes esa decisión, cuando elijas la disciplina sobre la pereza, algo va a cambiar en ti.
[17:29]No solo en tus resultados externos, en tu interior, en tu carácter, en tu identidad, porque la disciplina no es solo una práctica, es una forma de ser, es quién eres cuando nadie te está viendo.
[17:42]Es lo que haces cuando no tienes ganas, es quien decides ser en los momentos en que es más fácil rendirse.
[17:47]Yo no soy exitoso porque tuve suerte, no soy exitoso porque nací con algún talento especial.
[17:53]Soy exitoso porque me negué a ser perezoso, porque decidí que mi palabra vale más que mi comodidad, porque elegí ser disciplinado aunque me costara todo.
[18:02]Y hoy, mirando hacia atrás, puedo decirte que valió la pena cada gota de sudor, cada momento de incomodidad, cada vez que hice lo que tenía que hacer aunque no quisiera.
[18:13]Y tú también puedes lograrlo, no porque seas especial, sino porque decides serlo.
[18:19]No porque tengas talento, sino porque decides trabajar más duro que los talentosos. No porque tengas suerte, sino porque decides crear tu propia suerte con acción consistente.
[18:29]Entonces si este mensaje tocó algo dentro de ti, si algo en tu corazón se despertó, déjame pedirte algo, suscríbete a este canal, pero no lo hagas por mí, hazlo por ti.
[18:38]Cada vez que veas una notificación, será un recordatorio de que elegiste la disciplina, de que declaraste guerra contra tu pereza, de que te comprometiste contigo mismo.
[18:47]Dale like a este video, porque cuando lo hagas, estás sembrando gratitud, estás diciéndole al universo que recibiste algo valioso, y esa energía regresa multiplicada.
[18:58]Déjame en los comentarios cuál de estos siete métodos vas a empezar a aplicar hoy, porque cuando escribes tu compromiso, se vuelve real.
[19:05]Le estás diciendo a tu mente que vas en serio, y activa la campanita, no para que yo te interrumpa, sino para que cada notificación sea tu alarma de crecimiento, tu recordatorio de que la pereza no te gobierna más.
[19:18]Esto no es solo un video, esto es tu declaración de independencia. Esto es el día que te liberas de la enfermedad de la pereza. Esto es el momento que años después vas a recordar como el punto de quiebre de tu vida, el día que dijiste basta, el día que decidiste ser diferente.



