[0:20]Hola, en esta ocasión voy a hablaros del sentido del olfato, es decir, de los receptores sensitivos del olfato. Estos receptores, al igual que los receptores del gusto que hemos visto en otro vídeo, son de tipo quimioreceptores. Los receptores del olfato se sitúan en la cavidad nasal, obviamente, en el epitelio nasal, que es de unos 3 cm cuadrados. Y las células receptoras del olfato son de tipo neurona, como veis aquí dibujado. Esta neurona tiene un único axón que se va a prolongar hasta el bulbo olfatorio y allí es donde va a conectar con las células mitrales, que sería la neurona sensitiva de primer orden, que va a llevar la señal, va a convertir el estímulo químico en estímulo eléctrico y va a conducir esa señal eléctrica hasta la corteza olfativa. Las neuronas sensitivas de este sentido no pasan por el tálamo, ya que la corteza olfativa está situada muy cerca del bulbo olfatorio. Por donde sí pasan o con con las zonas del del encéfalo con el que sí que tienen conexiones es con el sistema límbico, en concreto el hipocampo y la amígdala. Por eso lo el sentido del olfato está muy relacionado con las emociones, ¿no? y nos ayuda a evocar momentos eh de la memoria, momentos alejados en el tiempo, incluso. Eh, la otra parte importante de esta célula receptora sensitiva es la dendrita. Tiene una única dendrita que es la que se proyecta hacia el exterior del epitelio, es la que estaría en contacto con con el interior de las fosas nasales y que también tiene una serie de de una especie de cilios, de prolongaciones, donde se van a situar los receptores, las moléculas de membrana receptoras de las partículas odoríferas. Esta célula sensitiva, como decimos de tipo neuronal, está embebida en el interior del epitelio, que que además las células de soporte, son estas naranjas y las células basales. Las células basales van a ser las encargadas de regenerar las células sensitivas, que van a ser renovadas, van a ser eliminadas cada cierto tiempo. Estas células son fundamentales en la regeneración, pero lo importante de este sistema es que después las nuevas células sensitivas o receptoras sensitivas, conecten con la neurona sensitiva primaria correspondiente. Esta tiene que esta unión es muy específica. En esta en el establecimiento de estas nuevas sinapsis, una vez regenerada la célula, parecen que intervienen las células de la glía, la glía envolvente, la glía que acompaña a estas neuronas en el bulbo olfatorio. Por eso hoy en día hay muchas investigaciones basadas en aislar estas células del bulbo olfatorio para trabajar con ellas en regeneración nerviosa. En cuanto a a otras funciones del epitelio, pues sería la función de secreción del moco, ¿no? en el que van a van a estar disueltas las partículas odoríferas y en las que van a estar incluidas estas dendritas. Y ese moco pues contiene principalmente agua, sales y proteínas de tipo anticuerpos o moléculas que ayudan a ligar las moléculas odoríferas que van a conectar después con con las receptores de las dendritas. Nuestras células sensitivas tienen receptores que son capaces de reaccionar ante 400.000 moléculas diferentes. De las cuales, curiosamente, el 80% eh generan olores desagradables. Sin embargo, igual que pasa con los sabores, el conjunto de olores se pueden clasificar en seis tipos principales, que son alcanforado, floral, etéreo, pútrido, acre y almizcleño. Voy a explicaros ahora lo más importante en realidad de este tema, que es cómo se trasluce la señal y qué está pasando en la membrana de los cilios de estas dendritas. Vamos a amplificar aquí esta membrana.
[3:59]Esta es la membrana plasmática, esto sería el medio extracelular y esto es el citoplasma. En esta membrana se van a situar los receptores odoríferos que son receptores de tipo GPCR. Es decir, están ligados a proteína G. Estos receptores fueron descubiertos en 1990 y sus descubridores recibieron el Nobel por este hallazgo en el año 2004. Son tan importantes, es tan importante el sentido del olfato, que en vertebrados existen unos 1000 genes distintos que suponen entre el 3 y el 5% del total del genoma. En humanos existen unas 400 proteínas diferentes, 400 receptores diferentes. Un receptor es capaz de reaccionar ante diferentes sustancias, diferentes moléculas odoríferas. Sin embargo, cada célula sensitiva tiene un único tipo de receptor. Va a ser después el sistema nervioso central, la corteza corteza olfativa, el que va a codificar la la el conjunto de señales que recibe en diferentes porcentajes a partir de diferentes células y nos va a generar la percepción de un determinado olor. Bueno, en cuanto a cómo funciona este receptor, os decía que está ligado a proteína G y cuando la molécula odorífera active el receptor, la proteína G se va a activar y lo que va a hacer es activar a una enzima de membrana que es la adenilato ciclasa. La adenilato ciclasa, como ya sabéis, va a convertir el ATP en AMP cíclico. El AMP cíclico es un segundo mensajero, lo que esto implica es que va a amplificar muchísimo la señal. A partir de una única molécula odorífera, la traducción de la señal va a ser enorme y la célula al activarse liberará neurotransmisor. Este AMP cíclico, en esta ocasión, lo que va a hacer es activar un tipo de canal iónico. Este sería un canal iónico de tipo CNG, que es un canal catiónico dependiente de nucleótidos cíclicos. Es decir, el AMP cíclico va a activar, va a abrir este canal y es un canal para tres iones, para el sodio, el calcio y el potasio. De manera que, voy a poner en naranja para que se vea bien, el sodio y el calcio van a entrar en la célula movidos por sus gradientes electroquímicos. El potasio saldrá de la célula, pero la entrada de sodio y calcio es mayor porque tienen mayor FEM, como ya sabéis, y esto generará una despolarización de la célula nerviosa. La célula será despolarizada. Para potenciar esto además el calcio tiene otra función que va a ser la de abrir un segundo tipo de canal iónico, un canal para el cloro. El cloro va a salir de la célula movido también por su gradiente electroquímico y esto va a contribuir aún más a la despolarización de la célula. La célula una vez despolarizada eh transmitirá a través de potencial de acción. No se despolarizará en la zona de las dendritas, en el cuerpo celular y si esta despolarización es suficientemente grande, que va gracias a este sistema de amplificación de señales es fácil que lo sea, generará un potencial de acción que se transmitirá por el axón y provocará la liberación de neurotransmisor, generando por tanto ya la excitación de la célula nerviosa. Y esto es todo. Si este vídeo os ha gustado, no olvidéis darle al like y eh de seguirme en mi canal de YouTube. Hasta luego.



