[0:04]Hola, chicos. Literatura 26. La obra, la producción de Fray Luis de León. Bueno, solo un pequeño inciso y así empezamos a las digresiones para no acabar nunca. Estoy mirando el reloj.
[0:30]Contemporáneos de Fray Luis de León. A veces es un poco engañoso ver que en un periodo de medio siglo, como es el segundo del 16, el del reinado de Felipe II, solo nos hacen estudiar a tres y decimos, "Uy, qué poquito, no había gente casi que escribiera". Qué va. Hubo muchísima gente, una producción inmensa y hay códices y libros esperando a los investigadores. Por alguna razón, esperemos que sea la acertada, los que nos han llegado a caballo de la fama, vamos a entender que hayan sido los mejores. Pero nunca se sabe. De hecho, ya sabéis que de los literatos y famosos, en concreto de los literatos, muchos han alcanzado la fama después de muertos. Y algunos resucitados después de siglos, me refiero resucitados sus escritos y su valía, ¿eh? Bien, pues al lado de Fray Luis de León sonaron nombres como el de Francisco Aldana, Alonso de Ercilla.
[2:08]Y los otros dos no te los pongo porque les dedicaremos vídeo, que son Fernando de Herrera, el sevillano, él de la escuela brillante y San Juan de la Cruz. Y podíamos añadir también Santa Teresa. Aunque Santa Teresa como escritora, como escritora en su vida no tuvo fama en absoluto. Bien, podemos decir que Fray Luis de León se enmarca dentro de lo que en España podríamos llamar literatura ascética. Es decir, una literatura de base religiosa, donde el hombre pugna por deshacerse, por quitarse los vicios, quitarse lo lo malo. Lo que de impedimento tenga la naturaleza para poder llegar a unirse con Dios. En ascética parece que se queda Fray Luis de León. No hay indicios ni en sus escritos ni personales de que traspasase ese umbral a la mística, que lo daremos mejor cuando lleguemos a San Juan de la Cruz. O sea, la ascética es alejarse de lo terrenal. En su primera etapa de docente en Salamanca, eh, defendió a ultranza la idea de la libertad del hombre. Aquello de si la predestinación, el destino, tiene escrito todo lo que vamos a hacer, ya, y por lo tanto hagamos lo que hagamos hemos de seguir ese ese rumbo, ¿eh? o no. El hombre tiene libertad, albedrío, capacidad de decidir, y alguien le puso la vida, su vida en sus manos. Bueno, en aquel momento la la plana mayor de la universidad le prohibió hablar del tema.
[4:41]También se lo dijeron a un compañero suyo, a un tal Montemayor, pero con peor suerte porque aquel lo echaron y cayó en desgracia y ya no lo emitieron. El concepto de la poesía que tiene Fray Luis es como si fuera un don de Dios, es decir, como si fuera una, un regalo de Dios.
[5:07]Y considera que es tan noble y tan sublime que solo debiera ser empleada para los asuntos religiosos, uy. Incluso, ¿eh? aquí el Fray Luis que tanto defendía la libertad humana, tiene una condena y una regañina enorme hacia los que utilizan la poesía, don divino para cosas humanas y terrenales. Dice que incluso deberían cogérseles y darles unos azotes, de ser castigados porque siendo tan bella la poesía y siendo tan sublime, solo se podría dedicar a temas de la divinidad. Eh, los temas que dividen la obra de San Juan de la Cruz, además de morales y patrióticos, que van engarzados dentro de su obra, ¿eh? Luego los veremos en las odas. Es curioso que en los libros que tiene, su calidad de profesor le hace disertar, escribir con una, con una estructura de disertación dirigida a segunda persona.
[6:26]Esto yo creo que lo he entendido perfectamente porque yo lo suelo utilizar bastante, ¿eh? En clase si utilizas la segunda persona del plural, callad, no se calla nadie. Pero dices, calla, y observas que se callan todos. Oye, no aprendáis ahora malas mañas, ¿eh? y no martiricéis a los profes. Y es porque el receptor humano mete en una carpeta más importante lo que viene dirigido en segunda persona, que es lo dirigido a él, a él, a solo él, que lo que viene dirigido a muchos, como diciendo, somos muchos, ¿eh? y se agarran al refrán aquel de, si me cae algo, bueno, mal de muchos, como somos muchos, ¿eh? Entonces, Fray Luis dirigía a segunda persona. Las vertientes en las que discurren sus obras, es decir, tendencias, como si todo el agua que cae, el agua que que que lloviera con la literatura de Fray Luis de León, cae por tres vertientes, un tejado triangular, ¿eh? cónico, perdón, eh, piramidal, pero de triángulo.
[7:45]Que sería, la vertiente clásica, sobre todo dirigida, o sea, clásica y platónica con los eh con sus ídolos, ¿eh? a los que admiraba muchísimo, Horacio y Virgilio.
[8:14]Recuerda siempre que él era un estudioso y entusiasta de las lenguas antiguas, del griego, de Horacio, al que seguro lo leyó en versión original, ¿eh? El latín, supongamos que también, además, latín tenía que saberlo porque nadie podía ser profesor ni estudiante si antes no aprendía latín. ¿Eh? porque todas las clases se impartían en la lengua universal del conocimiento, el latín. Tenía ventajas, tenía inconvenientes. La ventaja era que una vez aprendido el latín, los estudiantes podían ir por toda Europa, por todas las universidades, mejor, buscando las buenas y los buenos profesores y su lengua era para todo la misma, el latín.
[9:09]Eh, esa era la primera vertiente. La segunda, la bíblica, ¿eh? Sobre todo, comentarios y traducción de Salmos, del Libro de Job, que luego lo vamos a ver, Libro de Job, y el Cantar de los Cantares, que luego vamos a decir algo de cada uno, Cantar de los Cantares. Qué título más bonito, Cantar de los Cantares. Y por último, la poética, contemporánea suya, de su tiempo, hijo de su tiempo, ¿eh? en sus versiones italiana o italianizante, con los temas y con todos los eh con todos los eslóganes y tópicos, que no me salía la palabra, tópicos de su época de los que aún siendo fraile no se escapa. Tú lees sus obras y vas encontrando tópico tras tópico, casi todos los del Renacimiento en las obras de Fray Luis de León, ¿eh? Es decir, la esta italiana y también en la tradicionalista española. Aquí ya sabes que era el verso 11 y el 7, el que mandaba, que son los versos de su lira. Él era un fan de la lira, ¿eh?
[11:01]Pasamos a su primera obra, la que vamos a comentar. Los nombres de Cristo. En la Biblia y en el Evangelio, a Cristo pues en realidad, es decir, para hablarnos de él pues hay un nombre que yo recuerde ahora.
[11:31]Se le llamó, el hijo, "Ah, pues su padre no es el carpintero". Oye, pues el hijo del carpintero. Otro, Jesús. Otro, Nazareno. Otro, etcétera. Y en el Antiguo Testamento iban recogiendo alusiones a ese Mesías prometido que iba a ser Cristo con diferentes nombres. Entonces él hace una especie de tertulia escrita, de forma de tertulia escrita. Con tres monjes más, otros monjes agustinos como él, iban comentando, charlando, ¿eh? de los diferentes nombres de Cristo. Que es así como se llama una obra bastante extensa, los Nombres de Cristo, que además de hacer esos comentarios de los nombres que la Biblia le da a Cristo, metafóricos, los comenta, etcétera, eh, sobresale porque tiene un estilo, ¿eh? perfecto.
[12:43]Un castellano eh, sobrio, como corresponde a la escuela salmantina, llano, que todo el mundo se entera, con palabra cuidada, una sintaxis maravillosa, etcétera, etcétera. Pero además de estos nombres, de este motivo religioso, mezcla también crítica social. Recordad que él era un converso y que siempre sintió la mirada por encima del hombro de los cristianos viejos. Bueno, tú tú tú serás muy listo, nos ganarás las cátedras, pero no dejas de ser un converso, ¿eh? Y él pone a la sociedad de entonces, que si la mentira y la corrupción y esto, ¿eh? eh, habían deshecho la sociedad. Es decir, una sociedad que no me acepta, yo también la rechazo, la critico y la hecho abajo, ¿eh?
[14:45]Hemos dicho que tiene estructura de tertulia con tres amigos. Pero claro, si digo tertulia no te vas a imaginar ahora las tertulias a voces y a grito pelado, no. Estas son tertulias escritas, mesuradas, etcétera, ¿eh? Bueno. Otro libro. La perfecta casada.
[15:20]Repasa un poquito la condición de la casada de aquella época, ¿eh? Es una obra didáctica, para enseñar, cómo debía actuar la casada.
[15:37]También sobre la educación, puesto que le dice cómo tiene que educar a sus hijos, ¿eh? sobre la educación. Y le hace a la casada un auténtico programa en sus tres, eh, capítulos. El capítulo familiar, cómo ha de llevar la familia, el capítulo de las tareas del hogar, ¿eh? cómo debe dirigirlas, y su propia espiritualidad. Está cogida e inspirada en el libro de la Biblia, llamado de los Proverbios, ¿eh? Donde se dan muchas eh pautas de tipo moral. Y él del Libro de los Proverbios, ha entresacado aquellas que hacían alusión a la casada en matrimonio.
[16:35]Muy importante en Fray Luis, ah, también escribió sobre Salmos, ¿eh? pero explanacio que llama él, explanacio es explanarse, enrollarse, comentar, ¿eh? de algunos Salmos. Pero eso lo escribió en latín.
[16:58]Y como aquí estamos con literatura castellano no se le va a dar mucha importancia. Como traductor, que era su fuerte. Él era fuerte traduciendo. Porque buscaba la verdad profunda y veía que los demás se quedaban en la cáscara, en la piel, con la última traducción hecha en latín con un montón de eh imperfecciones, un montón de generalizaciones, un montón de verdades a medias, ya se conformaban y él no. Él quería ir a las anteriores, a las fuentes que eran la griega y la hebrea y de ahí él traducía, ¿eh? era un auténtico filólogo. El libro que más le impactó, quizás por empatía personal, porque se veía perfectamente identificado con Job, con ese santo varón al que el diablo con el que o o o con el que el diablo hizo un reto a Dios, diciéndole, "Claro, tú a este eh, bien te puede alabar y ser fiel y amigo tuyo, si le has dado todo, es rico, le sobran el dinero, todos sus hijos están sanos, tal cual". Y entonces Dios le dijo, "No, no, no, Job es buena persona y no es fiel por lo que tiene". "Ah, sí, quítaselo, verás como renegará de ti". Y entonces poquito a poco, paso a paso, muy interesante el libro de Job, le va quitando todo, lo va quitando todo, todo, todo, hasta dejarle en la más auténtica miseria y soledad, ¿eh? Contado con una crudeza que de niño a mí me espantaba, ¿eh? como Dios le iba quitando todo. Y él cuando estaba en Valladolid preso, era con el que mejor se identificaba. Con el hombre triste, solo, abandonado, ¿eh? sin esperanza, pero que todavía, ¿eh? mantenía su fe en Dios, como lo hizo Job. Y al final le llegó también la redención y el reconocimiento como le llegó también a Job. O sea que lo empieza en la cárcel, traductor del libro de Job, que es un libro, uno de los de la, uno de los 72 libros de la Biblia por su empatía, como dicen hoy, por su empatía circunstancial, de la cárcel.
[19:42]Va haciendo esta traducción del libro de Job y otras, ¿eh? por fases. Es curioso. Él dice, "Primero os traduzco un trozo", y entonces lo traduce, primera fase. Literalmente, técnicamente, aquí pone esto, ¿eh? Segundo. Lo comenta, es decir, da su interpretación. Porque claro, no es solo eh, en, dejar a la gente con lo que traduce. Sí, sí, bueno, ya la has traducido, dice eso, pero qué quiere decir, qué significa. Entonces viene el comentario. Y por último, tercera, como él tenía alma de poeta, versifica libremente, es decir, hace un poema, una poesía sobre este capítulo. Y así un capítulo, otro capítulo y otro capítulo. Traducción, comentario y verso. Que suele ir al final de cada capítulo. Eh, otro libro. Este el Cantar de los Cantares. Libro poético, precioso, Cantar de los Cantares, entre dos enamorados. Entre un hombre y una mujer. En el Antiguo Testamento donde no había cortapisas platónicas que vinieron luego de la maldad de la naturaleza, de la sociedad, de esto del cuerpo, del sexo, etcétera, etcétera, pues ese libro gustaba la gente en el Antiguo Testamento, lo cogieron y lo metieron en la Biblia. ¿Eh? y era un libro precioso del amor de un hombre y una mujer. Cuando vino el platonismo la iglesia tal esto y dice, "¿Y cómo metemos esto aquí, si, uf, bum bum bum?" Entonces, nada, "Vamos a hacer dos metáforas, ¿eh? dos que son dos alegorías para que escojan". Todo esto que se dice en el amado a la amada, el amado sería Cristo y la amada sería la iglesia. O bien, o bien el amado sería Cristo y la amada sería el alma. Bueno, pues ni esto ni esto se sometió Fray Luis y lo cogió y lo tradujo y lo comentó como el amor limpio, el amor bonito, el amor intenso. Entre un hombre y una mujer. Y esto ya desató las iras de de sus contemporáneos eh salmantinos, de la universidad y aprovecharon para eh, toda la envidia que tenían, también a lo mejor algunos se se va a creer que eran todos malos. No, no, no. El mal y el bien está muy repartido y entre sus envidiosos habría bellísimas personas que valoraban a San Juan de la, digo, perdona, a Fray Luis de León en lo que era. Pero bueno, es una manera de hablar. Sus enemigos aprovecharon, lo denunciaron a la inquisición y fue cuando le metieron preso en Valladolid durante 5 años. Por cierto, que esto no habría pasado, porque él mantenía esta traducción en secreto. Era su libro, su diario íntimo, su libro íntimo. Pero un estudiante que siempre hay alguno que mete la pata, un estudiante indiscreto le llegó a sus manos y ni corto ni perezoso, lo divulgó, lo publicó, y bueno, prensa. No salió en la tele porque no había tele. "Lo que hemos encontrado de Fray Luis, con esto se le va a hundir". Y lo hundieron.
[23:49]Bueno, y en cuanto a su obra poética, ¿eh? ya hemos dicho que era un amante de la lira. Pues su obra poética no se publicó en vida. No se publicó en vida. Hasta después de muerto, ya casi 40 años, ¿eh? en el 630 fue Quevedo el que publicó las obras poéticas de Fray Luis de León. En este impas de 40 años, pues hubo mucho revuelo de si sí, que esto era de él, no, no, no, que esto no era de él, no, no, no, que esto sí, que esto no, que esto, que esto lo dijo así, que esto lo dijo asá. Y los críticos e investigadores luego han tenido que hacer un trabajo excepcional con la obra poética de Fray Luis de León para dejarla bien puesta. Oye, ya hay ediciones maravillosas. Y por último, las odas. Eh, esa composición en principio de alabanza, ¿eh? en las que puso un énfasis especial. Una, quizá la más famosa, que es la Oda primera, la Oda número uno a la vida retirada.
[25:09]Que es a imagen y semejanza del beato Cile de Horacio y que luego si me queda tiempo voy a leerte un poco. Me queda algo de tiempo. La tres a Francisco Salinas. Un amigo suyo personal, que era músico, muy bueno, y cuya circunstancia también es que era impidente. Le compone una obra. Otra la siete. Bueno, no tienes para también la Oda, pero esto estoy diciendo las que más han sobresalido. La siete, que era una Oda al Tajo, ¿eh? Al río, tal, tal, de los tópicos de los ríos y tal. Otra muy famosa, Noche serena. La grandeza del cielo estrellado que te deja anhelado. Espero que lo hayas visto alguna vez. Si eres de ciudad y no lo has visto, no sabes lo que te pierdes. Algún día, cuando tengas ocasión, en un sitio donde no haya luces en bastantes kilómetros a la redonda, y puedas ver un cielo estrellado es impresionante. Bueno. Eh, otra, la 13, de la vida del cielo. El 18 a la Ascensión de Cristo, diciéndole, "Pastor, ¿qué nos dejas aquí? No te vayas". Y por último, la 23 a la salida de la cárcel. Y ahora voy sin perder el tiempo a leerte alguna cosilla. La una, por ejemplo. Dice así. Me tengo que concentrar bastante para ver el significado. Porque si no veo el significado ni lo entiendo, como decía aquel, "¿Entiendes Fabio lo que te voy diciendo?" Y dice el otro, "Sí". Dice, "Pues mientes, porque soy yo quien lo digo y no lo entiendo", pues esto, esto te pasaría a ti y a mí. Que si yo no lo entiendo mal voy a hacer que lo entiendas tú. Dice, "Qué descansada vida la del que huye del mundanal ruido y sigue la escondida senda por donde han ido los pocos sabios que en el mundo han sido". Esta fue de las pocas que me aprendí yo de pequeño. "Que no le enturbia el pecho de nos soberbios grandes el estado, ni del dorado techo se admira, fabricado del sabio moro en jaspes sustentados", es decir, que los grandes edificios no le dejarán atontado. Y quiénes hacían los grandes edificios y los mejores. Mira, el moro, el árabe, ¿eh? "No cura o no cuida si la fama canta con voz su nombre pregonera, ni cura si en carama la lengua lisonjera lo que condena la verdad sincera", es decir, no le importa lo que digan de él. Dice, le importa es la verdad auténtica. "Qué presta a mi contento si soy del vano dedo señalado, si en busca de este viento ando desalentado con ansias vivas, con mortal cuidado?" Me desasosiega si voy buscando eso. "Oh, monte, oh fuente, oh río, oh secreto seguro y deleitoso, roto casi el navío, a vuestro almo reposo huyo de aqueste mar tempestuoso".
[28:43]Del mar de la sociedad revuelta, ¿eh? Huyo. "Un no roto sueño, un día puro alegre, libre quiero, no quiero ver el ceño vanamente severo de quien la sangre ensalza o el dinero". No quiero ver la gente eh. Sigo. "Despiértenme las aves con su cantar sabroso no aprendido, no los cuidados graves de que siempre es seguido el que al ajeno arbitrio está atenido". Que me despierten los pajarillos y no él, "Levántate corriendo que tienes que hacer esto", ¿eh? "Vivir quiero conmigo, gozar quiero del del bien que debo al cielo, a solas, sin testigo, libre de amor, de celo, de odio, de esperanzas, de recelo". Y el último, no es el último, pero bueno, el último para mí. Y ahora nos explica y dice, "No sabéis lo a gusto que estoy aquí". Mirad, "Del monte en la ladera por mi mano plantado tengo un huerto que con la primavera de bella flor cubierto ya muestra en esperanza el fruto cierto". Como en estos momentos cuando el almendro ya está dando flor y los árboles y las y las verduras se empiezan, bueno. Este sería el la la Oda primera a la vida retirada. Aquí el de Noche serena, ¿eh? Noche serena. "Cuando contemplo el cielo de innumerables luces adornado y miro hacia el suelo de noche rodeado en sueño y en olvido sepultado, el amor y la pena despiertan en mi pecho una ansia ardiente". Despiden larga vena a los ojos hechos fuente. O el arte y digo al fin con voz doliente. O el arte es el amigo al que se la dedica. Y digo al fin con voz doliente. "Morada de grandeza, templo de claridad y hermosura, el alma que a tu alteza nació, ¿qué desventura la tiene en esta cárcel baja, oscura?" Escura, escura, ¿eh? Es decir, si el alma ha sido para hecho para esa grandeza del universo, del cosmos. ¿Qué es lo que nos tiene aquí en esta vida escura? "Qué mortal desatino de la verdad aleja si el sentido que de tu bien divino olvidado, perdido, sigue la vana sombra, el bien fingido". En fin. Otro. Veréis aquí cómo se las gasta. Había jueces corruptos. Y un juez corrupto puede ser muy malo. Es como decía Cristo, la sal de la tierra. Llamados a ser los buenos, los mejores, los justos, pero si se corrompe, entonces son los peores. Pues Fray Luis conoce a uno y mira cómo le pone. "Aunque en ricos montones levantes el cautivo inútil oro y aunque tus posesiones mejores con ajeno daño y honor". "Y aunque cruel tirano oprimes la verdad y tu avaricia vestida en nombre vano convierte en compra y venta la justicia y aunque engañes los ojos del mundo a quien adoras, no por tanto no nacerán abrojos agudos en tu alma, ni el espanto no velará en tu lecho, ni huirá es la cuita la pena, la agonía del último despecho ni la esperanza buena en compañía". Es decir, tendrás tu castigo psicológico y moral. "Del gozo tus umbrales penetrará jamás, ni la negrera con llamas infernales con serpentino azote la alta y fiera y diestra mano armada saldrá de tu aposento sola en una hora, sola una hora, y ni tendrás clavada la rueda aunque más puedas, voladora del tiempo hambriento y crudo que viene con la muerte conjurado a dejarte desnudo del oro y cuanto tienes más amado". Y quedarás sumido en males no finibles. Bueno, ha sacado, aquí, al salir de la cárcel. Y con esto ya te dejo en paz. Bueno, no te dejo en paz porque quiero que sigas tú luego, que cojas, quites las más sobre Fray Luis, que te aficiones. Al salir de la cárcel dice, "Aquí la envidia y mentira me tuvieron encerrado". "Dichoso el humilde estado del sabio que se retira de aquste mundo malvado". Y con pobre mesa y casa en el campo deleitoso con solo Dios se compasa y a solas su vida pasa ni envidiado ni envidioso. Te lo voy a leer de nuevo porque realmente es como el colofón de su vida después de todo lo que pasó. Anhelante, batallador, pero que al final se queda con la paz, la pobreza y la sencillez. "Aquí la envidia y mentira me tuvieron encerrado, dichoso el humilde estado del sabio que se retira de aquste mundo malvado y con pobre mesa y casa en el campo deleitoso, con solo Dios se compasa y a solas su vida pasa ni envidiado ni envidioso". Nuestro amigo Fray Luis de León. Ya me diréis cuando le veáis en Salamanca, en Cuenca, en estatua de bronce. El profe. Y no digo si voy a ir a clase. Es una clase encantadora, aquella donde dijo haciéndoles un claro desprecio también a sus enemigos. De no me voy a meter con vosotros. Chicos, decíamos ayer. Y siguió. Hasta luego.



