[0:03]Las 9 noches.
[0:14]Hay un tema un tanto complicado cuando hablamos de literatura, y ese es la estilística. No sé si hayan escuchado acerca de Gustavo Adolfo Becker, eh, escribe de tal forma, etcétera, siempre habla así. O, por ejemplo, que Juan Rulfo y Octavio Paz tiene una pluma única o incluso los mitos griegos, por ejemplo, se diferencian de cierto modo de los nórdicos o incluso en el mundo de YouTube, ciertos influencers son divertidos, mientras que otros no los entendemos, o si tienen algún chiste. Pues ahí radica justamente la estilística. Elena Beristain en su diccionario de retórica y poética, dice que incluso se puede copiar el estilo. Y ella menciona la definición de alusión, señala que, y cito, la alusión puede ser formal cuando se establece entre lo dicho y lo sugerido, una relación que puede ir desde una simple analogía de fonemas hasta una similitud entre estructuras estilísticas complejas. En la literatura mexicana moderna tenemos una novela excelente que descubrí gracias a Cecilia Udave, que copia el estilo de tres escritores muy importantes: Rulfo, Arreola y Tario. Esa es Oser Serón, que les pongo aquí la imagen, y hace cuentos que parecerían estar escritos por ellos. Entonces, ¿qué es el estilo? Es una pregunta un poco difícil de contestar. Podemos ir con el escritor John Middleton Murray y dice que existen tres sentidos distintos que tiene la palabra estilo: peculiaridad personal, técnica de exposición y la más alta conquista de la literatura. En este último, cito, decir que un escritor tiene estilo en este sentido de individualidad no significa necesariamente alabarlo. La individualidad del estilo de Meredith es innegable, pero hay quienes opinan y son cada vez más numerosos que no era un buen estilo. Y es que un texto, como bien lo dice Middleton, tiene una técnica especial de hacerse, aunque eso no es lo único, pues también hay una superestructura que determinará ciertas cosas. Digamos que sea novela de amor, pues si es surrealista, el quid es que en ciertos subgéneros narrativos hablaremos de un tema en peculiar que ya se ha tratado mucho. El chiste es que innovemos y hagamos que ese discurso sea único y que sea nuestro. Profesor, ¿quiere que yo mejore el español? ¿Sabe acaso que tenemos más de 1.500 años hablando lo mismo y quiere que me ponga a romper reglas? No necesariamente al humilla en blanco y negro, no es solo eso. Borges, por ejemplo, un escritor argentino fascinante, tenía dos cosas que me acuerdo muy bien: el uso del verbo fatigar. Por ejemplo, fatigaba las calles, fatigó las bibliotecas. Y también hizo lo que todo buen alumno de literatura ha deseado hacer en su vida: inventarse referencias y bibliografía. Decía haber leído en tal o cual libro cierta información y hasta te decía que era en la página 50, y toma que buscabas el libro y no, por ejemplo, un cuento bien ridículo, ridículo, en el buen sentido de la palabra, menciona a Pierre Mena, el verdadero autor del Quijote. Y analiza estilísticamente para darse cuenta que cuando dice Cervantes, por ejemplo, la verdad, cuya madre es la historia, emula del tiempo, depósito de las acciones, testigo del pasado, ejemplo y aviso del presente, advertencia de lo por venir, que no es tan bueno como la versión de Pierre Mena, que dice, la verdad, cuya madre es la historia, emula del tiempo, depósito de las acciones, testigo de lo pasado, ejemplo y aviso de lo presente, advertencia de lo por venir. Y es que uno dice, no me jodas Borges, es la misma cita. Se fijan, ya lo estoy diciendo, Borges escribe de cierto modo y con un estilo distinto y único y Jorge Luis Borges no se limita a estos dos ejemplos en su uso estilístico, es decir, no solamente es conocido por decir fatigar y por tener estas citas extrañas, sino que ya lo conocemos y este es un detallito que nos encanta. Alguien a quien sí se le nota el estilo es un autor que adoro dejarles leer a mis alumnillos de bachillerato: H.P. Lovecraft. Estos libros Yo sé, es una editorial barata, pero lo que no saben es que yo les presto a mis alumnillos los libros por todo el semestre. Sí, sí, tengo unos 50 ejemplares de cada uno y en vacaciones es un poquito difícil pues, encontrarles lugar. Volviendo, tiene un estilo tan fácil de encontrar este autor. Lovecraft en inglés y obviamente en sus traducciones al español, en este caso, de pronto mete frases que cuando las analizas, dices, no manches, tus descripciones están bien fumadas. Pero funcionan. Les voy a leer tres fragmentos de este, de un cuento llamado El Morador de las Tinieblas. Y pintó siete cuadros sobre temas que, de manera obsesiva, volvían a los monstruos claramente infrahumanos y a paisajes que solo cabría calificar de extraterrestres. El cuadro ciertamente espectral estaba iluminado por una sucia luz que se filtraba por los empañados vidrios del ábside, receptores de los últimos rayos del sol de aquel día. Lovecraft ensucia la luz, ¿cómo lo hace? La luz de las calles produjo una terrible perturbación en la torre de la iglesia, porque sin duda, algo de ella se filtraba por las mugrientas ventanas y por las destartaladas celosías, sin duda, una carga de luz prolongada la habría llevado de regreso a los infiernos, de donde el desconocido visitante la había rescatado imprudentemente. Se fijan, ahí volvemos a ver algo interesante en este autor, que es Lovecraft, y que nos describe de cierto modo las cosas. Evidentemente, el cuento está en inglés originalmente, pero así se escribe también. Usa palabras bien intensas que te dejan pensando si está jugando con el diccionario o si de plano Lovecraft es un campeón de Scrabble o algo. Todo esto nos lleva a dos palabritas muy interesantes cuando queremos encontrar nuestro estilo o al menos cuando queremos experimentar: connotación y denotación. La denotación es decir las cosas tal cual como lo encontramos en el diccionario. Por ejemplo, recuerdo a la profesora Lavínia, una eminencia en la literatura que me dio clases en la carrera de Letras Hispánicas, que nos pidió definir una palabra. Yo elegí cadena. Y en el diccionario decía, serie de muchos eslabones enlazados entre sí, normalmente metálicos, que sirve principalmente para atar, sujetar o adornar. Perfecto. En el terreno de la connotación es cuando empezamos a jugar con las definiciones y una cadena puede ser, por ejemplo, una connotación posible, la alhaja del esclavo. El hilo de la opresión europea. O una represión metálica con sonido de los conquistadores. Y seguir y seguir porque la denotación solo hay una. En el caso de varias palabras, a lo mejor, por ejemplo, por pupila, puede ser tanto el ojo como una alumna, etcétera, ahí sí hay varias denotaciones. Pero las connotaciones son muchísimas y podemos usar el lenguaje figurado para pensar expresiones poéticas que, a fin de cuentas, demuestran cuál es el estilo que vamos a utilizar en nuestra creación de en nuestra creación literaria. Yo, por ejemplo, no tengo verbos y demás como Borges, pero sí hago algo cuando escribo. No sé, si inconsciente o inconscientemente, que es que mi narrador siempre tenga como dos niveles de discurso, que está hablando y que de pronto quiere explicar, quizá porque soy profesor, algo. Pero, saben, siempre, por ejemplo, para esto uso el guion largo para estas intromisiones de pensamiento. Me encanta usar el guion largo, no sé, creo que es parte de mi estilo. También mi narrador, cuando va avanzando en las historias, se mete en las mentes de los personajes, al grado de saber cosas, pero como siempre gradual, poco a poco. No sé, son, son cosas que hago yo. Finalmente, los dejo. Espero esto lo encuentren útil, no solo para la redacción literaria o artística, sino para un ensayo, sus trabajos académicos. Piensen en cómo hablan, qué dirían y cómo lo harían, quizá ya está el autor de un libro importantísimo en unos 15 años. manera en que te expresas, ahí está tu estilo y la estilística es la ciencia que estudiaría esos estilos. Piénsalo, ahí hay muchos ejemplos en el cine, en el teatro, la música, la literatura, la pintura. Es fácil encontrar el estilo de un artista, pero aquí vimos un poco de los estilos en los textos. Ya saben que cualquier duda o comentario me lo pueden dejar aquí abajo y si eres alumno de español y no le entendiste a tu profesor, pues con gusto podría ayudarte y explicarte alguno de los temas. Ya sabes, en la caja de comentarios, pues soy Omega Galindo, hasta luego.



